La Rioja

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Haro redescubre al pintor Francisco Zorrilla
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Marcelino Izquierdo | 13-09-2013 | 10:05

 

Si gracias a ‘La Rioja Tierra Abierta’ Haro ha puesto en valor a uno de sus hijos más ilustres, el pintor Enrique Paternina García-Cid, la ciudad redescubre ahora a otro pintor jarrero, Francisco Zorrilla, a raíz de la aparición de un lienzo de notable calidad que representa a la Virgen de la Vega.

Dos siglos y medio después de que Zorrilla inmortalizara en la basílica de Nuestra Señora de la Vega las pinturas murales que adornan la cúpula, la figura del artista vuelve a la actualidad tras el hallazgo de un óleo de la patrona jarrera.

Allá por el 2006, el doctor en Historia del Arte y anticuario Enrique Martínez Glera adquirió un retrato de la Virgen de la Vega a un particular con familia en Haro. El pintor jarrero Carmelo Hernando vio el cuadro, se lo mostró al párroco de Santo Tomás, Carlos Esteban, y la maquinaria echó a rodar. Durante este tiempo se ha investigado la procedencia del óleo, se ha restaurado y el pasado de agosto 9 de agostó se presentó en la basílica de la Vega.

«Todavía hay que seguir atando cabos para poder confirmar que la obra es, cien por cien, de Francisco Zorrilla, pero todo indica que es así –explica Martínez Glera–. Lo que parece evidente es que, por la técnica empleada, se trata de un cuadro pintado para servir de base a una plancha de grabado, pues se ha remarcado la silueta, dejando el contorno muy dibujado y definido, para que el grabador no pudiera salirse de la línea marcada  y se atuviera a lo pintado, sin inventar nada».

 

 

De hecho, el óleo –que puede contemplarse en la iglesia parroquial de Santo Tomás Apóstol de Haro– ha servido como modelo de los grabados que sobre la Virgen de la Vega se han impreso desde el siglo XVII.

Pero, ¿quién era Francisco Zorrilla? Nacido en Haro en 1679, ‘El Riojano’ dio sus primeros pasos pictóricos en su tierra, aunque posteriormente se trasladó a Madrid, donde transcurrió buena parte de su vida. Fue Zorrilla un reputado pintor de la Corte en el siglo XVIII y autor de numerosos lienzos de temática religiosa. Merced a su talento, supo captar las técnicas que llegaban de Italia y Francia, técnicas que quedaron plasmadas en el programa iconográfico que en 1745 plasmó en la cúpula de la basílica jarerra.

Bajo el título de la ‘Glorificación de María’, Zorrilla representó aspectos vinculados a la vida de la Virgen, como los padres de la Iglesia, las virtudes, los ángeles, la Santísima Trinidad, los cuatro evangelistas y una Gloria celeste con la Virgen.

Firmado: ‘El Rioxano’

Gracias al autorretrato de 1734, hoy en paradero desconocido, sabemos que Francisco Zorrilla –que por entonces contaba con 55 años– era un pintor de gran meticulosidad, muy orgulloso de su profesión y profundamente cristiano. También estaba Zorrilla muy orgulloso de su cuna, pese a haber residido en Madrid durante décadas, pues en su obra ‘Beato Guillermo rey de Escocia’ –propiedad del Ayuntamiento de Haro y, en la actualidad, en la exposición de ‘La Rioja Tierra Abierta’– aparece la firma de ‘El Rioxano’.