La Rioja
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Mejorando lo presente
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Jorge Alacid | 08-06-2018 | 07:59

Paisaje, una obra de Blanco Lac, propiedad del Museo de La Rioja

«Si hay una identidad hay que buscarla en el amor. Ni más, ni menos. Amor al país en que hemos nacido o vivido» (Julio Caro Baroja)

 

Dentro de apenas dos años, La Rioja celebrará su 9 de junio en pleno año de gracia del 2020. Puesto que se trata de una cifra tan redonda, desde distintas instancias se promovió hace tiempo un movimiento de carácter panrregional, que pudiera dotar de un espíritu superior al proyecto autonómico más allá de la rutina diaria. Al frente de la locomotora se situó Javier Erro, entonces consejero del Gobierno riojano, como representante del protagonista máximo de La Rioja2020 (que así se llamó la iniciativa) aunque no único. Corría el año 2010 cuando desde el Palacete se puso en marcha aquella estrategia, en comandita con otras entidades del universo regional (señaladamente, la UR), que contribuyeron a fijar un escenario de partida, establecieron un horizonte de aterrizaje, dotaron al proyecto de los mecanismos adecuados para ser ejecutado… Fueron en consecuencia ambiciosos. La condición indispensable que se reclama de cualquier gobernante. Ser beligerante en la defensa de sus administrados.

Aquel esfuerzo por situar a La Rioja en la senda de las regiones más avanzadas de Europa podía tener algo de artificial. Un propósito impostado, postizo, porque viajaba contra corriente y debía superar en consecuencia la eterna tendencia local al conformismo. Se rodeó tal vez de un protocolo excesivo y se enredó a menudo en la conocida afición regional de institucionalizarlo todo, desde una calle recién pavimentada lista para ser inaugurada hasta la promoción de caparrones en el San Pedro, por citar algún caso reciente. Pero tenía sentido porque aspiraba a la excelencia. Que La Rioja se sumara al club de territorios europeos donde se juega una hipotética Champions obligaba a la intelligentsia riojana a un esfuerzo superior al de costumbre: debía establecerse un diagnóstico real del paciente y proponer un tratamiento que mejorase su calidad de vida. En realidad, era sencillo resumir tantos afanes: según la estadística continental, La Rioja se situaba en el 2010 seis puestos por encima del número 70. Luego parecía razonable aspirar a que ascendiera al top30.

Hoy, por el contrario, los últimos datos conocidos sitúan a La Rioja como la número 184 en el índice que mide la competitividad de las regiones europeas. De aquel plan, nunca más se supo. De sus propósitos no hay noticia. Todo ese legajo duerme en un cajón gubernamental, sustituida la estrategia que se contenía en esos papeles por el menú habitual. Clientelismo, endogamia y propensión al folclore. Inauguración de ermitas, procesiones varias y paelladas populares (vale calderetas). La región llega a su 9 de junio más o menos como siempre. Mejor dicho: según Europa, peor que nunca.

Lo cual tiene delito. El magro tamaño de La Rioja, su escasa población, lesionan sus posibilidades pero también le conceden la alternativa de explorar nuevas vías de crecimiento, conocimiento y enriquecimiento. Cualquiera que indague sobre las particularidades de esta tierra observará la presencia de personalidades que, en diferentes ámbitos, dotan a La Rioja de singularidad. Riojanos que levantan el vuelo y corroboran que otra región es posible, una idea que salva los estrechos corsés ideológicos. Un pensamiento transversal, que incluye desde luego a políticos de todo signo (alguno cobra incluso del Palacete y se libra de la mediocridad reinante) pero que debería ser más panorámico. La Rioja, bendito sea San Millán, es bastante más que los plenos del Parlamento.

Donde por cierto suele darse una escena no por frecuente menos llamativa. Desde que fue nombrada directora general de Política Local, Raquel Sáenz acostumbra a ocupar un sitio en tribuna, hacia donde peregrina, según un ritual que parece sacado de ‘La escopeta nacional’, una romería de diputados que además son alcaldes o concejales o que pasaban por ahí: una sonrojante comitiva en plan qué hay de lo mío cuyos protagonistas ni siquiera perciben el peculiar espectáculo que regalan a las visitas. Son simplemente riojanos que ejercen como tales de acuerdo con un modelo que se niega a mejorar lo presente. Los que han renunciado a ganar el futuro porque jamás en su vida hubieran imaginado que hoy estarían donde están y por lo tanto se confiesan conformes. Esos riojanos que ya se han resignado.

 

LA LETRA PEQUEÑA

Calendario de primarias del PR

Como presidente del PR, Rubén Antoñanzas anunció días atrás la organización de primarias en su partido para designar al cabeza de lista autonómica de cara a las elecciones del 2019 (si antes no hay sorpresa, claro). Corresponde a la ejecutiva regionalista designar la fecha del proceso, aunque todo apunta a que a finales de este mes el mecanismo de elección de número uno autonómico quedará concluido. Y se habrá despejado la duda que el propio Antoñanzas dejó en el aire: si se anima a mudarse desde el Ayuntamiento hacia el Parlamento.

 

Aterrizaje de la ADER en Madrid

Bastante antes de que Ciudadanos presentara su proposición para reprobar en el Parlamento a la consejera González Menorca, y al conjunto de la política económica del Gobierno riojano, desde el Palacete se había impulsado un acto que pretende reflejar un panorama distinto al que observa la formación naranja. La presentación en Madrid de la oferta que plantea la Administración autonó- mica a quienes aspiren a invertir en La Rioja. Un acto similar al protagonizado meses atrás por las instituciones vascas… del que en Ciudadanos ya estaban bien enterados.

Sobre el autor Jorge Alacid
Jorge Alacid López (Logroño, 1962) es periodista y autor de los blogs 'Logroño en sus bares' y 'Línea de puntos' en la web de Diario LA RIOJA, donde ocupa el cargo de coordinador de Ediciones. Doctor en Periodismo por la UPV.