La Rioja
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El mar de Flores: peces, coral y atardeceres de cuento
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Inés Martínez | 03-03-2013 | 22:41| 4

Los dos días que nos quedaban en el barco los pasamos visitando islas en las que solo viven gitanos del mar, saltando desde el techo del barco al agua, disfrutando de los atardeceres y amaneceres y sobre todo haciendo snorkel. Nos penó mucho no habernos sacado antes de ir el curso de submarinismo, pero no nos dio tiempo. Aún así, lo que ves con unas aletas, unas gafas y un tubo es espectacular.

Snorkel en el mar de Flores

No tenía cámara acuática así que la foto la he ‘robado’ de internet, pero prometo que eran cosas como estas y mucho más bonitas.

Snorkel en el mar de Flores

Las horas bajo el agua se te pasan sin enterarte escuchando solo el ‘cras, cras’ que hacen los peces al comer de las rocas.
Además de ver todo tipo de vida submarina, visitamos varios poblados asentados en islas sin luz ni agua corriente: los gitanos del mar. Es muy curioso ver cómo viven secando la ropa en el mismo lugar en el que secan el pesado. Curioso, y asquerosamente oloroso.

Islas de Indonesia

Islas de Indonesia

Islas de Indonesia

Islas de Indonesia

Una de las noches vimos algo que seguro que no volveré a ver en mi vida. Cuando el sol empieza a bajar, desde la isla de los Zorros Voladores comienzan a salir miles y miles de murciélagos enormes que vuelan camino de la Isla de Flores para alimentarse y pasan sobre tu cabeza (a una gran distancia, por suerte). Te subes al techo del barco y durante casi una hora sólo ves esto:



Por la mañana nos encontramos a uno de los murciélagos que se había despistado y casi ahogado junto al barco. Son como un perrito, pero hace un sonido que da bastante miedo.

Zorro volador, Indonesia

Fueron tres días de diversión, relax y disfrute al máximo. Reconozco que no era una de las cosas que más ilusión me hacía del viaje, pero ahora pienso en Indonesia, y lo primero que me viene a la cabeza son los días que pasamos en el mar de Flores. Seguramente gracias a la amistad que hicimos con Jacobus, los inesperados y espectaculares atardeceres, los zumos de fruta después de horas buceando, los calurosos amaneceres, el coral, los peces de colores, el color del agua, la tranquilidad de las islas deshabitadas… y tantas y tantas cosas que no se pueden describir ni con palabras ni con fotos.

Amanecer en Indonesia

Atardecer en Indonesia

Merienda tras el buceo, Indonesia

Amanecer en Indonesia

Jacobus aprendiendo algo de español

Jacobus aprendiendo algo de español



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El mar de Flores y los dragones de Komodo
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Inés Martínez | 17-02-2013 | 17:31| 1

El cambio de escenario fue de lo más chocante: del frío y el humo del volcán Bromo al calor y las playas de Flores. Ya en el aire puedes empezar a hacerte una idea de qué es lo que podrás ver:

Komodo y Rinca, en Indonesia

El aeropuerto de Labuanbajo es de lo más curioso.

Aeropuerto de Labuanbajo, Flores

Por ejemplo, estas son las cintas en las que recoges las maletas:

Aeropuerto de Labuanbajo, Flores

Es decir, que no hay. Unos señores van cantando el número de tu maleta, pasas le das el ticket y te la dan. Así de fácil.
Nuestros objetivos en el mar de Flores eran principalmente ver los dragones de Komodo y hacer snorkel y pasamos allí tres de los mejores días del viaje: felices, relajados y sin parar de reírnos gracias al guía, el cocinero y el capitán que nos acompañaron, encantadores, entrañables, divertidos…
Contratamos un barco para pasar tres días completos en él. Algo como el klotok pero en el mar.

Barco para recorrer el mar de Flores

En cuanto nos acomodamos partimos hacia Rinca y Komodo, las dos únicas islas del mundo en las que habita el lagarto más grande que existe. Yo no tenía nada claro que fuera tan fácil verlo, pero sí, ves muchos y sin demasiado esfuerzo. Eso sí, para recorrer cualquiera de estos parques naturales es obligatorio ir con un ranger del parque, ya que son animales muy agresivos y ya han atacado a un puñado de turistas. Yo iba muerta de miedo. La verdad es que no me tranquilizaba mucho que nuestra única defensa fuera este señor con un palo:

Isla de Rinca, Indonesia

Isla de Rinca, Indonesia

Isla de Rinca, Indonesia



Es muy auténtico saber que en esa isla no viven mas que el guarda y los dragones de Komodo y que no hay nada más. Así que el paisaje se conserva intacto y salvaje

Isla de Rinca, Indonesia

Pero la verdad es que aunque no hubiéramos visto ni un solo dragón de Komodo, sólo con poder navegar entre cientos de islas en las que no vive absolutamente nadie, sin prisa y con toda la paz que uno puede imaginar, merece la pena. Y todavía nos quedaban dos jornadas en el barco.

Navegando en el mar de Flores, Indonesia

Navegando en el mar de Flores, Indonesia

Navegando en el mar de Flores, Indonesia

Navegando en el mar de Flores, Indonesia

Mar de Flores, Indonesia

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Amanecer junto al volcán Bromo
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Inés Martínez | 13-02-2013 | 07:36| 1

Cuatro horas de tren, otras cuatro de coche, un último tramo de carretera que parece que lleva al fin del mundo entre baches y cuestas imposibles, dormir poco y levantarte a las 3 de la madrugada…

Estación de tren de Yogyakarta

Estación de tren de Yogyakarta

Todo, absolutamente todo merece la pena por ver amanecer junto al volcán Bromo y subir después hasta asomarse a su cráter.
La excursión empieza a las 4 de la madrugada con el objetivo de subir frente al volcán cuando todavía es de noche y ver salir el sol desde allí.

Amanecer junto al Bromo
Si miras a un lado ves la luz abrirse paso entre montañas y si miras al otro el Gunung Bromo y el resto de montañas y volcanes que lo rodean se van iluminando poco a poco hasta mostrar un alucinante paisaje lunar.

Amanecer junto al Bromo

Amanecer junto al Bromo, Indonesia

Amanecer junto al Bromo, Indonesia

Y cuando ya parece que lo has visto todo, todavía queda lo mejor: subir al cráter. Nosotros alquilamos uno de los caballos que hay cerca de la base, gracias al que ganamos tiempo y pudimos disfrutar del cráter solos durante un buen rato. Además, es muy divertido.

Amanecer junto al Bromo, Indonesia

Amanecer junto al Bromo, Indonesia

En el último tramo toca subir escaleras…

Amanecer junto al Bromo, Indonesia
…pero lo mejor es mirar hacia atrás

Amanecer junto al Bromo, Indonesia
Y por fin…

Amanecer junto al Bromo, Indonesia

Amanecer junto al Bromo, Indonesia



Éste no es uno de los volcanes más altos de Indonesia pero su belleza radica en su ubicación: es uno de los tres que surgió de un inmenso cráter y se eleva desde el centro de la caldera Tengger. Además, aunque turistas no faltan, toda la comarca ha conseguido mantenerse alejada de las tentaciones de sacar partido al turismo de forma masiva, sus habitantes te ignoran, siguen con su vida y solo se dirigen a ti para ofrecerte un plato de arroz que están degustando tranquilos en la calle. Sólo viven pendientes del volcán que les protege.

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Prambanam y la locura por los pájaros de los indonesios
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Inés Martínez | 30-01-2013 | 20:22| 0

Pranbanam impresiona mucho, pero más si te lo imaginas con los 244 minitemplos que lo rodeaban y de los que ahora sólo quedan piedras amontonadas.

Templo Prambanam

Prambanam

Es unos 50 años más joven que Borobudur pero se sabe muy poco de su historia. Estuvo abandonado durante años y en 1937 intentaron reconstruirlo y montar de nuevo los templos que lo rodeaban, pero no quedan piedras para todos.
Aún así, los ocho templos principales y lo 8 secundarios son suficientes para fascinar al visitante.

Templo Prambanam

Prambanam

Prambanam

Prambanam

Prambanam

Cerca de Prambanam está el ‘Kraton’ o palacio de los sultanes de Yogya, en el que vive el actual sultan y otras 25.000 personas (sí, no me he equivocado). Es una ciudad amurallada con sus propios mercados, escuelas, tiendas… Es curioso y tienes espectáculos de música y marionetas, pero si vas con prisa te lo puedes saltar.

Kraton, Yogyakarta

Kraton, Yogyakarta

Muy cerca está el Palacio del Agua o Taman Sari. Un recinto que en su día fue un parque lleno de estanques y canales para el sultán y su séquito amantes.

Taman Sari, Yogyakarta

Taman Sari, Yogyakarta

Y justo detrás del Taman Sari está el mercado de los pájaros o Pasar Ngasem. Por lo que nos contaron, los indonesios tienen verdadera pasión por los pájaros y hay concursos de canto en los que participa todo el mundo y con premios muy cuantiosos. Así que la mayoría de los ciudadanos tiene pajaritos en casa. Merece la pena darse una vuelta por el mercado y ver los cientos de especies de periquitos, loros, cardelinas… que se venden, además de gatos, perros, serpientes, grillos, conejos, tortugas… Yo personalmente no lo disfruté mucho porque todo lo que vuela me da grima, pero hay que verlo y charlar un rato con los vendedores, que son muy amables y te cuentan cosas de lo más curiosas.

Mercado de los pájaros, Yogyakarta

Mercado de los pájaros, Yogyakarta

La tarde la dedicamos a dar un paseo por la ciudad entre coches, puestos callejeros en los que se vende de todo, centros comerciales y bares en los que disfrutar la rica Bingtang.

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Yogyakarta: El impactante templo Borobudur
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Inés Martínez | 23-01-2013 | 21:09| 1

En el siguiente destino indonesio cambiamos el bosque y los orangutanes por los templos y el asfalto. Volamos de nuevo a Java para visitar Yogyakarta, una de las principales ciudades de la isla.
La misma tarde que llegamos fuimos a ver Borobudur, uno de los templos más impresionantes que he visto en mi vida.
El templo está rodeado de arrozales y palmeras y ha sobrevivido a volcanes, terremotos y bombas durante 1.200 años. Está formado por dos millones de bloques de piedra y se cree que la capa gris que ahora lo cubre en su día tenía color. Para acceder, como en todos los templos budistas, tienes que colocarte un pañuelo de cintura para abajo.

Templo de Borobudur, en Indonesia
Borobudur se recorre en el sentido de las agujas el reloj (como todos los templos budistas) y de abajo a arriba muestra desde el mundo cotidiano hasta la ascensión al Nirvana: barcos, elefantes, guerreros, bailarinas, músicos y reyes. Merece la pena perder un buen rato observando algunas de las figuras.

Templo de Borobudur, en Indonesia

Templo de Borobudur, en Indonesia

Templo de Borobudur, en Indonesia

Tuvimos la suerte de ver atardecer desde lo alto del templo, cuando la vista es preciosa y ya no quedan casi turistas.

Templo de Borobudur, en Indonesia

Arriba, unas 400 imágenes de Buda miran desde cámaras abiertas…

Templo de Borobudur, en Indonesia

… y otras 72 quedan visibles sólo en estupas.



Templo de Borobudur, en Indonesia

Templo de Borobudur, en Indonesia

La plataforma circular en lo alto representa el eterno Nirvana

Templo de Borobudur, en Indonesia

Templo de Borobudur, Indonesia

Nos hubiéramos quedado allí horas y horas pero el sol había bajado casi del todo (en Indonesia lo hace rapidísimo, el calor, el cansancio y el hambre pudieron con nosotros y había que guardar fuerzas para todo lo que nos quedaba por ver en Yogyakarta.

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Sobre el autor Inés Martínez
Periodista de larioja.com. Loca por los viajes. Cualquier destino del mapa me parece perfecto. En este blog podrás leer consejos para viajar, cómo preparar un viaje por tu cuenta, destinos que merecen la pena, hoteles, vuelos, rutas, mapas, propuestas...     Tengo otro blog sobre redes sociales llamado Twitterlandia. Puedes seguirme en Instagram @inesimar y en Twitter en @inesimar