La Rioja
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Fecha: julio, 2014
Final del viaje: Fushimi Inari, el Pabellón Dorado, el Palacio Imperial
Inés Martínez 27-07-2014 | 5:43 | 0

Los últimos días en Kyoto fueron una auténtica paliza ciclista. Creo que es imposible aprovechar más el tiempo. Como ya comenté, es imposible ver todos los templos de la ciudad, así que hay que organizarse bien para ver los más importantes y los que mas te puedan gustar.

Una jornada muy interesante puede consistir en visitar el bosque de bambú de Arashiyama y luego volver a Kyoto y ver uno de los templos más especiales que vimos en la ciudad, el Fushimi Inari
Para llegar a Arashiyama hay que coger un trenecillo hasta esa localidad y luego caminar (poco). Hay mucho ambiente por la calle, puestos de comida y artesanía, vendedores y conductores de tuctuc que si no te apetece caminar, te acercan hasta el bosque.

Kyoto

Kyoto Kyoto

Bosque de Bambú
Es bonito, pero, sinceramete, si vas ajustado de tiempo, es una de las visitas que puedes dejar.

Lo que no puedes dejar de ver es el Fushimi Inari. Un sendero recorre 4 kilómetros de torii rojos bajos los cuales vas subiendo por la montaña. Está algo alejado y con bici es un poco lioso llegar, pero da igual. Hay que ir sí o sí. Era uno de los templos que más ilusión me hacía ver, por ser completamente diferente al resto. Y no me decepcionó ni un poco. Poco a poco vas subiendo sin ver otra cosa que no sea torii rojas y pensando en que puede que no tengan fin.

Fushimi Inari

Fushimi Inari

Fushimi Inari
Kyoto
Fushimi Inari
Fushimi Inari

Otro de los lugares que visitamos durante los dos últimos días fue el Palacio Imperial:

Palacio Imperial de Kyoto

Palacio Imperial de Kyoto

Kyoto
Kyoto

Las noches de Kyoto te reservan grandes sorpresas, como encontrarte a geishas saliendo de su última actuación en un teatro. Son esquivas y vergonzosas, pero si hay suerte…

Geishas
Es fácil verlas si sabes dónde y cuándo tienen una actuación y las esperas a la salida, aunque evitan con mucho disimulo que les hagas fotos. La verdad es que desprenden un misterio y un magnetismo indescriptibles.

El último día, antes de coger el avión de vuelta, teníamos algunas horas libres, así que reservamos para nuestra despedida el Pabellón Dorado.
Es uno de los símbolos de la ciudad e impresiona muchísimo, pero lo puedes ver en media hora o menos ya que no hay mucho que recorrer. Al ser uno de los principales puntos de interés está casi siempre lleno, así que es mejor ir a primera hora. Aún así, perderás un buen rato intentando conseguir una foto del templo sin turistas que la estropeen.

Kyoto

Con este templo nos despedimos con muchísima pena de Japón. Todavía me guardo un post dedicado a la comida japonesa, pero en conclusión, Japón es una auténtica maravilla en todos los sentidos (y para los sentidos) y es un destino que puede adaptarse a los gustos de muchos tipos de viajeros. Además de sorprendente y emocionante, es un país cómodo, sus gentes son encantadoras, no es excesivamente caro, todo funciona a la perfección. ¿Qué mas se puede pedir?

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Qué ver, cómo moverse y dónde alojarse en Kyoto (II)
Inés Martínez 02-07-2014 | 11:38 | 0

Kyoto representa todo aquello que uno imagina cuando piensa en Japón: geishas escondidas tras cortinas, kimonos, jardines perfectos, clama, shuhi entre flores, paseos junto a templos dorados, santuarios silenciosos, bosques de bambú…
La ciudad es sencilla de recorrer, (no como Tokyo) ya que está dividida por cuadrículas y es una gozada (y una paliza también) ir de punta a punta en bicicleta.
Para ver lo imprescindible hay que organizarse bien y preparar las rutas diarias por zonas.
La zona de Higashiyama, bajo las montañas, es una de las que cuentan con más puntos de interés de la ciudad. Se puede recorrer una buena parte a pie o en bicicleta parando en los templos que hay por el camino. Aunque no aparezcan en las guías y por muy pequeños o descuidados que parezcan, todos los templos tienen algo especial.
Nuestro primer templo en Kyoto fue Ginkaku-ji, al que se accede por un sendero antes de llegar a un precioso jardín al que acompañan formas de arena perfectamente rastrillada.

Templos de Kyoto
Templos de Kyoto
Templos de Kyoto
Templos de Kyoto
Después visitamos el gran templo Eikan-do, cuya pagoda se deja ver entre los árboles. Desde su parte más alta hay unas impresionantes vistas de la ciudad.

Templos de Kyoto
Templos de Kyoto
Templos de Kyoto
Toda la madera del templo cruje con cada paso, y eso que en la entrada te dan unas silenciosas zapatillas para recorrerlo.
Templos de Kyoto
El Heikan-jingú se anuncia unos 500 metros antes de llegar a su entrada con un gran torii de acero que aunque parece no tener nada que ver por la distancia, en realidad es su entrada principal. Dentro puede verse un impresionante complejo de santuarios y, como en casi todos los templos de Kyoto, sus jardines son inmensos.
Templos de Kyoto
Templos de Kyoto
Templos de Kyoto
Templos de Kyoto
Templos de Kyoto
Templos de Kyoto
Cuando anochece y los templos cierran lo mejor es dejarse llevar por la calles, intentando ver alguna geisha y buscando entre los apetecibles restaurantes el que más te guste para disfrutar de una rica cena al estilo de Kyoto.

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Sobre el autor Inés Martínez
Periodista de larioja.com. Loca por los viajes. Cualquier destino del mapa me parece perfecto. En este blog podrás leer consejos para viajar, cómo preparar un viaje por tu cuenta, destinos que merecen la pena, hoteles, vuelos, rutas, mapas, propuestas...     Tengo otro blog sobre redes sociales llamado Twitterlandia. Puedes seguirme en Instagram @inesimar y en Twitter en @inesimar