La Rioja
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Los maldición de los 6.000 botellines
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Fran Gonzalo | 15-06-2017 | 15:08

desleales
«El alcalde les dijo que no tenía dinero, el guitarrista les respondió que para ellos había algo más importante, algo con un sabor mucho más grande. Así que firmaron el acuerdo de los 6.000 botellines, por el cual se comprometían a tocar en el pueblo todos los años a cambio de Mahou Cinco Estrellas»

La marca de cervezas Mahou ha decidido retirar su spot publicitario donde narra las peripecias de Los Desleales, una banda de Rock que, a falta de dinero, toca en un pueblo de Cantabria cada año a cambio de botellines de la citada firma. El grupo es real y está formado por Alfredo Moya, Deo de la Cruz, Jose Luis “Kutu” de la Puente y Tony de Juan. Todos ellos músicos de los 80’s que formaron parte de las legendarias bandas COZ, ÑU, TINO CASAL y PECOS. Con ese bagaje, si a estas alturas de la vida quieren tocar por 6.000 birras, ¡olé sus cojones!. Están en su derecho y la marca también. Aquí podéis leer el comunicado donde la empresa cervecera explica sus razones para la retirada de esta polémica campaña. Un gesto que les honra, por otra parte.

El anuncio -con la música de Los Porretas de fondo- apenas ha durado una semana en TV tras la lluvia de críticas que ha recibido, principalmente, en las redes sociales. De repente una ruidosa mayoría -incluído el sindicato de Músicos- se ha sentido ofendida por el hecho de que ésta práctica, publicitada por la firma, lesiona sus derechos laborales.

No puedo negar que me encuentro algo sorprendido. ¿A qué viene rasgarse las vestiduras a estas alturas de la película?. El descrédito social que tiene la cultura en nuestro país no es nada nuevo, y mucho menos el Rock. Ya se debería saber que el colectivo de músicos (hablo de la escena rockera, que medianamente conozco) nunca ha estado lo suficientemente unido para acordar cachés mínimos ni otras historias por el estilo. Que falta nos hace. Pero no, lo mejor es vomitar en Twitter lo indignados que estamos.

Desgraciadamente si una banda se ofrece para tocar en un garito y cobra 500 euros (es un ejemplo desorbitado, nótese la ironía) y llega otra que puede estar el mismo tiempo sobre las tablas por 300, adivinar quién se lleva el bolo al agua. Si todos a una rechazásemos tales condiciones, otro pelo nos correría. Y esto, por desgracia, se pude aplicar a la mayoría de gremios de nuestro país, España. Lo mismo para los festivales y sus ‘maravillosos’ concursos donde te votan los colegas, pagar por tocar en una sala, autoproducirte un disco para colgarlo gratis en Spotify, etcétera.

Todos hemos cobrado en especies, todos. Lo reconozco, he tocado por la cena y unas birras. Por cubatas en el mejor de los casos. Además, en algunas ocasiones también ha llovido dinero (no me quejo). Principalmente porque tienes ganas de tocar, no eres profesional y quieres darte a conocer, o simplemente porque te apetece dar un concierto con los compis en el bar de tu pueblo. No es ningún pecado. Seguramente os lo cuenta mejor Oscar Sancho en este artículo.

El problema aparece cuando una marca que lleva apoyando la música desde hace unos años (de las pocas que lo hacen), se ve obligada a retirar una campaña por el berrinche de unos que, durante el resto del tiempo, poco a nada velan por los intereses de sus protegidos. Porque el rock está más vapuleado que nunca, no nos engañemos. Y vivimos en un país donde el deporte nacional es la envidia. ¿Todos a una?… no lo creo.

Por supuesto todo lo aquí expuesto es discutible y posiblemente esté equivocado… o quizás no. En cualquier caso, hemos vuelto a caer en los temidos estereotipos. Ayer lo suyo era meterse con las bandas tributo, hoy con la Mahou. ¿Mañana?…

¡Más horas en el local, y menos redes sociales!.

Sobre el autor Fran Gonzalo
A ratos documentalista, músico y blogger. Desde 1989 ha puesto sus baquetas al servicio de bandas como Nilo, Barra Libre, Falsa Identidad, Aposento, Silencio Absoluto, Zenobia, Innervoice... Otrora colaborador en los medios especializados Rock Hard, Metals y RafaBasa, también ha dirigido los espacios radiofónicos ‘Metalmorfosis’ en Onda Fuenmayor y ‘Alto Voltaje’ en Punto Radio La Rioja. Además, es autor de los libros ‘Y estalló el Rock. Historia del Heavy Metal en La Rioja’ y Tierra Santa ‘Viviendo un sueño’ (Ediciones 4 de Agosto). En abril de 2016 crea la web Jaleo Riojano, un registro online de formaciones musicales. Actualmente Fran sopla el saxofón en la Escuela Municipal de Música de Logroño.