
Pues así es. La vida son felicitaciones y consolaciones. Para lo bueno y para lo malo. Lo bueno, que he ganado el premio al valor literario, lo malo, que me quedo sin el premio gordo: Ser el mejor, esa meta que solo una sola persona puede pasar, dejando atrás al resto.
No he ganado el concurso, pero al menos no me voy con las manos vacías y el esfuerzo a merecido la pena. Como dice la gran mayoría, la victoria para mi estaba desde el principio poco menos que imposible, ya que ser el hermano del ganador del Blog&Roll del año pasado y ganar esta edición podría haberse mal visto. Una lastima.
Entre consolaciones por no haber ganado y felicitaciones por llevarme el mini-portátil me estoy haciendo bastante el lío, pero bueno, ¿En general no así la vida? De esta forma descubres en que eres bueno y habil y si hay personas a la que les importas.
No creo que hubiese podido hacer mejor el blog y de lo único que me arrepiento es de no haber podido celebrar la cena de blogers. Quizás haya más suerte la próxima vez.




