La Rioja

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Jorge Vigón, la tercera vía
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Jorge Alacid | 25-01-2013 | 16:12

De Cristal a Goxo, hoy cerrado

A petición del público, cierro aquí la excursión por las tres zonas de copas nocturnas que en Logroño han sido… antes de que el Casco Antiguo se ofreciera a alojar dicha actividad. En el principio fue la Zona, la Zona única, la que todavía se sigue llamando así; a rebufo de su éxito nació otra que no llegó a cristalizar y también mereció unas líneas en este blog: era la que tuvo la calle San Millán como eje. Y la tercera, que surgió por aquella misma época (mediados de los años 80), ha sido citada aquí repetidamente en los comentarios de mis queridos corresponsales: se aposentaba en el tramo final de Jorge Vigón, con epicentro en el fallecido pub Cristal.

Yo no la frecuenté mucho. Si caía por allí casi siempre era para pasarme por el Isopo, garito con varias vidas ahora resucitado como cafetería de barrio y bautizado como Sol Nórdico (curioso e intrigante nombre, por cierto). Creo que su momento de esplendor me pilló ya demasiado veterano para apreciar la gracia del Cristal y su colección de vespinos en la puerta, que invitaban según recuerdo a conquistar la calle como si fuera Montmeló: aquellos émulos de Ángel Nieto instituyeron un circuito inofensivo que les llevaba hasta las famosas ‘eses’ de Albia de Castro, a la altura del D´Elhuyar. Unas curvas que no todos los pilotos supieron negociar como debían, de modo que regresaban tullidos (pero felices) al hogar materno: esto es, el Cristal.

Como se deduce, aquel fue un bar netamente juvenil, más propio para la clientela que daba sus primeros pasos nocturnos, de modo que estaba un poco como fuera de lugar en una ruta más propia para dipsómanos veteranos. Así ocurría en el vecino Pierrot, hoy transformado en otro bar de barrio, pero que en su buena época fue la primera piedra de aquel itinerario. La ronda seguía en el mentado Cristal y concluía en el Lyon, ahora también reconvertido en taberna british aunque con la clientela más fiel de la que tengo noticia por Logroño. Fin de la excursión, salvo para quienes como yo se animaban a cruzar la acera y penetrar en el Isopo, cuyo aliciente máximo no era tanto las copas como dos hallazgos en los que fue pionero: la recuperación del futbolín y el billar americano. Dos pasatiempos que triunfaron, como tantas cosas, en cuanto también supieron enganchar al público femenino: atraía como un imán a los parroquianos que  ingresaban en el garito y se topaban con unas cuantas damas en decúbito prono, taco en ristre, dándole a la carambola. Una propuesta imbatible que, sin embargo, ha ido declinando pero que entonces representó una curiosa conquista arrebatada a su hábitat natural, los salones de juegos. Claro que éstos eran casi cosa de hombres. Como el coñá.

Este repaso de la Zona de de Jorge Vigón, aquella tercera vía, quedaría sin embargo incompleto si no se añadieran a sus epígonos. Hemos citado Albia de Castro unas líneas arriba: la calle, la curiosa calle curvada y ahora truncada por la playa de cemento alrededor del polideportivo de Lobete. Volvemos sobre nuestros pasos para recordar que aquel recorrido se detenía allí, como una extensión con un punto más rocanrolero, rama jevi. Así se sustanciaba la oferta musical del veteranísmo Jake, venerable garito con inclinación metalera que resiste ya como solitario enclave y rebautizado desde su original denominación como Camarote. Antes le acompañaron otros garitos también memorables: casi pared con pared se erigía el Plas y un poco más allá, ya en la plaza, aquel exitoso Blue Moon que me tuvo entre su clientela sabatina unas cuantas noches, atraído por su buen gusto en la elección de los discos. Hoy, clausurado igual que su hermano de la esquina, el pub Los Delfines de insólita decoración (sí, en efecto: lleno de delfines), sirve para recordar lo que aquella Zona representó un día: una alternativa que no llegó a triunfar pero que hoy sobrevive, con bastante buena salud, como un itinerario de bares de barrio, propicios para el aperitivo, el almuerzo, el cafelito de media tarde, el vino de última hora y hasta alguna copa de madrugada. Es decir: Logroño en estado puro.

El Jake de Albia de Castro

P.D. El mentado Jake alcanzó como pronosticó Warhol su cuota de popularidad en los años 80. En su caso, porque estaba regentado por una de las chicas miembros del festivo grupo Las Vulpes, banda punk que alcanzó sus quince minutos de celebridad gracias a la censura a que fue sometido su tema ‘Me gusta ser una zorra’, cuya letra vista retrospectivamente sólo mueve a la sonrisa… salvo para aquellos que se escandalizan con cualquier cosa. Aquí os dejo un enlace a youtube con su mítica actuación en el no menos mítico ‘La caja de ritmos’ por si alguien lo quiere comprobar por sí mismo.

  • pacoperez

    Como ya dije en su momento, la zona del Cristal, o de Jorge Vigón, fue un auténtico referente en mi época veinteañera, la versión tarde-noche de lo que era el Drugstore al mediodía. Con el “mítico” Joserra al frente, con Luis, Chuchi….referentes de la noche logroñesa de la época. Se hizo incluso hace un par de años un grupo en Facebook, que lleva tiempo parado, donde hay unas cuantas fotos, para muchos sonrojantes, para otros nostálgicas, repletas de looks ochenteros….por si alguien se siente identificado, esta es la dirección: https://www.facebook.com/groups/375131223160/

  • salva

    Hay, el Drugstore. Horas metíamos allí cuando estudiaba decoración. El Cristal no era de mi ambiente.Al lado se abrió un garito donde pinchaban música heavy,El Lado Oscuro, del que si que fui asiduo, aíi como del Isopo. El mentado Blue Moon, precursor del actual El Dorado, Estaba regentado por Alfónso y Pedro, responsable este ultimo de El Dorado. Las letras que coronaban su fachada,las del Blue Moon las rorulo un servidor y los carteles que anunciaban los conciertos de los fines de semana en el bar también fueron obra mía, aún conservo algunos. Grandes recuerdos

  • fraymomio

    Sin animus molestandi. A veces la memoria historica de las cabezas es selectiva y deja ,sin querer, olvidados algunos datos. Despúes de doblar la esquina y en el rincón estaba, si no me equivoco, el Blanco y Negro, detrás de la barra mi amigo Gerardo Barbadillo y sus músicas alternativas. Haciendo tabique el Montevideo con Manolo el pelirrojo de Tafalla, su señora y sus amigos. Lugar bohemio, donde llegamos a ver hasta un corto de Rocandio. El Jaque ya funcionaba antes de llegar la chica de Las Vulpes y en el Plas echabamos grandes partidas de futbolín entre el humo de sustancias varias y el Rock and roll a tope. Detrás de la barra Diego Calavia arrullaba a las mozas con su voz y sus encantos. En la plazoleta, frente al Buen Pastor, nos jugabamos los combinados a los dados el el Bianco. Mi intención solo es para aportar datos y completar la información, nada más. Un saludo.

  • salva

    Ah, por cierto, la chica de las Vulpes era Manen que años más tarde formaría Anticuerpos y colaboradora de Cicatriz, grupo Punk historico con quienes un servidor compartió escenario en Cenicero cuando tocaba con Amnesia. Ya digo. Grandes recuerdos y mejor gente.

  • 2157944

    Un auténtico y gratificante viaje en el tiempo. Gracias.

  • pacoperez

    El Bianco!! Gracias por recordarlo, fraymomio, yo también he metido horas ahí, cuando con una consumición hacíamos la tarde. Y el Blue Moon, que en sus buenos tiempos era, efectivamente, precursor del Dorado, con su música en vivo…el Plas, otro cuyo nombre había olvidado….

  • 436823

    A pesar de que yo era muy joven (17 añitos), en 1990 frecuenté bastante el Cristal ya que comencé a salir con una chica a la que le encantaba ese pub y ya se sabe, tiran más dos….También iba a veces por el Pierrot, aunque a mi los que me gustaban de verdad eran el Isopo, Montevideo, Rift,Plas, Jake… pero el sitio que me conquistó totalmente y donde me sentí como en casa fue el Blue Moon, jamás encontraré un bar igual…

  • Jorge Alacid

    Hola, Salva, gracias por tu comentario. Fíjate que me recordaba alguna conexión entre El Dorado y el Blue Moon pero pensaba que era alguna locura mía: y enhorabuena por el rótulo.

  • Jorge Alacid

    Gracias, Paco, por cierto que se me olvidó reseñar que esta entrada iba dedicada a ti, que fuiste quien me dio la idea. Así que de nuevo mil gracias

  • Jorge Alacid

    Fraymonio, gracias por tu comentario. Ayuda a completar la foto, que a veces sale borrosa: cosas de la memoria. Y gracias también por recordar al Bianco, garito donde servidor acudió con frecuencia, aunque solo a sus lavabos. Pero esa es otra historia.

  • salva

    Hablando del pasado, os invito a que os asoméis por http://blogs.larioja.com/metalpesado/. No sera del agrado de los que aquí escribís, por el tipo de música, me refiero, pero hay una serie de comentarios o artículos, como más os guste, que he publicado sobre los años 80 vistos desde mi perspectiva, los recuerdos de un por entonces adolescente aficionado al heavy, aún lo soy, heavy que no adolescente, y que si bien por estilo musical y otras diferencias obvias, distan bastante de de lo que aquí se comenta, sirven muy bien para comparar de una manera u otra como vivíamos por entonces aquellos años. Por si a alguno les interesa estos son los enlaces de algunos de esos artículos.

    http://blogs.larioja.com/metalpesado/unidos-por-el-rock-nuestra-movida-del-86/

    http://blogs.larioja.com/metalpesado/aquellos-maravillosos-anos/#.UO1qxTSGtYA.facebook

    http://blogs.larioja.com/metalpesado/el-poder-del-heavy/

    http://blogs.larioja.com/metalpesado/hermanos-mayores-y-otras-influencias-musicales/