La Rioja
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Ante liberalización: calidad y diferenciación
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Antonio Remesal | 23-03-2016 | 21:00

– Jesús, a que hora es la “última cena”.

– ¿qué dices Judas?, ¿la última?.

– Quiero decir: ¿a qué hora es la cena, Jesús?

Y es que algunos tienen más información…

Hemos conocido “oficialmente” que la Comisión Europea (CE) ha echado para atrás la pretensión riojana de ‘blindar’ la región de las plantaciones para vino de mesa. Recordemos que el año pasado en marzo se aprobó por el Parlamento Riojano la Ley de Defensa de la Calidad de la Viña y el Vino, una ley que todos sabíamos, incluidos los que la promovieron, tenía poco recorrido al ir en contra de ordenanzas de rango superior.

Está claro que vamos de una economía controlada por las Instituciones a una economía de mercado. Una economía en la que el movimiento de productos y mercancías es libre, en la que no se pueden acordar o fijar precios a priori, en la que los capitales  van y vienen sin límites fronterizos, en la que la gestión de los servicios y recursos tiende a ir de manos públicas a privadas. En definitiva, vamos, sin remedio, a una economía en la que “el que más cape, capador”.

Todo esto supone un nuevo escenario. Hasta ahora podemos decir que se ha vivido de las rentas, de bodegas que han extendido un estilo propio de vinos criados y lo han hecho famoso en todo el mundo. Pero estamos en un mundo globalizado, nuestro estilo ha dejado de ser original, además la ambición de algunos  está limando la credibilidad del nombre “Rioja”. Ante esto algunos mantienen posturas inmovilistas, total para que cambiar si así les va tan bien, otros vemos el horizonte borroso. Somos estos últimos los que tendremos, porque nadie lo hará por nosotros,  que repensar que queremos ser en el futuro: o apostamos de verdad por la calidad, vía diferenciación, que se nos compre el vino porque nuestra oferta es de auténtica calidad, o nos sentamos a esperar que pasa. Si elegimos no hacer nada, nos seguirán adelantando por la izquierda, por la derecha, por arriba y por abajo. Y ya sabemos lo que pasa con el que llega el último.

En mi opinión, y me tacharán  de agorero, viendo lo rápido que va todo, si Rioja no cambia de rumbo dejará de ser en pocos años la Rioja que ahora conocemos,  y con ello muchas, muchas familias que viven de esto, se van a tener que buscar la vida de otra forma. Tendremos años buenos, otros malos, otros regulares, pero si seguimos perdiendo posiciones (llámese número de viticultores y cosecheros y poder adquisitivo de los que viven del vino) como lo estamos haciendo en los últimos años, y no me valen los datos del Consejo Regulador y de las grandes bodegas, al final tendremos que bajar la persiana.

Algunos lo tenemos claro:  o vendes por precio o vendes por calidad. Y en una economía de mercado no hay término medio. !O estamos a rolex o estamos a perretxicos¡

Ahí queda esto, para a quien pueda interesar.

Sobre el autor Antonio Remesal
Ingeniero Agrónomo y enólogo. He trabajado en la empresa privada en ámbitos muy variados de la ingeniería. Actualmente en la Administración, en el sector del vino, con el que me siento absolutamente comprometido. Escribo sobre viticultura y enología y, de paso, sobre lo que tercia…Autor del libro “Talking about wine: Rioja”, primer libro monográfico sobre Rioja escrito en inglés.