Por la tarde...
- Esta tarde he experimentado muchos sentimientos que son característicos de muchos personajes tipo de los que se ha escrito. Esta tarde, cuando he llegado a casa, he disfrutado de la comida como si fuese la última, como si después del banquete recorriese la milla verde y fuese a encontrarme cara a cara con el desenlace de mi novela. Esta tarde después de comer, me he sentado en el sofá con el café y me he echado una siesta, como las siestas de que disfrutan los bebes y los ancianos; esta tarde he disfrutado de ese sueño reparador que me ha abrazado hasta el abismo del onirismo. Esta tarde después de la siesta, he realizado mis trabajos con la misma pasión que demuestra alguien con arrojo y valor, con el mismo estoicismo de alguien resignado a pasar su vida encadenado a una casa, un coche, un trabajo… con el mismo estoicismo de las masas a las 8´30 de la mañana cuando va al trabajo. Esta tarde me he afeitado con la navaja frente al espejo como un vaquero del oeste antes del duelo en la calle. Mirándome al espejo he sentido lo que sentía cualquier gran hombre en la tranquilidad del aseo mientras se afeitaba, estuviese en guerra o en paz. Esta tarde, después de cenar pronto, una cena parca en alimentos, como deben ser las cenas, he salido a la calle y he experimentado un nuevo sentimiento que en toda la tarde no había experimentado. Ese sentimiento era la unión del bebe y el vaquero, de la masa de las 8´30 y del reo condenado a muerte, ese sentimiento era mío, era yo.

Sobre este blog
Historias de un botijo en alta mar
Jesús Murillo SagredoLa idea de tener un blog, al principio no me terminaba de convencer. He de reconocerlo, no me manejo muy bien con los ordenadores, aunque poco a poco veo mis progresos. Me llamo Jesús Murillo y estudio Filología Hispánica en la Universida de La Rioja. Me llaman romántico, será porque lo soy. No me puedo describir, porque como me dijeron un día, soy indescriptible. ¿Mas sobre mi? Esperad a las sucesivas entradas del blog.
Ui Ueri Ueniversum Uivus Uici, o lo que es lo msimo: con la verdad, mientras viva, habré conquistado el universo
Suerte & Justicia; Salud & República
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6 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Chako dijo
Me identifico con muchas de las cosas que has dicho.
La atroz rutina del día a día que amasa la vida con indiferencia, sin distinción, uno a uno, ejecutados hasta la hora de dejar caer el cuerpo sobre la cama, para así, renacer al día siguiente, descansados y orgullosos frente al día que se avecina, del que esperamos todo y casi siempre no da nada.
Jesús Murillo Sagredo dijo
Cierto es que la rutina, a veces es el peor castigo, hasta que un día descansas. La vida hace que todo pase sin pena ni gloria, un día y otro día pasan, todo igual... sientes lo mismo...
Ignacio Rubio Pérez dijo
La vida puede sorprender. Lo que vemos como rutina se puede convertir en algo excepcional si cambiamos de actitud y vemos las cosas con mejor ánimo.
Muy bueno el texto.
Raquel desde la estepa... dijo
Ignacio estoy muy de acuerdo contigo. La rutina es sólo rutina porque nosotros queremos. Bien que siempre hay que atender a las obligaciones, y eso puede hacer que el día a día nos parezca una constante rutina, pero, si no te gustan tus obligaciones y no puedes hacer nada por cambiarlas, intenta cambiar tus hábitos de tiempo libre.
Yo tengo temporadas de rutina y otras no, será porque algo cambio. Eso sí, desde que he llegado a la universidad, cada semana es distinta. Love it.
Besos
*Jesús, muy bueno el texto, ya sabías mi opinión ;)
Jesús Murillo Sagredo dijo
Hombre, la rutina puede llegar a ser agobiante... Yo dentro de cada día rutinario (como apunta Raquel) tengo algo diferente, desde el viaje en autobús hasta las quejas de alguna con las rotondas, las clases eso sí, monótonas, eso no cambia. Ahora en breve tendremos cambios, finalizan las clases y nos agobiaremos todos muchisimo... luego los examenes y luego cada mochuelo a su olivo. C´est la vie! (creo que era así ¿no?)
Jesús Murillo Sagredo dijo
Gracias, me alegro que os guste
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