La Rioja

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¿La cuna del castellano en Burgos? Ni saber ni ganar
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Marcelino Izquierdo | 13-04-2017 | 15:59

Allá por enero, el reputado concurso cultural ‘Saber y ganar’ se metió en un charco en el que todavía sigue enfangado. El programa que presenta el incombustible Jordi Hurtado sentenció entonces que la ‘cuna del castellano’ era el monasterio burgalés de Valpuesta, lo que provocó la queja del Gobierno de La Rioja en defensa de San Millán de la Cogolla.

Como compensación, el pasado 4 de abril dedicó ‘Saber y ganar’ un espacio a los monasterios riojanos en el que Hurtado siguió en sus trece de no reconocer las glosas emilianenses como el «primer vagido de la lengua castellana», que escribió el académico Dámaso Alonso.

Los investigadores siguen hallando más elementos y de mayor calidad sobre el origen del español en los cenobios del valle del Cárdenas, pero nada es inmutable y nunca hay que descartar que, más adelante, aparezcan en Cantabria o en Castilla y León documentos más antiguos.

Valpuesta, sin embargo, reivindica la primogenitura a través de sus cartularios, que recopilan textos fechados entre los años 804 y 1200, y que no son sino meras copias a posteriori de los antiguos documentos del monasterio. En realidad, los cartularios se gestionaban en época de crisis –económicas y religiosas– para dar una pátina de antigüedad y de riqueza que, muchas veces, no era tal.

En San Millán existen cartularios del siglo VIII, pero fueron descartados desde el primer momento por los investigadores Claudio y Javier García Turza, porque «podían llevar a engaño».

Nadie niega el interés de los cartularios de Valpuesta, pero al estar redactados con la letra y la lengua propias de siglos posteriores, el contexto de los viejos documentos que describen queda desvirtuado. Estamos hablando, por decirlo así, de ‘fotocopias’ del siglo XI frente al Códice Emilianense 60, un original del año 977.