La Rioja
img
Qué se puede hacer tras la helada en la DOC Rioja para recuperar el viñedo
img
José Glera | 30-07-2017 | 17:24| 0

Cinco días después de la ya famosa helada de la madrugada del 28 de abril del 2017 aparecen las primeras cifras oficiales acerca del daño causado en el viñedo de la DOC Rioja y en especial en Rioja Alta y Rioja Alavesa. Cinco días después, los viticultores siguen mirando a unas cepas que arrojan la imagen de vivir en enero y no en mayo. No hay verde en las hileras. Sin embargo, cinco días después aparecen los primeros brotes nuevos. Es tiempo para comenzar a trabajar en la recuperación de la cepa más allá de la cosecha de este año y pensar también en una buena poda para el próximo invierno.

Ver Post >
Lo que no se entiende de Rioja en La Rioja
img
José Glera | 30-07-2017 | 17:25| 0

Larkin entra a canasta en el partido de este pasado fin de semana. En la camiseta, Rioja./EFE

Las grandes firmas acaban uniéndose al deporte más pronto que tarde. Es más, hay deportes o deportistas que no se entienden sin patrocinios, incluido los vinos o destilados. Johnnie Walker, Moët Chandon, Martini… El deporte es un buen aliado para Rioja. Muy bueno. Y con 11 millones para promoción se pueden hacer muchas cosas. El gran problema del acuerdo entre la DOC Rioja y el Baskonia reside en las formas. Rioja va a invertir el 1,1% de su presupuesto en asociar su nombre en el Baskonia. 120.000 euros por media temporada. El Baskonia se fue de la boca con un tuit, porque le interesaba. Explicaciones hay mil. Todo se puede justificar. Todo.

Ver Post >
El valor de la marca
img
José Glera | 30-07-2017 | 17:28| 0

Etiquetas de Rioja que identifican la crianza de sus vinos.

El 27 de noviembre, los amantes del vino pudieron disfrutar del suplemento anual de Diario La Rioja. Reparo en la fuerza del discurso de Fernando Remírez de Ganuza sobre el valor de marca.

Ver Post >
Algo más que una bebida
img
José Glera | 30-07-2017 | 17:33| 0
Pensaba dedicar estas líneas al reparto de viñedo en Rioja, pero hay placeres más allá de lo que decide la clase política. La propuesta abrió la puerta a la especulación. Como ocurrió con el sector bodeguero, donde aterrizaron, entre otros, constructores que no sabían qué hacer con sus euros, ahora le toca al viñedo. La vigilancia deberá ser extrema sobre quienes conciben el mundo del vino como algo meramente mercantil. Si no, el perjuicio será considerable.
Más allá de esta apreciación, uno tiene el convencimiento de que el vino es placer, cultura y un ejercicio de socialización. Ayer mismo, sin ir más lejos, el vino se convertía en un nexo de conversación, incluso de pasión en torno al mantel y entre desconocidos. Escena habitual, pero excepcional. Una entre tantas. Más allá de etiquetas, gustos, modernidad o clasicismo, el potencial del vino para socializar va más allá de la idea de quienes lo contemplan como un bebida más. Eso es el vino. Un nexo, una cultura. El vino, no un vino.
Ver Post >
Delicia de locura
img
José Glera | 17-11-2016 | 12:30| 0
en
Videos
Esta semana me acerqué hasta Cárdenas salpicado por la curiosidad de ver qué hay detrás de un vino diferente y que me gusta. Me sorprendió el viñedo. Paisaje espectacular, policromado gracias a la mezcla de variedades. No es habitual. Paraíso fruto del paso de los años. Se nota que el hombre apenas ha intervenido. De ahí que no esté homogeneizado.
Allí estaban José y Carlos. Su proyecto se llama Octogenarius. Un vino de uva Garnacha de cepas de más de 80 años. «Ni las de mi padre; las de mi abuelo», dice José. Cepas especulares, orgullosas. La primera añada, 2013. Fueron apenas 1.800 botellas; de la última elaborarán 4.800. Ojo, con más cepas.
Su filosofía es sencilla: calidad. Consideran un crimen que se haya subvencionado el arranque de viñedo y rezan para que no llegue la parcelaria. Dos viticultores que aplican una máxima que les marca la propia viña: 300 botellas por fanega. Aquí no se habla por hectáreas. Ideas claras, locura y romanticismo. Su vino se hace en la cepa; la bodega queda en segundo plano. Viticultura más sacrificada. Esta visión refuerza mi creencia en la calidad y en las muchas posibilidades que ofrece Rioja. Como acertadamente afirma Alberto Gil, «producir más costará más».
Ver Post >
¿Se podría haber dado otro destino al excedente de Rioja?
img
José Glera | 30-07-2017 | 17:29| 1

Esos miles de kilogramos de uva agonizando sobre la tierra han abierto otro debate. Son muchas las personas vinculadas al mundo del vino que me han dicho en los últimos días si no es cruel tirar uvas al suelo. Lo es, pero para Rioja, para sus vinos, para su historia, es necesario. Se tiran porque están, pero hay que partir de la base de que no deben existir. Ahora bien, ¿y si existen?

Ver Post >
¿Qué hemos aprendido?
img
José Glera | 30-07-2017 | 17:29| 0

Uvas tendidas sobre el suelo en un viñedo de la DOC Rioja

La vendimia en Rioja 2016 concluye en el que, como dije, es su año 0. ¿Qué hemos aprendido en el campo? En doce meses se verá, pero es tiempo de reflexionar y decidir.

Ver Post >
Rioja año 0
img
José Glera | 23-10-2016 | 08:02| 0

Uvas en el suelo en un viñedo emparrado de la DOCa Rioja, el pasado miércoles

Mucho se ha hablado y se habla de la necesidad que tiene Rioja de reinventarse, de explotar presente y futuro sin traicionar un pasado que le ha dado esplendor. La evolución parece haber llegado sin esperarlo. Y ha llegado en su origen, en la vid.

Darse una vuelta por los viñedos riojanos se traduce en ver un paisaje inédito en el que las uvas mueren sobre el terruño. No recuerdo esa imagen generalizada. Dolor en el viticultor por tirar uva al suelo; dolor propio de una ruptura; dolor que surge de la necesidad y de un cambio necesario en la viticultura.

El Consejo Regulador parece haber abierto las ventanas y ventilado sus ideas. Pablo Franco esgrime ideas claras y, sobre todo, firmeza en la toma de decisiones. Rioja no necesita más kilos, sino más calidad. Kilos produce cualquiera; calidad, no. Rioja es privilegiada, aunque el hombre la puede vulgarizar. Su dureza en la toma de decisiones, desde el precinto de remolques a la descarga de cepas, antes y después de la vendimia, es una decisión acertada si el viticultor quiere mantener su estatus económico. Duele el golpe, pero el golpe es necesario. Rioja vive su año 0 tras décadas de historia y estoy convencido de que este nuevo camino es el adecuado.

Ver Post >
La magia de Ygay, la singularidad de Rioja
img
José Glera | 30-07-2017 | 17:30| 0

Sólo la magia de Rioja puede convertir los sueños en realidad. Sólo en Rioja pueden convivir abusivas prácticas vitivinícolas con sorpresas como la que protagonizaba hace unas fechas Marqués de Murrieta. Castillo de Ygay 1986 blanco (97% Viura y 3% Malvasía) se ha convertido en el primer vino blanco español al que Robert Parker concede 100 puntos. En realidad, el primer blanco que cosechó 100 puntos Parker es un Corona 1939 de Bodegas Cvne, de Haro. Se los dio Luis Gutiérrez el pasado año, pero se trata de un blanco semidulce. A la máxima puntuación de la añada 1986 de Murrieta se suman también otros dos vinos de la casa, los blancos de 1919 y 1932. Se los dio a la par que a la que sí sale al mercado, la más reciente. Este caldo ha evolucionado en roble americano durante 252 meses y después ha pasado a depósitos de hormigón durante otros 67 meses, antes de llegar a la botella, donde se ha redondeado durante 36 meses más. Sólo Rioja es capaz de dar cobijo a sensaciones tan encontradas. 

Ver Post >
El fracaso del Centro de la Cultura del Rioja y la Ciudad del Vino de Burdeos
img
José Glera | 07-07-2016 | 14:59| 1


El CCR (Centro de la Cultura del Rioja) cierra. Por obras, dicen, pero cierra un año después de su apertura. Su cierre es un fracaso y más de uno debería irse a casa. Da igual que se reabra o no en unos meses porque volverá a fracasar si se repite la fórmula. El CCR es el ejemplo de una buena idea puesta en manos de políticos y de la incultura que les domina, porque si fueran mínimamente cultos no estaríamos avergonzados por su gestión. Rioja, la tierra con nombre de vino, es incapaz de poner en marcha un museo público en Logroño. La cultura es deficitaria porque no hay cultura, pero es rentable. Si Logroño quiere ser referente y no hazmerreír en la cultura del vino debe asumir que tiene que ser con dinero público bien gestionado.
No me cabe la menor duda de que si lo hubieran pagado de su bolsillo no lo hubieran hecho tan mal. Hasta ahora lo único que ha aportado el CCR es gasto y desprestigio y se suma a la histórica y gran mentira municipal sobre el Casco Antiguo.
El 21 de mayo del 2014, el Ayuntamiento de Logroño desvelaba que la idea ‘In Rioja veritas’ se aplicaría a la gestión del Centro de la Cultura del Rioja. Modelo de gestión público-privado encaminada a abrir el CCR en el año 2015. “Se trata de un espacio cultural dinamizador del Casco Antiguo de la ciudad de Logroño dedicado tanto al patrimonio enológico como cultural y diferenciador turístico de importancia para Logroño y referente local y regional”, decía por aquel entonces la edil Pilar Montes.
El despropósito es total y arranca con la misma idea de dotar de un museo relacionado con la cultura del vino. No por la idea, sino por las formas. Despropósito y desconocimiento.
Primero. Se proyecta una obra millonaria sin saber para qué, pues si bien hay dinero para construir, no lo hay para dotarlo de una actividad. Entonces, ¿qué queremos hacer? Sin tener claro el objetivo, es imposible convertirlo en realidad con éxito.
Segundo. Se construye y ahí queda la jaula más bella del Casco Antiguo. ¿Qué hacemos con él? Cierre de puertas salvo para algunos bolos veraniegos.
Tercero
. Se licita. Por un lado, concurso de ideas; por otro adjudicación. Se adjudica a la baja porque tampoco tiene el Ayuntamiento a quién adjudicar una misión irrealizable desde su concepción.
Cuarto. El museo se convierte en una mezcla de todo y de nada. Gastrobar, tienda, patio multiusos, información al peregrino… Todo para cumplir el pliego. Todo y nada.
Quinto. No hay promoción ni en la propia ciudad. Dónde está, cómo llegar, qué ver… Falta hasta lo más básico: señalización. El CCR no dimaniza el Casto Antiguo, sino que es el Casco Antiguo quien fagocita al CCR hasta llevarlo al terreno del olvido. No habló ya de fuera de La Rioja, pero sólo apuntaré un dato: no se incluye ni en la red Museos del Vino de España, que agrupa a una treintena de centros temáticos del vino, entre los que se cita a López Heredia, Vivanco y Aldeanueva de Ebro, en La Rioja.
Sexto. Es evidente que el pliego se ha incumplido. Cierre. Fracaso absoluto, como cualquier política cultural de esta ciudad, que se conforma con cuatro conciertos en San Mateo y el desfile de carrozas. Es así. Al menos, hemos recuperado el Logroño de 1521 por unos días. Y además de cerrar un edifico emblemático para el Casco Antiguo, hay goteras. No sé si hay o no hay, lo que sí sé es que el cierre es definitivo al menos bajo esta fórmula. Y también sé que cuando recorrí el edificio días después de su inauguración, la última planta, en la zona de despachos y salas con ventanas a Ruavieja, en el suelo se veían claramente manchas que delataban que hubo enormes charcos de agua que se secaron con el paso del tiempo.
Resumiendo, el ridículo es de proporciones tan gigantescas como la inversión. El futuro pasa por partir de cero y pensar qué hacer. El Ayuntamiento y el Gobierno tienen dos opciones: apostar por una nueva idea de medio pelo, en tierra de nadie, o de verdad dotar a la ciudad de un museo que explique con orgullo la cultura del vino y de Rioja y no que la humille. Para hacerlo mal, como se ha demostrado, es mejor no hacer nada.

Burdeos, la otra cara de la moneda
El 1 de junio se inauguró la Ciudad del Vino en Burdeos, aprovechando el inminente inicio de la Eurocopa. 81 millones de euros (públicos y privados) de inversión; 14.000 metros cuadrados de temática vínicola que viajan a lo largo del tiempo hasta contar con 20 exposiciones diferentes. A su inauguración que asistió Francois Hollande, presidente de Francia.
Un museo real apoyado en lo virtual; un museo que aplica la tecnología al mundo del vino; un museo que te lleva a recorrer una de las regiones más prestigiosas del mundo del vino; un museo pensando para dinamizar aún más la ciudad y sus pueblos; un museo que pretende atraer a 500.000 turistas al año, que cobra 20 euros la entrada y en el que se paga por cada actividad extra; un museo con 500 referencias vinícolas del mundo; un museo pensando para ser el gran museo gracias al glamour francés. Son algunas cifras. Y abre 3650 horas al año; no son necesarias 5.000 para atraer a 85.000 turistas. Como ocurre con el Rioja, lo importante no es la cantidad, sino la calidad.

Y dirán ustedes, ¿se pueden comparar Burdeos y Logroño? A muchos niveles, no, pero estamos hablando de vino y Rioja presume de ser una de las grandes zonas vinícolas del mundo y Burdeos es a esa región lo que Logroño a Rioja, salvo que nosotros mismos queramos desplazar la capitalidad del vino de Rioja. Y volverán a decir, ¿y Haro? Es nuestro Saint Emilión o nuestro Pomerol. Hay que recordar el proyecto del PP alavés para Vitoria, el Rioja Wine Center, que unido al Paisaje del Vino (si lo concede la Unesco), la fuerza de Rioja Alavesa, el dinamismo alavés y la pasividad logroñesa y riojana pueden llevar a Logroño, en este caso, al mundo de la nostalgia.

Solo falta que el Ayuntamiento de Logroño aún tenga que pagar una indemnización de más de 100.000 euros a la adjudicataria, que si los reclama sus razones tendrá. Dinero público, por supuesto.

Ver Post >