La Rioja
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Pulmonía en La Rioja
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Jorge Alacid | 02-06-2018 | 09:25

 

Hace una semana, un alto dirigente del PP compartía sus preocupaciones en voz alta a la vista del temible escenario que la sentencia del caso Gürtel deparaba para su partido. A lo cual se añadía otro factor de inquietud suprema: la mejorable reacción que observaba en Mariano Rajoy, hacia quien por otro lado distinguía con su afecto. Sus temores nacían tanto del feo horizonte que amenazaba tormenta a nivel nacional como de la derivada regional: si Moncloa estornudaba, el PP riojano, habida cuenta su deteriorado estado de salud, iba a coger una pulmonía. Es lo que suele ocurrir cuando sucede aquello que dispara todos los males en política: cuando se pierde la iniciativa y el último en enterarse es el jefe máximo. Esa era la enfermedad que acababa de contraer Rajoy el viernes pasado; el mismo mal que complica la vida de los populares riojanos luego de gestionar tan pésimamente su propio adiós, el de Sanz. Otro que tampoco supo retirarse a tiempo. La suma, en apenas tres años, de ambos contratiempos para el PP declara abierto en La Rioja un circo de tres pistas.

Uno. En la pista central, las dos almas del PP que salió de Riojafórum, cuyo calendario y estrategia acaban de saltar por los aires. Los escarceos protagonizados este mes de mayo por quienes aspiran a situarse en primera fila para el año electoral que se avecina ceden ante la obligación de atender noticias de Génova. Prietas las filas, toca disimular unidad: una apariencia más fácil de adoptar ahora que el PP se ve solo contra el resto del mundo. Pero las ambiciones de cada primer actor y de cada secundario tendrán que esperar. Llegan meses de nerviosismo. La hora en que se mide el auténtico temple de un líder: ganará quien exhiba más sangre fría.

Dos. Mudanza en la Delegación de Gobierno. No sólo deberá dejar el puesto su titular, sino el equipo que le rodeaba. Desde el alto funcionariado hasta los miembros de la fontanería del edificio del Espolón tendrán que buscarse acomodo. Una tarea sencilla en tiempos de mayorías absolutas, cuando nadie se caía por las escaleras según aquella afortunada imagen. Pero complicada ahora que no hay tantas vacantes. El desafío es mayúsculo en el caso de buscarle un sitio a la altura de los merecimientos que acreditó Alberto Bretón en los días previos a Riojafórum: esa hoja de servicios a mayor gloria de José Ignacio Ceniceros que tanto dolor genera en el sector crítico y que justifica la única sonrisa que sus integrantes se conceden en esta hora sombría.

Y tres. El PSOE pasa de las musas al teatro. Alguna de sus críticas a la inacción gubernamental detectada en La Rioja y a la escasa importancia que merece la región en Madrid pueden volverse en su contra si la gestión del nuevo inquilino de Moncloa no mejora el precedente. Aunque si tal cosa ocurriera, queda algún consuelo en las filas socialistas. Contemplar cómo caminan hoy las gentes de Ciudadanos con el paso recién cambiado. O la idea de coquetear con un escenario regional similar al recién cristalizado a escala nacional. Todo eso de las barbas del vecino que se ponen a remojo: ahí reside el genuino escalofrío que siente Ceniceros. El primer síntoma de una pulmonía.

(P.D. Cuarto factor que entra en juego en la escena regional: el PNV. A La Rioja le suele ir mal si el nacionalismo vasco influye más de lo debido Madrid. Conviene abrigarse. Las pulmonías son contagiosas).

Sobre el autor Jorge Alacid
Jorge Alacid López (Logroño, 1962) es periodista y autor de los blogs 'Logroño en sus bares' y 'Línea de puntos' en la web de Diario LA RIOJA, donde ocupa el cargo de coordinador de Ediciones. Doctor en Periodismo por la UPV.