La Rioja

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¡Proteged la Muralla, por Dios!
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Marcelino Izquierdo | 01-02-2013 | 13:07

 

Las obras que la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño lleva a cabo en el entorno de la iglesia de San Bartolomé han sacado a la luz restos arqueológicos de la posible la muralla medieval de la ciudad. Aunque parece demasiado pronto para realizar cualquier valoración sobre el hallazgo –todavía se desconoce a ciencia cierta la antigüedad del lienzo–, bueno sería poner luz y taquígrafos para evitar futuras y desagradables sorpresas. Por el momento, los ciudadanos nos hemos enterado casi dos meses después del descubrimiento y, para más inri, ni siquiera se ha permitido fotografiarlo a la prensa. Mal empezamos.

De las últimas veces que en la capital de La Rioja aparecieron piedras con cierta alcurnia y pedigrí no tienen los logroñeses buen recuerdo. Fue junto al Puente de Piedra, con motivo de las obras del paso subterráneo de la calle San Gregorio, y formaban parte del torreón que custodiaba el paso sobre río el Ebro. ¿Se acuerdan de ellas? Pues desde hace más de doce años los restos enmohecen apilados en un pabellón del Parque Municipal de Servicios.

En principio, no hay por qué dudar de la buena fe del Consistorio en el caso de San Bartolomé, pero son tantas las tropelías perpetradas, tantas las joyas arquitectónicas aniquiladas a golpe de piqueta que siempre hay que tentarse la ropa cuando de patrimonio riojano se trata.

Y si no, recuerde el avispado lector lo que ocurrió hace ahora dos años en San Millán de la Cogolla, pese a las bienintencionadas promesas que se conservan en las hemerotecas. Bajo el suelo de la iglesia de Yuso fue sepultado, por los siglos de los siglos, uno de los templos románicos más notables que jamás conoció la Cristiandad. Amén.