La Rioja
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Fecha: enero, 2016
Cabalgando con orejeras
Antonio Remesal 29-01-2016 | 8:00 | 0

Cabalguemos pero sin orejeras

Antaño cuando se trabajaba con animales en el campo era habitual colocarles orejeras. Estos accesorios  se sujetaban con las orejas e impedían que la caballería viera más allá de lo que tenía enfrente y así evitar que nada le distrajera en su trabajo.

¿Qué nos pasa a todos que no somos capaces de ver más allá de nuestras narices? ¿Es que no aprendemos nada? ¿Por qué no  aprovechamos nuestra experiencia  para construir y avanzar? ¿Qué hace que seamos tan inflexibles?  Parece que hemos nacido ayer, nos apalanquemos en nuestro puntos de vista y nos negamos a cualquier cambio, mientras, el mundo de hoy no tiene nada que ver con el de hace apenas unos años.

Esta introducción está escrita en un blog sobre vino, se refiere, por consiguiente, a la crisis que está viviendo Rioja, pero podría extenderse al momento político actual, o a nosotros mismos,  a nuestras vidas.

Declaraciones del presidente del Consejo Regulador, escritos en la “Prensa del Rioja” con artículos con títulos y contenidos provocadores (me refiero al de  Javier Pascual “Y mientras ellos ladran, Rioja cabalga”), políticos vascos que llaman a la ventanilla inadecuada, manipulaciones oportunistas de declaraciones de unos y de otros …todo, actuaciones que no hacen sino avivar la polémica,  agrandar las diferencias y enturbiarnos la razón.

La realidad que vivimos ahora en Rioja no es nueva, situaciones similares se han vivido, aquí y en otros sitios. Aprendamos de los errores, de los aciertos, de los éxitos y los fracasos.

Y para muestra veamos en lo que se esta trabajando en otras áreas vitícolas del mundo:

La CSWA (California Sustainable Winegrowing Alliance) una organización que agrupa  a unas 170.000 hectáreas (el 69% de la superficie de viñedo en California) y 14.000 miembros entre bodegas y viticultores, ha publicado un informe en la que muestra la amplísima adopción de prácticas sostenibles tanto en campo como en bodega en el ámbito americano al que el informe se refiere.

El manifiesto muestra el alto grado de implementación (en porcentajes del 80% y más) de prácticas en viña para el ahorro del agua, reducción de pesticidas, cuidado de la flora y fauna autóctona o defensa contra la erosión. Y, en bodega, referido a reciclado, minimización de residuos y efluentes, ahorro de energía, etc.

Se aprecia en el informe el fuerte compromiso del sector en defensa de la sostenibilidad que, paralelamente, la sociedad cada vez más requiere.

Mientras, en Rioja, ladrar sí, todos. Somos los “number one” ladrando. ¿Cabalgar? Unos más y otros menos. Visto lo visto, los más con orejeras.

Quitémonos las orejeras, seamos flexibles y avancemos. ¡Hay tantas cosas que hacer¡

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¿Políticos o estadistas?
Antonio Remesal 25-01-2016 | 12:17 | 0

Tomo literalmente lo transcrito ayer en el periódico “La Rioja” sobre unas declaraciones del presidente de la DOC Rioja, José María Daroca, en una entrevista a la agencia Efe sobre la última comparecencia del portavoz de la que se ha convertido en la primera bodega disidente de la DOC Rioja, ante las Juntas Generales de Álava:

«Viene a escenificar el trasfondo político de una salida que inicialmente se argumentaba por razones estrictamente empresariales». «Se ha convertido el caso en un mero aprovechamiento propagandístico, que esperamos que termine de una vez, basado en críticas a Rioja sin rigor alguno».

Puede que tenga razón el máximo representante de la DOC Rioja, en que la iniciativa tomada por la empresa bodeguera ha puesto en el mapa a una bodega para algunos desconocida, y puede también, que eso le haya resultado beneficioso, de momento, para su negocio empresarial. Lo que no creo es que el planteamiento inicial, al menos, del bodeguero obedezca a una pura operación de marketing sino que está en la línea del “Manifiesto en defensa de los “viñedos de excepción” del Club Matador representado por significativos bodegueros nacionales.

Estoy también de acuerdo con el presidente del Consejo que en el asunto existe un trasfondo político, pues la política está en todas partes. Ahora bien, no creo que sea buena idea tintar el asunto de político con la intención de desdeñarlo, minimizarlo o posponerlo; los procedentes que tenemos en este país sobre ese modo de actuar no nos han llevado precisamente a buen puerto.

Señor presidente del Consejo Regulador de la DOC Rioja, y de la Interprofesional del vino Rioja, señor@ s representantes políticos nombrados o en funciones, es hora de coger “el toro por los cuernos”.

Hagan POLÍTICA, pero interprétenla como la actividad encaminada a minimizar el enfrentamiento entre los intereses encontrados que existen en un COLECTIVO DIVERSO COMO ES RIOJA.

O mejor aún, sean ustedes ESTADISTAS, sus cargos y responsabilidades así lo exigen. El modo de vida, el futuro y de supervivencia de un sector está en juego.

El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones”.

Sir Winston Leonard Spencer Churchill

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¿Las de Rioja Alta o las de Rioja Alavesa?
Antonio Remesal 16-01-2016 | 6:35 | 2

Paraje de La Fonsagrada, con el límite entre Labastida y San Vicente en rojo

¿Conocen el chiste del urbanita que tiene asfixiado a un pastor a preguntas sobre su rebaño, que si dan mucha leche, que si comen mucho, que si le rentan bien?  Ya veo que alguno no. Para ellos va.

Un hombre de ciudad  paseando por el campo se encuentra a un pastor con el que entra en conversación… 

– Buenos días, ¿qué… le rentan mucho las ovejas? 

– ¿Cuáles, las blancas o las negras? 

– No sé, no… digamos… las blancas.  

– Las blancas este año me han ido bien. 

– ¿Y las negras? 

– También. 

El urbanita, que en el fondo le importan poco las ovejas, pero un poco desconcertado por la respuesta, se decide con otra pregunta: 

–  ¿Comen mucho estas ovejas? 

– ¿Cuáles, las blancas o las negras? 

– Pues las negras 

– Sí bastante, cuando hay buen pasto. 

– ¿Y las blancas? 

– También 

– ¿Cuánta leche le dan estas ovejas al día? 

– ¿Cuáles, las blancas o las negras? 

– No sé, ehhh.. las negras. 

– Las negras entre 2 y 3 litros 

– ¿Y las blancas? 

– También. 

El de ciudad que no entendía nada, pregunta finalmente: 

– ¿Por qué siempre me dice que si las blancas o las negras? 

– Es que las negras son mías. 

– ¿Y las blancas? 

– También

 

¿Rioja Alta o Rioja Alavesa?: !Rioja¡

Bueno, ahora extrapolemos esto al mundo del vino.

Estamos, por ejemplo, en “La Fonsagrada” un paraje con tierras en San Vicente de la Sonsierra (Rioja Alta) y Labastida (Rioja Alavesa). Es habitual que un viticultor de uno u otro pueblo tenga viñedos a ambos lados de las mugas de las dos provincias, La Rioja y Álava, incluso que alguno de sus viñedos esté partido por la frontera administrativa.

Ahora imagínense que un “político al uso” se deja caer por la zona en su afán de hacer campaña electoral y trata de entablar conversación con un viticultor que, justo en el límite de provincia, ese día está podando su viña. A poco que el político se ponga un poco pesado y se le vea el plumero nacionalista (me da igual de un lado que del otro), el viticultor riojano podría responder en la misma línea que el pastor del chiste. Pero, ¡no!, probablemente la respuesta sería algo parecida a esta:

“¡que chorra más da las de un “lau” que las del otro!”

Y es que, la política que de verdad le interesa a la gente es la política económica.

 

Se equivocan los que creen que el “asunto Artadi” o lo de una Denominación para los vinos riojanoalaveses es una cuestión meramente política (en el sentido que la gente entiende por esta palabra). Van también por el camino equivocado los que contribuyen a reducirlo todo a un problema de nombres.

 

Y ahora saliendo al paso de lo publicado en algún medio de comunicación:

La información que aparece en algunos medios confirma que la vieja táctica de desacreditar al otro (no digo al oponente) poniendo etiquetas sigue en plena vigencia.

El  periódico en el que escribo habitualmente, “Diario La Rioja”, nunca ha censurado ni una sola coma de mis publicaciones, lo mismo en el formato papel como en el digital. Menos en el bloc “hablando de vino”, en el que yo publico cuando quiero y como quiero y en el que se pueden ver post que no son precisamente “amables” con el sistema. Ni una sola vez he recibido críticas y menos aún indicaciones,  por parte de nadie, sobre la línea editorial a seguir  y menos aún de las grandes bodegas o de partido político alguno. El que piense lo contrario es que o no lee mi bloc, o si lo lee no se entera “de la misa la media”.

Lo que en los próximos meses está en juego es la supervivencia de un modelo de calidad que, por sus mayores costes de producción, difícilmente puede convivir, a no ser que se cambien las reglas de juego, con un modelo productivista. Es en defensa de un modelo de calidad sostenible para Rioja por lo que  escribo. Es este mi único compromiso. La satisfacción por la  contribución a este fin, mi única recompensa.

No confundamos más al lector (y al consumidor), que bastante lo está, y hablemos de viticultura, de enología, de sostenibilidad, de calidad, de cómo vender más y mejor,  del futuro de nuestra región Rioja y de nuestros hijos, enseñemos a apreciar el vino y a beber con moderación.

Pero, por favor, desenrosquemonos un par de vueltas la txapela, o la boina (esto va dirigido a los de uno y otro lado), que me temo que a alguno le  tapa los ojos y oprime el cerebro, impidiéndole ver y pensar con Libertad.

 

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Monovarietales versus vinos de mezcla
Antonio Remesal 15-01-2016 | 4:13 | 0

Viñedos en Baden (Alemania)

El ensamblaje de uvas ha sido práctica tradicional, aparte de en Rioja, en zonas vitivinícolas tan reconocidas como Burdeos, Oporto o Chianti.

Aunque todos hemos oído la expresión “mezclar churras con merinas”, solo los más camperos entendemos su origen.  La raza churra, muy rústica, produce carne y leche excelente pero lana basta, mientras que la merina,  muy “señoritinga”, viste su preciosa lana que es apreciada en todo el mundo. Cada una insuperable en lo suyo, la churra, recia, para carne y leche, la merina, más delicada, para lana fina. Si a un ganadero le diera por cruzar ambas razas la mezcla resultante daría descendientes que no destacarían en ninguno de los aspectos que, por separado, churras o merinas, se valoran especialmente.

El caso del vino no es el mismo. Existen variedades de uva que permiten elaborar vinos sin mezcla de variedades distintas, los llamados monovarietales, vinos, que por sí mismos son de una gran complejidad. A otros, les va la compañía, necesitan, o mejor aún, les resulta muy bien, la conjunción con uvas distintas. Estaríamos hablando, en este último caso, de los “coupages”, con los que se pretende mejorar las cualidades de los vinos participantes en la mezcla, respecto a aquellos cuyo origen es único.

Es bastante habitual en las cartas de los restaurantes del extranjero agrupar los vinos por tipos de uva. Así, los vinos de Rioja, con mezcla más frecuente de las variedades Tempranillo y/o Garnacha y otras en proporción menor, se quedan un tanto en el “limbo de los justos” y acaban generalmente en el apartado por países, separados de otros vinos de linaje muy ilustre, con los que podrían dar la cara muy dignamente. Esto no es así por casualidad, la moda de los varietales surgió a mediados de los años 60 como una estrategia de marketing de los vinos americanos frente a los franceses. Así,  muy “listos” ellos, ponían sus vinos reunidos por variedades junto a los más afamados franceses, italianos o alemanes. La posibilidad de competición quedaba abierta: variedad frente a terroir.

Con nuestro tempranillo partimos con desventaja al no ser un varietal tan conocido como otros tintos franceses: Cabernet Sauvignon, Pinot Noir, Merlot o Syrah. No digamos con las variedades minoritarias, como las Maturanas o el mismo Tempranillo Blanco. Fuera de España ni los más expertos las conocen. En cuanto a las blancas foráneas autorizadas en Rioja (Chardonnay y Sauvignon blanc), la regulación del Rioja obliga a mezclar con las tradicionales no pudiendo ser predominantes en la mezcla. En la etiqueta debe aparecer siempre la variedad autóctona mayoritaria primero.

Vinos monovarietales ( o simplemente varietales)

Son vinos monovarietales, por consiguiente, los que se elaboran con una sola variedad de uva. La utilización de una sola variedad imprime al vino unas características y atributos muy definidos, propios de la misma, que son fácilmente reconocibles por el experto o persona acostumbrada. Son tintos varietales muy afamados los de Pinot Noir en Borgoña, de Syrah en el Ródano, de Nebbiolo en Barolo y Barbaresco, Carménère en Chile, Malbec en Argentina, etc. En blanco los Chardonnay de Borgoña, los Chenin Blanc del Loira, los Riesling alemanes, …

Sin salir de España, monovarietales se elaboran, por citar algunos, con nuestra Tempranillo, en Ribera de Duero o en Toro, llamada allí Tinta de País y Tinta de Toro, respectivamente. Con la variedad Garnacha, aparte de los vinos riojanos, que los hay fantásticos, se hacen maravillas en Priorato, Gredos, …y por supuesto en nuestras regiones vecinas Navarra y Aragón.

Multivarietales, coupages, vinos de mezcla o vinos de corte

Un vino de “coupage”, de mezcla o ensamblaje, es aquel en cuya elaboración se emplean variedades diferentes. En función de las variedades, o los porcentajes utilizados para la mezcla, el resultado será distinto.

En Rioja el ensamblaje de diferentes variedades, incluso de distintas procedencias, ha sido práctica tradicional. Se combinan en proporciones variables diferentes variedades de uva para lograr el equilibrio y estilos de vino propios. Ejemplos, fuera de España, donde se practica generalmente la mezcla  los tenemos en la afamada región vitivinícola francesa de  Burdeos, dónde grandes vinos, como  Margaux, Latour o Mouton-Rothschild,  son coupages de distintas variedades. Lo mismo se hace en Oporto, Chianti, etc. o en otras áreas en expansión donde se imitan las recetas originales de éxito.

La adición de otros vinos, optimiza el resultado, aportando cada uno virtudes o cualidades que, en conjunción, resultan mejor que cada una por separado. Con la mezcla de vinos se pretende, igualmente, enmascarar aquellos olores, aromas o sabores menos agradables, manteniendo un equilibrio entre las notas  para que cada una destaque en su justa medida. Aparte de mejorar las cualidades organolépticas, con las mezclas se actúa en otros aspectos que no se aprecian directamente por nuestros sentidos, como lo es la capacidad de envejecer o el tiempo en el que el vino muestre toda su plenitud por el mayor tiempo posible. El secreto está en sacar a la luz aquellas características positivas que nos interesan, ensalzándolas hasta un nivel que no anulen otras más sutiles pero no por eso menos interesantes.

Dan, en definitiva, los “coupages”, más margen de actuación al enólogo, para, partiendo de una variedad base, llegar al vino que tiene en su cabeza. Esta capacidad de elaboración por separado de cada una de las variedades permite experimentar mezclando en diferentes proporciones, viendo el resultado de forma inmediata, y hacer todo un juego de combinaciones para, al final, componer el vino deseado. Igualmente las mezclas permiten una mayor homogeneización de vino entre diferentes campañas, al poder jugar con los ingredientes y las proporciones.

Comparando la enología con la cocina, que siempre digo tienen muchos parecidos, el chef aporta con su pizca de especias o ingredientes ese toque que distingue y hace especial al plato.

Al igual que la unión de razas o culturas o, el intercambio de ideas, es generalmente positivo, también el ensamblaje,  la mezcla o “coupage” es una herramienta enológica muy interesante. Pero también sabemos que combinaciones inapropiadas pueden malograr el potencial individual de partida o resultar una mezcla en algún sentido ingrata.

No hay más espacio para hablar de otras posibilidades de los “coupages”: de la mezcla de vinos de depósitos, barricas, edades, partidas o zonas distintas. Lo haremos en otra ocasión.

 

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El culebrón de Artadi continúa
Antonio Remesal 11-01-2016 | 11:34 | 0

El divorcio de la DOC Rioja de la bodega alavesa Artadi es solo el primer capítulo de un culebrón, que como suele ser en este tipo de seriales, cuando creemos llega a su fin aparece un personaje nuevo que alarga la trama indefinidamente.
Como escribe Victor de la Serna en su artículo firmado el último día del año en “El Mundo”“¿Que pueden haber intervenido criterios políticos, que si hay un trasfondo vasco por estar en la Rioja Alavesa y estar siempre la secesión en un telón de fondo? Los haya o no los haya, es indiferente. La protesta es fundada, genuina y razonable”…. “La DO Rioja se ha pegado un tiro en su propio pie, como dicen los anglosajones, en su cerrazón mercantilista. Artadi sigue estando donde siempre: la que ha perdido es la DO Rioja. Ha perdido credibilidad a los ojos del mundo y del mercado. Y no digamos si cunde el ejemplo…”


Con la última aportación a mi bloc, “hablando de vino”, la historia de desamor “Se acabó”, quería trasmitir al lector la tristeza que supone una ruptura anunciada, parte de lo que son, sin duda, los prolegómenos de una grave crisis para Rioja.
Triste es que una bodega de prestigio, como es ARTADI, deje de acumular galardones y distinciones para la Denominación. A partir de ahora lo hará para sí misma y para Álava donde está ubicada.
Tristes son las formas, una providencia amenazante firmada por el nuevo Director del “órgano de control” de la DO. Voz manifiesta de quien manda en la Denominación. ¡Vaya estreno! Echen un vistazo a mi bloc y entenderán ahora cosas que quizá en su momento les pasaron por alto:  ¿A quién beneficia y a quién perjudica la elección de un joven foráneo desconocedor de la problemática del Rioja? .
Triste es la visión cortoplacista que se tiene en el seno de la Denominación que parece no tiene otro objetivo que vender más y más a cualquier precio.
Triste es que el inmovilismo prime ante una realidad que nos ha llevado en 25 años a dejar de encabezar el ranking cualitativo de los vinos españoles.
Tristes son las consecuencias de la marcha de esta bodega si es secundada por otras. No sorprendería que alguna de las siguientes disidentes esté domiciliada en La Rioja con lo que perdería peso el argumento utilizado por algunos que defienden que estamos solo ante una cuestión política.

Triste es…

Y sobre todo, triste es que  todas las  promesas para afrontar el futuro con más garantías, que pasan por la diferenciación y la apuesta inequívoca por la calidad, no hayan llegado a nada. De momento, los hechos han ido  precisamente en el sentido contrario (aprobación de rendimientos máximos).
Lo dicho, el culebrón continúa…

En la foto viña  “El Pisón”, un escenario, no solo por la nieve, que ya echamos de menos…

 

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Sobre el autor Antonio Remesal
Ingeniero Agrónomo y enólogo. He trabajado en la empresa privada en ámbitos muy variados de la ingeniería. Actualmente en la Administración, en el sector del vino, con el que me siento absolutamente comprometido. Escribo sobre viticultura y enología y, de paso, sobre lo que tercia…Autor del libro “Talking about wine: Rioja”, primer libro monográfico sobre Rioja escrito en inglés.