La Rioja
img
Categoría: Vendimia
Qué se puede hacer tras la helada en la DOC Rioja para recuperar el viñedo

Cinco días después de la ya famosa helada de la madrugada del 28 de abril del 2017 aparecen las primeras cifras oficiales acerca del daño causado en el viñedo de la DOC Rioja y en especial en Rioja Alta y Rioja Alavesa. Cinco días después, los viticultores siguen mirando a unas cepas que arrojan la imagen de vivir en enero y no en mayo. No hay verde en las hileras. Sin embargo, cinco días después aparecen los primeros brotes nuevos. Es tiempo para comenzar a trabajar en la recuperación de la cepa más allá de la cosecha de este año y pensar también en una buena poda para el próximo invierno.

Ver Post >
Delicia de locura

en
Videos
Esta semana me acerqué hasta Cárdenas salpicado por la curiosidad de ver qué hay detrás de un vino diferente y que me gusta. Me sorprendió el viñedo. Paisaje espectacular, policromado gracias a la mezcla de variedades. No es habitual. Paraíso fruto del paso de los años. Se nota que el hombre apenas ha intervenido. De ahí que no esté homogeneizado.
Allí estaban José y Carlos. Su proyecto se llama Octogenarius. Un vino de uva Garnacha de cepas de más de 80 años. «Ni las de mi padre; las de mi abuelo», dice José. Cepas especulares, orgullosas. La primera añada, 2013. Fueron apenas 1.800 botellas; de la última elaborarán 4.800. Ojo, con más cepas.
Su filosofía es sencilla: calidad. Consideran un crimen que se haya subvencionado el arranque de viñedo y rezan para que no llegue la parcelaria. Dos viticultores que aplican una máxima que les marca la propia viña: 300 botellas por fanega. Aquí no se habla por hectáreas. Ideas claras, locura y romanticismo. Su vino se hace en la cepa; la bodega queda en segundo plano. Viticultura más sacrificada. Esta visión refuerza mi creencia en la calidad y en las muchas posibilidades que ofrece Rioja. Como acertadamente afirma Alberto Gil, «producir más costará más».

Ver Post >
¿Se podría haber dado otro destino al excedente de Rioja?

Esos miles de kilogramos de uva agonizando sobre la tierra han abierto otro debate. Son muchas las personas vinculadas al mundo del vino que me han dicho en los últimos días si no es cruel tirar uvas al suelo. Lo es, pero para Rioja, para sus vinos, para su historia, es necesario. Se tiran porque están, pero hay que partir de la base de que no deben existir. Ahora bien, ¿y si existen?

Ver Post >
¿Qué hemos aprendido?

Uvas tendidas sobre el suelo en un viñedo de la DOC Rioja

La vendimia en Rioja 2016 concluye en el que, como dije, es su año 0. ¿Qué hemos aprendido en el campo? En doce meses se verá, pero es tiempo de reflexionar y decidir.

Ver Post >
Rioja año 0

Uvas en el suelo en un viñedo emparrado de la DOCa Rioja, el pasado miércoles

Mucho se ha hablado y se habla de la necesidad que tiene Rioja de reinventarse, de explotar presente y futuro sin traicionar un pasado que le ha dado esplendor. La evolución parece haber llegado sin esperarlo. Y ha llegado en su origen, en la vid.

Darse una vuelta por los viñedos riojanos se traduce en ver un paisaje inédito en el que las uvas mueren sobre el terruño. No recuerdo esa imagen generalizada. Dolor en el viticultor por tirar uva al suelo; dolor propio de una ruptura; dolor que surge de la necesidad y de un cambio necesario en la viticultura.

El Consejo Regulador parece haber abierto las ventanas y ventilado sus ideas. Pablo Franco esgrime ideas claras y, sobre todo, firmeza en la toma de decisiones. Rioja no necesita más kilos, sino más calidad. Kilos produce cualquiera; calidad, no. Rioja es privilegiada, aunque el hombre la puede vulgarizar. Su dureza en la toma de decisiones, desde el precinto de remolques a la descarga de cepas, antes y después de la vendimia, es una decisión acertada si el viticultor quiere mantener su estatus económico. Duele el golpe, pero el golpe es necesario. Rioja vive su año 0 tras décadas de historia y estoy convencido de que este nuevo camino es el adecuado.

Ver Post >
VDP, la apuesta alemana por la calidad de sus vinos frente al concepto Rioja

Hace unas semanas me hablaban de la VDP (Verband deutscher Prädikatsweingüter), asociación alemana que califica sus vinos, los distingue cualitativamente con un águila en sus cápsulas y, sobre todo, exige el cumplimiento de una normativa tan lógica que sorprende. En resumen, calidad frente a cantidad.
Respeto a los protagonistas: viñedo, tierra, climatología; origen, tradición, variedades autóctonas, rendimientos controlados en busca de la calidad y paciencia son algunas de sus premisas innegociables. Todas razonables. Visto así, uno piensa que Rioja responde a esos condicionantes. La VDP utiliza, además, la pirámide de origen para calificar sus vinos.
Muchos aspiran a ese modelo alemán. Rioja lo tiene, pero la gran diferencia, la clave es que Rioja no es exigente consigo misma. No cumple sus normas y las modifica a beneficio de unos pocos, que ‘cortan el bacalao’.  Si sigue por este camino, no será extraño vivir la aparición de ‘uvedepes’ dentro de Rioja para defender esa viticultura de calidad.
Conceptos como el rendimiento de cantidades es de sobra conocido en Rioja. Incluso con mayor rigurosidad, globalmente hablando, que VDP, pero la cuestión es saber si la filosofía alemana también contempla aumentar rendimientos según el año y los mercados o mantiene sus criterios, entre los que se incluye ese que asevera que “menos es más”.
Entre ambas hay una diferencia básica, como la hay entre Rioja y otras grandes denominaciones: el punto de partida. VDP califica sus tierras y a partir de ahí construye una pirámide de calidad en la que aumenta la exigencia a medida que asciende. En Rioja, su producto se califica por el envejecimiento de sus vinos. No se fija en el terruño y no hay una pirámide por calidad, sino por edad. En ocasiones se da la paradoja que existen crianzas o reservas catalogados así por sus años de envejecimiento inferiores en calidad a otros de menor edad. VDP exige, por ejemplo, cortar la uva a mano en sus vinos más selectos. Exige que cuantó más arriba estás, menos kilos de uva puedes producir por hectárea. En Rioja, una hectárea puede producir los mismos kilos (6.500 y 9.000 para uvas tintas y blancas, respectivamente) independientemente de si con esas uvas se van a elaborar vinos jóvenes, crianzas, reservas o grandes reservas. Sólo los viticultores y bodegueros que apuestan por una mayor calidad se autoimponen una cosecha menor por hectárea en busca de mejores uvas que, además, son recolectadas en cajas o en remolques pequeños y a mano. Una selección más en el viñedo a la que puede seguir la mesa de selección en bodega. Y éstas son la continuación de una espergura de calidad, una vendimia en verde y una vendimia final en el momento adecuado. Pero hasta aquí se llega por decisiones propias, no porque el Consejo marque unas normas tan estrictas.
¿Qué idea es mejor? Las dos son buenas, la de la VDP y la de Rioja, siempre que se cumplan las normas. A Rioja, pionera en muchas iniciativas y durante muchos años, le falta dar el salto hacia la calidad, una apuesta definitiva que prime los grandes vinos sin olvidar que hay firmas que necesitan vender muchos millones de botellas para mantener su negocio. Hay sitio para ambas filosofías.  En Rioja hay diferentes asociaciones de bodegas, pero más encaminadas a aunar fuerzas comerciales que exigencias en la cadena de producción y elaboración.
Imaginen una asociación que agrupe a viticultores (no me refiero a cooperativas) en una clara apuesta por una viticultura de calidad, con menores rendimientos, cosecha a mano, defensa del terroir, respecto al viñedo,… y todos las condiciones que quieran en busca de grandes uvas de Rioja, de pueblo, de pago o de finca. O un grupo de bodegas que se autorregule. Y que luego quieran diferenciarse en su imagen, como hace la VDP con el águila. Un sello que avale y garantice una mayor calidad. ¿Lo permitiría el Consejo Regulador? No molestaría, para nada, a las grandes bodegas, pero les diferenciaría como vinos de mayor calidad.

 

VERBAND DEUTSCHER PRÄDIKASWEINGÜTER (VDP)

LAS IDEAS

1. Lograr la más alta calidad posible. Vinos de primera calidad que reflejan su origen.
El origen influye decisivamente en la calidad del vino. La calidad y el carácter de un vino están íntimamente relacionados con su origen -suelo, topografía, clima, y microclima-.
2. Vinos en armonía con la naturaleza. El suelo es el bien más preciado. Sólo una vid que crece en armonía con la naturaleza puede producir un vino en el que su origen único es perceptible. La preservación de los viñedos es la máxima prioridad.
3. Variedades de uva tradicionales. La uva es la portavoz de la viña, ya que es el único medio por el cual se puede percibir la naturaleza singular de un terroir. Para mantener intacto esa transmisión, se centra en las variedades de uva que mejor expresan las características específicas del lugar de un terroir. En Alemania incluye Riesling, Silvaner, y Pinot Noir y Pinot Blanc.
4. Menos es más. Los grandes logros requieren sacrificio. Con respecto a la viticultura, esto se aplica a los rendimientos. Limite de rendimientos para aumentar la concentración de azúcares naturales, aromas, y minerales en las uvas.
5. Las vides y vinos necesitan tiempo. La paciencia y la serenidad son dos importantes rasgos de carácter de un viticultor. De la viña a la bodega, hay que dar a los vinos el tiempo que necesitan para alcanzar su potencial óptimo.
6. Confirmar la tradición. Los de VDP suman más de 20.000 años de tradición vitícola, riqueza única de experiencia, conocimiento y convicciones que hay que preservar y fomentar para impartir a la próxima generación de viticultores, orientados a la calidad.
7. Vinos con estilo y personalidad. Los grandes vinos no son sólo expresiones de sus terruños de origen, sino también las obras de la creatividad individual. Artesanos y artistas que ayudan a la viticultura se desarrollan en la cultura del vino.

LA CLASIFICACIÓN VDP

La clasificación no responde a una ley oficial del vino, sino a la idea y los estatutos que han promocionado y aprobado las bodegas que se asociacian en la VDP y que definen la calidad de un vino de acuerdo con su “terroir”. El objetivo es evaluar la calidad de los mejores viñedos de Alemania, asegurar el futuro del paisaje vitícola y revalorizarlos. Así, en su pirádime se establecen cuatro niveles. Cuanto más arriba están, mayores son la exigencias.

VDP.GROSSE LAGE. El pico de la pirámide

Designa los mejores viñedos de Alemania, dentro de los cuales los mejores parcelas han sido delimitadas. Estos vinos son particularmente expresivos y tienen un potencial excepcional envejecimiento. Se basan en las variedades tradicionales que mejor se adapten al lugar, según lo determinado por cada región.

Los rendimientos máximos se reducen a 50  hl/ha

La vendimia se realiza de forma selectiva a mano y debe alcanzar un grado mínimo de maduración.

Los vinos son producidos exclusivamente por las técnicas de vinificación tradicional.

El nombre del sitio (sin el nombre del pueblo) es la denominación de origen de un vino VDP.GROSSE LAGE. Está indicado en la etiqueta junto con el nombre del vino y de la variedad de uva. El uso de una tira en la cápsula para identificar un vino VDP.GROSSE LAGE es obligatorio.

VDP.ERSTE LAGE – Primera clase

Designa viñedos de primer nivel con características que les distinguen. Plantados con variedades tradicionales, según lo determinado por cada región. Se cultivan las variedades tradicionales que mejor se adapten a un sitio o parcela en particular.

Los rendimientos máximos rendimientos reducidos de 60 hl / ha

La vendimia se realiza de forma selectiva a mano.

Los vinos son producidos exclusivamente por las técnicas de vinificación tradicional.

Una combinación del nombre de la localidad y el sitio es la denominación de origen de un vino VDP.ERSTE LAGE. Está indicado en la etiqueta junto con el nombre del vino y de la variedad de uva. El uso de una tira en la cápsula para identificar un vino VDP.ERSTE LAGE es obligatorio.

VDP.ORTSWEIN Suelos superiores

Vinos de pueblo. Se originan en buenos viñedos de un pueblo. Al menos el 80% de los viñedos de la finca se plantan con variedades de uva tradicionales típicos de su región.

Los rendimientos máximos rendimientos reducidos de 75 hl/ha

El nombre del pueblo es la denominación de origen de un VDP.ORTSWEIN. Está indicado en la etiqueta junto con el nombre del vino y de la variedad de uva. El uso de la VDP.ORTSWEIN designación en la etiqueta o de la cápsula es opcional.

VDP. GUTSWEIN. La base de la pirámide

Vinos de región, procedentes de explotaciones de una finca de una región. Vinos que cumplen con los estándares generales de calidad prescritos por el VDP. Al menos el 80% de los viñedos de la finca se plantan con variedades de uva tradicionales típicos de su región.

Los rendimientos máximos rendimientos reducidos de 75 hl/ha

Un VDP.GUTSWEIN lleva el nombre de la finca de vino, la región y la variedad de uva en la etiqueta. El uso de la VDP.GUTSWEIN designación en la etiqueta o de la cápsula es opcional.

Ver Post >