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Otras claves para ser “feliz”

¿Hay que ser feliz?
Mercedes Garcia-Laso 20-03-2018 | 4:27 | 0

Hoy #DíaDeLaFelicidad os comparto este pequeño texto que escribí en el 2015 sobre cómo esto de “sé feliz”, lejos de ayudarnos, nos estresa enormemente. Espero que os sirva.

Hay épocas, días, temporadas, donde parece aun más obligatorio estar con­tento, ser feliz. La llegada de la primavera o el veranito son un ejemplo… con sus viajes, sus cervecitas en las terrazas, etc. Y ya os he comentado en algún otro minimapa lo peligroso de este mandato social contemporáneo que, lejos de ayudarnos, nos perjudica individual y colectivamente.

No “hay que” nada, recordad esto siempre. Y en este caso, los individuos ya no se limitan a ser desdichados, ahora sienten vergüenza, culpa, angustia o malestar por no sentirse bien… porque tienen que ser felices… el resto lo son, o eso parece y apa­rece en su muro de Facebook.

Basta teclear en Google la palabra “felicidad” para alucinar: millones de resultados, libros, tutoriales, estrategias… incluso investigaciones. ¿No habría que reflexionar un poco sobre semejante fenómeno de tan reciente aparición? ¿Acaso nuestros abue­los se planteaban esto de que “hay que ser feliz”?¿No será que esta sociedad ha creado esta necesidad para apaciguarla con inmensidad de objetos de consumo?

Además, contamos con numerosos gurús que han colaborado a difundir “la búsque­da de la felicidad” como si fuera un traje a medida que encaja con todos, ¡y además en “sencillos” libros de autoayuda!

“La desenvoltura con que la literatura de la Psicología Positiva y de autoayuda hablan de la felicidad no puede ser más que una maniobra de ‘malafe’ sartriana. Para no enfrentarse a su propio vacío, esta literatura engaña y se autoengaña, presentando lo que no es, como si existiera, y lo que es, como si no existiera.” (Pérez-Álvarez).

En fin, en el minimapa Emociones comento los peligros de la alegría:

La alegría nos impulsa a salir al mundo pero tiene el peligro de servirnos para con­ductas de evitación (“eternos peter-panes”, “cigarras en exceso”…), y en experimentos se observa que los sujetos contentos detectan menos el engaño, son menos escépticos y su estilo de conocimiento es más estereotipado (menos atento a los detalles y la novedad).

Es decir, todas las emociones son funcionales y necesarias… y no sería adaptativo estar “feliz” en todo momento. “Un mundo sin melancolía, es decir, sin nostalgia, sin aburrimiento, sin espera, sin pereza y sin la inclinación constitutiva de pensar las cosas hasta el final, es un espacio abonado para la emergencia exponencial de las llamadas depresiones.” (Fernando Colina.)

Además si “quiero ser feliz”, es que en estos momentos no soy feliz y, por tanto, necesito “algo” para serlo. Y por otra parte, ¿de verdad sabes qué es ser feliz para ti?

Quizá la clave esté en… estar atentos al vivir.

(Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño. Texto y dibujo incluido en su libro Minimapas para TormentasFBTw Ln)

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¿Crees que la vida no es justa? Lee este minirelato sobre los pájaros cucos ;)
Mercedes Garcia-Laso 26-09-2017 | 9:02 | 0

A veces cuando un paciente me dice que la vida no es justa, si tras escucharlo veo que le puede ayudar, le explico lo que ocurre con los pájaros cucos (aparte, claro, de realizar otro tipo de intervenciones más profundas). Y como creo que a casi todo el mundo nos puede servir, ahí va el mini-relato:

“En marzo, los cucos llegan a la Península Ibérica. Y poco después se suele ver a las hembras, en postes y grandes piedras, observando cómo las otras especies de pájaros construyen sus nidos.

Cuando éstas últimas ponen sus huevos, la hembra del cuco espera a que el adulto que los está incubando se ausente. Entonces, asalta el nido ajeno, se come o tira fuera algunos huevos y pone uno suyo. Cuando el adulto de la otra especie regresa, no nota nada y sigue empollando esperando que nazcan sus polluelos.

El polluelo de cuco nace un par de días antes que los demás (su tiempo de incubación es menor que el de las especies que parasita). Y unas horas después de salir del cascarón, el polluelo, con sus escasos 3 gramos de peso, empuja fuera del nido a los otros huevos. Así, se convierte en el rey y señor del nido, y la madre adoptiva se afana en cebar a ese pollo que en pocos días le dobla el tamaño.

Los polluelos abandonarán a su exhausta madre adoptiva a los 20 días. Hasta septiembre permanecerán en la península. Luego se van a África. Sus padres biológicos se van antes, poco después de poner los huevos. Al año siguiente regresarán a la península y la historia se repetirá.”

Qué injusto, podéis decir, qué cabrones estos cucos. Pues no, navegantes, siento deciros que lo justo o injusto es sólo un concepto humano. La naturaleza, y por tanto la vida, no es justa o injusta, simplemente ES. Los malos no siempre pagan por sus fechorías y ser bueno no te salva de tener un cáncer, por desgracia.

La justicia es un constructo ético. Es más, yo diría que es más bien un sentimiento profundo del alma del ser humano derivado de su auto-conciencia y su capacidad de elección. En mi opinión, por lo tanto, sólo se puede hablar de justicia en relación a las acciones de las personas.

Una mente sana busca lo justo. Es decir, intenta actuar según sus criterios de justicia a la vez que no deja de cuestionarse éstos nunca. Por eso, también, sentimos ira ante los actos injustos de otros. Y está genial porque esta emoción nos moviliza a la acción. El problema está si nos quedamos atascados en el enfado, ya que una cosa es lo que uno hace (trabajar por lo que cree justo) y otra el resultado final (porque, como hemos visto, la vida es como es).

(Mercedes GarcíaLaso, tu psicólogo en Logroño y autora del libro Minimapas para Tormentas, 2ª edición)
la vida no es justa los pájaros cucos

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Cómo ser feliz: 1ª mini-pista
Mercedes Garcia-Laso 07-12-2016 | 8:01 | 0

Cómo ser feliz… Ainsss, los lectores que ya conozcáis este blog, sabréis de mis mil reparos a esto de la búsqueda de la felicidad (ejemplo: minimapas “Hay que ser feliz”, “Ansiedad, depresión u otros síntomas”, etc.). Sin embargo, si entendemos felicidad, no como un imperativo (“haz lo que sea para sentirte bien, o si no eres un pardillo”), sino como un impulso propio e interior a ir a favor de la vida, tanto individual como colectivamente, la cosa cambia. De hecho, esto ha sido tema central en todas las escuelas filosóficas desde el comienzo de los tiempos, cada una, claro, con sus propios caminos. Y yo aquí expondré pistillas, aplicables al día a día, de algunos de los que a mí más me llegan, siempre partiendo, eso sí, de que para mí felicidad y ética son inseparables. Empecemos hoy con el “bote de la gratitud”.

Cómo ser felíz: El bote de la gratitud

Busca un bote bonito, o una caja, y tunealo para que sea especial. En él, cada día, introduce papelitos con los momentos que has vivido por los que te sientes agradecido. Pueden ser grandes alegrías. Pero también pequeñitas, que son las más importantes porque si no prestamos atención, se nos pasan desapercibidas, u olvidamos a los cinco minutos, y la ciencia nos dice que en ellas está la clave.

Comprométete contigo mismo a depositar al menos un papelito al día. También si tienes hijos puedes jugar con ellos a ver quién llena más rápido el bote.

Te sorprenderá descubrir los momentos de felicidad que hay en tu vida y todas las cosas por las que puedes sentirte agradecido, incluso en los periodos más tristes. Parecen insignificantes… hasta que empiezas a sumarlos y ser consciente de ellos.

En el minimapa “Sentir gratitud” explico más todo esto. Aquí sólo señalar, para concluir, que, para mí, sentirme agradecida por lo que la vida nos da (un amanecer con un café; el besito de buenas noches de tu nene; el terminar un trabajo a tiempo; etc.) es lo que más alivia las heridas del alma y los sufrimientos que nos acontecen.

(Mercedes GarciaLaso, tu psicólogo en Logroño para atravesar tormentas).

Ejemplo de bote de la gratitud y cómo ser feliz

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Surfear o navegar (ayer aparecí en el periódico y hoy me han surgido estas 390 palabras)
Mercedes Garcia-Laso 22-06-2016 | 9:17 | 0

Nunca he surfeado obviamente. Tampoco navegado. Sin embargo, me han contado, y he observado.

En la cultura occidental se nos impone navegar, aunque sin explicarnos cosas importantes como que hay que girar el timón en dirección opuesta a donde quieres ir. En oriente, sin embargo, son más de surfear: estoy en forma y, sobre todo, en mi centro y atento, y cojo la ola (da más miedo, eso sí, porque no sabes a dónde te va a llevar).

Como en casi todo (por no decir “todo”) en el punto medio y en la flexibilidad está la virtud. Suelen llegar más lejos los navegantes; y suelen disfrutar más el “ahora” los surferos.

El empeñarse y arriesgarse por aquello que nos mueve, que nos importa, por la consecución de nuestros sueños y deseos es importante. Nuestra capacidad para navegar con las corrientes de la vida aunque no encajen con nuestros deseos personales, también.

En el fondo fondo fondo es lo mismo. Pero requiere un profundo trabajo de apertura de nuestra sensibilidad llegar a vivir esta conclusión. Es abrirnos a escuchar a la vida tal como se manifiesta, tal como es: a veces nos hablará a través de nuestra voz interior; otras con sucesos externos que hacen zozobrar nuestro barco o con sutiles faros difuminados en la niebla.

Es muy complicado porque implica ir dejando nuestro narcicismo a un lado (nuestras ideas rígidas de lo que quiero, de lo que está bien o mal, de quién y cómo soy yo) e ir aprendiendo a vivir en la incertidumbre. Pero, a contra partida, uno se va sintiendo, a cada paso, más vivo, más real.

Estemos atentos entonces a los movimientos más íntimos de nuestra alma (anhelos profundos; lo que suavemente nos conmueve; lo que nos da vigor e inspiración serena; o lo que nos descoloca a la vez que nos conecta con algo como sólido) y a cómo ella, nuestra alma, reacciona a lo que pasa fuera. Así iremos marcando rumbos, siempre flexibles y temporales, y/o surfeando y disfrutando después de una cervecita en chiringuito de  la playa.

Buen comienzo de verano, navegantes;)

 “Sólo somos testigos, vigías de un océano que // se perpetúa en su oleaje, // La seguridad es tan sólo navegar // olvidando el arribo a un puerto seguro, // asumiendo lo impredecible de la vida.” (Guillermo Borja).

PD.: Os dejo una foto de lo que apareció ayer sobre mí en el periódico La Rioja (21/06/2016, página 8)

~Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño para atravesar tormentas.

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Eres creatividad y la vida arte (mi resumen en 5 puntos)
Mercedes Garcia-Laso 18-05-2016 | 9:23 | 0

Otra de las claves que he descubierto en mis viajes (dejando aparte, bueno, quizás no, que he tenido que ser muy creativa para, por ejemplo, llegar a vivir sola) es que la vida es arte. Me explico: en mi sentir, la existencia es simplemente un algo que se va creando minuto a minuto y es ese proceso de “ir creando” lo que es realmente la vida (no el resultado final ni tampoco los resultados parciales). Y esto para mí ha sido un “click” fundamental a la hora de afrontar el día a día, descubriendo su magia y belleza escondidas.

1. Todos sabéis lo que es el proceso artístico, verdad? Os pongo ejemplos: prepararme la comida con una nevera escuálida; customizarme una camiseta vieja; elaborar una lista de reproducción para una fiesta; inventarme juegos y cuentos con los críos; envolver un regalo; redactar un whatsapp especial; crear un proyecto, una actividad; mejorar o arreglar, lo ya existente; escribir, dibujar, fotos etc. Pues bien, vivir es eso, es el proceso artístico por excelencia, es el crear mi particular y único camino, paso a paso, suspiro a supiro.

2. Hay, no obstante dos maneras de entenderlo, que comparten el mismo fondo, pero que hay personas y temporadas más tendentes a una u a otra.

2.1. Una la vamos a etiquetar como “arte activo” y correspondería más a lo que la mayoría entendemos como “creativo”. La explica muy bien David Testal en el siguiente párrafo: “Nuestra percepción personal de la realidad es nuestra principal obra de arte, es el mundo que creamos para vivir en él. Por definición, entonces, estar vivo es ya ser un artista. Y eso implica una responsabilidad de la que no podemos huir, puesto que la representación transforma lo representado. Al crear algo, plantamos una semilla en el imaginario colectivo y creamos futuros posibles. De inmediato todo ello está a disposición de cualquiera. Sabiendo esto, cada uno decide en qué dirección quiere crear, a qué mundo quiere contribuir. ¿Quieres sólo quejarte, denunciar, desmontar lo que no te gusta, o quieres plantar bosques en el desierto? ¿Quieres sólo describir el muro, o quieres construir una puerta en él?”

2.2. Y la otra la nombro como “arte contemplativo” y se refiere más al arte de surfear, en vez de marcar rumbos; y al arte de percibir la belleza y la magia, descubriéndolas en vez de construirlas. Hablaba yo de ella, en otro lugar, con la siguiente metáfora: “Vivir es bailar con la existencia. La danza es escucha… escucha de mí, de mi compañero y fundamentalmente de ese algo que nos engloba a ambos. Mi compañero puede ser otra(s) persona(s) y/o la música (o cualquier otro “otro”, como tal vez un bosque)… él hace algo a lo que yo respondo, que a su vez influye en el siguiente movimiento… y si me dejo, me podré dar cuenta de que he conectado con un flujo impersonal donde “sujeto-objeto” desaparece. / No es ya pensar qué quiero, sino contemplar, concienciar, el flujo del deseo, el flujo de la vida en mí.”

La primera correspondería, simplificando, a la imagen que se suele mandar en Nochevieja de “libro en blanco con 365 páginas: comienza una buena historia”. La segunda enfatiza más el “leer” que el “escribir” (en línea, por ejemplo, con la siguiente frase de Miller: “descifrar el inconsciente… ese libro con tirada de un solo ejemplar cuyo texto virtual llevas por todas partes y en el que está escrito el guión de tu vida, o al menos su hilo conductor”). Una me sugiere que me vaya creando unas mejores gafas; y la otra que vaya conociendo los filtros de las que ya tengo. El resultado parecido, siempre que respetemos nuestra tendencia intrínseca y seamos flexibles en la dialéctica. Tres libros, de lo más distinto, me vienen al respecto: “Biografía del silencio” (Pablo d’Ors), “Si fueses pájaro lo entenderías” (David Testal), “El camino del artista” (Julia Cameron).

3. En el fondo, el verdadero arte es alquimia (cada hacer en el mundo externo puede llevar a un cambio interno) y al vez co-creación (mi mundo interno interactúa con el tuyo y crea algo nuevo afuera –y también adentro, claro). Y así es como realmente podemos abrir puertas tanto dentro como fuera y hacer de la vida un lugar más habitable para uno mismo y el otro.

4. Por eso os sugiero que probéis a conectar más con vuestro artista interior y a jugar: Suelta la idea de llegar a ser “no se qué”; o de tener que hacer o ser “no sé cuantos”. Un artista no tiene expectativas, sólo se deja fluir en el proceso que creación.

5. Y para acabar os voy a dejar  unas citas que muestran la naturaleza de lo artístico (aunque hablen sólo de la poesía) pues es esencial tenerlo siempre presente:

“Toda poesía interrumpe el estado cotidiano, la vida ordinaria, casi como la ensoñación, para renovarnos, y así mantener siempre despierta la conciencia de vivir.” Novalis.

“La poesía viene de un lugar que nadie controla, que nadie conquista” Leonard Cohen.

“La palabra poética es un lenguaje de la emoción, no es palabra que traduce la emoción. La palabra que se trasciende para ir más allá de su significado y expresar lo que la simple palabra no puede. (…) Hallar nuestro propio verbo mágico, nuestra propia palabra poética que se trasciende a sí misma para acercarnos un poquito más desde nuestro yo a nuestra alma, a esa que está como semilla – también como herida – y que para crecer necesita agua y fértil tierra. (Jaume Cardona).

RESERVÉMONOS EN NUESTRAS APRETADAS AGENDAS espacios para reconectar con nuestro artista y la magia entrará en nuestras vidas! (Nota: similar pero en naif lo podéis leer en “Reconectando con nuestro niño interior”;))

~Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño para atravesar tormentas.

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Sobre el autor Mercedes Garcia-Laso
Psicóloga clínica, experta en pequeñas y grandes dificultades: en terapia su escucha hace ver. Nº1 en el PIR; discapacidad ≥65%; libro #Minimapas para Tormentas. Garcialaso.com.