La Rioja
img
Pelea a muerte en Santa Coloma
img
- | 04-05-2012 | 17:32| 7

La Rioja, 8 de febrero de 1910

Existe la creencia de que la gente antiguamente, en los pueblos de La Rioja, era muy refinada, muy educada y tranquila, que se tenía mucho respeto y urbanidad, y es creencia muy equivocada. El labrador, terminada la labor agraria, al anochecer, ataba al mulo en la cuadra, y después de encomendar a la mujer que se preparase, que enseguida vuelvo, dirigía sus pasos a la taberna, a tomarse unos chiquitos y a comentar la jornada política. Pues bien, según he constatado en los periódicos de principio del siglo XX, años 10 y años 20, la compostura de los riojanos era violenta y pendenciera. Se organizaban grandes discusiones que solían acabar con una buena pelea a puñetazos, que muchas veces degeneraba en reyerta a cuchillada limpia, y concluía muy a menudo con algún tiro. El estampido de armas de fuego apagaba los enardecidos ánimos, y se consideraba concluyente si asomaba la guardia civil que detenía a tres o cuatro y los llevaba al cuartelillo. Finalmente se retiraba a los heridos.

Pasaba todo esto que les digo y muy a menudo. Y como muestra, esta pelea a muerte en la plaza:“ “Hoy martes se han recibido noticias de que el pueblo de Santa Coloma ha sido teatro de sucesos sangrientos muy graves. Allí estaban las pasiones políticas excitadas hace tiempo, y estaba el rencor, y el salvaje odio desatado y aumentado por una cólera animal… y no nos extraña que esta vez se haya llegado a extremo tan doloroso y reprochable…”

“He aquí los datos que remitió nuestro corresponsal en Nájera: que decía que habían ocurrido serios desórdenes…” y tan serios.

“…En la lucha, que fue terrible, de esas que hacen época, se emplearon armas blancas y de fuego, éstas antiguas, porque de ser modernas hubieran quedado tendidos en el campo de batalla unos cuantos más…”

“Se calcula que en la lucha intervendrían unos veinte o treinta, acometiéndose cuerpo a cuerpo. Ahora bien, si en lugar de ser la cuestión en día de labor, acontece dos antes, o sea el domingo de carnaval, que todos están en el pueblo, las bajas de una y otra parte hubieran sido enormes. Aún así y todo el resultado de la confrontación ha sido desastroso, apareciendo ocho heridos, todos de gravedad, excepto uno leve. Los médicos trabajan como fieras, atendiendo, curando, consolando…” Voy a consignar el parte médico de algunos de heridos, que al poco fueron cadáveres, para que mostrarles la ferocidad de la pelea…:

Pedro Santa María González: Herida de hacha en el cráneo, con fractura, de unos 14 centímetros de longitud, salida de masa encefálica por los labios de la herida… (está moribundo).

Federico Tricio, herido por arma de fuego en la región inguinal, sin extraer el proyectil. Otra herida de hacha en el cuello, de diez centímetros, interesa piel y masa muscular con gran separación de los bordes… Baldomero Aguado, herida por arma de fuego en la región inferior de la oreja, otra herida de bala en el hombro izquierdo. Pedro Pérez Nájera, herida por arma de fuego en el tórax, cerca del esternón. Pedro Gil López: heridas con hierro inciso cortante…Otra herida con arma de fuego en la región mastoidea… Ángel Gill Marín, cinco heridas por arma de fuego en tórax, cara, cabeza y extremidades. En fin, los agresivos conservadores y los fieros liberales desplegaron todo su furor entre concejales, alcalde, secretario y otras autoridades locales dejando cuatro heridos en cada bando, de los que posteriormente murieron tres.

Como forma de herir a lo salvaje en Santa Coloma se usó el hacha, que tenía la ventaja de provocar heridas desmesuradas y grandes hemorragias. Los navajazos fueron corrientes y buscaban pinchar la tripa o un chirlo en sitio bien visible de la cara, el pistoletazo sin apuntar sembró de plomo los cuerpos, a pesar de que los balazos estaban mal vistos, y se consideraba que apretar el gatillo era ejercicio traidor y cobarde, aunque muy eficaz en la distancia corta.

El prudente corresponsal advierte a los belicosos del valle del Najerilla que tomen nota de lo ocurrido en Ribafrecha, la triste desaparición de su alcalde víctima de las banderías políticas.

Ver Post >
El misterio de las tres copas
img
- | 25-04-2012 | 10:24| 6

 

 

Puerto de Mazarrón, Murcia, 14 de enero de 1956. Hermanos de una conocida familia de Haro encontrados muertos en una playa. En una roca próxima, tres copas con posos de sales de acedera, un veneno letal. Las tímidas olas bañaban los cadáveres.

 

Tres hermanos de Haro, de una honorable familia expropietaria del conocido Hotel Higinia, realizan un estrambótico viaje hacia las playas mediterráneas. Recaban en Cartagena y luego en la playita de Nares, en Puerto de Mazarrón, en el invernal enero de 1956. Iban decididos a tomar las aguas de la muerte, en un cóctel de vino y sales de acedera, un veneno letal para una saga familiar tan honrada y tan arruinada.

En la orilla del mar se encontraron tres copas con un poso de sales, y cerca dos cuerpos. Dos cuerpos muertos, uno era de una mujer, el otro de un hombre. La mujer vestía abrigo de piel y estaba desnuda, el hombre vestía un abrigo gris. Nada se sabía de sus identidades, ni de su procedencia, ni de sus propósitos, que concluyeron con su muerte a orilla de un inocente mediterráneo.

Iniciadas las indagaciones se conoció que una tercera persona, otra mujer, estaba desaparecida, seguramente también en el mar.

Y las investigaciones se iniciaron: la Polícia comenzó a preguntar, a interrogar, a incordiar, y el embrollo se iba embrollando. Que vestían como señores, que gastaban como señorones, que almorzaron angulas, que durmieron en pensión modesta, que pagaban con billetes de mil, que si nada se puso en claro.

El día 14 de enero, domingo, un pescador encontró los cuerpos. Casi siempre los cadáveres los hallan pescadores, pastores o buscadores de setas. Siempre gentes pobres, inocentes y que pasaban por allí. Se rebuscó en las pertenencias de los muertos, se interrogó a los taxistas que los llevaron por media costa cartagenera. Se supo donde durmieron, y que porfiaron en busca de una playita, de un arenal para yacer mecidos por el mar. La prensa se revolvió inquieta ante el misterio de las tres copas, un suceso tan atractivo, tan morboso como comercial, y el redactor jefe de ABC envió sabuesos reporteros para enterarse, para explicar suceso tan inexplicable. Se escribieron decenas de crónicas, el diario ABC se proclamó líder de esta información…. Irrumpió en los diarios la belleza de la mujer, que era hermosa de hechuras y con la melena caoba, además apareció casi desnuda, cubierta la piel de pieles y de la ineludible rigidez de la muerte. Pero dama tan hermosa mudó tras la correspondiente autopsia aplicada implacable. Las vísceras las enviaron a Madrid, donde las iban a analizar por lo menudo, o por los menudillos.

Y se supo definitivamente que los dos muertos habían envenenado sus cuerpos, voluntaria o obligatoriamente, con monóxido de potasio y que habían bebido su muerte en copa.

Conexión riojana

En el maletín abandonado por las víctimas se encontró un ejemplar de Nueva Rioja, de 1953, que en la página primera informaba de un suceso ocurrido en Valencia,  donde un hombre había muerto envenenado con sales de acedera por error.

Este hallazgo y la reconstrucción de un carné de identidad hallado en trocitos entre unas ropas señalaron la procedencia e identidad, y las posibles motivaciones de los decesos.

Los muertos y la desaparecida eran hermanos y de Haro. Familia acomodada que había trabajado como propietaria en el negocio del Hotel Higinia, traspasado años después. Se les identificó, como Julio, Marina  y María José Pérez de Nanclares Gómez, de 62, 52 y 47 años. Vendieron el Hotel  e iniciaron una singladura como empresarios de diversos negocios en los que fracasaron tan rotundamente que solo  en la muerte encontraron la forma de saldar sus deudas.

 

(A este suceso nacional, el periódico ABC, en su edición de Andalucía, La Verdad de Murcia y Diario La Rioja le dedicaron muchas páginas

Ver Post >
Programa de radio
img
- | 19-04-2012 | 16:47| 0

Aquí os dejo nuestro último programa de La Mala Vida en ABC Punto Radio La Rioja. En él narramos el caso del alcalde de Ribafrecha.

A partir del minuto 70′

Pinchad aquí

Ver Post >
Ribafrecha: ¿Dónde está el alcalde?
img
gamarra | 18-04-2012 | 19:25| 12

Bonifacio Montalbo García, alcalde de Ribafrecha, tenía 51 años cuando desapareció el 21 de enero de 1910 y no ha vuelto a saberse de él.  Se sabe que lo último que hizo fue ir a su corral, de madrugada, a echar de comer a las gallinas.

Bonifacio Montalbo García, alcalde de Ribafrecha, , quería mucho a sus gallinas, le gustaba su comportamiento madrugador, le gustaban sus andares soberbios, su dieta variada de grano y lombriz, y le gustaban sus huevos, sobre todo fritos. Por eso, si madrugó para echarlas de comer y en el corral le madrugaron sus asesinos, sólo sus cándidas gallinas lo vieron, pero las gallinas no supieron dar razón al juez instructor que, de otro lado, tampoco les pidió su opinión.

Bonifacio se fue sin decir adiós ni dar explicaciones, porque a Bonifacio le separaron el alma del cuerpo con violencia, aunque del cuerpo nunca más se supo.

La noticia publicada en diario La Rioja, el 22 de enero 1910 afirmaba: “Desde las siete de la mañana de ayer falta el alcalde del pueblo de Ribafrecha, sin haber dado aviso a nadie y sin que se sepa su paradero; cosa extraña, pues siempre avisa donde va; además ayer dejó las llaves del corral puestas”. Nunca más volvió a su casa.

“A medida que pasa el tiempo aumenta el interés que ha despertado la trágica desaparición del alcalde de Ribafrecha, don Bonifacio Montalbo.”

“Ya se tiene por cosa indudable que el desgraciado señor ha muerto. La familia viste luto por él, se busca con ahínco el cadáver, pero de momento  no se halla por sitio ninguno”

“Se cree que ha sido asesinado, en el pueblo es la opinión general y las autoridades proceden como si fuese un hecho cierto. No faltan motivos para creerlo así.”

“Se comenta por muchos vecinos que la política seguramente ha armado el brazo asesinos…”

El corresponsal de diario La Rioja, afirma con angelical ingenuidad:

(23 de enero de 1910). “Pronto quedará aclarado todo, pues el juzgado con el ministerio fiscal, la Guardia Civil y gran parte del vecindario de Ribafrecha trabajan con actividad y acierto y poco a poco se van descubriendo horizontes por los cuales es probable que aparezca pronto la luz.” Pero los horizontes descubiertos se ensombrecieron y en contra de lo que pensaba el cronista, 102 años después de su desaparición el alcalde es el cuerpo mejor desaparecido de La Rioja.

Aún se pregunta a los vecinos: ” Ribafrecha ¿Dónde está el alcalde?”

Ver Post >
Programa de radio
img
gamarra | 15-03-2012 | 18:12| 0

Hola de nuevo, ya podéis escuchar el programa de radio del pasado lunes en Protagonistas La Rioja de ABC Punto Radio. A partir del minuto 70. La Mala Vida hecha sonido.

 

Pincha aquí.

Ver Post >
“Malamadre”
img
gamarra | 14-03-2012 | 19:05| 1

Diario La Rioja, 10/04/2007


Un día de mayo del 2003 la víctima llegó del colegio a su casa y su madre se negó a abrirle la puerta.La chica acudió al cuartel de la Guardia Civil, donde condujeron a la menor a una casa de acogida.La madre fue acusada de un delito de abandono de menor por el que la Fiscalía pidió dos años de cárcel. El juicio debía celebrarse ayer. La chica retomó hace unos meses la relación con su madre, a la que ha perdonado. Las partes llegaron ayer a un acuerdo para no celebrar la vista oral y dejar la pena en diez fines de semana de arresto.

La víctima, una joven de 18 años, esperaba en los pasillos del Palacio de Justicia de La Rioja el inicio del juicio. La vista oral había sido señalada para las doce del mediodía de en el Juzgado de lo Penal número 2. La joven, cuatro años atrás, cuando todavía era poco más que una niña, fue abandonada por su madre, que un día le cerró la puerta de casa y le dijo que fuera a buscarse la vida a otro sitio.
La madre, acusada por el Ministerio Fiscal de un delito de abandono de menor, llegó puntual a la cita en los juzgados. Al acercarse a la puerta de la sala de vistas, su hija le estaba esperando. La chica se acercó a la acusada y le dio un cálido beso en la mejilla, adelantando con este gesto el posterior acuerdo entre abogados por el que la imputada se librará de la condena a dos años de cárcel a los que se enfrentaba.

«Yo le perdono. Por mí está todo olvidado», decía la chica. Acto seguido, accedía a contar su historia a este periódico.
En mayo del 2003, la víctima vivía en su domicilio de Villamediana de Iregua junto a sus hermanos, a su madre y a la nueva pareja sentimental de ésta. Hacía ya un tiempo que la madre venía diciendo a su hija que se buscase otro sitio para vivir porque no la quería en casa. Un día la amenaza se materializó. «Yo llegué del colegio y ella no me quiso abrir la puerta», recuerda la chica. «Me echó de casa y no me dio explicaciones».
«Fui al cuartel de la Guardia Civil y ellos llamaron a mi madre, que por lo visto volvió a insistir en que no me iba a dejar entrar más en casa. Entonces los guardias me cogieron y me llevaron a un centro de acogida de menores».
La adolescente asegura que entre madre e hija la relación nunca había sido mala ni tenía, en realidad, nada de particular. «De vez en cuando había alguna discusión, pero por tonterías, como las que hay en todas las casas: alguna bronca por no querer hacer algo, o por llegar tarde…».

 

Una nueva vida
El caso es que, sin llegar nunca a saber muy bien porqué, la chica tuvo que aprender a vivir una nueva vida en una casa de acogida de menores dependiente de los Servicios Sociales de la Comunidad Autónoma. Allí no desaprovechó el tiempo e incluso asegura que fueron «cuatro años felices».
Hace unos meses, la joven contactó con su madre y le dejó claro que estaba dispuesta a perdonar y retomar la relación. «No le pedí ninguna explicación porque creo que hubiera sido algo doloroso tanto para ella como para mí». En la actualidad la chica vive en un piso junto a dos amigas pero ve a su madre regularmente. «Nuestra relación ahora es normal», insiste. «A veces quedamos para comer los fines de semana».
«Supongo que cuando mi madre hizo aquello estaría pasando una mala racha, una mala época, de esas en las que se le juntan a uno muchas cosas y no aguanta más. Ahora nos llevamos bien y me gustaría que todo siguiera así, sin revolver el pasado».

 

 

 

 

Ver Post >
Ejecución y muerte del “Satanás”
img
gamarra | 05-03-2012 | 17:53| 8

Cuando José entró en la sala donde se le iba a hacer justicia, un poste grueso advertía al reo del cómo, y junto al poste, los hierros del garrote vil. El verdugo, con la frialdad de un profesional curtido, dijo a los carceleros: “Siéntenlo ahí y que no se mueva”.

El cura, erguido cerca del patíbulo, escenificaba lo enseguidita que el reo iba a irse al cielo, con la absolución primero.

La entrada de José en la sala fue con la cabeza gacha, de pronto alzó los ojos, miró a los presentes detenidamente y preguntó: “¿Es que Franco no me ha indultado todavía, es que me van a matar?”

Estábamos todos frente al poste, confirmando sus peores sospechas. José nunca supuso que iba a pagar con la vida por lo que hizo.

Finalmente el reo fue sentado muy formalito, las manos atadas a la espalda, los ojos vendados y el verdugo le aplicó a la garganta el collar de hierro.

Tras del poste, el ajusticiador sostenía la herramienta y esperaba una señal para ejecutar violentamente al reo: “Rápido, un trabajo limpio y breve”, había proclamado muy ufano el sayón y también dijo a Barriobero: “Si te mueves te haré más daño, es mejor que te estés quieto, no sentirás nada: Con esto soy muy rápido”. La ejecución dio comienzo y yo apreté los párpados, José no se movió ni se removió ni se agitó, pero el artilugio de matar hizo un crujido rarísimo, y cuando abrí los ojos ví que el que tenía que estár muerto estaba vivo, y el especialista en matar rápido echaba juramentos por la boca.

–Se ha partido un hilo de la rosca del tornillo. La corbata no hace presión. De prisa, hay que sacar al reo de aquí –dijo.

El representante de la Justicia dio orden de retirar a José de allí y conducirlo a su celda.

Le desataron y entre guardias se marchó un hombre aterrado y absolutamente perplejo. La reparación del garrote vil no fue rápida. Entre los funcionarios de la cárcel no había un herrero y mientras se buscaba una solución, fatal para José, a todos nos subía por el cuello una congoja, un sudor de repeluzno. Uno de los presentes dijo que conocía a un guarnicionero muy hábil que vivía en Marqués de San Nicolás, la calle Mayor de Logroño, y que lo sabría arreglar: fueron a por él.

Había transcurrido más de media hora, estábamos con el ánimo encogido, al principio de la espera todos guardábamos silencio, hasta quebrar luego con una charla tímida el apuro que engendra la muerte. Como en un velatorio, hablábamos bajito, los fumadores fumaban, y nadie quería recordar el motivo que nos hacía esperar allí. En la sala habilitada para la ejecución faltaba el aire, no había espacio, todos esperábamos que al que tenían que matar lo matasen enseguida y podernos ir al aire fresco de la mañana. Era una situación terrible: las leyes dictaban que aquella reunión solo se disolvía con un cadáver bien muerto.

Desgraciadamente para el de Entrena subsanaron la avería y el representante de la Justicia reclamó de nuevo la presencia del preso.

 

Segunda y definitiva ejecución y la muerte

Pero el reo era un animal resabiado y no colaboró en absoluto en esta segunda ocasión. Cuando le traían desde la celda José organizó un tremendo escándalo de gritos y convulsiones (o contorsiones), intentaba patalear y bracear, pero las ligaduras se lo impedían. Iba muy atado y su resistencia la quebraban cuatro policías armados que lo arrastraban al matadero. El cabrero había perdido la contención y daba alaridos, se revelaba al ser obligado a sentarse por segunda vez en la banqueta, al pie del poste, y fue llamado al orden por una de las autoridades allí presentes. Satanás no hizo caso: maldecía, torcía el cuello, miraba al techo y al suelo, se revolvía y juraba a voces: “¡Cagüen sos!”. Le salía el instinto de animal fiero ante la muerte.

Finalmente le volvieron a atar las manos por detrás del poste al que estaba fijado el tornillo del garrote. Era una postura extraña, un abrazo incómodo al madero de su tormento. El cuerpo de Barriobero no colaboraba esta segunda vez en absoluto, la masa de sus músculos en un enervado calambre, las piernas estiradas, el cuello encendido de sangre y tenso como el tronco de un alcornoque. Sólo se oían las palabras en grito de José.

Los funcionarios y los policías iban a lo suyo, a reducirle, a sentarle, a inmovilizarle los brazos, sujetarle el cuello, ponerlo en postura, quitarle la vida lo más rápido, acabar de una vez sin contemplaciones.

Mientras los afamados servidores de la justicia trataban de poner el aparato en condiciones. Barriobero gritaba: “¡Un tiro que me den un tiro, que sufro mucho!”.–Paciencia hijo, ten paciencia… –murmuraba el presbítero.

Y los funcionarios y el verdugo sudando tinta con aquel cuello y aquel tornillo. Varias veces el juez mandó que se detuvieran en sus manipulaciones, y ordenó que no se hiciera sufrir al reo. La escena era insufrible para todos los presentes. El médico, lívido; el verdugo, avergonzado; el cura, cabizbajo

Finalmente la voz de la autoridad se escuchó clara, como una orden militar de asalto. Dijo, ¡Adelante!” –dirigiéndose al verdugo.

Frutos Fuentes Estébanez, el ejecutor de la Justicia, giró con violencia los brazos del tornillo; una vuelta, dos, notó la oposición del cuello, y no dejó escapar ni un grito de José; otro giro, otra vuelta y media vuelta más, y con ésta el cuello se tronchó, y el verdugo mantuvo la presión con gesto feroz…

El médico tenía cogido el antebrazo del infeliz, pero apenas el galeno se decidía a declarar que José había fallecido, éste recuperaba un simulacro de débil pulso. Con unas manos de doncella el doctor se atrevió a alcanzar la arteria carótida, bajo la mandíbula, y con los dedos junto a la cara testificó de nuevo.

–En efecto, ya está muerto –dijo el forense.

Ver Post >
Programa de radio esta semana
img
gamarra | 29-02-2012 | 17:49| 0

Aquí tenéis nuestro segundo capítulo del crimen y ejecución del “Satanás” en Protagonistas La Rioja.

A partir del minuto 70 más o menos…

 

Pinchad aquí

 

Ver Post >
Sentencia contra José G Barriobero, apodado “Satanás”
img
gamarra | 27-02-2012 | 20:13| 3

El Tribunal dio a conocer la sentencia y nuestro periódico la transcribió meticulosamente en la última página. El suelto del Juzgado lo publicó “Nueva Rioja”, en un recuadro, el día 22 de enero de 1947.

José García Barriobero, condenado a muerte

“La Sala de la Audiencia ha dictado y firmado la sentencia recaída en la causa contra el vecino de Entrena José García Barriobero, ‘Satanás’, vista el pasado sábado por muerte de Jesús López López.
El fallo, de acuerdo con la tesis sustentada por el ministerio fiscal, condena a José “García Barriobero como autor de un delito complejo de robo con homicidio cualificado de asesinato por la alevosía, con la concurrencia de tres circunstancias agravantes, a la pena de muerte, accesorias de interdicción civil e inhabilitación absoluta si fuere indultado, al pago de costas, siéndole de abono en su caso para el cumplimiento de la pena conmutada todo el tiempo de prisión provisional que hubiera sufrido por razón de esta causa, debiendo indemnizar a los herederos del interfecto Jesús López López, “Gallego”, en la cantidad de 50.000 pesetas.”
“Dispone además de la entrega definitiva a la viuda del dinero y ropas recuperadas, y el que queden afectos los bienes embargados al procesado a la efectividad de las responsabilidades prevenidas en esta causa”.
“La Justicia, al margen de sentimentalismos, ha puesto fin, con su severa sanción, a esta tristemente célebre causa que, desde la realización del hecho que la motivó, ha tenido al público de la capital y al vecindario de los pueblos cercanos al lugar del crimen y residencia del autor, en un justo estado de indignación y repulsa que culminó, como se recordará, el día en que se celebró el juicio oral”.
“Todo el peso de la ley ha descargado sobre José García Barriobero, cuya suerte queda pendiente de la resolución del Tribunal Supremo, a cuyo estudio y fallo definitivo pasará ahora la sentencia recaída, tal y como dispone la vigente legislación”.

Desde la mañana del crimen, 28 de noviembre de 1946, al conocimiento de esta sentencia, 21 de enero de 1947, habían transcurrido menos de 60 días, la Justicia rápidamente aplicada es la verdadera Justicia. Era muy natural que el pueblo quedara complacido con la decisión del Tribunal de acogotar al reo: En efecto, España era la reserva espiritual de Occidente y daba mucho gusto saber que el que la hacía la pagaba. Debajo de tan contundente resolución judicial insertábamos en el periódico estos sucesos para distraer el ánimo del lector.

Lobos cazados en León. –Durante el pasado año 1946 han sido cazados en distintos montes de esta provincia, 11 lobos, 12 lobas y 8 lobeznos. El Sindicato ha recompensado a los cazadores.
Al Capone ha muerto. –Miami, 21 Se anuncia que ha muerto en su palacio de esta ciudad el famoso “gangster” Alfonso Capone.
(Estraperlo.) Artículos incautados en Albacete. – Como resultado de los servicios prestados recientemente por la Fiscalía Provincial de Tasas, han sido incautadas y puestas a disposición de los organismos correspondientes, con destino al abastecimiento provincial, las siguientes cantidades de artículos: 33.525 kilos de trigo; 8.063 de centeno; 484 de judías; 306 de aceitunas; 299 de garbanzos; 156 de jabón; 151 de lentejas; 26 cabezas de ganado cabrío y cuatro de lanar. Asimismo se han intervenido cinco camiones que ocultaban mercancías en dispositivos especiales y una bicicleta destinada al tráfico ilícito.

Ver Post >
Programa de esta semana en la radio
img
gamarra | 22-02-2012 | 18:57| 0

Aquí está el último programa en ABC Punto Radio, a partir del minuto 78.

Pincha aquí para escucharlo

Ver Post >
Sobre el autor gamarra