La Rioja
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Fecha: mayo, 2015
Blancos sorprendentes e innovadores
Antonio Remesal 13-05-2015 | 10:40 | 0

Garnacha blanca. Una variedad a potenciar. ARV

Se observa un interés creciente, en los últimos tiempos, por el desarrollo de lo que hasta ahora era una asignatura pendiente en la mayoría de las bodegas, resignadas al sota, caballo y rey del Joven, Crianza, Reserva y Gran Reserva y, en el mejor de los casos, de un vino Premium, con el que sin pretender hacer grandes cifras, sirviera de buque insignia del resto de vinos de la compañía. Me estoy refiriendo a la innovación de productos.

Participé ayer en una cata en la sede del Consejo Regulador, en la cual quede gratamente sorprendido. Empezó bien la tarde cuando Alberto Lecea, presidente del Consejo y de la interprofesional, felicitando a ARPROVI y a las bodegas participantes por la organización de la actividad, abogó por la investigación y experimentación en su propia casa, como un asunto al que no debe ser ajeno y, que debe plantearse, como un objetivo de futuro prioritario.

Los vinos que luego se sirvieron, de 4 bodegas de Rioja: Nivarius, Pernod Ricard Winmakers, Vivanco y Viña Ijalba, fueron muestra de imaginación, empuje y claro reflejo de la vocación por la innovación, cada día mayor en Rioja.

Se probaron  vinos con la nuevas variedades blancas aprobadas en 2008, como la foránea Verdejo, de diferentes enclaves y condiciones, así como de Tempranillos B., Maturanas B. y Garnachas B.

Las mezclas también tuvieron su momento. Coupages con base principal Viura e incorporación de otras blancas en diferentes proporciones, que en cada caso, añadieron a nuestra tradicional variedad blanca, notas y matices que sorprendieron a los catadores.

La innovación a la que me refiero no solo se aprecia en el viñedo, en el que se ensayan diferentes localizaciones, marcos de plantación, orientaciones, sistemas de conducción, manejos de la vegetación, aportaciones de agua por riego, sistemas de defensa contra plagas y enfermedades, etc. sino también en bodega, con técnicas y modos de hacer, caso, por poner un ejemplo, el de la maceración carbónica para un blanco, presentado por la enóloga de Campo Viejo, Elena Adell, con resultados, en boca y nariz, absolutamente sorprendentes.

La cata fue precedida por los comentarios de los directores técnicos en viticultura de las distintas bodegas, que aportaron datos sobre el comportamiento, las condiciones y problemática de las variedades por las que cada bodega ha apostado. Reconocen  los técnicos, de campo y bodega, que hasta ahora, en los pocos años de conocimiento de estas variedades, el método de obtención de conocimiento ha sido el de ensayo-error, por lo que continuaran trabajando hasta dar con los sistemas de cultivo, pautas de manejo y elaboración más adecuados para la obtención del tipo de vinos, por los que cada bodega apueste en el futuro.

Una oportunidad para enganchar a los jóvenes

He visto en los blancos, matices y cualidades fascinantes, que creo pueden ir muy bien en la línea de los gustos de los jóvenes que buscan vinos frutales, aromáticos, frescos, fáciles de beber, en definitiva alternativas a los posiblemente, para ellos, más “aburridos” vinos tradicionales.

Sobre el cultivo de estas variedades, en mi opinión, es la hora de desaprender, de “resetear” nuestro “disco duro”, de dejar de lado conceptos y teorías agronómicas y enológicas que creíamos irrevocables hasta ahora, que teníamos asumidos y que, ante variedades y requerimientos de producto diferentes, puede no sean tan válidos.

Se aprecia la estrecha relación entre viticultura y enología en las bodegas presentes en la jornada. Estas disciplinas, se demuestra, deben ir de la mano para conseguir no sólo la máxima calidad sino también el tipo de producto con el que la bodega se sienta más identificada.

Para concluir decir, que estamos ante variedades, que una vez que se conozcan y determinen las necesidades y condiciones en los que manifiestan su mejor expresión, pueden dar lugar a vinos que lleguen a distintos tipos de consumidores para quedarse definitivamente.

Optimismo pues ante el modo que estas bodegas se enfrentan ante el reto de vinos distintos. Enhorabuena.

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Camino con sabor a vino
Antonio Remesal 11-05-2015 | 2:54 | 0

Recorrido por el camino de Santiago francés, desde Navarra a Galicia, pasando por La Rioja

El camino de Santiago deja huella. Cuando el peregrino regresa a su lugar de origen, aparte de las ampollas en los pies, se lleva una mochila llena de experiencias y conocimientos, acumulados durante todo el recorrido: sobre uno mismo, sus compañeros de viaje, las gentes de aquí, los monumentos, la gastronomía, el paisaje, …y también del vino. Todo ese conjunto de sensaciones, en un contexto, paréntesis de nuestra vida habitual, cargado de encanto y espiritualidad, hace que nuestra mente sea más receptiva y también menos escéptica. Fantasía-realidad, historia-leyenda, superstición-religión, sacrificio-placer,  generosidad- negocio,…. siempre han recorrido “el camino” de la par.

Los intereses, primero político-militares o religiosos, y después económicos, han sido el motor de la ruta.  Se empieza a promocionar el camino de Santiago por parte de los monarcas asturianos y leoneses tratando de consolidar su reino por Europa, a la vez que se contrarrestaba y se animaba a luchar contra el poder musulmán. Desde que en el siglo IX empezaran a viajar los peregrinos a Santiago de Compostela, procedentes de los más recónditos lugares, a pie o caballería, luego en bicicleta o en vehículo a motor, el “circo” turístico-religioso montado a lo ancho de toda la península ha resultado de lo más lucrativo para algunos. El peregrinaje de tanta gente también ha permitido que las bondades de nuestros productos, a los que no es ajeno el vino, se extendieran por las tierras más lejanas, en tiempos que la publicidad no era sino el “boca a boca”.

Al principio, la peregrinación hasta donde se creía estaba el confín del mundo, se hacía para expiar los pecados y como salvoconducto al cielo, ahora los motivos, menos espirituales, son múltiples. Cualquiera que sean las razones, ahora los peregrinos buscan más la recompensa durante el camino, que en su final. Es por ello que si se quiere dejar un buen recuerdo de la ruta, es necesario dotarlo de alicientes que compensen de algún modo el esfuerzo físico que supone: jornadas interminables, a veces por monótonas campiñas, frío, calor y lluvia, dormitorios compartidos con olor a “humanidad”, ronquidos como los de ese alemán que parece se pasará la noche tratando de arrancar su Volkswagen, y despertares más tempranos de los que el cuerpo pide, después de una siempre dura jornada anterior.

A pesar de la dureza del camino, la cifra de visitantes con dirección a Santiago ha ido creciendo cada año. Más de 237.000 peregrinos recibieron la “compostela”  durante 2014 en la catedral de Santiago, el triple que sólo 10 años atrás. Y sigue creciendo….Y estos son solo los que recogieron el documento acreditativo de haber realizado el camino, otros tantos no se contabilizan al obviar este trámite.

La ruta del “camino francés”

Muchos de los que llegaron a Santiago lo hicieron por la ruta más habitual, el Camino francés, que obliga a su paso por tierras riojanas, desde Logroño a Santo Domingo de la Calzada.

Además de la DOCa Rioja, sólo en España, sin contar que el recorrido se haya iniciado en Francia, donde la riqueza vitivinícola es notoria, el peregrino atravesará, o tendrá muy al alcance, denominaciones tan significativas como Navarra, Ribera de Duero, Bierzo, Valdeorras, Ribeira Sacra, Ribeiro o Rias Baixas. En ellas se topará con grandes vinos y su panorama enológico cuando termine su ruta, sin duda, se habrá ampliado.  Volverán a sus casas, habiendo bebido en una fuente que manaba vino, en Irache (Navarra), probado los refrescantes rosados de “garnacha” de esa tierra, los sobresalientes vinos de Rioja, que unos habrán catado antes y otros se asombraran al probarlos por primera vez. A su paso por Burgos seguro tomarán algún vino procedente de la uva “tinto del país”, homónima de nuestro “tempranillo”, y lo compararán con el rioja, reciente todavía en sus paladares. De León, los peregrinos no se irán sin saborear un “prieto picudo”, de por ejemplo, Valdevimbre, en el “Barrio Húmedo”. Cuando lleguen a Ponferrada o Villafranca, en el Bierzo, seguro harán un hueco en su mesa junto al botillo para una botella de mencía. De ahí a Galicia, en O Barco o Valdeorras se les abrirá todo un mundo de sensaciones, con su autóctona “godello”, o con sus vinos de “mencía”, lares donde algunos de nuestros bodegueros conociendo el valor de ese terruño han abierto sucursal. Cuando lleguen a la Ribeira Sacra creerán en los milagros en cuanto vean  esos viñedos de arquitectura imposible colgados en el cañón del río Sil.  Antes de alcanzar Santiago habrán tenido la oportunidad de disfrutar de  más de un blanco Ribeiro de su variedad reina la “treixadura” y, seguro también, de algún “Rias Baixas”, más conocidos por el nombre de su principal variedad, la “albariño”.

Durante todo el trayecto por España, el país con mayor superficie vitícola del mundo, el caminante no deja de ver vides en su ruta. En lo que se refiere al camino riojano, la masa de viñedo comienza en el pantano de La Grajera para terminar en las cercanías de Santo Domingo, pasando por Navarrete, Sotés, Ventosa, Alesón, Tricio, Nájera, Hormilla, Azofra, Alesanco, Hervías….Eso, si no se desvía hacía la ruta de los monasterios, en cuyo caso se topará con las viñas en Arenzana, Cárdenas, Badarán, Villar de Torre, Cirueña…Durante su recorrido no quedará boquiabierto con bodegas que destaquen especialmente por su diseño o arquitectura, como las que se encuentran en otras localidades de Rioja, lo que verá son instalaciones, la mayoría de mediano tamaño o de cosecheros, prácticas y funcionales, hechas a la medida de su objeto: la elaboración de vino. Tampoco el peregrino encontrará, de momento,  a la espera de la apertura, por fin eminente, del Centro de la Cultura del Rioja en Logroño, ningún punto de referencia enoturístico señalable. Es por ello que cualquier visitante no demasiado informado, puede pasar de largo La Rioja sin enterarse que ha cruzado por la denominación de origen, sin duda, referencia de la vitivinicultura nacional.

Recurso desaprovechado

Así las cosas, y con tanta riqueza enológica, me preguntaba si le sacamos el suficiente partido a esta ingente cifra de turistas, que seguro supera en Rioja  la del resto de visitantes que por otros motivos se acercan a ésta, nuestra tierra “sin playa”. Mi respuesta es no.  La mejora en las infraestructuras en lo referente a la señalización, trazado y acomodación es importante, y se esta avanzando, no obstante se echa de menos espacios lúdicos e informativos con temática únicamente vitivinícola que permitan que este escaparate, de pausado paseo de al menos 50 kilómetros por la DOCa Rioja, quede grabado en la memoria de los visitantes con el sello “Rioja, tierra de los mil vinos”. Amén de otras buenas cosas.

Publicado el 7 de mayo de 2013 en “Diario la Rioja”

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Viticultura y enología ¿frentes opuestos?. Declaraciones de Gutiérrez el hombre de Parker en España
Antonio Remesal 07-05-2015 | 12:00 | 0

Con ocasión de la publicación de la lista Parker de los vinos de Rioja el pasado jueves día 30 de abril, Luís Gutiérrez, el representante del crítico Robert Parker en España, escribió un amplio reportaje en su medio de expresión “The wine advocate”, la revista más influyente de vinos del mundo. Creo que merece la pena dedicar un tiempo para analizar el punto de vista de los críticos que tan bien conocen lo que se “cuece” en el sector. Críticos que no solo influyen en los gustos del consumidor sino que crean tendencias, marcando la línea a seguir de las principales regiones vitivinícolas del mundo.

En este mismo blog he incluido esta misma semana un pequeño resumen del extenso artículo del catador de Parker, escrito lógicamente en inglés. Hoy entraré más al detalle en una cuestión muy concreta con la que algunos (cada vez más) somos especialmente sensibles y a la cual  ya me he referido en múltiples ocasiones.

Atentos a sus declaraciones (en letra cursiva traducidas del inglés):

Gutiérrez, en el apartado de “Rioja hoy”, apunta: “el principal problema de Rioja no reside en las bodegas, si no en los viñedos, la asignatura pendiente es la viticultura. Hay tanto trabajo que hacer en las viñas. Se cometen tantos errores cada día, se toman tantas decisiones equivocadas como consecuencia de la separación entre elaboración y viticultura. Un tipo produce la uva y otro diferente hace el vino”. Menciona el delegado de Parker un comentario de Jorge Muga  que está en la misma línea, fruto de una conversación con el bodeguero riojano: “La concentración parcelaria (land consolodation) es la filoxera de este siglo”.

 

La concentración de parcelas, con todo lo que lleva consigo, es la filoxera de este siglo

He traducido “land consolidation” por la acepción más usada. No obstante, por los comentarios que siguen, ni Jorge Muga ni Gutiérrez se estaban refiriendo, en exclusiva, a lo que entendemos normalmente por concentración parcelaria: la actividad propia de mejora de las estructuras agrarias que permite aumentar el tamaño medio de las parcelas para hacer la agricultura más competitiva.

En su artículo, Gutiérrez explica lo que  entiende por “land consolidation” y, consciente de lo fuerte que son sus palabras, invita al lector a que se siente para que no se caiga plano del susto (literal). Se refiere Gutiérrez a lo que venimos largamente denunciando que está ocurriendo en Rioja, y también en otras regiones vitivinícolas de España:

“Concentración de la propiedad pasando del cultivo tradicional con multitud de pequeñas parcelas en vaso, con viñas viejas, con gran diversidad varietal, en secano y bajos rendimientos, a una explotación más mecanizada y que permite una mayor productividad. Todo ello porque el viticultor no ha visto recompensado su duro trabajo por el precio pagado por la uva.

Estas actuaciones llevan consigo el arranque de los viñedos viejos y la plantación en parcelas de mayor tamaño con clones más productivos, conducidas en espalderas y cobertura de riego por goteo. Se consigue, con menos trabajo, más uva, por consiguiente mucho mejor…

!No¡.” Así rotundamente se responde a sí mismo Luís Gutiérrez y prosigue:

 “Pues eso es lo que viene sucediendo desde hace años, décadas ya. Los viejos viñedos que proveen buena calidad son reemplazados por plantaciones nuevas, a menudo gracias a las subvenciones tanto regionales como europeas. Sí, como lo están leyendo, es como si todavía estuviéramos en la revolución industrial: vamos a industrializar nuestras viñas. Puede pensarse que nuestro planteamiento es demasiado idealista y que no pensamos en los 16.000 viticultores que viven de esto en Rioja. Lo hacemos y no sólo eso, en mi opinión (la de Gutiérrez) todos podrían vivir mejor si no perdieran de vista la calidad.

 Advierto que la traducción se ha tratado de hacer lo más literal posible para no desvirtuar el mensaje por lo que algunas expresiones pueden resultar un tanto raras. Luís Gutiérrez seguro que, como buen castellano, lo dice mucho mejor en su español nativo. No obstante, a pesar de la transcripción,  la idea esta clara.

 Viniendo de donde vienen estas palabras, ¿no deberíamos parar a preguntarnos si el camino que llevamos es el correcto?

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Parker's show: la hora de la verdad
Antonio Remesal 04-05-2015 | 1:44 | 0

La publicación de la lista de Parker para el vino viene a ser algo así como la entrega de los Oscar para el cine, y es que estar bien puntuado en este ranking supone tocar el cielo del reconocimiento. Casi una garantía de venta no solo para los vinos mejor posicionados, sino también para los del resto de la bodega. El periódico New York Times califica a Robert Parker como el más influyente crítico de vinos del mundo hoy en día, con esto está todo dicho.
Los resultados de este año ya los conocen,  han sido publicados en la edición del sábado 2 de mayo en el diario de La Rioja. En un artículo de Alberto Gil, del que destaco la cabecera:

“Telmo Rodríguez y Artadi repiten en el ‘top’ de la lista Parker, aunque los clásicos seducen al catador Luis Gutiérrez. Olivier Riviere, Tentenublo, Abel Mendoza, David Sampedro (DSG), Exopto, Artuke, Pujanza, La Emperatriz, Pedro Balda…, los nuevos proyectos más destacados”.

Les remito al blog de Alberto “los mil vinos” en el que saca conclusiones interesantes sobre el perfil de los vinos mejor valorados: los clásicos y los de las jóvenes promesas, pero todos ellos vinos con “alma”, los vinos que son capaces de transmitir el terroir y la pasión del viticultor.

He de confesar que hasta que Luís Gutiérrez llegó, hace dos años, mis simpatías hacía Parker, o mejor, su modo de interpretar Rioja no coincidía con el mio. Su particular gusto por un tipo de vinos más hechos a medida de un concurso que para beber no me cautivaba: vinos que pueden resultar muy bien para la cata. Se marginaban, entonces,  esos vinos  de “trago largo”, los clásicos de Rioja fáciles de beber, los que sin darte cuenta terminas la botella en una comida.  Luis Gutiérrez ve las cosas de manera muy diferente. Y a mí me encanta su afán por descubrir cosas distintas, de profundizar en la esencia de Rioja y, también, su ponderación por los vinos de largas crianzas. Discrepo con Gutiérrez que no existan proyectos de jóvenes talentos. El año que viene, cuando regrese de nuevo, tendremos, espero ya publicado, un libro “Emocionante Rioja- Exciting Rioja”, en el que estamos trabajando Alberto Gil y servidor, en el que podrá ver, y catar si quiere, vinos de más de una cincuentena de vitivinicultores, de jóvenes y no tan jóvenes que están haciendo cosas interesantísimas en Rioja.

Robert Parker, en una de sus visitas a Rioja

 

Como comentaba ayer mismo con Julio César López de Heredia, “al final la verdad triunfa, no hay más que mantenerse en lo que uno cree y en hacer las cosas bien que al final el reconocimiento llega“. La misma idea que compartía con Roberto Oliván (Tentenublo), un viticultor de Viñaspre-Lanciego que, contra corriente, trabajando y elaborando como lo hacía su abuelo y el abuelo de su abuelo, va a ser capaz de vivir con unas pocas hectáreas de viña y una bodega del tamaño de un garaje. Roberto me dijo no dejes de leer el artículo completo de la revista de Parker. Hoy se lo facilito a ustedes mediante estos enlaces:

http://www.erobertparker.com/members/winedata/articles/article1026.asp
http://www.erobertparker.com/newSearch/IssueSearchWines.aspx?SourceIssue=218&idNKey=199905714

Para los que no tienen mucho tiempo, o no dominan el inglés, les entresaco algunas cosas de lo que escribe Luís Gutiérrez que me han llamado más la atención:

“Todavía se encuentran vinos excelentes a precios muy bajos con la etiqueta Rioja”, “ Cuando de lo único que se debería hablar es de calidad, algunos todavía persisten en ir hacía la calidad a precios bajos” . Con esto la tensión en la Denominación está servida.
Alaba los vinos de Benajamín Romeo, Palacios Remondo, Pujanza, Artadi, Olivier ´Rivière y los clásicos Márqués de Murrieta, CVNE (incluidos los crianzas más comerciales), o Remelluri.
Pondera los métodos y modos de hacer de Telmo Rodríguez, y su socio Pablo Eguzkiza, y augura que lo mejor está por venir. Lo mismo para Palacios Remondo. Bodegas Bilbaínas, Valenciso, Diez-Caballero, Amézola de la Mora (ésta con sus más y sus menos) o Bodegas de la Marquesa que están escalando en la escalera de la calidad cada día.

Sangre nueva

Como antes indicaba, Gutiérrez se queja de la falta de sangre nueva. Nadie le presenta novedades, distintas a las que ya conocía, Abel Mendoza, Olivier Rivière, David Sampedro o Exopto.
Se entusiasma por el proyecto de Roberto Oliván que lo describe como el más ambicioso y el más grande descubrimiento del año. Similar reconocimiento hace del enólogo y profesor de la Universidad de La Rioja Pedro Balda.
Intuye buen futuro a los vinos de Finca de Los Arandinos aunque no tuvo oportunidad de probarlos. Yo que si lo he hecho, aventuro que cuando lo haga serán de su agrado.
No ha pasado de largo, Gutierrez, por bodegas como Vinos Subterráneos, Vinos en Voz Baja, Sierra de Toloño, Malaspiedras de Compañon Arrieta, Arizcuren en Quel, Artuke (que los ve en el camino correcto) o Launa de Laguardia,…

Variedades

A la Garnacha que se la había considerado, según palabras de Gutiérrez, el “patito feo” de Rioja, por fin empieza a estar en el lugar que le corresponde.
De la variedad Mazuelo considera tiene un gran potencial. Pone como ejemplo a las mezclas que hacen en Marqués de Murrieta, en las que este varietal aporta una dimensión extra y frescura a sus vinos.
Sobre la Maturana Tinta dice que parece hemos aprendido de los franceses y que sorprendentemente se han hecho desaparecer los aromas verdes y pirazínicos de sus vinos.
Sobre los blancos no se pronuncia Gutiérrez. Palpa la preocupación existente en la región cuando las nuevas plantaciones empiecen a producir.

No faltan las críticas negativas

Las críticas a la Denominación no se quedan en el tintero: “existen aún demasiados vinos que no merecen llevar la etiqueta Rioja”, “vinos echados a perder por mucha o mala madera”. Pero para Gutiérrez el mayor problema en la bodega de hoy en día es el carácter Brett de algunos vinos.

Indica Gutiérrez que aún en Rioja existe una clara separación en viticultura y enología. “un tipo hace el vino y otro elabora” y, coincide, lo que yo vengo denunciando y podéis leer en todos mis artículos en este mismo blog:
¡Tomen asiento” (son sus palabras). Evidencia la deriva hacia la productividad (hacía la “industrialización” de la viticultura), la mecanización, parcelas de mayor tamaño, emparrados sin sentido, arranque de viñedos viejos, nuevas plantaciones en lugares inapropiados ….Todo consecuencia de que la calidad no se paga….Pero él insiste, se puede vivir, incluso mejor, produciendo viña de calidad,…
No deja de mencionar uno de los asuntos más polémicos en los últimos tiempos en Rioja “el caso Artadi”. Del que sale al paso en la entrevista que Juan Carlos Lopez de Lacalle mantiene con él sobre el asunto. El bodeguero dice que está “harto del tema” y  piensa se ha manipulado interesadamente. Declara, en su conversación con Gutiérrez, que este es una cuestión totalmente ajena a la política y que no “hay que mezclar política, religión o futbol con nada, incluido el vino”.
Celebra Gutiérrez que se empiece a hablar de “vinos de pueblo” “lo cual aunque no soluciona todos los problemas es un punto de partida”. También coincidimos.

Rapapolvo en la manipulación de muestras

Aunque no da nombres apunta Gutiérrez su descontento por el embotellado de vinos específicamente para su cata, aunque no da nombres (de momento). Y concluye ¿a quién quieren engañar a mis clientes o a mí?.

Para terminar la lista…

El panorama de Rioja según la visión de Parker (llámese Gutierrez) es ahora el siguiente:

Los 5 mejores entre los tradicionales

CVNE/Viña Real
López de Heredia
La Rioja Alta
Marqués de Murrieta
Muga

Los 5 mejores más recientes

Artadi
Benjamín Romeo Contador
Remírez de Ganuza
Telmo Rodríguez
Viñedos de Páganos/Sierra Cantabria

Los jóvenes valores

Abel Mendoza
Exopto
Finca la Emperatriz
Olivier Rivière
Pujanza

El futuro que ya está aquí

Artuke
DSK
Pedro Balda
Tentenublo
Vinos Subterráneos

Los rezagados que no acaban de estar ahí (Still lagging behind)

Berberana
Bodegas de la Real Divisa/Marqués de Legarda
Bodegas Riojanas
Marqués de Riscal
Paternina
Finca Allende (cruzando la línea roja)

Si tienen oportunidad lean el artículo, con su selección y todas las puntuaciones. No tiene desperdicio. Seguiremos hablando del asunto.

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Sobre el autor Antonio Remesal
Ingeniero Agrónomo y enólogo. He trabajado en la empresa privada en ámbitos muy variados de la ingeniería. Actualmente en la Administración, en el sector del vino, con el que me siento absolutamente comprometido. Escribo sobre viticultura y enología y, de paso, sobre lo que tercia…Autor del libro “Talking about wine: Rioja”, primer libro monográfico sobre Rioja escrito en inglés.