Cuando España era Al-Andalus y Cataluña la Marca Hispánica
Cuarta entrega de “El concepto de España en la Edad Media”:
El empuje expansivo, político y de guerra santa iniciado en el siglo VII por el islam, como reacción al mundo helenístico bizantino, llega a España en el 711. Una cita a la que nos podemos referir de estas fechas, es la muerte del último rey godo, en batalla contra las hordas de musulmanes, como se cita en la “Primera Crónica General”:
“El Rey Rodrigo quando lo sopo, ayunto todos los godos que con ell eran; e fue atreuudamiente contra ellos (los musulmanes), et fallolos en el rio que dizan Guadalet, que es acerc de la cibdad de Assidonna, la que agora dixen Xerez. E los cristianos estauan aquend rio e los moros allende, pero algunos dizen que fue esta batalla en el camp de Sangonera, que es entre Murcia e Lorca.”
Posteriormente, durante la Reconquista, se alimentará el sentimiento que ahora se produce, y que se ha denominado pérdida de España. Esta perdida, ha estado relacionada con la leyenda del Conde Julián y de los amores de Don Rodrigo con la hija de este. Una visión completa de la pérdida de España habría exigido un mejor análisis de las crónica musulmanas, que se limitan a hablar de conquista, siendo las crónicas cristianas las que hablan de pérdida, para retomar luego con más fuerza y más sentido el termino recuperación. Es en el año 754 D.C. cuando se escribe la “Crónica Mozárabe” donde no se refleja el concepto de Reconquista. Esta pérdida de España fue, en primer lugar un proceso de conquista y ocupación militar, que trajo como consecuencia la división del poder en dos niveles, el más alto detentado por un ejército que formaban berberiscos y árabes, casi en la misma proporción, y el más bajo por una administración en que las comunidades cristiana y judía gozaban de ciertas facultades autonómicas. Esta pérdida no fue tan completa como nos pudiera parecer a primera vista. Tres sedes episcopales (Sevilla, Toledo y Mérida) sobreviven hasta el siglo X, la cultura sigue siendo latina, aunque el bilingüismo finalmente se rompe a favor del árabe. España así, cambia, desaparece su nombre, cambiado por Al-Andalus. La idea del espacio también se modifica.
Esta “nueva”, mejor dicho, “cambiada” España, tiene en un primer momento su base socio-político-económica en lo que se denomina “valiato”, que se da entre el 711 y el 756. Gobernado por un valí, dependiente del califa de Damasco. El territorio se dividió en coras, la capital se estableció en Córdoba, y los musulmanes mostraron un desigual interés por el territorio de la península: apenas controlaron y ocuparon la meseta septentrional y el norte montañoso.
En 756 un Omeya huido de la matanza decretada por los Abasidas en Damasco, Abderramán I se proclamó Emir, creando el “Emirato Independiente”, rompiendo políticamente con los Abasidas, aunque sigue reconociendo la autoridad de estos como máxima cabeza del islam. Este periodo se caracterizó por las luchas entre árabes y bereberes, las revueltas de muladíes y mozárabes y las tensiones con los cristianos en las marcas fronterizas de Zaragoza, Toledo y Mérida. Para la organización del Estado emiral, Abd-Al-Rahman I se fija en el modelo califal abasida establecido en Bagdad, en el que Emir tenía el poder absoluto. En la corte, la administración del Estado estaba encabezada por los visires (ministros) y el Hachib o primer ministro.
Con Abderramán II entre 822-852, se produce la época de mayor esplendor del Emirato. A la muerte de Abderramán II en 852 sobreviene en Al-Andalus una crisis económica y una se produce una mayor actividad en los reinos cristianos del norte, que dio lugar a una crisis política que duró sesenta años. Finalmente en el 929 Abderramán III se proclama Califa y rompe del todo con Bagdad, lo que suponía la independencia política y religiosa de Al-Ándalus. Para conseguirlo dependía de la riqueza del Estado y la fuerza del ejército, así, asienta la economía en tres pilares: los tributos de los súbditos, las parias que cobraban a los reinos cristianos y el control de las caravanas de oro de Sudán. Este es el periodo más brillante de la historia del Islam hispano. Abderramán III puso paz en Al-Ándalus, mantuvo a raya a los cristianos y contuvo a los fatimíes del norte de África.
A su muerte le sucede su hijo Al-Hakam II (961-976), su mandato fue época en que predomina la paz con los cristianos. A su muerte el poder pasó a manos de Almanzor (el victorioso por Alá), un Hachib que suplantó al Califa. Almanzor lanzó numerosas campañas militares contra los cristianos y a su muerte en 1002, el Califato entra en crisis, desmembrándose en lo que se ha denominado como reinos de Taifas o banderías. En 1085 cae Toledo en manos de Alfonso VI de Castilla y León. El resto de las taifas se ven amenazadas y buscan ayuda de los almorávides (movimiento de renovación religiosa del islam impuesto entre las tribus bereberes del Atlas marroquí y que crean un poder político con capital en Marrakech). La llamada de los musulmanes españoles es la excusa para desembarcar en la Península Ibérica y eliminar los reinos de taifas, e imponer una nueva única unidad política bajo el dominio almorávide. El imperio almorávide duró pocos años debido a la corrupción, el aumento de impuestos, el avance cristiano (en 1118 es reconquistada Zaragoza) y porque el Magreb fue conquistado por nuevas tribus bereberes, los almohades.
La presencia de los almohades abarca desde 1144 hasta 1248. Tardaron en controlar Al-Ándalus, dándose, lo que se ha llamado segundas taifas. Hasta 1195 mantienen la unidad andalusí, derrotando a los cristianos en Alarcos. Después de la derrota almohade en la batalla de las Navas de Tolosa (1212) el imperio almohade se desmorona, hundimiento producido por una grave crisis interna (descontento popular, aumento de la presión fiscal, falta de soldados) y por la mayor ofensiva de los reinos cristianos que en cincuenta años redujeron el territorio islámico que abarcaba casi toda la península a menos de su sexta parte: Fernando I de Castilla conquista el valle del Guadalquivir, mientras Jaime I “el Conquistador” se hace con Valencia y Baleares. A la ofensiva cristiana que cobra fuerza durante el siglo XIII, sólo resiste el reino nazarí de Granada, hasta 1492.
Tras la conquista de España por los musulmanes, y una vez desistieron los musulmanes de conquistar tierras más allá de los Pirineos, los francos pasan a España y crean en las tierras de Cataluña la Vieja, la marca hispánica, zona fronteriza entre los dos países. En los diplomas de los reyes francos se documenta una gran masa de “hispani” que emigran hacia el norte, dando lugar a las primeras formas de repoblación, aprisio. Los reyes francos otorgan a estos hispani un documento con una cesión de tierras yermas para ser cultivadas principalmente en el territorio que hoy ocupa Cataluña. Estos hispanos eran de todas las condiciones, nobles y campesinos. Estos españoles emigrados, también son denominados en algunos documentos como “gothi”. El documento más significativo de esta época es el concedido en el 815 por Carlomagno donde otorga un carácter real a los diplomas dados hasta entonces a estos “hispanii”. En dos capitulares de Luis el Piadoso, del 815 y del 816, se sistematiza el régimen jurídico de estos hispanos colonizadores. Un edicto de Carlos el Calvo, confiram y protege las aprissio y otras heredades de unos “hispani in comitatu Biterrensi consistentes ac in nostrae propietatis praediis commanentes”, sin añadir ningún otro término a los ya referidos. La importancia la reviste otro documento donde se cita, textualmente “partibus Aquitaniae, Septimania sive Ispaniae” y que reproduce el capitular de Luis el Piadoso. Ahora se empiezan a ver una correspondencia entre el nombre del país “Ispania” y el gentilicio de los habitantes de éste “Ispani”. Por primera vez, en el comienzo de este diploma aparecen mencionados los godos, “Gotos sive Ispanos”. Pero después de esta ocasión inicial no vuelven a ser nombrados los godos en el resto del documento para nada. Este es sin duda el documento más importante que contiene la doble mención de godos e hispanos.
Cuando aparece una diferenciación entre godos y españoles, estos últimos son los hispano-romanos y aquellos los godos de Hispania o de Septimania. La profunda hispanización de los godos del norte y del sur de los Pirineos permitió confundirlos con los hispanos. El corónimo Gotia no designa, contra lo que muchas veces e ha dicho, la tierra que luego será Cataluña, sino el “regnum gothorum”, es decir, España, no tiene sentido pretender que el étnico “goti” tenga una significación territorial tan reducida. En el aspecto espacial, godos e hispanos son equivalentes, y para diferenciarlos hay que acudir como nos induce a hacerlo, a los testimonios de la época que hemos recogido, a la base étnica, aunque de esta no quede más que un recuerdo inerte e inoperante. No menos inoperante es también esa doble mención: “gotos sive hispanos”, que en casos tan insólitos se halla en algunas fuentes francas y españolas.
El sentimiento “nacional-andalusi” de los árabes pobladores de Al-Andalus, llega hasta la producción literaria de Ben Jafáya, que escribe:
¡Oh habitantes de España, que suerte tenéis,
Aguas, sombras, ríos y arboles!
El Paraíso eterno solo está en vuestro país,
si yo pudiese escoger, lo escogería.
¡No temáis entrar en el infierno, pues ello no es posible
después de haber estado en el Paraíso!
Así se demuestra que España, por su riqueza minera y agrícola, es denominada por los árabes, como su propio Paraíso. Dentro de estas laudas al territorio peninsular, también abe citar los versos de Ben Hazm de Córdoba, autor de obras como “El collar de la paloma” y de la “Epístola sobre la superioridad de Al-Andalus”, que escribe:
¡Vete en mal hora, perla de la China!
Me basta con mi rubí de España.
Es interesante establecer lo que los propios colonizadores, posteriormente andalusíes, tenían por concepto de Al-Andalus, siendo esta definición, la que ofrece el profesor Joaquín Vallvé:
“Los árabes aplicaron el nombre de Al-Andalus tanto a todos los territorios o pueblos de Hispania dominados por el islam, como a todos los irredentos conquistados por los cristianos a partir del mismo siglo VIII.”
Aún después de la pérdida del reino visigodo, las gentes, no perdieron la noción de reino visigodo, y su pertenencia a lo que un día fue el “regnum gothorum” y en sus escritos hablan de ello como un tiempo pasado y feliz. En estos escritos se dice también que no ven ninguna posibilidad de restablecer el reino godo. Este sentimiento de fatalidad, se verá disipado tras el establecimiento de un “heredero” de ese “regnum gothorum” en el norte peninsular, lo que se llamó reino Astur.
Sobre este blog
Historias de un botijo en alta mar
Jesús Murillo Sagredo"Historias de un botijo en alta mar" son las historias, cuentos, poemas, fábulas, reflexiones y demás devaneos y asuntos varios (incluyendo crítica literaria y lingüística) de un estudiante de Filología Hispánica de la Universidad de La Rioja que juega en sus ratos ociosos (que en contra de don Quijote no son los más del año) a ser poeta y librepensador con este blog y con un nuevo proyecto: "Cartas Cruzadas". Me llaman romántico, será porque lo soy. Dicen que a los escritores se les conoce por su obra y no por su vida; sea pues y tenga a bien, ilustre y docto senado, leer los escritos que semanalmente colgaré en este blog.
"Ui Ueri Ueniversum Uivus Uici" "Por el poder de la verdad, yo, estando vivo, he conquistado el universo" Christopher Marlowe. La trágica historia del doctor Fausto.
"No te asuste naufragar que el tesoro que buscamos, capitán, no está en el seno del puerto sino en el fondo del mar" León Felipe.
Suerte & Justicia; Salud & República
Tags
Categorías
Enlaces
- A media voz (la web de la poesia)
- Cartas Cruzadas
- El último noviembre de los años 80
- El Duende Crítico
- El escalpelo armónico
- El poder de la palabra
- El tinglado de Santa Eufemia
- Fábula (revista literaria)
- Hoy no es un día cualquiera
- La Niña De Las Naranjas
- Radio Al Pilón
- Real Academia Española
- Universidad de La Rioja
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Archivos
Secciones
Últimos Comentarios
- Los ismos de Dios 3 comentarios Jesús Murillo Sagredo awixumayita ESPE
- El concepto de España en la Edad Media (III) 18 comentarios jajajajajajajaja carolina pamela Jesús Murillo Sagredo Andreas Corelli
- Cuando España era Al-Andalus y Cataluña la Marca Hispánica 9 comentarios sara Fernando Jesús Murillo Sagredo Duende Crítico Jesús Murillo Sagredo
- MUSA, MUSAE o las nueve canónicas 2 comentarios Jesús Murillo Sagredo ESPE
- La Rosa del Virreinato I 8 comentarios Jesús Murillo Sagredo ESPE Domingos de Souza Nogueira Neto Jesús Murillo Sagredo Farmacia

9 comentarios · Escribe aquí tu comentario
ESPE dijo
Querido Jesús como siempre un placer el poderte leer.
“España por su riqueza minera y agrícola, es denominada por los árabes, como su propio Paraíso”. Si levantaran la cabeza y verían como ha quedado aquella España con una crisis financiera, Desempleo el mayor de toda la historia, un despilfarro de capital público que pagamos todos los ciudadanos, impuestos que suben y suben, en fin querido amigo como ves un cambio de siglos muy diferentes entre sí.
Jesús Murillo Sagredo dijo
Hola Espe!! Primero, feliz año. La verdad es que es un poco triste si, pero bueno, es lo que nos trae la historia, que al fin y al cabo, la hacemos nosotros y la hicieron los que vinieron antes de nosotros.
Una pregunta, esto del concesionaro del PP es otro virus como el de los relojes o solo alguien que se aburre mucho???
Un saludo (y perdona la tardanza del comentario)
ESPE dijo
Creo que alguien que se aburre mucho, feliz año igualmente para ti y lo tuyos, que este año sea mejor, aunque las predicciones dicen lo contrario, como siempre un placer poder leerte.
Un abrazo
Carlos Emparan García de Salazar dijo
Muy bueno el post Jesús, pero muy largo... te has pulido de golpe 800 años de historia de España muy documentada (antes de que se llamase España claro). Lo de la marca hispánica muy, muy representativo sí señor, se podría desarrollar un poquito más...
Jesús Murillo Sagredo dijo
Hola Carlos! Sí, es cierto que es muy largo... a la hora de colgarlo pensé que debería cortarlo y hacer varios post, pero me parece que de esa manera se pierde un poco el hilo de la cosa...
Sí que se puede ampliar lo de la Marca Hispánica y de hecho, creo que lo haré algún día de estos que tenga tiempo y esas cosas...
Un saludo
Duende Crítico dijo
Muy bueno el post. Es verdad que puede resultar un poco largo pero está documentado. El elemento de las citas está muy bien porque ayuda a entender mejor la época de cuando éramos un paraíso a conquistar.
Enhorabuena y un saludo que ahora supongo que tendrás exámenes cercanos como yo jeje.
Jesús Murillo Sagredo dijo
Hola duende!!! si si, con ellos estamos a la vuelta de la esquina, yo hasta el 26 no empiezo, pero vaya, a tope con ello ya!!! Me alegro de que te guste. Un saludo
Fernando dijo
Buffff, empezando por el hecho que la Marca Hispánica no existió, el artículo está lleno de generalidades e incorrecciones. La bibliografía utilizada, especialmente en lo referente a los condados del noroeste peninsular, es pobre y obsoleta. Además, te remites a documentación muy parcial y suspecta de la época, redundando en los mismos errores de algunos de los autores clásicos de la alta edad media en Catalunya, que no supieron interpretar de forma correcta los preceptos que citas.
sara dijo
haveiss !! sido un poco rassistas con eso de moros !!
porque los moros tambien pueden vivir cmo tods esque ellos tienen lo mismo que nosotros !! nariz, boca, dos ojos, cara !! ... ueno no esque vosotros teneis eso y otro tienen otra cosa diferente !! verda !! .. !!
dew !! era un comntario simple !!
Escribe tu comentario