La alarma por el brote infeccioso de bacterias se ha extendido desde Alemania a los países colindantes Austria, Dinamarca y República Checa, Suecia. En República Checa, las autoridades decomisaron ayer un lote de 120 pepinos españoles de cultivo orgánico sospechosos de estar contaminados.
Tanto en Suecia como en Dinamarca, Reino Unido y Austria se han diagnosticado infecciones por la misma bacteria. En casi todos los casos se ha comprobado que los enfermos estuvieron recientemente en Alemania.
Nuestro Gobierno no exige responsabilidades por el tremendo daño que las “especulaciones” de las autoridades alemanas sobre el origen de que la bacteria la que este en el sector agrario y agroalimentario de nuestro país. El secretario de Estado de Medio Rural y Agua, denunció que algunos países y operadores ( Austria) que no tienen asegurado si el alimento de España está contaminado con esa bacteria como dicen los Alemanes o no.
Las bacterias pueden provocar el peligroso síndrome urémico hemolítico, que es una enfermedad infecto-contagiosa que se caracteriza por insuficiencia renal, anemia hemolítica microangiopática, trombocitopenia, defectos de la coagulación y signos neurológicos variables. Desde que se desató la ola de infecciones a mediados de mayo, en Alemania han muerto 10 personas a causa de este síndrome, que afecta a unos 300 pacientes. Unas 1.000 personas sufren infecciones de en todo el país.
Para la industria hortofrutícola, el miedo de los consumidores a la infección está teniendo ya repercusiones económicas. La confederación de agricultores de Schleswig-Holstein (al noroeste de Rusia) habla de daños disparatados para los campesinos alemanes, que no venden hortalizas y piden que se levante la advertencia contra los productos del país. Por su parte, las empresas andaluzas que cultivaron los pepinos contaminados hablan de entre siete y ocho millones de euros de pérdidas diarias.
El jueves, la senadora (ministra) de Sanidad de Hamburgo, Cornelia Prüfer-Strocks, había anunciado que sus científicos encontraron evidencias de contaminación en tres pepinos españoles. Al día siguiente, el mismo Instituto de Higiene hamburgués anunció que había un cuarto pepino contaminado, procedente de Holanda.


