Hay 4 artículos con el tag amor en el blog Historias de un botijo en alta mar. Otros artículos en La Rioja clasificados con amor

Amarse de igual a igual

AMARSE DE IGUAL A IGUAL

Amarse de igual a igual; esto es quizá lo más difícil que nos ha sido encomendado, la tarea suprema, la prueba y el examen últimos, el trabajo para el que cualquier otro trabajo es solo preparación. Por eso, los jóvenes, principiantes en todo, aún no dominan el amor: aún tienen que aprenderlo. Han de aprender a amar con todo su ser, con todas sus fuerzas congregadas en torno a su corazón solitario y ansiosos, que late hacia las alturas. Pero el periodo de aprendizaje es siempre un largo periodo de aislamiento, y así, por mucho tiempo y hasta muy avanzada la vida, amar es, para el que ama, soledad, un estar solo más grande y más hondo. En un principio, amar no es algo que implique consagrarse, entregarse y unirse a otro (pues ¿qué sería la unión de lo no clarificado, no terminado, aun subordinado?); en el individuo es un noble motivo para madurar, para llegar a ser algo en sí mismo en aras de otro; es una exigencia grande y muy poco modesta, algo que hace de él un elegido y lo llama a cosas grandes. Solo visto así, como una misión la de trabajar en la propia persona (“aguzar el oído y darle al martillo día y noche”), deberían los jóvenes hacer uso del amor que les es dado. Consagrase y entregarse y toda forma de comunión no es cosa de ellos (pues todavía han de almacenar y recolectar durante mucho, mucho tiempo), eso es la meta final, es quizá aquello para lo que ahora a penas bastan las vidas humanas.

Cartas a un joven poeta. A Franz Xaver Kappus, 14 de mayo de 1904.

P.D: He vuelto. Y con más ganas y más fuerzas que nunca. Este botijo no lo va a hundir ni Cristo. Suerte & Justicia; Salud & República.

Mayo, prisionero de amor

- Hoy es uno de Mayo, día del trabajador, felicidades. Hoy podría escribir en este blog sobre los trabajadores, el uno de mayo, la situación actual del trabajo, de los primeros levantamientos ludistas de Gran Bretaña…. Pero no. Debido a mi inefable labor como orador quiero dedicar este post a la colectividad, a todos los que han hecho posible que nos hayan llegado hasta hoy, verdaderas joyas de la literatura, a los que las han transmitido oralmente y a los que las han escrito, por eso hoy, os dejo con este romance del prisionero. Alguno notará que no es el que se aprendió en la escuela de pequeño, pero debido a esa deformación popular, se pueden encontrar diferentes textos. Hubo ya en la Edad Media, un hombre, un tal Garci Sánchez de Badajoz, que mezcló la incipiente poesía cortesana con el romanceo viejo. Fruto de esa mezcolanza, nace la “glosa suya al romance que dize -por mayo era por mayo-”. Señores, que lo disfruten (y que pasen un buen puente)

ROMANCE DEL PRISIONERO

Por el mes era de mayo

cuando hace el calor,

cuando canta la calandria

y responde el ruiseñor,

cuando los enamorados

van a servir al amor,

sino yo, triste cuitado,

que vivo en esta prisión,

que ni sé cuándo es de día

ni cuándo las noches son

sino por una avecilla

que me cantaba al albor.

Matómela un ballestero:

¡Dele Dios mal galardón!

GARCI SANCHEZ DE BADAJOZ

- GLOSA SUYA AL ROMANCE QUE DIZE “POR MAYO ERA POR MAYO” –

Si de amor libre estuviera,

no sintiera mi prisión,

y si fuera donde os viera,

fuera gloria mi pasión;

lo que más me desespera,

más de todo mi dolor,

cuando siento más desmayo,

“por el mes era de mayo,

cuando hace el calor.”

El que tiene lastimado

el corazón de pesar,

en el tiempo aparejado

para más placer tomar

vive más desesperado;

tal estoy en llamas de amor,

vivo como salamandria,

“cuando canta la calandria

y responde el ruiseñor”

Y de verme así cautivo,

en todo sin libertad

es la vida que yo vivo

menos de mi voluntad

que la pena que recibo:

que en pesares y dolor

veo mis días gastados,

“cuando los enamorados

van a servir al amor.”

En el tiempo que las flores

cubren los campos suaves

de extrañas, lindas colores,

y comienzan ya las aves

a cantar por los acores,

todos viven sin pasión,

todos andan sin cuidado,

“sino yo triste cuitado,

que vivo en esta prisión”

En la cual la luz no veo

no viéndoos a vos señora;

y, sin veros, no la creo,

ni la noche sola una hora

no la duermo de deseo;

y de aquesta ocasión

tal estoy, señora mía,

“que ni sé cuándo es de día

ni cuándo las noches son”

No sé de mi qué hacer

si el morir no me socorre:

¿quién podrá el preso tener,

el cuerpo en aquesta torre,

y el alma en vuestro poder?

D´estas penas la menor

fuera imposible sufrilla,

“sino por una avecilla

que me cantaba al albor”

Esta es la breve esperanza

que en vos, señora, he tenido,

que ya por mi malandanza

¡ha tirado vuestro olvido

y, muerto en vuestra membranza

ya no espero redención,

que en su muerte desespero:

“matómela un ballestero,

dele Dios mal galardón”.

Pon fotos sin limite en slide.com GRATIS!!!

Este post está especialmente dedicado a mis queridas filólogas. Gracias.

23 de abril, by Jesús Murillo o "Perdona si te llamo amor"

- La ajetreada vida en que vivo, no me permite recrearme todo lo que yo quisiera en uno de mis grandes placeres, la lectura. Hoy, un día cualquiera de abril, con un viento, la verdad bastante atemporal a estas fechas, que no sabemos si tira cierzo o regañón, hoy ha dejado sitio a intervalos de sol y lluvia, con un calorcillo, propio de mayo y no de abril. Después de una intensa jornada en la Facultad, la verdad es que los miércoles es una reventada, y trastocados los planes de última hora, he podido sacar media horita para hacer el mismo ritual que vengo haciendo desde años atrás. Por todos es sabido (y aquí no se va a repetir) que hoy es el día del libro, y tengo por costumbre, bajar a última hora del día a una de esas librerías de barrio, donde el trato amable y el conocimiento mutuo de los gusto entre dependiente y cliente hace las cosas más fáciles, que no como pasa en el Corte Inglés. Bueno pues después de ojear las mesitas colocadas para la ocasión en la calle, y siendo informado de las últimas novedades, he decidido comprar un libro que tiene buena pinta. La verdad es que a pesar de sus casi 700 páginas no me asusta el volumen. Al pagar el libro, me mete en la bolsa una botellita de vino, como es costumbre en la Rioja con la compra de un libro el 23 de abril, a imitación del clavel que dan en Barcelona. Salgo de la librería ilusionado, como lo hago siempre que compro un libro nuevo. Me encuentro a los pocos pasos con un viejo conocido, hablamos de nuestras vidas, de lo mal que va el país, de los libros, de todo lo que da tiempo a hablar en una calle en 15 minutos. Subo a casa y entro en mi cuarto. Abro la ventana y el sol me pega de lleno en la cara. El pequeño jardín que hay frente a mi ventana, coronado por una fuente arrulla mis pensamientos, que se confunden con el disco de la Oreja de Van Gogh que acabo de poner en el toca discos. Mirando al frente y desviando la vista al escritorio, pienso, perdona si te llamo amor. La portada del libro, que a alguno puede parecer infantil, alberga la última novela del italiano Federico Moccia.

- Niki es una joven madura y responsable que cursa su último año de secundaria. Alessandro es un exitoso publicista de treinta y siete años a quien acaba de dejar su novia de toda la vida. A pesar del los veinte años que hay de diferencia entre ambos y de abismo generacional que les separa, Niki y Alessandro se enamorarán locamente y vivirán una apasionada historia de amor en contra de todas las convenciones y prejuicios sociales.

-Editada por Planeta, esta novela promete y por menos de veinte euros, tienes en tu casa una maravilla de libro, perfectamente recomendable. Miro la pantalla del ordenador y observo tantas palabras en rojo, que pienso si no sería mejor seguir escribiendo con la Hispano-Olivetti de mi abuelo, que aunque no tiene corrector de Word, tiene mucho más sentimiento al escribir, y en mi cabeza me veo, como uno de los grandes, con su vaso de whisky y la pipa en la boca, escribiendo un clásico. Os dejo con las primeras líneas de esta novela, que la disfruten:

- “Noche. Noche encantada. Noche dolorosa. Noche insensata, mágica y loca. Y luego más noche. Noche que parece no acabar nunca. Noche que, sin embargo, a veces pasa demasiado rápido.”

-Por cierto, perdona querida, si te llamo amor. La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco. Platón.

"Románticos, el gorrión y la mariposa" o "Historia de un poeta enamorado"

- Las líneas que ahora se disponen a leer son las letras de un escritor enamorado. Son las frases entrelazadas de sentimientos que vagan dentro de lo hondo de mi ser. Es la plasmación de mis pensamientos la tarde del 29 de Abril de 2007.

- Ya no se llevan esos jardines con árboles en flor por los que surca, tranquila y serpenteante el agua de un río, cuyo término es un idílico estanque. Las meriendas bajo los sauces al atardecer de un caluroso día de verano, quedan para los óleos impresionistas. Una dama altiva, serena, orgullosa paseando por el parque, pasa por el blanco puente y queda a su mitad contemplando la estampa. Una mariposa, se posó en su mano. En el estanque, majestuosos cisnes blancos nadan alegres, en parejas, otros solitarios. La anaranjada luz del crepúsculo, dota al paisaje de una gama de colores indescriptibles. Todavía se ve el cielo azul, al que gana terreno la noche. No. Todavía no. El azul sigue. No oscurece. Un sendero de amarilla arena cruza el parque. Se ramifica. A los lados, frondosos árboles, donde las parejas, sentadas en la hierba, juguetean con sus manos. De lejos, se oye un "Te quiero". La dama, en todo momento acompañada por la mariposa, sigue andando. Sola. Feliz. Andando, más adelante, ve jugar a los niños con una pelota. Tres niñas en corro cuchichean, mientras las otras, con sus vestidos de domingo, saltan a la comba. Los padres, despreocupados, leen tranquilamente el periódico vespertino, sentados alrededor de pequeñas mesas redondas con tazas de café y copas de whisky. A su paso, los hombres se levantan. "Buenas tardes, señorita". Ella, altiva, serena, menea la cabeza por respuesta. En otro corrillo, algo más animado que el de los hombres, sentadas, las mujeres, las más haciendo punto de cruz, las otras leyendo, o en animada charla. Las jovencitas del corro salieron a su encuentro y le abrazaron, deshaciéndose en halagos hacia ella. "Gracias, pero prefiero dar un paseo". En su camino, encontró un edificio bajo, era la cafetería. En la terraza, se distinguían graves matrimonios que no cruzaban palabra, con mesas de jóvenes, en los que la muchacha con pícara mirada, sólo con el leve movimiento del abanico, declaraba su amor al novio, que esbozaba una sonrisa. En esto, la mariposa, que no cesó en todo el viaje de pulular por su alrededor, seguía con ella. Así, llegó cerca del quiosco. Un grupo de músicos tocaba un pasodoble y parejas de niños y mayores, bailaban al compás. Algo alejado del grupo, pero no mucho, un hombre retrataba con esmero la escena. Prosiguió su camino, siguiendo la senda amarillenta que llevaba al lago. Un lago, en el que nenúfares, cisnes y majestuosos patos convivían en armonía. De repente, detuvo sus pasos. En un banco solitario se veía la figura desdibujada de un hombre. Esta visión se vio prontamente turbada por el sordo grito de un pavo real que desplegó su majestuosa cola. Soberbio. El hombre, advirtió la presencia de la dama, a la que se dirigió con paso lento y algo entrecortado. Por fin se encontraron. Ella, tendió la mano que gustoso él besó. Él tendió con la otra un ramo de rosas rojas. Miradas que lo dicen todo, un sentimiento indescriptible. Nervios. El dulce canto de un gorrión animó la escena. Amor. Amor prontamente turbado, pues un relámpago asustó a ambos. A lo lejos, se oyó el furioso relinchar de un caballo. Comenzó a llover. Refugiados bajo un árbol, se cruzaron dos "Te quiero”. Un tropel de gente hizo su aparición, niños, mujeres y hombres en estampida hacia el bar. De la cola de la multitud surgió un hombre a caballo negro, con espuelas de plata. Al galope, acabó con la felicidad. Se la llevó, no mediaron palabra. El jinete sacó una pistola y disparó. En ese momento, el gorrión dejó de cantar y alzó el vuelo hacia un futuro incierto. Todo se acabó. Cuando el joven levantó su cuerpo del suelo, estaba solo. Se la llevó. A sus pies, el ramo de rosas. Lo cogió y salió corriendo bajo la lluvia. Desorientado llegó al quiosco donde, quedó el piano solitario. Se sentó y empezó a tocar. De las teclas del piano, salió una melodía triste y queda, un canto al amor perdido. Seguía lloviendo. El pequeño gorrioncillo hizo su aparición y se posó, majestuoso en el piano. Al lado, un ramo de rosas. Una mariposa también llegó a la extraña escena y se quedó junto al pájaro. El hombre, seguía tocando. Ya no llueve. Luce el sol. Una voz cálida preguntó: “¿Qué te pasó? Ya no tocas como antes ¿Dónde queda el romanticismo inspirador de tus composiciones?” “¿Mi inspiradora?” respondió el hombre mientras una lágrima surcaba las arrugas de su cara. “¿Mi musa? Se llama Soledad”. Y el piano dejó de sonar. Silencio. El gorrión comenzó a cantar y la mariposa alzó su vuelo al horizonte.

Corporales, 29 de abril de 2007

Pon fotos sin limite en slide.com GRATIS!!!

Sobre este blog

Avatar de Jesús Murillo Sagredo

Historias de un botijo en alta mar

- La idea de tener un blog, al principio no me terminaba de converncer. Soy lo que llaman un pato en esto de las tecnologías de internet. Me llamo Jesús Murillo y estudio en la UR Filología Hispánica. Me llaman romántico, será porque lo soy. No me puedo describir, porque como me dijeron un día, soy indescriptible. ¿Mas sonbre mi? Esperad a las sucesivas entradas del blog. Suerte & Justicia; Salud & República.

ver perfil »

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):