La Rioja
img
Etiquetas de los Posts ‘

PP

Cuando huele a podrido
María Antonia San Felipe 20-01-2018 | 10:00 | 0

correa¿Qué hacer cuando huele a podrido? La respuesta es sencilla, se cogen las manzanas dañadas y se tiran a la basura. Si esta sencilla operación no se hace con rapidez el tiempo, que es un experto destructor de la materia orgánica, y los líquidos putrefactos emitirán un olor inconfundible que obligará a tirar todo el cesto al contenedor. Después conviene lavar bien el cubo y echarle, como se dice en esta tierra, un buen chorrotón de lejía. Así ocurre en la vida pero en política no actuar como enseña el sentido común deja en el aire una evidencia que huele no a desidia, sino a culpabilidad.
Me refiero, claro está, a esa corrupción que durante la interminable historia del procés catalán ha quedado oculta para satisfacción de los implicados. El independentismo ha sido una bendición para algunos, aunque ninguno de ambos problemas ha terminado. Hay cosas que tienden al infinito, que ya nos lo advirtió Einstein, respecto de la dimensión de la estupidez humana. Constituido el Parlament queda en el aire la pretendida investidura de Puigdemont que nos dará todavía muchos días de verbena.
La sentencia por el saqueo del Palau de la Música ha confirmado que Convergencia, el partido de Jordi Pujol y Artur Mas, se financió ilegalmente. El expolio se ha cifrado en más de 23 millones de euros y el peaje ascendía no al 3%, como se creía, sino al 4% que se repartía entre Convergencia (2,5%) y 1,5% para los intermediarios. Es una de las razones por las que Artur Mas pasó del catalanismo al independentismo y de Convergencia al PDCat, ya se sabe que las banderas también sirven para tapar vergüenzas de sinvergüenzas. Ahora Mas anuncia que se va, que esta sentencia es excesiva, que su tesorero era una persona tan honorable como Pujol y que Convergencia ya no existe y tra-la-rá, la-rá. Vamos que como siempre nadie sabe nada pero el dinero circulaba, las mordidas se cobraban y todos eran felices culpando a España de robarles.
En el resto de España el tráfico de sobres tenía un circuito parecido. Enero ha puesto ante nuestras narices el cesto de la fruta del PP en avanzado estado de putrefacción. Quisieron convertir el caso Gürtel en una conspiración urdida contra el PP, negaron lo que era evidente y el tiempo, implacable, ha desenterrado un pasado negro, como el dinero que circulaba por negras manos. Ahora Francisco Correa, tras afinar las cuerdas vocales en la cárcel, se ha puesto a cantar y sus socios, Pablo Crespo y Álvaro Perez “el bigotes”, no sabemos si se arrancarán por fandangos o por soleás. Veremos hasta donde llega la trama. La otra bomba a punto de estallar la ha activado el constructor implicado en la trama Púnica, David Marjaliza, que ha confirmado en la Audiencia Nacional que tanto él como Francisco Granados, entonces consejero de Transportes de Esperanza Aguirre y el empresario Javier López Madrid, se repartieron 3,6 millones de euros por la adjudicación de obras del Metro de Madrid. Hay más, muchos más, tendiendo a infinito, sin olvidar, porque pasará a la historia, el tono chulesco y prepotente de Rodrigo Rato en la comisión sobre la estafa de Bankia cuyo rescate milmilonario todavía pesa sobre nuestras espaldas.
¡Qué repugnancia produce todo! Durante esta injusta crisis hemos realizado un acelerado máster en tipologías de sinvergüenzas, estafadores y vividores del erario público en cuyos ámbitos de actuación la fiesta no terminaba nunca (Ricardo Costa, dixit). Nos han engañado, nos han mentido e insultado y todavía pretenden nuestra comprensión y nuestro voto. Rajoy no debió ser candidato, no asumió que el pasado siempre regresa. Desde Moncloa, el indolente estratega contempla ante sí dos mapas complicados: Cataluña y la corrupción, dos inmensos errores que lastran su futuro y el nuestro.

mas-pdcat

Ver Post >
Lágrimas
María Antonia San Felipe 08-04-2017 | 9:42 | 0

Cuentan las crónicas sobre el congreso del PP de La Rioja que en el transcurso del mismo hubo lágrimas. Pedro Sanz, conocido popularmente como Pedrone, el hombre que con mano de hierro ha conducido durante un cuarto de siglo los destinos de la derecha riojana lloró de emoción y, después del recuento de votos, comentan que de conmoción. No es para menos. En sus tiempos de gloria ni una mosca hubiera sobrevolado los salones de Riojaforum sin su permiso. Ahora que su poder ha quedado periclitado los afiliados de su partido se han tomado la revancha después de años de obediencia y sumisión al líder. Cuando supe de las lágrimas que habían rodado sobre sus mejillas, evoqué la insuperable escena de Quo vadis? cuando Peter Ustinov, en el papel de Nerón, llora antes de ordenar el incendio de Roma. En este caso el fuego de las urnas no precisó la ayuda de los bomberos aunque Pedro Sanz, por dentro, sintió que su orgullo ardía en la hoguera de la humildad, una virtud que jamás había practicado. La corona de laureles, que adorna a los líderes y que durante años lució, creyéndola eterna, desapareció para siempre de su frente y pasó a adornar la cabeza de un Ceniceros exultante.
Sanz que pudo retirarse con elegancia el día que fue relevado de la presidencia del gobierno, o incluso antes, no quiso hacerlo y permaneció en la sombra pretendiendo influir en su fortuito heredero que ahora regentaba el chiringuito gubernamental. Ceniceros fue siempre un hombre fiel y sumiso a Pedro Sanz, por eso él lo eligió. Durante años Ceniceros y otros muchos fueron su guardia pretoriana, llevaron adelante sus consignas y sus imposiciones. Obedientemente, aunque no lo compartieran, toleraron las salidas de tono de su jefe. Cuando Pedro Sanz elegía una víctima no cejaba en su empeño hasta destruirla, no siempre lo consiguió, pero su cohorte jamás alzó la voz ni en las purgas internas ni en las cacerías a miembros de la oposición.
           Por eso este proceso congresual del PP ha sido duro, muy duro, especialmente para José Ignacio Ceniceros que ahora desempeñaba el papel de víctima propiciatoria en el intento de Sanz de proclamar a su verdadera heredera. La rueda de prensa de Sanz explicitando su apoyo a Cuca Gamarra fue sorprendente, sus palabras no fueron de refuerzo de la alcaldesa de Logroño sino contra José Ignacio Ceniceros. Sanz, que jamás fue generoso, pedía generosidad. Él, que se va porque no le queda más remedio, hablaba de saber echarse a un lado para dejar paso. ¡Qué ironía! A las declaraciones teñidas de hipocresía hay que sumar las del presidente de la Cámara de Comercio de La Rioja, José María Ruiz Alejos, denunciando que no había timonel en el gobierno de La Rioja. Otro dardo envenenado a la línea de flotación de Ceniceros pilotado por Pedro Sanz.
           Es indudable que en el afán de acabar con José Ignacio Ceniceros se le ha ido la mano y eso ha terminado removiendo a la militancia que, en todos los partidos, no soporta la división pública de sus representantes. Al victimizar a Ceniceros con declaraciones tan duras e intempestivas, Pedro Sanz le ha dado la fuerza y, a su pesar, el liderazgo. Lleva razón Ceniceros cuando, antes de ganar, afirmaba que en este clima incluso el triunfo era una derrota. Pacificar su partido tras el proceso sangriento que se ha vivido es un reto. Después de haber sufrido en sus propias carnes el estilo implacable del más genuino Pedrone seguramente ha aprendido más que en toda su carrera política. Ahora sabe que lo que está mal, está mal aunque no se lo hagan a uno.
          Pedro Sanz sin práctica en asumir derrotas también ha aprendido lo efímero e imprevisible que es todo en política. Al actual vicepresidente del Senado le queda un retiro dorado despojado de todo poder de influencia. No será el único disgusto que coseche antes de pasar a integrar el único tiempo que le queda, el del olvido.

Ver Post >
Zipi y Zape
María Antonia San Felipe 18-03-2017 | 8:14 | 0

Cuando dos cosas se parecen decimos que son como dos gotas de agua. Pues bien en la política española el partido de Jordi Pujol y Artur Mas se parece al de José María Aznar y Mariano Rajoy  como la oveja Dolly a su clon. En fin, que Convergencia Democrática de Cataluña (CDC) y el PP son como Zipi y Zape. No hay que ser un lince para detectar que ambos partidos han construido su supremacía política, en Cataluña y en España, en base a idénticos argumentos que el tiempo va demostrando que son fantásticas mentiras. Digo fantásticas porque parecen de ciencia ficción, como propias de un mundo, más bien mundillo, que sólo ellos habitan. El resto de los españoles bastante tenemos con sobrevivir a sus mentiras y al saqueo del país.
          Estos días se está celebrando el juicio por el “caso Palau” y hemos escuchado, no sin sonrojo e indignación, como Félix Millet, el todopoderoso director de la emblemática institución catalana del Palau de la Música, confesaba que algunas empresas, como Ferrovial, hacían donaciones para que el dinero fuera a Convergencia a cambio de obra pública que les adjudicaban. Su número dos, Jordi Montull, con total naturalidad, ha explicado que el “presunto”soborno“primero era del 3% y después del 4%”. El fiscal Emilio Sánchez Ulled, a fin de aclarar, le preguntó: “¿subieron por el incremento en el coste de la vida?” y Montull respondió “no, porque Convergencia quería más dinero”. Es decir, que CDC era como el tragantúa que  todo lo come. El reparto era sencillo: un 2,5% para CDC, un 1% para Millet, y un 0,5% para Montull. Primero la organización y después los recaudadores, a cada cual según el escalafón.
          Lo mismo prácticamente ha explicado Correa en la Audiencia Nacional al desvelar que también el PP participaba en una trama para recaudar el 3%. Por este motivo el juez de la Audiencia Nacional, José de la Mata, ha ordenado la reapertura del caso de la caja b del PP. Según explica Correa, el entonces gerente del PP, Luis Bárcenas, mediaba con los ministerios de Fomento, Agricultura y Medio Ambiente para conseguir obras para sociedades como OHL o ACS y estas empresas pagaban a cambio una comisión que se repartían entre el líder de la Gürtel, Bárcenas y el Partido Popular.
           Ya ven, como dos gotas de agua. Y ante estas cosas tan grotescas, que ponen los pelos de punta y agrian el estómago, ¿cuál ha sido la reacción de Zipi y Zape? Pues, como procede entre iguales: negarlo todo. Según Zipi, todo son invenciones para acabar con el “procés independentista català”. Según Zape, todo son confabulaciones para minar al gobierno. Y además como dice Mariano, “esto son cosas del pasado” y por supuesto, “todo es mentira salvo alguna cosa”. Aun poniendo cara de tonto todo indica que casi todo es verdad y que la única mentira es la que ellos nos cuentan.
          Pero la pretensión del engaño va más lejos todavía. Igual que los gemelos se echan en falta cuando se alejan, CDC y el PP se necesitan como la playa al mar. Los de Convergencia se hacen las víctimas del PP y el PP anuncia, por activa y por pasiva, que no se doblegarán a las pretensiones de Mas y Puigdemont. Ambos partidos, enfangados hasta las cejas, se levantan sobre su propio barro mientras esquilman la sanidad, los servicios públicos y las prestaciones sociales. Perfectamente coordinados se acusan de anticatalanes y antiespañoles, respectivamente. Al tiempo que abren una brecha en la sociedad, cada vez más profunda, pretenden distraernos del tufo que emerge de las cloacas sobre las que están instalados. Es cada día más complicado para Zipi y Zape continuar negando lo que todo el mundo sabe que es verdad. Espero que la justicia termine por mostrarnos la inmensidad del expolio perpetrado al presupuesto público y que, una vez probadas judicialmente las mentiras, se les caiga la cara de vergüenza  a quienes insisten en tratarnos como a imbéciles.

Ver Post >
Cajas mágicas
María Antonia San Felipe 18-02-2017 | 8:15 | 0

Las cajas mágicas sirven para deslumbrarnos con un engaño y no es fácil adivinar cuál es el truco que te encandila. El espectáculo ofrecido por el PP en el recinto madrileño de la Caja Mágica fue de una armonía tan idílica que simulaba el jardín del Edén. La actuación del mago Rajoy desbordó los aplausos. Hay que reconocerle a Mariano que, pareciendo un hombre aburrido, es un prestidigitador consumado. El mago Houdini sería un aprendiz a su lado, como él, no sólo aturde a las masas con falsos ilusionismos, sino que también es un escapista consumado. Hasta ahora ha escapado sin ningún rasguño de los múltiples incendios que ha sufrido su partido.
           Rodeado de corrupción sobrevive como el superman de la Gürtel, no hay condena judicial ni criptonita que rebaje sus mágicos poderes. Mientras era aclamado conocíamos las condenas de la trama por la financiación ilegal de las campañas electorales del PP de Valencia, en las que participó Rajoy. Pero nada de ello quebró el ánimo del mago Mariano ni de su ayudante Dolores de Cospedal en el escenario central de la Caja Mágica. Los aplausos cerrados ocultaron el ruido de cuchillos contra la secretaria general, negar el malestar es otra mentira. Pese a todo, Mariano y María Dolores vendieron unidad frente a las divisiones ajenas. Según ellos, sólo el PP lucha por España, el resto por el poder, pero ninguno cede el testigo después de haber popularizado la corrupción como distintivo de la Marca España. Es triste comprobar lo fácilmente que el pueblo perdona y lo pronto que olvidan los implicados sus tropelías.
           En Vistalegre la batalla por el control de Podemos ha sido más explícita, a pecho descubierto, sin caretas que distraigan la atención de la tarea principal. Son jóvenes y predicaban la transparencia incluso amplificando las discrepancias. Aunque hay que reconocer que la espontaneidad no ha sido la que hubo en Vistalegre I. El ambiente era tenso, el aire enrarecido, los asistentes reclamaban unidad y abrazos, que los hubo, pero forzados por las bases que huelen el peligro y perciben la falsedad. El balance es sencillo: ha habido un debate, sin duda enriquecedor, y mucha participación en las votaciones por internet (lo que excluye a una franja de la población). Ningún partido se abre tanto a la sociedad que lo examina pero, tras la confrontación, quedan las heridas. Hay vencedores y vencidos, Pablo Iglesias ha ganado a su antiguo amigo Íñigo Errejón y la brecha, en lo humano y en lo político, no duden que sigue abierta.
           Al final, Podemos se ha hecho mayor y ha mimetizado los defectos de los partidos a los que habían criticado sin piedad. Pablo Iglesias acaba de advertir a Errejón que las discusiones deben hacerse en los órganos internos y no airearlos en la prensa. Es decir, lo que han hecho siempre los partidos tradicionales. Los trapos sucios se lavan dentro para no producir quebrantos como ha ocurrido con el PSOE y como ahora temen en Podemos, ya se sabe que el electorado castiga las divisiones. Lo siguiente que ocurrirá será la depuración de los vencidos. Lo de que todos caben dentro es mentira, en realidad muchos desean que Errejón se marche. Sería otra forma de vencerlo. Lo más chocante es que para destituirlo de la portavocía en el Congreso se hable de feminizar a sus portavoces. Otra vez el viejo truco de utilizar a las mujeres para ocultar las purgas.
           Lo que ocurra a partir de ahora depende de la generosidad de los vencedores y de la inteligencia de los vencidos. Iglesias y los suyos han ganado el congreso pero está por ver si han ganado la calle. Errejón, por coherencia, deberá esperar. El tiempo da y quita razones. Mucho me temo que, más pronto que tarde, vamos a saberlo porque las elecciones se convocarán cuando al mago Mariano le convenga.

 

Ver Post >
Demasiados hipócritas
María Antonia San Felipe 26-11-2016 | 8:15 | 0

Cuando Miguel de Unamuno murió, el último día del año 1936, José Ortega y Gasset estaba en el exilio, en París. Al enterarse del fallecimiento del hombre con el que había mantenido interminables polémicas filosóficas escribió en La Nación que desconociendo las razones médicas estaba seguro de que había muerto de “mal de España”. Al conocer la muerte de Rita Barberá lo he recordado y he presentido que a ella le aquejaba una dolencia parecida. Ha sido víctima de un mal que no se investiga en laboratorios ni se combate con fármacos. Rita Barberá, durante años buque insignia del PP, ha sucumbido al “mal del partido”, se trata de un potente virus que se alimenta de decepciones y al que engordan los desengaños. El factor humano es una variable que rara vez se tiene en cuenta en los análisis políticos pero no olvidemos que son fundamentales a la hora de comprender a las organizaciones humanas.
            No hay que ser un lince para adivinar que, entre los asuntos que habían quebrado el ánimo de Rita Barberá, el menor era su declaración ante el Supremo acusada de blanqueo de capitales para financiar, presuntamente, al PP. No hay dudas de que el puñal en el corazón se lo clavó su propio partido precipitando el inesperado desenlace. Si Rita es culpable o no, lo dirán los tribunales pero su forzoso silencio cierra las posibilidades de la investigación y protege a los beneficiados por el tinglado económico que son los mismos que terminaron negándole el saludo para salvarse.
            No es éste un elogio de Rita Barberá, no gozaba de mis simpatías políticas, la he criticado abiertamente pero, desde el respeto hacia la persona, es fácil imaginar las causas de su declive y el origen de sus pesares. Lo que mató a Rita no fueron las críticas de los adversarios sino la actitud de sus presuntos compañeros. No hay peor cuña que la de la propia madera. El momento crucial fue el 14 de septiembre cuando el PP le pidió que devolviera su carnet tras cuarenta años de militancia y quedó como una apestada en el Grupo Mixto del Senado. Se lo exigieron los favorecidos por un tejemaneje orgánico urdido para conseguir el mayor poder posible en toda España y ello incluye a Mariano Rajoy que, gracias a ella, ganó el congreso de Valencia.
              Cuando el pasado martes Rita apoyó su cabeza sobre la almohada de la tristeza y el desengaño en un hotel de Madrid, toda su vida política transcurrió ante sus ojos como una tragedia. Gran parte de la película la llenaban los aplausos, las adulaciones, la plaza de Valencia repleta y ella compartiendo escenario con Aznar, Rajoy, Camps y otros figurantes de primera fila, todos ellos miembros de la misma trama. Recordando  momentos felices se le heló el alma cuando en su cabeza retumbó el silencio de quienes hoy la rehúyen despreciándola. Presagiando su fatal destino sintió el martilleo incesante de las despectivas palabras del portavoz del PP, Pablo Casado, declarando sin pestañear, que nada debe decir de quien ya no pertenecía al PP. También recordaría a Javier Maroto y a tantos otros que hoy triunfan en su partido escudados en la hipocresía y olvidando que se cobraban sobresueldos ocultando la verdad.
             La ausencia de ética en el PP es inconmensurable. Campeones del disimulo, con espaldas anchas y conciencia estrecha, ahora que la difunta está de cuerpo presente culpan a otros y fingen estar consternados mientras se sienten a salvo sabiendo que Rita guarda silencio para siempre. Predicar una cosa y practicar la contraria es síntoma de total ausencia de principios. Nadar en la mentira tiene beneficios pero este cadáver ha puesto en evidencia la clase de personas de las que hablamos. La muerte de Rita es su venganza, una bofetada en sus conciencias. Son muchos los ciudadanos que sentimos náusea ante una forma de ejercer el poder tan deplorable que resulta urgente erradicarla para siempre. Insisto, no es un alegato a favor de Rita, es solamente un grito sincero pidiendo regenerar la política evitando reciclar la basura.

Ver Post >
Funcionaria. Aficionada a la escritura que en otra vida fue política. "Entre visillos" es un homenaje a Carmen Martín Gaite con esa novela ganó el Premio Nadal en 1957, el año en que yo nací.