La Rioja

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Memorias de un bigote.
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-Jesús María García García | 19-12-2012 | 09:00

En estas anodinas navidades, en las que los funcionarios andamos jodidos de ingresos, gracias a la congelación salarial  -unida a la eliminación de la paga de navidad-, hay que agudizar el ingenio para cumplir con los amigos, las cenas de empresa y los puñeteros jueguecitos del amigo invisible (aunque alguno - más que amigo-,  sea indiscreto, o directamente insoportable).

Pensando en un regalito en plan puñetero, me ha resultado imposible abstraerme de la multipresencia en las librerías de “Memorias de un bigote”. Un libro grueso, que anda estos días de promoción (como si fuera un manual de autoayuda para frenar la caída del vello púbico) y para mejor difusión, andan contando cien veces  la misma mierda (materia en la que el autor se encuentra muy suelto). Dispensando vómitos en radios, periódicos, televisiones…círculos selectos, saunas…Baños turcos, barras americanas y trastiendas de peluquerías chinas; diferentes y selectos auditorios en los que siempre se cuenta lo mismo;  un canto hediondo de narcisismo en el que no se explican las nefastas gestiónes, ni el clientelismo. Una oda al nacionalismo fascista…seguramente un manual de cómo engañar a los pueblos y urdir guerras en las que acaben por morir cientos de miles de personas. Otra cosa no sabe el bigote.

Un libro que se nos promete tan vacío como su autor, como el más pinchudo de los centollos, desmembrado por una bandada de gaviotas sedientas de vísceras. Tan repetitivo y agriado  como un cóctel de alegrías con zumo de piña exprimida.

Perogrullo a su lado sería un ocurrente monologuista, pero no vendería libros, que es de lo que se trata…Y, ya que  de libros y de obsequios versa este comentario, comprar las “memorias de un bigote” es  adquirir un cojonudo regalo para ese “amigo” invisible -cuyo nombre te ha tocado en un papel-  y al que lo vas a joder de narices regalándole el libro de “vamos a contar mentiras trialara”… del que todo lo hacía bien.  Aunque en realidad,  es un mediocre en su disciplina, porque ocupará un lugar muy retrasado en la historia;  el número de personas que han perdido la vida gracias a sus decisiones fue ampliamente superado por otros líderes a lo largo de la historia de la humanidad. Varios de ellos también con bigote.