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Seis esenciales para crecer

Cómo avanzar en nuestro desarrollo (último “esencial”)
Mercedes Garcia-Laso 18-04-2016 | 12:32 | 0

Me he decidido a acabar esta semana Mis Esenciales y así ya cerrar carpeta. Comencemos con el título de los 6, ya definitivos: 1º) Quién soy yo; 2º) El inconsciente me dirige; 3º) El destino es el camino; 4º) Qué es para mí el crecimiento; 5º) Las redes me tejen; 6º) Cómo avanzar en nuestro desarrollo.

Casi seguro que un futuro próximo los modifique pero estos seis epígrafes han supuesto el primer intento por mi parte de sintetizar las claves que uno ha de tener en cuenta cuando se embarca en un viaje de auto-conocimiento. Y la de hoy concluye la serie con unas orientaciones pragmáticas acerca de qué he de hacer en concreto si hay un anhelo en mí de crecer.

Se requieren en mi opinión 3 cosas: 1) Unos poquitos conocimientos (cómo funciona la mente y los sistemas, cómo meditar, cómo escuchar el cuerpo…); 2) Espacios de calma-conexión, de exploración y elaboración, y de reflexión introspectiva y sistémica; 3) Un otro que nos ayude a ver (puntos ciegos; lo que nos da miedo etc.) y a sanar viejas heridas. Puede ser diferentes personas que nos vamos encontrando por la vida y/o un profesional, maestro o mentor. 

Aclaro un poco esta clasificación artificiosa que he señalado sobre los “espacios” (artificiosa porque en la práctica se entremezclan y sólo los he dividido a efectos didácticos). Los de “calma-conexión” se refieren tanto a la práctica de meditación diaria (10 minutos, por ejemplo, por las mañanas de observar la respiración), como a acudir periódicamente a aquelos lugares o actividades que nos abren el corazón y nos calman (caminar por la naturaleza, el mar, dibujar en un parque…).

Los de “exploración y elaboración” son los que nos llevan a des-cubrir cosas en nosotros mismos. Incluyen a) los talleres y cursos a los que  uno puede apuntarse de desarrollo personal o profesional; y b) los “trabajitos” que uno hace por su cuenta, movido por algo que lee (ejemplo: un libro para desarrollar la creatividad) o por alguna circunstancia que le empuja fuera de su zona de confort (ya sea un nuevo empleo o un viaje que le lleva a descubrir capacidades y aspectos de sí mismo que desconocía, ya sea una enfermedad o muerte cercana que rompe nuestro vivir rutinario).

Aquí se incluyen, también por supuesto, los procesos de psicoterapia (que no son más que realizar un tramo de este camino con un acompañante experto, independientemente de que se parta de un problema grave o del simple anhelo de explorar). Y son importantes las dos palabras, “exploración” y “elaboración” , puesto que una es “abrir” (ver, descubrir) y la otra “integrar” (que es lo que suele faltar en estas personas que se dedican a hacer talleres y más talleres, de lo más catártico, pero su día a día sigue igual).

Por último, tenemos los espacios de “reflexión introspectiva y sistémica”, y un caso concreto muy clarito, para ver lo que son, lo encontramos en las reuniones de supervisión profesional. A nivel personal son igualmente importantes pues es esencial pararse de vez en cuando a pensar qué estoy haciendo, hacia dónde me lleva y cómo puedo modificar el rumbo. El acercarnos a comprender lo que pasa (tanto en mi interior como en el grupo en el que me encuentro –ya sea en la empresa o en la familia) provoca incertidumbre pero a la vez nos lleva a nuevas actuaciones de más calidad ética y a crecer individual y colectivamente.

Como muchos estaréis pensando ahora, el reto del camino interior es ¡organizarse la agenda! Ir tras cualquier anhelo (y éste es, en mi opinión el más profundo y compartido de todos) requiere disciplina. Disciplina que es esencial entender que no es exigencia: disciplina es, estando sola en casa, coger a mi bebe para alimentarlo aunque tenga un dolor de cabeza que me muero; exigencia es tener que hacerlo yo (porque es “mi deber”), estando mi pareja al lado. Los monjes budistas se levantan a las 5 de la mañana a meditar (disciplina) pero no se exigen ningún resultado (que la cosa sea como uno quiere o planifica o se propone). Pues navegantes, los viajes interiores también requieren de esto… o al menos los de la mayoría. Aunque quizá podamos sustituir la palabra “disciplina” por “compromiso”, que nos suena mejor a la mayoría, compromiso con uno mismo y lo que anhela su corazón.

Las palabras viaje, camino, travesía etc para denominar estos procesos no son casuales. Las analogías con los viajes exteriores son múltiples y profundas. Y tanto unos como otros son apasionantes a la vez que difíciles. Todo aquel que sale de su zona de confort para crecer es un valiente. Nunca lo olvidéis. Hasta la próxima, navegantes!

~Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño para atravesar tormentas.

Nota: a mí me ayuda a veces pensar en la exigencia como una “Srta Rottenmeier” y en la disciplina como un pequeño monje budista sonriente, amoroso y danzarín.

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Las redes me tejen (5º esencial)
Mercedes Garcia-Laso 12-04-2016 | 6:55 | 0

Hoy continuo con mi penúltimo esencial, que ya veis que están conformando una especie de rosa de los vientos del desarrollo personal.  Será muy corto porque mi intención es sólo dejar claro que lo inter y lo intra subjetivo son inseparables, contrariamente a lo que solemos creer acerca de que todo esto de la salud mental y el crecimiento ocurre dentro de nosotros. Lo resumo en dos puntos:

1. Al igual que uno mismo por dentro es un complejo sistema de personajes (ver, por ejemplo, “2º esencial”), por fuera también formamos parte de diferentes y enredados engranajes: relaciones directas (familia, amigos, grupos en el trabajo, relaciones de papás  en el patio del cole, relaciones sociales…); diferentes comunidades (empresa, equipo de futbol, pueblo, provincia; cultura al que se pertenece…); lo generacional en las familias, etc.

2. Cada red tiene sus propios dinamismos y se influyen recíprocamente tanto entre ellas como con lo intra-psíquico. Con lo cual en enredo es monumental ya que siempre un cambio en una parte produce efecto en el todo.

Hay muchas orientaciones que estudian todo esto y el modelo que supuestamente rige la actual concepción de salud del ser humano, parte de ello (modelo bio-psico-social). Yo siempre lo tengo presente. Y de manera más especifica ya os comencé a hablar en un post de la Psicología Social. Continuaré con ello intrudiciendo también otras disciplinas como la Psicoterapia sistémica (la cual entiende los problemas del las personas no como trastornos, sino en relación con su contexto y con las dificultades de la vida) o el constructivismo.

(Las redes son también mapas)

Sartre dijo “El infierno es el otro”. Y es que es verdad que estamos alienados al otro. Pero a la vez es gracias al otro que el bebe se  constituye como persona. Qué somos, qué tenemos que no hayamos recibido?

Las redes me tejen, como indicaba en el título… ellas me han construido, me siguen moldeando y lo que ocurre en algún punto de ellas tiene efecto en mí. Así que cuanto más lo tenga presente, más conozca sus dinamismos y más consiga observarlos, la cualidad de eso que llamamos libertad subirá de octava. Teniendo en cuenta a la vez, claro, que mis redes interiorizadas me hacen elegir las externas (unas y no otras), y percibirlas y reaccionar a ellas de una manera diferente a la de mi compañero. Y la interacción de lo que yo hago (de acuerdo a todo esto) y lo que hace el otro (en función de mi respuesta y de todas sus redes y movidas), va co-creando, en un baile, un algo nuevo dinámico.

En conclusión, que somos parte de un sistema de redes internas y externas que se influyen recíprocamente en un continuo cambio ¡Qué lío, verdad? Pero a la vez apasionante si sólo cambiamos de perspectiva… aunque esto lo dejaré para otro día ;)

~Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño para atravesar tormentas.

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Qué es para mí el crecimiento (4º esencial)
Mercedes Garcia-Laso 15-03-2016 | 7:31 | 0

Como ya el año pasado escribí sobre el Día del Padre y también sobre la necesidad de descansar en Semana Santa, hoy voy a continuar desarrollando “Mis esenciales”. Y en esta ocasión os voy a hablar (de forma muy breve y con intención de que sea útil, como siempre) de qué es para mí el crecimiento.

Para mí el crecimiento es un camino de apertura y aceptación, teniendo siempre presente que sin apertura no hay auténtica aceptación (“camino” porque recordad que para mí sólo hay proceso).

Esta última frase (antes del paréntesis), como intuís por mi forma de recalcarla, es imprescindible, como expliqué en el #minimapa “Aceptación”. Si no, nos quedamos en los peligrosos planteamientos “happy-flower new-age” o los pseudo-científicos de la tan mediática “psicología positiva”, que ya he comentado otras veces en este blog (ejemplo aquí).

Cuanto más me abra a lo que hay, más profunda y verdadera será la aceptación. Y a pesar de lo duro que resulta este proceso, transitarlo conduce a increíbles posibilidades dentro y fuera, y a hacer de la existencia un lugar más habitable para mí y el otro. No sólo lo he leído-estudiado, lo he visto en otros y lo he experimentado en mí.

Hay dos formas, ambas necesarias e inseparables, de avanzar por este camino: A) Ir aprendiendo a sostener y transitar la angustia y demás estados displacenteros; B) Ir des-cubriendo de uno mismo y escuchándose (y escuchando) mejor.

Huir de lo displacentero es propio de los animales y está bien, es adaptativo. El problema es que en el ser humano toma un cariz diferente, que las Terapias Cognitivo Conductuales de 3ª Generación conceptualizan bajo la expresión “Evitación experiencial” (ver minimapa), aunque, es verdad, que va más allá de ésta. Y tanto intento de evitar y contrarrestar la angustia, el miedo, la vergüenza, la tristeza, la culpa, y demás estados emocionales displacenteros (cada uno tiene unos determinados que le son especialmente difíciles) hace que permanezcamos en la gris rueda del hámster. Quiero aclarar, no obstante, que sostener no significa regodearse, sino ir aprendiendo a navegar por ellos y aprendiendo de ese transitar por las noches oscuras.

Por otra parte, nos bombardean por todas partes con la frasecita “acéptate a ti mismo”… y, vale, dejando a un lado la urticaria que me suelen producir este tipo de sentencias, es verdad, el camino es aceptarse ¡pero para ello hay que conocerse! ¡si no, cómo puñeta vas a aceptar algo que ni siquiera sabes cómo es ni has visto! Y, aunque no guste a los del marketing de la felicidad, conocerse requiere explorar los infiernos y cartografiarlos (ver imagen, jeje).

Además, tenemos varias cosas más que ya he comentado en anteriores post. Señalo algunas:

Minimapa Inconsciente: conocer cómo son mis filtros me va permitiendo ver-percibir-escuchar mejor al mundo, al otro y a mí mismo; e integrar las partes oscuras ignoradas (conflictos incluidos) lleva, aunque parezca increíble, a curar ciertos malestares y abrir potencialidades

Minimapa Quién soy yo: ir des-cubriendo en mi interior permite ir al encuentro con la propia verdad, con la libertad,  con el silencio… y según el caso, con aquello que me sostiene incondicionalmente. Y para llegar a la propia verdad, como dice mi amiga y compañera María Vázquez, hay que recorrer un largo camino de desprendimiento y de vivir el dolor, tanto del presente como del pasado… para lo cual, a su vez, hace falta un proceso de toma de conciencia de uno mismo, del dolor que uno lleva dentro, de las ataduras (nota: por esto la necesidad concomitante del punto “A” y del “B”).

Otro día os señalo el cómo de todo esto. Hoy termino con una puntualización más: el proceso de Apertura no está reñido con la fantasía. Ésta es cierto que nos puede servir para escapar de la realidad; pero a la vez también nos puede permitir un acercamiento más profundo a ella. Hasta la próxima semana, navegantes!

~Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño para atravesar tormentas.

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El destino es el camino (3º esencial)
Mercedes Garcia-Laso 18-02-2016 | 9:00 | 0

El destino es el camino… el camino que se hace al andar.

Esta frase me lleva acompañando ya unos años y cada vez va filtrando en niveles más profundos. Constituye otro de mis esenciales, de mis referencias en mi particular travesía.

Cada objetivo que nos proponemos en una Itaca… ya sea profesional, ya sea un hijo, una pareja, construirnos una casa o irnos de vacaciones a la playa. Una Itaca de Kavafis:

Itaca te regaló un hermoso viaje.
Sin ella el camino no hubieras emprendido.
Más ninguna otra cosa puede darte.

Perseguimos “objetos brillantes” que si bien son lo que nos mueven a la vida, no son lo realmente importante. Perder esto de vista nos lleva a sufrir en demasía… a sufrir y angustiarnos por no llegar a la meta; a sufrir y frustrarnos al fracasar; incluso cuando conseguimos lo que queremos solemos sentir insatisfacción o una extraña tristeza… y qué decir de cuando nos falta el deseo, y no tenemos ganas de nada; o cuando hemos de decidir entre ir a por el objetivo A o el objetivo B!

He explicitado “en demasía” porque los malestares asociados a todo lo indicado son normales. Otra cosa es que en nuestra sociedad está claramente sobre valorado el “conseguir” (títulos, éxitos, experiencias hedonistas inmediatas) cuando lo esencial es el proceso, vivir el proceso, con todos sus matices claro-oscuros.

 “Life is what happens to you while your busy making other plans” (Lennon).

Lo importante de cada Ítaca es, por tanto, disfrutar, aprender y compartir en cada paso. Cada paso que, en el fondo, es lo único que hay ¡porque vete tú a saber si nos cae un meteorito encima en el siguiente!

Llegamos a la meta, o la abandonamos; reposamos, descansamos; y emprendemos un nuevo viaje. Y así sucesivamente porque, gracias a que nada nos colma, seguimos en este juego que llamamos existencia (incluidos los ascetas, y  su estupenda represión azuzadora del deseo). Existencia que es, a su vez, un viaje a través de la vida.

Un impulso vital nos empuja a navegar. Dónde lleguemos es lo de menos. Lo que importa es la travesía, el camino. Camino, que como decía Machado, se hace al andar. Y se hace porque es un danzar con la vida. Es decir, tu existencia es un continuo proceso artístico donde observar es la clave.

El explorador observa y según esto hace. Planificar cuando desconocemos el territorio da risa y sin embargo nos empeñamos en ello en un intento de controlar lo incontrolable, perdiéndonos, en consecuencia, muchas maravillas.

Maravillas que en el fondo son internas pues lo externo es sólo alquímico. Y todos conocemos a personajes que ha viajado por todo el mundo y siguen igual de estúpidos que cuando partieron; y a otros que, sin salir de su pueblo, lo sutil de lo cotidiano les ha hecho sabios y viven la belleza del día a día.

Otro día os hablaré más del deseo y sus avatares (tema también fundamental a la hora pasar del sobrevivir al vivir). También dejo para otra ocasión profundizar en el sentido existencial de este viaje, aunque se puede intuir al leer el poema completo de Kavafis. Y me despido copiando aquí, precisamente, dicho poema pues remitiré a él en futuros post, al estar repletito de perlas de sabiduría. Éstas me servirán para otras metáforas importantes. Hoy no os digo más y os invito a descubrirlas.  Hasta la próxima, Ulises-eos!

(Odisea de Pep Montserrat)

ITACA (1911)

“Si vas a emprender el viaje hacia Itaca,
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencias, en conocimiento.
A Lestrigones y a Cíclopes,
O al airado Poseidón nunca temas,
No hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones ni a Cíclopes,
ni al fiero Poseidón hallarás nunca,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quién ante ti los pone.
.
Pide que tu camino sea largo.
Que numerosas sean las mañanas de verano
En que con placer, felizmente
arribes a bahías nunca vistas;
detente en los emporios de Fenicia
y adquiere hermosas mercancías,
madreperla y coral, y ámbar y ébano,
perfumes deliciosos y diversos,
cuanto puedas invierte en voluptuosos y delicados perfumes;
visita muchas ciudades de Egipto
y con avidez aprende de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en la memoria.
Llegar allí es tu meta.
Más no apresures el viaje.
Mejor que se extienda largos años;
y en tu vejez arribes a la isla
con cuanto hayas ganado en el camino,
sin esperar que Itaca te enriquezca.

Itaca te regaló un hermoso viaje.
Sin ella el camino no hubieras emprendido.
Más ninguna otra cosa puede darte.

Aunque pobre la encuentres, no te engañará Itaca.
Rico en saber y en vida, como has vuelto,
comprendes ya que significan las Itacas.”

~ Mercedes García Laso, tu psicólogo en Logroño para atravesar tormentas.

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El inconsciente me dirige (2º esencial)
Mercedes Garcia-Laso 02-02-2016 | 12:35 | 0

Hoy os voy a hablar de otro de mis 6 esenciales (que ya veis que los voy recopilando bajo la etiqueta con ese nombre): el inconsciente como director de mi vida. Simplificaré, como siempre hago, pero intentaré clarificaros la importancia que tiene esto para avanzar en un vivir más pleno.

Por qué mi color favorito es el rosa-morado? Por qué se me olvida mover el coche para cuidar su batería y recuerdo otras nimiedades? Por qué no aguanto a determinado tipo de gente? Por qué me “pone” lo que me “pone”?

“¿Por qué?” es una pregunta retórica, es decir, su valor está en orientar en la exploración de uno mismo de cara a ganar libertad en nuestro vivir. Y es que el inconsciente es lo que nos hace pensar lo que pensamos, sentir lo que sentimos y hacer lo que hacemos. Desde el Psicoanálisis hasta la Teoría del Marco Relacional de las teorías cognitivo-conductuales de tercera generación, hoy nadie duda de que dependemos de esa enmarañada red neuronal cuyo software es lo que llamamos inconsciente.

Escritores y cineastas conocen muy bien este tema. Y en sus historias podemos ver el destino del protagonista casi desde el comienzo de la trama; el sentido y el “para qué” de los errores que comete cada personaje; y cómo cada uno de ellos ve la escena a su manera y actúa en consecuencia.

En el punto dos del #minimapa “Quién soy yo” os comencé a hablar de todo esto… así que para no repetirme demasiado continuo con un poco de metáforas: 

∞ El inconsciente dirige mi vida… con sus personajes, sus ríos, sus sótanos, sus escudos… lo que no sé de mí, lo que no acepto de mí.

Sus personajes tan diversos… algunos tan heridos… y cada uno con sus respectivas gafas para ver el mundo *Sus ríos con corrientes tan confusas… de deseos y de pasiones * Sus sótanos… tan temidos que ignoro su existencia, y por tanto sus efectos en casa se me tornan incomprensibles (en esta casa que es mi cuerpo, que es mi mente, mis pensamientos) *Y sus escudos… que me protegen pero también su rigidez, su peso, me limitan tanto… ∞

(Tres maestros del inconsciente)

Ya veis entonces como siempre tengo presente el inconsciente al escribir:

Lo que veo no es la realidad, es mi particular manera de percibirla (#minimapa “gafas y mapas”); Lo que creo que soy es sólo una parte de mí, y lo negado, reprimido etc me sale por ejemplo viéndolo en los demás, o como sentimientos o actos que no entiendo, desproporcionados o irracionales (#minimapa “Mr Hyde”); El inconsciente se expresa además en el cuerpo (#minimapa “lo psicosomático”), en los sueños (#minimapa “sueños”), en los síntomas (#minimapa “insomnio”, “crisis de ansiedad” etc.), en actos que no coinciden con lo que queríamos hacer (olvidos inoportunos, lapsus…) y en lo que vemos en un objeto artístico.

Respecto a esto último, aunque tengo pendiente un #minimapa sobre arteterapia, ya habréis observado mi tendencia a incluir en este blog poesías y otras expresiones artísticas… ya que lo que no consigue una buena argumentación lógica y didáctica, lo logra una obra teatral que, de repente, nos hace “click” en algo de por ahí adentro. Y lo mismo pasa con el humor. Son pues dos magníficas, y respetuosas, pértigas para acceder a lo inconsciente, flanqueando las tan establecidas creencias tras las que nos parapetamos.

El inconsciente es, a la vez, nuestra mayor potencialidad para el cambio y lo que más nos lo impide. Tenemos demasiado miedo a mirar al interior y por ello seguimos en nuestra rueda de hámster a pesar de técnicas, estrategias y demás.

∞ ∞ ∞ “Lo que no se hace consciente se manifiesta en nuestras vidas como destino” (Carl Jung).

“No hay casualidad sino destino. No se encuentra sino lo que se busca y se busca lo que existe en lo más profundo del corazón” (Ernesto Sábato).

“El Inconsciente, un término que más que como adjetivo designa una instancia del aparato psíquico y una operatoria que rige nuestras vidas más allá de nuestra conciencia y nuestra voluntad. Comprendería ese campo de contenidos mentales que nuestra conciencia ha rechazado por dolorosos o inaceptables. Ese rechazo constituye la represión y condena al olvido a toda una serie de contenidos que llamaremos reprimidos. Pero esos elementos no son restos pasivos sepultados bajo la alfombra. Como dije antes están sujetos a una dinámica interna que tiende a manifestarse, a hacerlos manifiestos, y lo consigue a través de productos deformados o disfrazados que llamaremos las formaciones del inconsciente. Destacaremos dos: El síntoma y el sueño.” (Javier Arenas Planelles). ∞ ∞ ∞ 

~ Mercedes García Laso, tu psicólogo en Logroño para atravesar tormentas.

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Sobre el autor Mercedes Garcia-Laso
Psicóloga clínica especializada en psicoterapia para pequeñas y grandes dificultades (garcialaso.com).