Hoy, dos de junio, se pone punto final a la IV edición del concurso Blog&roll.

Estos últimos tres meses representan un antes y un después en mi vida.
Antes, conocía la blogosfera desde fuera. Y como diría la periodista del programa 21 días “no es lo mismo contarlo que vivirlo”, así que me apunté al concurso sin dudarlo. Al principio no sabía nada sobre blogs pero soy bastante adicta a las tecnologías e indagué rápidamente acerca del tema y pude empezar a publicar. Entonces me topé con el segundo problema: ¿de qué puedo hablar yo? ¿tengo algo que aportar diferente al resto? Decidí aprovechar la oportunidad que tenía para contar todo aquello que siempre había querido gritar al mundo y no había sabido cómo hacerlo. He podido, desde la mayor humildad, aconsejar sobre temas que me parecen importantes, abrir debates para conocer mejor la opinión de todos, compartir viajes y experiencias… ¿Y sabéis qué? Cada día estoy menos de acuerdo con aquellos que dicen que somos la generación “ni-ni”, que “no tiene opinión” y que “no se interesa por nada”.
Si no me equivoco han participado 62 blogs (¡qué pasada!) aunque me entristece que no todos ellos hayan continuado publicando. No creo que haga falta nada especial para ser “blogger”, sólo ilusión e iniciativa, así que animo a todo aquel que se lo esté pensando a que participe en la próxima edición.
Por otra parte, creo (y esto es una opinión muy personal) que algunos participantes no han captado la esencia del blog&roll, y han elegido actualizar muy frecuentemente en detrimento de la calidad de sus posts o de la capacidad de debatir.
Pero otros, muchos otros, han creado de la nada unos espacios virtuales maravillosos. Recomiendo especialmente que echéis un ojo a He dicho y a Imaginación Rem, blogueros con experiencia de otros años que han sido mi “libro de cabecera”.
Pase lo que pase al final, me siento muy orgullosa de mi pequeña creación porque pese a no ser de 10, he puesto mucho empeño en mejorarlo y he mantenido mi idea de postear con frecuencia hasta el fin del concurso.
Por último, quiero agradecer a todos los que han permitido la existencia de Confesiones de una riojana desterrada : a los creadores del concurso, porque sin la propuesta seguramente no me hubiera lanzado a la blogosfera; a los dueños de otros blogs por seguirme y participar en mis reflexiones, a todos los que me leen y a los que no dicen que me leen; y por supuesto a todos los anónimos que me alegran el día con sus comentarios.

¿Cuáles son vuestras impresiones del concurso? ¿y vuestros blogs favoritos?




















-envases de plástico: botellas de refrescos, de agua mineral, de detergentes, de suavizantes, bolsas de comercios, bandejas de corcho blanco, tarrinas de yogur…
-envases de vidrio: botellas de vino, de cava, licores, etc., frascos de perfumes y tarros de vidrio para conservas, mermeladas, etc.
-envases de cartón bien plegados: todo tipo de cajas de cartón, como por ejemplo la de los cereales del desayuno, de galletas, de zapatos, de comidas precocinadas congeladas, bolsas de papel, etc. y el papel de envolver, hojas, periódicos, revistas, cuadernos, etc

