No todos los hogares son para siempre

He escrito un pequeño relato. Hacía mucho tiempo que no escribía. Antes tenía mucho mas tiempo que ahora. No es nada del otro mundo pero me apetecía escribir algo:

No todos los hogares son para siempre.

Le quito el trapo de la cara. Me pregunto por qué tapan la cara de los muertos. ¿No quieren recordar que está muerta? ¿Les repugna la muerte? Sus ojos están cerrados y su cuerpo yace en el suelo, inerte, frío. No tuve mucho tiempo para conocerla. Dijo venir de un refugio que terminó siendo reducido. Aunque tenía síntomas de inanición, sonreía al ver que existía vida en esta casa. No se le trató con la amabilidad y el respeto que merecía. Dos de los nuestros salieron de la casa cuando ella intentaba lentamente llegar hasta la puerta. Apuntándola con armas automáticas se le obligó a tirarse en el suelo y quedarse quieta. Si no respondía a la orden estaba claro que no estaba entre nosotros y había que mandarla con San Pedro. Nuestros hombres la inmovilizaron y la llevaron a rastras hasta un cuarto oscuro. La desataron, la empujaron, introdujeron una caja de galletas y cerraron la puerta con llave. Allí debería permanecer dos días.

Mientras tanto, la vida en la casa no era un lujo. Los supervivientes nos sorteábamos cada día el tener que ir a por cualquier cosa que nos sirviese. Comida, ropa, mantas, combustible… Perdías la noción del tiempo. No importaba si era de día o de noche, las ganas de vivir disminuían según avanzaba el calendario. Salir de la casa era la mayor posibilidad de acabar en el otro barrio. No sabias donde se escondían, ni cuando te encontrarías con ellos. Nadie se quería convertir en uno de ellos.

Los nervios se suprimían con golpes. El dialogo había sido derrumbado por el poder de la pólvora. Eras libre de irte de la casa pero si te ibas por tu propia voluntad, era para siempre. No era recomendable entrelazar sentimientos con los demás. Eso solo hacía mas difícil acabar con el individuo que te pedía a gritos que acabases con su vida en caso de ser infectado.

Pasaron los dos días. No había habido golpes en la puerta del cuarto oscuro. Eso significaba que la chica no se había convertido en una amenaza directa para la casa. Se le abrió la puerta. Se le ofreció una muda limpia. Se duchó y comió.

No todos los hogares son para siempre. Ellos llegaron un día a la casa y arrasaron. Terminamos con los que pudimos y huimos de la casa.

Ahora estoy en un pequeño descampado a las afueras de la ciudad. Tomamos un respiro para que los motores de los vehículos se enfríen. Ella fue mordida y tuve que apretar el gatillo. No sentí absolutamente nada cuando su cabeza golpeó el suelo. Pero después de eso, decidí llevarme el cuerpo y enterrarlo. Uno de mis compañeros le ha puesto un trapo en la cara. Lo retiro. Ella no tenía la culpa de haberle tocado vivir esta vida. No se por qué tapan las caras de los muertos.

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Ignacio Rubio Pérez dijo

Me ha gustado, enhorabuena ;)

José Antonio Lázaro Espila dijo

Muchas gracias Ignacio. Intentaré escribir mas a menudo si os gusta a los que os pasais por aquí. ;)

Epi

Epi dijo

Muy bueno el relato, no sé porque no escribes más a menudo. Los pocos relatos tuyos que he leído son muy buenos.

José Antonio Lázaro Espila dijo

Hombre, una cosa será muy bueno y otra que esté bien.
Ya escribiré mas a menudo para tener al Epi contento. A ver si te veo el Sábado.

OZN

OZN dijo

Muy majo el relato tio, ya hacia tiempo que no te veia escribir nada, animte y pon alguno mas de "Alter Ego".

José Antonio Lázaro Espila dijo

Hace tiempo que no escribo nada para Alter Ego. Una pena, el juego que estaba escribiendo prometía. A ver si al menos hago un par de relatos sobre la ambientación.

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Sobre este blog

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Mi madre no estará orgullosa

José Antonio Lázaro Espila. Nací y vivo en Logroño desde el 87. Estudio Ingeniería Técnica Informática en la Universidad de La Rioja, lo que me convierte en un chaval friki y me obliga a salir los jueves. Llevo pululando por internet desde hace tiempo. He creado varias comunidades virtuales que se hundieron como el Titanic (HispaMUGEN, Bitsunami..) y llevo "blogueando" unos cuantos años.

Vivo con papi y mami hasta que me peguen la patada o los precios de los pisos bajen. Busco ese negocio feliz que me haga dejar de estudiar. Hasta entonces, me pago los cubatas gracias a los derrochadores compradores compulsivos de eBay.

Mi correo: neokensou@hotmail.com

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