La Rioja

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‘El verdugo’, un alegato universal contra la pena de muerte que cumple 50 años
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Marcelino Izquierdo | 12-09-2013 | 15:04

 

En la primavera de 1959, Pilar Prades Expósito, la envenenadora de Valencia, se convirtió en la última mujer ajusticiada en España. El verdugo que debía ejecutarla a garrote vil se negó a hacerlo, por lo que hubo que emborracharlo y llevarlo a rastras hasta el patíbulo. Contaba Rafael Azcona que cuando Luis García Berlanga conoció la noticia por la prensa propuso al guionista logroñés hacer una película a partir de la anécdota, a lo que Azcona respondió: «Perfecto, ahora sólo tenemos que escribir el guión de toda la historia». Así nació ‘El verdugo’, que ahora cumple 50 años de su estreno, una de las más notables obras maestras del cine español de todos los tiempos.

Protagonizada por Nino Manfredi, Pepe Isbert y Emma Penella, la película narra las peripecias de un joven empleado de una funeraria que se enamora de la hija del verdugo y que, para no perder el piso de protección oficial, es empujado a relevar a su suegro en el oficio más inhumano del mundo. Obra coral al estilo Berlanga-Azcona, y con un guión trufado de memorable humor negro, contó en su reparto con artistas que marcarían una época como Alfredo Landa, José Luis López Vázquez, Julia Caba Alba, Xan das Bolas, María Luisa Ponte, José María Prada, María Isbert, Antonio Ferrandis, Lola Gaos, José Sazatornil, Agustín González, Chus Lampreave, Valentín Tornos, Manuel Alexandre, Elvira Quintillá o Emilio Laguna… Casi nada.

‘El verdugo’ se estrenó en septiembre de 1963, dentro del Festival de Cine de Venecia, donde fue galardonada con el Premio de la Crítica Internacional. Sin embargo, un suceso inesperado convirtió el filme en un alegato contra la pena de muerte.

Fusilamiento y garrote vil

Cuando todavía estaba reciente el fusilamiento del político Julián Grimau (20 de abril), dos semanas antes del estreno, los anarquistas Enrique Granado y Joaquín Delgado fueron ajusticiados a garrote vil, tras un atentado terrorista en el que no nunca tomaron parte. El escándalo fue mayúsculo. Pese al éxito internacional de ‘El verdugo’, Berlanga no volvió a dirigir hasta 1967.

Pero, además de alegato contra la pena de muerte y denuncia de una España mísera, triste y amordazada, ‘El verdugo’ retrata con sin par maestría el axioma universal de –como afirmó Berlanga– «la facilidad con que el ser humano acaba cediendo a los condicionamientos sociales, se traga los elementales cebos que las circunstancias le tienden y queda sujeto a las garras de un estado de vida que no es el que íntimamente habría deseado».

Azcona, que conocía muy de cerca la secuela social del garrote vil –aún residía en Logroño cuando José Barriobero ‘Satanás’ fue ejecutado en la antigua cárcel provincial–, supo engarzar como nadie la tragedia de la muerte con ese humor negro tan español, que llegó al culmen de la perfección como embozo para eludir la censura franquista.

 

 

Bernardo Sánchez y su ‘verdugo’ arrasan en los Premios Max

Treinta y siete años después, el escritor y profesor de la Universidad de La Rioja Bernardo Sánchez estrenó su adaptación teatral de ‘El verdugo’, bajo la dirección de Luis Olmos y un formidable elenco: Juan Echanove, Luisa Martín y Alfred Lucchetti. Todo un éxito de crítica y público, la obra arrasó en los Premios Max 2001 con siete galardones, entre ellos, el de mejor adaptación teatral para nuestro columnista Bernardo Sánchez.

  • ecotris

    Menos mal : alguien ha tenido la dignidad de no dejar pasar desapercibido esta fecha. Así fue.