La Rioja
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Fecha: febrero, 2016
Un golpe de estado muy “particular” (*)
Antonio Remesal 16-02-2016 | 10:30 | 0

Han transcurrido casi dos meses de las elecciones y los partidos políticos mayoritarios siguen sin ponerse de acuerdo para la formación de gobierno. Dadas las repercusiones que en todo orden significan para el normal desenvolvimiento del país. Hoy, a pocos días de que se cumplan 35 años del intento de golpe del 23F, solicito el apoyo de los lectores para mi “particular” golpe de estado.

Se pretende mediante esta acción instaurar un nuevo orden constitucional en este país traducido en la proclamación de un gobierno transitorio hasta que las circunstancias aconsejen reponer la soberanía al pueblo español. Dicho lo anterior les presento los nombres del nuevo ejecutivo:

Ministro de Economía, Competitividad y ministro Portavoz: Mi cuñado Ricardo, brillante economista. Le sienta muy bien los trajes. Con menos planta, y seguro menos conocimientos que él, hizo un buen papel en Europa ese ministro griego calvo. ¡Ah! Y me pasa las camisas de Armani que él ya no se pone.

Ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación: Mi sobrina Ángela. Es buena persona y siempre está dispuesta a cooperar con todo el mundo. Le gusta viajar. Debe perfeccionar su inglés. En ello estamos.

Ministro de Defensa: Nicolás, mi sobrino. ¡No es poco guerrero ni nada el tío!. Debe cuidar un poco la impulsividad si no queremos “liarnos a palos” con todo el mundo. Primero da y luego pregunta.

Ministra de Hacienda: Mi cuñada Inés. Ha sido siempre muy ahorradora, vive en Soria (ya se sabe la fama de los sorianos), pero sobre todo tiene claro que “Vale más un céntimo bien empleado que un céntimo ahorrado”.

Ministra de Justicia: Alejandra, mi sobrina. Con esta no me equivoco un pelo. En cuanto lleve unos meses en el cargo, el pueblo pedirá por aclamación cambiar en todas las instituciones el símbolo de la justicia (la diosa romana con la balanza y los ojos tapados) por una foto suya.

Ministro de Interior: Mi hijo Gonzalo. Tiene buena planta, carácter, muestra autoridad y es diplomático. Lo hará bien.

Ministra de Obras Públicas: Mi sobrino Pablo, ingeniero de caminos trabajando en Suiza y muy considerado, lo cual tiene mérito habida cuenta de como son los suizos con los extranjeros.

Ministra de Administraciones Públicas: Mi hija Leyre. Nadie tiene las cosas más claras. Como psicóloga y con el tema catalán en cartera negociará con mucha “mano izquierda” para mantener la integridad de España. Votó a  “Podemos” ,pero eso, como la juventud, se pasa con el tiempo.

Ministra de Educación, Cultura y Turismo: Mi hermana Elisa. No saben lo bien que tiene educados a sus hijos y además es maestra.

Ministro de Deporte: Mi sobrino Mateo. Listo, frío y calculador. Cualquier deporte se le da bien. Es, también un artista del balón y, como su padrino, confío en que me retire pronto (si no sale bien el “golpe”).

Ministro de Empleo y Seguridad Social: Mi cuñado Pepe. Gran capacidad de negociación (lo demostró en su periodo de sindicalista) y tiene aguante el tío ¿Dónde han visto dos cuñados que se lleven bien?. Todo el mérito es suyo.

Ministra de Seguridad Social: Mi hermana Graciela. Siempre ha sido la más trabajadora de la familia, tiene visión a largo plazo. Más lista que el “hambre”. Y es un “cielo”.

Ministra de Industria y Energía: Mi sobrina Lucía. Ingeniera Industrial ya casi. Buena estudiante y espabilada. Por otra parte conviene que las mujeres vayan adquiriendo cargos de responsabilidad en la industria en este país.

Ministro de Nuevas tecnologías e Innovación: Mi sobrino Rodrigo que es un “crack” en esto de los ordenadores y le sobra imaginación. Todo un líder.

Ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente: En este caso, como excepción, me salgo de la “familia” para nombrar en este ministerio a mi amigo Jesús. Le gusta más el monte que a las cabras, es capaz de cultivar (y que se pongan “coloraos”) tomates en Burgos, me ha dedicado un libro suyo y, lo más importante, es mi psiquiatra particular. Me hará falta. Nos hará falta a todos.

Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad: Cristina mi mujer, es enfermera y, además, ¡no saben ustedes como nos trae a todos en casa!

Ministro del Vino y de la Viña: Este nuevo ministerio lo pensaba ocupar yo mismo, pero por razones que luego conocerán debo declinar. Por el momento lo dejo vacante  hasta decidirme por alguno de los colegas riojanos que seguro harán un buen papel en el cargo.

Presidenta: Mi madre Josefa. La persona más razonable y buena que conozco. Siempre ha sido una mujer cabal que ha mantenido a la familia unida. Conoce los puntos fuertes y debilidades del Ejecutivo y mediará para que se tomen las decisiones más sensatas. Nunca nos ha defraudado. ¿Qué más se puede pedir a un presidente?

Vicepresidente primero y ministro de la Presidencia: Mi padre Pablo, ¿quién mejor?. Un ejemplo de superación. Que les voy a decir de él si con un sueldo de empleado ha sacado adelante a 4 hijos, todos con carrera y camino de convertirse en altos cargos en la Administración: dos ministros, ministro consorte, y servidor, asesor del gobierno.

Forma de Gobierno: Monarquía. De momento, hemos decidido mantener a Felipe y a Leticia como reyes. Les pedimos únicamente que continúen en la línea que llevan, que eduquen bien a su hija y que, como mandan las normas de tan “tradicional” institución, elijan ellos mismos al esposo de la futura reina Leonor; buscando un matrimonio provechoso para el Estado y en evitación de que se tope con alguno que luego le salga “rana”.

Ninguno de los cargos nombrados ha tenido nunca ningún problema con la justicia, más allá de alguna que otra multa de tráfico. A ninguno se le conoce ningún caso de corrupción, malversación, prevaricación, cohecho, falsedad documental, malversación, blanqueo de capitales, o maldades parecidas. Todos pagan religiosamente sus impuestos (que remedio si viven de su salario). En fin,  gente normal, no como  algunos “sus señorías”, “respetables”, y “honorables” en los que confiábamos. Además, todos se llevan bien con sus vecinos y son apreciados y queridos por aquellos que les conocen bien.

No se ha tenido en cuenta la “paridá” de hombres y mujeres para la elección del ejecutivo. Soy de la idea que la posición en la que orina el sujeto no debe ser un objeto de valoración en el trabajo.

Como han podido apreciar no reservo para mí cargo representativo alguno. Primero, no quiero que digan que soy un tirano y que todo “se queda en casa” pero, además, debo confesar que yo NO soy un hombre totalmente honesto. Cuando estudiaba, para pasar algún examen recurrí  a las “chuletas” ya que soy de frágil memoria. Esto me inhabilita, (me refiero a lo de las “chuletas”, lo de la mala memoria ha sido en España un mal general de la clase dirigente), para poder aceptar cargos de alta responsabilidad. Tampoco le doy puesto alguno a mi hermano Lorenzo, porque aunque es un gran profesional, trabajador y buena persona, el muy “capullo” en cuanto cumpla los 60 se quiere jubilar.

La misma compostura de la que hago gala con mi apartamiento exigiré a cualquier cargo de mi gobierno si se presentara una pizca de inmoralidad o la mínima relajación en sus deberes.

Se pondrán en marcha los mecanismos necesarios para la constitución de este gobierno en el momento que se encuentre el apoyo suficiente traducido en el respaldo de los lectores.

Probablemente estarán pensando que la propuesta que hoy les hago es ridícula, despótica, poco seria, anacrónica, improcedente, y cuantos adjetivos quieran añadir. Si es así, están ustedes en lo cierto.

Para su tranquilidad les diré que cada uno de los nominados son personas honradas y sensatas que no aceptaran ningún cargo si consideran que no están a la altura.

Con todo ya habrán  imaginado que el objeto de este escrito, en el que me separo de mi temática habitual, el mundo del vino, no es otro que hacer recapacitar al lector. Soy de la opinión que a los candidatos para los cargos del máximo nivel debe exigirse que en las actividades que anteriormente hayan realizado, hayan demostrado: integridad, rectitud, honestidad, decencia, sentido de la Justicia, sensibilidad y sentido común. Todo ello por encima de un currículo brillante, una formación adecuada al puesto, conocimientos técnicos, idiomas, etc., que, no cabe duda, importan, pero que si hay interés se aprenden y si no sabrán buscar el asesoramiento.

Seguro que si estos valores y cualidades personales y humanas fuera condición “sine qua non” para el desempeño de estos “ministerios”, de los que depende el futuro de todo un país, las cosas pintarían bastante mejor para España.

 (*) No es mi intención con esta “broma” que hoy les presento, banalizar el triste, ya histórico, suceso del 23 F que pudo acabar con la Democracia en España. Igualmente me pronuncio en contra de cualquier actuación que vaya en contra de las Leyes vigentes.

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China, naranjas, vino
Antonio Remesal 13-02-2016 | 8:13 | 0

Estudiantes chinos en una cata en Burdeos. ARV

Partiendo de estas tres palabras aparentemente no relacionadas entre sí, hoy insto a una facultad que la colectividad adulta hemos ido perdiendo: la capacidad de asombro.

Ya nadie utiliza la expresión “Naranjas de la China”: nada nos extraña y, encima, tragamos con todo. Hemos perdido el sentido crítico, no solo si nos ceñimos al mundo del vino. Oímos noticias en los telediarios que nos deberían hacer saltar del sofá y ni siquiera nos inmutamos. Noticias que se refieren a abusos de poder, a sinsentidos, disparates, injusticias, atropellos y que miramos y escuchamos impasibles. Políticos que considerábamos respetables, deportistas que hemos aclamado como nuestros ídolos, “honorables” varios, representantes de nuestra monarquía, se revelen indignos de la posición y puesto desempeñado y, encima, cuando les llega su “san martín” esgrimen para su defensa estratagemas legales como no sé que doctrina de un famoso banquero (ya saben a quién me refiero), que, en su día, se “fue de rositas”. Y, como discípulos de Santa Teresa, nada nos turba.

“Naranjas de la China”
Se ha venido utilizando esta expresión para expresar sorpresa, incredulidad, extrañeza…¿a mí me vas a hacer creer eso! ¡Naranjas de la China!. ¡Con las naranjas que tenemos aquí me vas a venir tú con naranjas de la China!.. Un dicho este, que ahora apenas se usa. De China puede venir cualquier cosa: “lo que no se encuentra en un “chino” (referido al bazar) es que no existe”.

Estamos acostumbrados a ver todo tipo de productos fabricados en China: bisutería, juguetes, telefonía, ordenadores, menaje, vestido, …espárragos y hasta setas. Ayer vi en un supermercado (de capital francés para más señas) que vendían setas etiquetadas como “boletus”. Afortunadamente algo de setas sé, el tarro era de cristal y a través de él pude ver, antes de echarlo a la cesta, que aquello poco tenía que ver con los hongos que yo suelo coger en los Cameros o en mi tierra, allá en la Sierra de la Culebra. Eso sí, en lugar de indignarme y quejarme formalmente me salió una sonrisa y me fui tan campante.

Así las cosas, no nos extrañaría encontrar en una frutería valenciana naranjas chinas; como tampoco lo haríamos si un día de estos, y entramos ya a hablar de vino, viéramos plantada viña en Santo Domingo de la Calzada (La Rioja), Zambrana (Álava) o Meano (Navarra), por nombrar tres localidades limítrofes con la DOC Rioja. Y tal como nos vienen dadas, ninguna sorpresa sería ver distintas referencias de vinos producidos en la región de Rioja sin el sello de la Denominación.

“Vino de China”
¿Saben lo que hubiéramos contestado hace 20 años si alguien nos dice que el primer productor de vino del mundo es China? Eso: “naranjas de la China”. Pues, dos décadas después, va camino de ello. Hoy, parece que lo que les mola, con sus “rollitos de primavera” o su “arroz tres delicias”, en lugar de un cuenco de Xiao Qing, es una copa de Pinot Noir, Cabernet Sauvignon, Merlot,… o Tempranillo. No, no estoy bromeando, ya en 2013 China superó a Francia convirtiéndose en el principal consumidor de vino tinto del mundo. ¡Toma ya¡. De aquí el interés de todas las zonas productoras del mundo en entrar en China: son cerca de 1.400 millones de clientes potenciales con un interés creciente en todo lo que viene de occidente. Multinacionales como Pernod Ricard (la de nuestras Campo Viejo o Ysios) ya están instaladas en China.

Hasta aquí bien, pero ¿qué va a pasar si a los chinos se le ocurre inundar el mundo con su vino? ¡Miedo me da¡, si en alguna parte del mundo se pueda imitar un producto y reproducirlo de la forma más barata es en China.

Están por una parte las falsificaciones. Ya se sabe la afición en esta parte del mundo por “dar gato por liebre”. Los contenciosos con bodegas europeas, algunas muy afamadas, son cada vez más frecuentes. Algunas son burdas falsificaciones y lo que hacen es utilizar marcas con nombres, colores y otras imágenes corporativas, que se parecen al original, que escritos con tipografía europea, y en su mercado pueden dar perfectamente el pego. En otros casos utilizan botellas similares a las de la marca que copian, falsifican la etiqueta, y convierten un vino correctísimo de 20 €, en un, por ejemplo Château Lafite, que venden en un restaurante a más de mil euros. Y es que hay que tener “morro fino” para darse cuenta del engaño.

Y por otra parte está el potencial productivo. China es muy grande, casi 20 veces lo que es España. Terrenos, climas y condiciones que permitan la producción de uvas de calidad seguro que los hay. El material vegetal, variedades clones y portainjertos, es el mismo que utilizamos aquí, la tecnología de campo y bodega también. Respecto a conocimientos ya nos encargamos nosotros de enseñarles, incluso en la Universidad de La Rioja hay estudiantes chinos matriculados en Enología. También contratan a profesionales europeos que les ponen rápidamente al día.

Con todo esto, China ya es según datos de la OIV el segundo país del mundo con mayor superficie de viñedo del mundo. Ya saben cuál es el primero. Sí, España. ¡Buen competidor nos ha salido¡.

“Vino de naranjas”
Si los orientales copian y producen barato, los europeos somos más creativos. Y sino estén atentos a los que se les ha ocurrido a una empresa familiar radicada en Sagunto, una de las zonas citrícolas de más tradición.
Los susodichos valencianos hacen vino de lo que allí abunda: la naranja. Cuando la fruta adquiere la madurez perfecta, con el nivel de azúcares óptimo se recolecta manualmente. El zumo se fermenta a bajas temperaturas de forma natural transformándose los azucares en alcohol. Hasta aquí nadie se daría cuenta, por la similitud del proceso, que no estamos hablando de vino de uva. Posteriormente, el “vino” se pone a macerar con la corteza de la naranja. Una vez alcanza los aromas en nariz y boca buscados, solo falta filtrar y embotellar. No dicen nada de crianza en barricas de roble francés y americano, pero todo se andará. El “vino” ya ha conseguido algún premio en certámenes con los que competía con vinos elaborados con el fruto de la vid, el único producto con el que hasta ahora pensábamos se hacia el vino. Apuntan los que lo han probado que está muy rico y es muy refrescante. No me cabe ninguna duda.
Dirán ustedes: ¡pero eso no es un vino¡. Pues probablemente no, pero según reza su eslogan: “es pasión, es disfrutar, es compartir, … es un aperitivo único, como tú”. ¿qué más quieren?
Naranjas de la China, vino de la China, vino de naranjas, ¿qué nos va a tocar ver?. La evolución es tan rápida que nos hemos acostumbrado a todo: ya nada nos sorprende. Y como si el futuro estuviera ya escrito, aceptamos lo que venga como irremediable.

Es por eso que hoy les incito a que abran los ojos, a que se asombren. Que ya lo dijo Aristóteles “del asombro nace el pensamiento” y a partir de ahí el espíritu crítico y la acción. Por mi parte salgo ahora mismo de camino hacia la Oficina de Consumo para hacer una reclamación contra ese supermercado que vende no sé que setas chinas por boletus. De paso compraré una botella de vino de naranjas. ¿Quién sabe?, igual me aficiono.

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El peligro de meter toda la uva en el mismo cesto
Antonio Remesal 08-02-2016 | 11:39 | 0

Pudimos leer el domingo el completísimo reportaje de Alberto Gil en el “Diario La Rioja” sobre las diferentes propuestas de zonificación para la DOC Rioja, planteadas por el sector a través de sus asociaciones, lo mismo por bodegueros que por viticultores.

Todos los que hemos trabajado para que se realice una distinción de los vinos, por encima de la simple segregación por tiempo de crianza y de la administrativa por subzonas, nos congratulamos que se vayan dando pasos hacia adelante. Ahora solo falta se empiece de inmediato a trabajar ya que, me consta, existen serios movimientos en favor de la creación de una denominación propia para los vinos de Rioja producidos en Álava, más allá de la disidencia de una única bodega.

La realidad actual de Rioja (¡ojo¡  no solo de Rioja Alavesa) tiene que ver con esto:

– Falta de perspectivas de algunos viticultores obligados a vender su uva a similares precios que otros cuyas viñas se asientan en terrenos más propios para remolacha que para uva de calidad.
– Bodegas que tratando de vender vinos de calidad  se encuentran con la competencia de otros, a veces mediocres, también de Rioja, que con la misma contraetiqueta les “sacan” literalmente del mercado.
– Cerrazón por parte del Consejo Regulador para admitir otras distinciones en la etiqueta, como la localidad de procedencia de las uvas.
– El “abuso” que supone que el sector productor se tenga que hacer cargo de parte de la promoción (en realidad más de marcas que de la DO). Se socializan pérdidas cuando vienen mal dadas y las grandes bodegas se olvidan del viticultor a la hora de repartir beneficios.
– Imposibilidad  para los emprendedores, bodegueros y viticultores, de llevar a cabo un planteamiento de empresa basado en la calidad al chocar con la realidad de que la única manera de competir cuando no se tiene una marca muy consolidada es el precio.
– La falta de valoración de viñedos viejos o de políticas de mantenimiento del paisaje, que ha conducido al arranque y degradación de ecosistemas realmente excepcionales,…

– “Egoísmo” o “mala memoria” de algunas bodegas que se olvidan de donde vienen y donde estaban solo hace 15 años ….o,  bodegas que apuestan por una gestión del órgano de calidad en la región administrativa a la que pertenecen,…

Tenemos pues un panorama  en el que cuestiones ecológicas, sociales y económicas  afectan de manera definitiva a la sostenibilidad  del Rioja.

Y es que por muchos datos sobre incrementos de ventas que presenten las grandes bodegas y el Consejo Regulador, parte de Rioja, la que no puede hacer otra cosa que calidad, ve ya desde hace varios años demasiadas nubes en su horizonte asistiendo, hasta ahora impasible, a la pérdida de competitividad.  Todo ello en un “caldo de cultivo” propicio para las “banderas” lo que lleva a que algunos vendan la separación como la única salida. Es entonces comprensible que ante la falta de perspectivas y el descontento haya quien se agarre a cualquier “salvavidas” (que puede no sea tampoco seguro).

Donde algunos vemos un viñedo otros ven una bandera

El paralelismo con la política española es evidente: malentendidos, discriminaciones, decisiones no tomadas a tiempo, diferencias no tenidas en cuenta, … desigualdades, en suma, que no se solucionan ignorándolas. Todo lo contrario, se enquistan.

El debate sobre diferenciación, zonificación, y todas estos temas de los que venimos hablando hace años, deben materializarse cuanto antes en acuerdos y modificaciones en la regulación que hagan presagiar que, por fin, no se van a “meter todas las uvas en el mismo cesto”. Los peligros de rupturas que, en el fondo no deseamos la gran mayoría, acechan.

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Cata con chispa con Basilio Izquierdo
Antonio Remesal 06-02-2016 | 8:00 | 0

Basilio Izquierdo degollando un

Desde que Basilio Izquierdo dejo la Dirección Técnica de bodegas CVNE no ha parado. En lugar de retirarse escalonadamente y recoger los frutos de sus muchos años de trabajo, o como mucho, a ratos como entretenimiento, para quitar el “mono” de hacer vino, continuar a tiempo parcial con su labor de asesoramiento, le dio por llevar a la práctica la ilusión de su vida: su propia bodega.

De este modo, hace muy pocos años se instaló en Laguardia, en los locales de la antigua cooperativa El Collado. Allí, aunque a pequeña escala, cuenta con toda la tecnología más puntera para poder sacar el mejor rendimiento a la uva.

Para la elaboración busca viñedos, siempre viejos, de diferentes procedencias y áreas de Rioja: de San Vicente, Leza, Cárdenas, Tudelilla, a la caza no de  viñedos, sino de uvas concretas. Con las uvas elegidas vinifica, en unos casos partiendo de una sola variedad y, en otros, mezclando la uva de diferentes puntos, como se ha hecho habitualmente en Rioja.

Basilio ha tenido muchas buenas ideas en su vida: los OVIs son obra suya (una original y práctica mejora tecnológica para bodegas), fue uno de los mentores del desarrollo del Verdejo en Rueda, … La ocurrencia que ha propuesto ahora no es menos luminosa (y chispeante): el impulso de los espumosos dentro de la DOc Rioja (los espumosos que se elaboran en algunas localidades de Rioja están dentro de la Denominación de Origen Cava).

El enólogo, de origen manchego y de formación francesa, desde el 2008 elabora espumosos por el método tradicional, el mismo sistema de vinificación que utilizan los franceses en Champagne y que el aprendió en la Universidad de Burdeos. Vino que no se puede llamar “cava”, ni tampoco “champán” por imperativos legales y que él prefiere llamar “método tradicional”.

El post de hoy viene a propósito de una cata que, ya es costumbre anual, llevar a cabo  en la Casa del Vino en Laguardia, y en la que Basilio nos trae sus elaboraciones. En esta ocasión degustamos sus “métodos tradicional”.

Dos vinos, un Blanc de Noir (uva tinta y resultado blanco) de Garnacha Tinta con uvas de Cárdenas (La Rioja) de 2009, y un Hondarribi zuri de Gordejuela 2006, en la comarca vizcaína de Encartaciones.

El resultado nos encantó a todos: de burbujas apenas indetectables en la copa, pero que resurgía una vez entraba en boca, complejo, muy elegante… Los que más entendían de espumosos del grupo, yo no soy ningún experto, decían les recordaba a los clásicos champanes envejecidos.

Una experiencia muy interesante y, lo de los “espumosos” una puerta abierta a nuevas posibilidades en Rioja.

 

 

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Octogenarius 2013
Antonio Remesal 03-02-2016 | 3:19 | 0

Bodega: Bodegas Gama C.B.

Teléfono: 678917234-620196369

Internet: octogenarius.es
Zona/D.O.: Cárdenas (La Rioja), Rioja Alta/DOCa Rioja
Tipo de vino: Tinto
Cosecha: 2013
Variedades: Garnacha
Botellas/año: unas 2.000
Precio: Entre 35-45 euros
Puntuación: 9.5/10

Su nombre evoca la edad de sus viñedos, todos de más de 80 años. Viñedos situados en Cárdenas, en la misma Ruta de los Monasterios, con nombres como “Sobrepalacio”, “Santa María” y “Valdechuecas”, con cepas retorcidas, alargadas, muchas nacidas mediante acodos aéreos, que una por una reconocerían los propietarios de esta bodega, José y Carlos.

Es bodegas Gama una de las bodegas más pequeñas de Rioja, aunque uno podría creer cuando oye los nombres tan rimbombantes “octogenarius”, y del otro vino que elaboran “Sanedrac”, que estamos ante una gran bodega. Lo es, aunque su grandeza en este caso no venga del número de litros vendidos, del volumen de exportación o de la cifra de ventas, sino que viene de sus pequeños magníficos viñedos y del primor que estos viticultores ponen en el cuidado de sus viñas y en la elaboración. Cuentan en su pequeña bodega, que tiene de todo, con la colaboración del enólogo José María Ibañez, que ha entendido perfectamente la idea de vino que José y Carlos querían hacer y ha puesto los conocimientos técnicos para llevarlo a cabo.

El nervio de unos cepas de Garnacha en parcelas próximas a la sierra de la Demanda, sobreviviendo con apenas tierra, en suelos arcillo-calcareos y arcillo-ferrosos, orientadas mayormente al Norte, que dan apenas un par de racimos por cepa, se transmite de forma íntegra al vino que es claro reflejo de su origen.

Es “octogenarius 2013”, la primera de las cosechas comerciales de esta bodega, una cosecha que fue muy tardía, difícil para muchos, pero no para Bodegas Gama que con cepas de 90 años, rendimientos tan limitados, y su situación extrema, sobrevive a las peores condiciones con garantía de calidad de uva año tras año.

Para elaborar “octogenarius” 2013, al igual que se ha hecho con las dos cosechas siguientes, se recoge la uva cuidadosamente en pequeñas cajas y se lleva a la bodega donde se despalilla a mano, racimo a racimo, y se introduce en depósito de acero inoxidable. La fermentación maloláctica se realiza en barrica nueva de roble americano y francés donde ha permanecido durante 16 meses para luego afinar con claras de huevo.
Cata:
Intenso de color y limpio, con aromas de frutas madura, compota, cacaos y un toque de acidez que le confiere frescura e incita a beber. En nariz destaca la fruta y muy sutilmente la madera, como debe ser con la garnacha.
Equilibrio perfecto, redondo, suave, goloso, pero al mismo tiempo ligero, con 14.5º de alcohol que pasan desapercibidos, especialmente si se sirve a unos quince grados que es la temperatura que yo recomendaría su bebida.
Marida bien con carnes, embutidos, con unas buenas pochas o caparranes de La Rioja, pero también con un cocido tradicional de cualquier parte de España… En cualquier caso dejar un trago para el postre, especialmente si es de chocolate, no me parece mala idea.

Aunque no es un vino para todos los días, 35 eurazos en bodega, les aseguro que bien vale lo que cuesta. Se presenta en botella borgoñesa, con caja de madera individual o de 3 botellas, perfecto para regalar a alguien que aprecie de verdad el vino.

El vino pensamos tiene un largo recorrido y podrá degustarse en los próximos 10 años sin perder, sino todo lo contrario, ni una pizca de su expresividad.

Como defecto solo podríamos ponerle uno: dada el pequeño volumen de botellas solo podrá llegar a un número limitado de aficionados al vino. Un gran vino que desaparecerá rápido en cuanto se vaya conociendo y que, seguro, tendrá las mejores críticas de los expertos.

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Sobre el autor Antonio Remesal
Ingeniero Agrónomo y enólogo. He trabajado en la empresa privada en ámbitos muy variados de la ingeniería. Actualmente en la Administración, en el sector del vino, con el que me siento absolutamente comprometido. Escribo sobre viticultura y enología y, de paso, sobre lo que tercia…Autor del libro “Talking about wine: Rioja”, primer libro monográfico sobre Rioja escrito en inglés.