La Rioja

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La joya de La Rioja… y de Yomime
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Estíbaliz Espinosa | 03-06-2015 | 09:22

 

 

Estas tres joyas son Beatriz Ceniceros (autora del blog Through my closet), Inmaculada González (Con el micro y en tacones) y Angélica Fernández (Angy closet).

Y juntas han ideado ‘La joya de La Rioja’, una pulsera de YOMIME, firma de la que ya os hablé en el post ‘YO, MI, ME, conmigo‘.

El resultado de esta colaboración a cuatro bandas es éste

 

‘La joya de La Rioja’ se presentó hace unos días en Yomime, en el número 5 de la calle García Morato, a donde acudieron sus autoras y numerosos conocidos y amigos, y donde tuvimos como estupendos anfitriones a Cristina Prado (responsable de la tienda Yomime de Logroño) y Daniel López, maestro joyero y fundador de la firma. Aquí tenéis a los protagonistas

 

La joya en cuestión juega con la idea y los colores de la viña y el vino. Se trata de una pulsera con cordón de seda (en color verde o morado), de la que cuelgan tres piedras de ojo de gato a modo de racimo y se cierra con un botón de plata de ley 925 en el que aparecen grabados la palabra ‘La Rioja’ y una cepa.

Me cuenta Angélica Fernández que “el objetivo era conseguir algo que guste a la mayoría de la gente, algo fresco y juvenil, y para mujeres de cualquier edad”.

Más aún, apunta Inmaculada, “nos teníamos que ajustar a un presupuesto para que la pulsera fuera asequible a todos los bolsillos”. ¿Su precio? 25 euros.

 

 

 

 

De momento se han creado 50 pulseras, pero no es una edición limitada. “Y se han hecho coincidiendo con el Día de La Rioja y las fiestas de San Bernabé, y porque Yomime es una firma aragonesa y queríamos darle un poco de sentido a su presencia en La Rioja”, explica Cristina Prado.

¿Qué os parece en versión pendiente?

 

 

 

 

 

 

Su materialización corrió a cargo de Daniel López. “Queríamos algo representativo de La Rioja, un trabajo muy artesanal y con plata rústica, pero dándole un color y forma que lo convirtiera en un complemento de moda. Además, queríamos mantener la esencia de Yomime, donde sólo trabajamos la plata y la piedra”.

El resultado me parece un acierto. Una joya fresca, elegante, discreta, asequible y muy combinable.  

Aunque para ‘fresca’ yo, que me he colado en la foto de familia.