La Rioja

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La marca blanca de la derecha española.
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-Jesús María García García | 17-02-2013 | 22:36

Desde la formación política UPyD” se lanzan con recurrencia análisis críticos contra el resto de formaciones. Andanadas que buscan la “criminalización” generalizada de la práctica política en sus adversarios, al mismo tiempo que se erigen como ejemplo de una honestidad ideológica y ética, cimentada en la evidencia de quién nunca ha tenido la oportunidad de gobernar. Hoy vamos a analizarlos a ellos – eso sí- …Someramente. Porque para conocer los planteamientos de Unión Progreso y Democracia, hay que dejar hablar a sus representantes. Que nos cuenten lo que piensan, para que la gente se percate de cual es su nicho político. Porque precisamente este partido político – de cuño virginal e impoluto-, se presenta como un “producto nuevo”, en cuya publicidad se anuncia a modo de mágico multiusos su novedad, pero que a ciencia cierta, nadie sabe como funciona porque nunca se ha utilizado.
Necesitamos escucharles más veces, para que se les caiga la careta – el envoltorio- y podamos ver su verdadero rostro. La marca blanca de la derecha, ¿La marca blanca del Partido Popular?.

Hace tan solo unas jornadas, esta formación política se posicionaba contundentemente en contra de prohibir en España la práctica extractiva denominada “Fracking”, una técnica altamente contaminante que utilizan algunas empresas para exprimir hasta la última gota de gas a costa de envenenar el medio ambiente. Ha votado en contra de la prohibición toda la derecha del Congreso de los Diputados, es decir: UPyD, los nacionalistas conservadores  y el propio Partido Popular.
Las recientes declaraciones –el día anterior- ofrecidas por el diputado Toni Cantó respecto a que los animales “no tienen derecho ni a la vida ni a la libertad”, lo definen tanto a él como al partido que representa. Les gustan mucho los Toros…Para torturarlos. Uno de los requisitos indispensable para entrar en UPyD es defender las tradiciones de la patria, por muy rancias que sean.
Pero dejando las cuestiones taurinas a un lado, (que soy el menos legitimado para criticar a los taurinos), todos los planteamientos y posicionamientos iniciales de UPyD, (de moderación o imparcialidad ideológica) se revelan de una extrema debilidad y están plagados de mensajes subliminales, que adquieren protagonismo a poco que rasques la superficie de los mismos.
Una formación política que surge alrededor de un líder, -no de unos ideales o principios-, bebe exclusivamente de los jugos que él mismo lixivia.
UPyD, nace de los anhelos- de un político que fracasó en sus objetivos (Rosa Díez) . Es un gigante con los pies compuestos de finos cristales.
Del mismo modo que Federico Jiménez Losantos comenzó siendo un comunista para metamorfosearse en un auténtico ultraderechista, la señora Rosa Diez ha transitado por similar camino, pasando de un pretendido progresismo a su actual estatus de derecha contundente que se disimula con funda de cordero. Una derecha (si me permiten) mucho menos sincera que la que representa el Partido Popular -y por ello menos recomendable-, que esconde bajo la demagogia y el populismo sus verdaderas intenciones. Una derecha asentada en el extremo de la unificación nacional, de la supresión de las identidades del Estado y especialmente beligerante contra la gestión pública. Una derecha que quiere acabar con las estructuras del Estado de las Autonomías, en un retroceso histórico hacia la España preautonómica.
Para UPyD la crisis es una monumental oportunidad; el descrédito de la clase política, el desencanto de la sociedad, la falta de referentes…Son las cuñas que pretenden para resquebrajar el sistema. La ocasión que tantos “oportunistas” y populistas han aprovechado en la historia de la humanidad, para pescar en río revuelto.
Con Unión Progreso y Democracia, la “unión” asusta, el “progreso” se adivina en sentido inverso y la “democracia”, puede correr peligro.

Puedo estar equivocado, aunque esta es mi opinión, que estoy seguro en UPyD no compartirán aunque posiblemente respeten, porque ellos son muy dados a juzgar al resto…Sin que nadie les juzgue.