La Rioja
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Hay que ser feliz
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Mercedes Garcia-Laso | 08-07-2015 | 20:01

Veranito… vacaciones, cervecitas en las terrazas… época donde parece aun más obligatorio estar contento, ser feliz… y ya os he comentado en algún otro #minimapa lo peligroso de este mandato social contemporáneo que, lejos de ayudarnos,  nos perjudica individual y colectivamente.

¡No “hay que” nada! recordad esto siempre. Y en este caso, los individuos ya no se limitan a ser desdichados… ahora además sienten vergüenza, culpa, angustia o malestar por no sentirse bien… porque tienen que ser felices… el resto lo son, o eso parece y aparece en su muro de Facebook.

Basta teclear en Google la palabra “felicidad” para alucinar: millones de resultados, libros, tutoriales, estrategias… incluso investigaciones. ¿No habría que reflexionar un poco sobre semejante fenómeno de tan reciente aparición? ¿Acaso nuestros abuelos se plantaban esto de que “hay que ser feliz”?¿No será que esta sociedad ha creado esta necesidad para apaciguarla con inmensidad de objetos de consumo?

Además contamos con numerosos gurús que han colaborado a difundir “la búsqueda de la felicidad” como si fuera un traje a medida que encaja con todos ¡y además en “sencillos” libros de autoayuda!

“La desenvoltura con que la literatura de la Psicología Positiva y de autoayuda hablan de la felicidad no puede ser más que una maniobra de “mala fe” sartriana. Para no enfrentarse a su propio vacío, esta literatura engaña y se autoengaña, presentando lo que no es, como si existiera, y lo que es, como si no existiera.” (Pérez-Álvarez).

En fin, en el #minimapa Emociones ya comentábamos los peligros de la alegría:

La alegría nos impulsa a salir al mundo pero tiene el peligro de servirnos para conductas de evitación (“eternos peter-panes”, “cigarras en exceso”…) y en experimentos se observa que los sujetos contentos detectan menos el engaño, son menos escépticos y su estilo de conocimiento es más estereotipado (menos atento a los detalles y la novedad).

Es decir, todas las emociones son funcionales y necesarias… y no sería adaptativo estar “feliz” en todo momento.

“Un mundo  sin melancolía,  es decir,  sin nostalgia,  sin aburrimiento,  sin espera, sin pereza y sin la  inclinación constitutiva de pensar  las cosas hasta  el final, es un espacio  abonado para  la emergencia  exponencial  de las llamadas  depresiones.” (Fernando Colina).

Además si “quiero ser feliz”, es que en estos momentos no soy feliz y, por tanto, necesito “algo” para serlo. Y por otra parte, como ilustra esta viñeta de Mafalda: ¿qué es ser felíz?

Quizá la clave esté en… en estar atentos al vivir.

~ Mercedes García Laso, tu psicólogo en Logroño para atravesar tormentas.

Sobre el autor Mercedes Garcia-Laso
Psicóloga clínica, experta en pequeñas y grandes dificultades: en terapia su escucha hace ver. Nº1 en el PIR; discapacidad ≥65%; libro #Minimapas para Tormentas. Garcialaso.com.