La Rioja
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Fecha: marzo, 2018
Recomendación de lectura para estos días: La Conexión Emocional de Ramón Riera
Mercedes Garcia-Laso 26-03-2018 | 8:21 | 0

Nuestra manera de sentir (a nosotros mismos y al mundo), de actuar y de pensar está en nuestras conexiones neuronales y se forma a través de nuestras relaciones, fundamentalmente en nuestra primera infancia. Posteriormente se puede modificar, o al menos flexibilizar, pero siempre en relación. Y esto explica por qué el cambiar es difícil (se tienen que crear circuitos neuronales), y por qué existimos los psicoterapeutas y no basta con un libro de autoayuda o programa informático para lograr cambios duraderos.

Esta es una de las ideas principales que desarrolla Ramón Riera en La Conexión Emocional, un libro que os recomiendo muy mucho y que por eso os voy a dejar aquí mi particular micro-resumen. Es fácil, agradable e interesante de leer: se nota que el autor ha aplicado lo que enuncia el título del libro a su estilo de escritura.

Resumen de la editorial: “¿Por qué ciertas personas reaccionan con seguridad y energía ante las dificultades, mientras que otras reaccionan con sentimientos de pequeñez y desánimo? Y lo que en la práctica es aún más importante, ¿cómo podemos cambiar esta manera involuntaria de reaccionar emocionalmente? El cerebro de los humanos ha evolucionado (neuronas espejo) para poder “trabajar en red” con otros cerebros a través de la conexión emocional, cosa que posibilita el fenómeno de “yo siento que tú sientes lo que yo siento”. Esta capacidad de sentir lo que el otro siente es la herramienta más eficaz que tenemos para acceder a nuevas maneras de reaccionar emocionalmente.”

El autor, Ramón Riera… pertenece a una corriente, llamada psicoanálisis relacional, que se caracteriza por el acercamiento a disciplinas como la neurociencia y a otras orientaciones psicoterapéuticas. Por lo que lo que trata en el libro nos sirve a terapeutas, pacientes, profesionales que trabajan con personas (sobre todo con niños o familias, como maestros o trabajadores sociales), papás y a todo aquel con interés sobre el ser humano.

En el libro podemos encontrar entre otras cosas… A) Casos, del propio Riera y de otros psicoterapeutas, que nos permiten comprender mucho mejor el sufrimiento en apariencia sin sentido que a veces nos invade a los humanos; y también nos dejan ver cómo la psicoterapia puede hacer avanzar. B) Estudios de neurociencias, biología, antropología, psicología del desarrollo y otras disciplinas que convergen en sus hipótesis ayudándonos a plantear mejores intervenciones tanto a nivel individual como social. libro la conexion-emocional-riera comentario de garcialaso psicólogo logroño

Y para finalizar os copio un párrafo de cada capítulo, u os dejo un breve apunte (en internet podéis encontrar reseñas completísimas):

1. Contextualización (capítulo I del libro La Conexión Emocional de Ramón Riera)

(Riera hablado de un paciente) “Pedro y yo necesitábamos crear una relación en la que él pudiera llegar a sentir y pensar aquello que no fue posible en las relaciones previas”.

2. El sentimiento de uno mismo

“Muchos de los problemas de autoestima tienen este origen: si desde niños tenemos la percepción continuada de que lo que sentimos no es validado por nuestro entorno, fácilmente llegaremos a la conclusión de que nuestra forma de sentir es inadecuada. Por lo tanto, nos sentiremos avergonzados por sentir como sentimos y poco a poco iremos dejando de lado ese sentimiento mal aceptado por el entorno hasta que lleguemos a borrarlo de nuestra memoria consciente. Finalmente, nos quedará solo el convencimiento, fruto de la vergüenza de sentir inadecuadamente, de que somos defectuosos y de que, por lo tanto, debemos escondernos de los demás. Y lo peor de todo es que a veces esto sucede sin que tengamos conciencia de la procedencia de nuestra inseguridad.”

3. La memoria de las emociones

Se nos habla de dos tipos de memoria: la explícita (que es lo que recordamos, ejemplo: el lugar donde aprendimos a jugar al tenis o sus reglas) y la implícita (llega la pelota y le doy un revés); y de su importancia esencial para entendernos y crecer.

4. La intersubjetividad

“Los humanos estamos diseñados para nacer en un entorno familiar empático que sintonice con nuestras emociones y que esté genuinamente interesado en saber qué sentimos.”

La gravedad de la situación traumática (o de los micro-traumatismos) no depende sólo del trauma per se sino, sobre todo, de cómo es gestionado por el contexto relacional.

5. Un poco de prehistoria de las relaciones

Interesantísimos estudios sobre nuestros ancestros reptiles: sobre hormonas en ratones; sobre que parece que fue la conexión empática el punto culminante para entender mejor el gran cambio evolutivo en los humanos; sobre investigaciones en evolución y psicoanálisis; y sobre el bebé y la mamá.

6. Cómo nos vinculamos los humanos

Riera desarrolla un concepto fundamental, fundamental: el de apego, y su relación con la psicopatología.

“Los bebés, ya en los primeros meses de su vida, son auténticos expertos en recoger información muy sutil, psicológicamente muy compleja, de un modo vivencial y sin utilizar el pensamiento reflexivo.”

“Cuanto más coherente es la narrativa que uno hace sobre su propia vida, más probable será que pueda establecer un apego saludable con sus hijos.”

7. Un poco de neurociencia aplicada a las relaciones humanas

El “yo siento que tú sientes lo que yo siento” (cita con la que Riera abre este libro) no sería posible sin la existencia de las neuronas espejo.

(Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño, autora del libro Minimapas para TormentasFBTw Ln)

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¿Hay que ser feliz?
Mercedes Garcia-Laso 20-03-2018 | 4:27 | 0

Hoy #DíaDeLaFelicidad os comparto este pequeño texto que escribí en el 2015 sobre cómo esto de “sé feliz”, lejos de ayudarnos, nos estresa enormemente. Espero que os sirva.

Hay épocas, días, temporadas, donde parece aun más obligatorio estar con­tento, ser feliz. La llegada de la primavera o el veranito son un ejemplo… con sus viajes, sus cervecitas en las terrazas, etc. Y ya os he comentado en algún otro minimapa lo peligroso de este mandato social contemporáneo que, lejos de ayudarnos, nos perjudica individual y colectivamente.

No “hay que” nada, recordad esto siempre. Y en este caso, los individuos ya no se limitan a ser desdichados, ahora sienten vergüenza, culpa, angustia o malestar por no sentirse bien… porque tienen que ser felices… el resto lo son, o eso parece y apa­rece en su muro de Facebook.

Basta teclear en Google la palabra “felicidad” para alucinar: millones de resultados, libros, tutoriales, estrategias… incluso investigaciones. ¿No habría que reflexionar un poco sobre semejante fenómeno de tan reciente aparición? ¿Acaso nuestros abue­los se planteaban esto de que “hay que ser feliz”?¿No será que esta sociedad ha creado esta necesidad para apaciguarla con inmensidad de objetos de consumo?

Además, contamos con numerosos gurús que han colaborado a difundir “la búsque­da de la felicidad” como si fuera un traje a medida que encaja con todos, ¡y además en “sencillos” libros de autoayuda!

“La desenvoltura con que la literatura de la Psicología Positiva y de autoayuda hablan de la felicidad no puede ser más que una maniobra de ‘malafe’ sartriana. Para no enfrentarse a su propio vacío, esta literatura engaña y se autoengaña, presentando lo que no es, como si existiera, y lo que es, como si no existiera.” (Pérez-Álvarez).

En fin, en el minimapa Emociones comento los peligros de la alegría:

La alegría nos impulsa a salir al mundo pero tiene el peligro de servirnos para con­ductas de evitación (“eternos peter-panes”, “cigarras en exceso”…), y en experimentos se observa que los sujetos contentos detectan menos el engaño, son menos escépticos y su estilo de conocimiento es más estereotipado (menos atento a los detalles y la novedad).

Es decir, todas las emociones son funcionales y necesarias… y no sería adaptativo estar “feliz” en todo momento. “Un mundo sin melancolía, es decir, sin nostalgia, sin aburrimiento, sin espera, sin pereza y sin la inclinación constitutiva de pensar las cosas hasta el final, es un espacio abonado para la emergencia exponencial de las llamadas depresiones.” (Fernando Colina.)

Además si “quiero ser feliz”, es que en estos momentos no soy feliz y, por tanto, necesito “algo” para serlo. Y por otra parte, ¿de verdad sabes qué es ser feliz para ti?

Quizá la clave esté en… estar atentos al vivir.

(Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño. Texto y dibujo incluido en su libro Minimapas para TormentasFBTw Ln)

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Hombres y mujeres (mini-reflexión para el Día de la Mujer)
Mercedes Garcia-Laso 05-03-2018 | 8:26 | 0

Seas hombre o mujer seguro que el Día de la Mujer te mueve cosas. A mí me empujó a elaborar este minimapa orientado a dar pistas sobre cómo ambos sexos podemos crecer juntos (lo que incluye, por supuesto, luchar contra la discriminación en la vida cotidiana, tanto externa como la que se da dentro de nuestras cabezas).

Primero, y para empezar, os dejo la pregunta: ¿qué es ser hombre?, ¿qué es ser mu­jer? Segundo, hay que diferenciar la etiqueta (la categorización, como dirían en es­tadística) “hombre/mujer”, de las características “masculinas” y “femeninas”, que yo a veces por analogía juguetona nombro como características “yan” (masculinas) y características “yin” (femeninas). Así, como expliqué en el minimapa “orientación sexual y otras aclaraciones”, el por­centaje yin-yan varía en un continuo y podemos encontrar incluso personas dentro de la categoría “mujer” con mucho más porcentaje yan que otras que se etiquetan como “hombre”. Nota: ojo, otra cosa es la orientación del deseo (un “hombre” puede ser 90% yan-10% yin y ser homosexual).

El asunto es que en nuestra sociedad se sobrevaloran tanto las características mas­culinas, a costa de las femeninas, que nos dirigimos hacia la auto-destrucción de nuestra especie. Encontramos, por una parte, a “hombres con tetas” como Angela Merkel; y por otra, la diferente selección de personal para la tele entre hombres y mujeres (decidme presentadores “feos”… y ahora decidme presentadoras “feas”).

Si valoras menos cuidar a los hijos y hacer la comida que dirigir una empresa o ser profesor de universidad, entonces, ¿qué importancia le das a tu familia y a lo que comes? Hay que restablecer el equilibrio entre las cualidades masculinas (esenciales, por supuesto, también) y la cooperación, el cuidado, la empatía, la interdependencia, la generosidad… Y para ello, tanto hombres como mujeres hemos de hacer las paces con nuestra parte femenina.

Tercero, ser mujer no va asociado con ninguna característica fija. Por tanto, pregun­témonos de vez en cuando: ¿actuaría igual si ella fuera un hombre? Por ejemplo, antes de comprar un regalo a un nene, averiguo sus gustos… ya que puede haber niños que le gusten las princesas y niñas que disfruten con los camiones. Cuestio­narme (y lo digo como mujer) cómo, sin darme cuenta, me comporto diferente ante una persona por el mero hecho de haberle adjudicado una etiqueta, me parece fun­damental.

Y por último, y ya veis que sólo he dado unas breves pinceladas a cosicas para aplicar en el día a día, ¿y si la persona que tengo en frente fuera yo?: ¿y si me dijeran “no” a un trabajo sólo porque puedo quedarme embarazada?, ¿y si me trataran como un objeto?, ¿y si me “protegiesen” más que a mis hermanos?, etc. etc. etc.

No obstante, la educación de las nuevas generaciones es lo fundamental: favorezca­mos que germine en ellas el respeto a uno mismo y al otro.

(Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño. Texto y dibujo incluido en su libro Minimapas para TormentasFBTw Ln)

Isabel Merino. Libro Minimapas. Mercedes Garcia Laso psicologo.

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Sobre el autor Mercedes Garcia-Laso
Psicóloga clínica, experta en pequeñas y grandes dificultades: en terapia su escucha hace ver. Nº1 en el PIR; discapacidad ≥65%; libro #Minimapas para Tormentas. Garcialaso.com.