Amar en secreto

De pequeño he de admitir que era un chaval mono. La alegría de mis tías. Las amigas de mi prima me cogían y me sentaban en sus piernas alabando mi ricura y mi cara morena. Era un chollo. Todo se fue al traste cuando crecí, crecer de edad porque de estatura me he quedado más o menos igual. La gente me empezó a caer mal y motivó mi personalidad arisca y terminé dándole consejos de personalidad al Doctor House. El pequeño príncipe azul se convirtió en sapo.

Cuando era pequeño la relación personal con el sexo opuesto me importaba poco o nada. Llegué al punto en el que alguna chica me pedía salir y yo no quería. No me interesaba. Con siete años no podías hacer muchas cosas con tu novia. Era una forma de subir en el escalón de la sociedad infantil, "Tengo novio" se decían entre ellas, como si eso las hiciese importantes. El sexo no existía cuando tenía siete años y un beso era el máximo exponente de amor que conocíamos. Era la época de ir cogidos de la mano, de ruborizarse por la vergüenza y del conejito de la suerte.

Sería mentir si digo que siendo pequeño no amaba. No aspiraba a tener una novia como tal pero sí amaba en secreto a cierta chica, avanzando en el tiempo la chica era diferente pero el propósito era mismo, amar. Un amor idílico que no era posible en la realidad, solo la imaginación podía hacer creer en la utopía.

Por mucho que las clases sociales hayan desaparecido, las castas seguían notándose en el aire, ya fuese en el patio o en clase. Todo el mundo sabía a que grupo pertenecías, solo con saber con quien te relacionases o el dinero que tuviesen tus padres. Muchos no se dieron cuenta en su momento pero yo sí.

En mi época de inocente infante decidí amar en secreto. Elegí a mi querida y a partir de ese momento la amaba. La decisión incluía cláusulas como que la chica amada no debía ser comprometida a decirme que No, así que yo me callaba y no le proponía amarme como yo la amaba porque me sabía bastante bien la respuesta que iba a darme. La negación era insoportable para el amor idílico, así que había que evitarlo a cualquier costa. Las cláusulas y puntos a seguir para amar en secreto se fueron puliendo a la vez que avanzaban los años. No comentar tu secreto a tus amigos. En caso contrario la noticia corría por todo tu círculo social y terminaba llegando a oídos de quien no tenía que llegar. Si ella se enteraba, estaba perdido. La magia de amar en secreto se perdía y parecía mas un degenerado que un enamorado cuando la miraba en clase o balbuceaba a la hora de hablar con ella.

Con el tiempo, me di cuenta que esta sociedad no estaba hecha para amar en secreto. Es un atraso que solo es posible en los libros de romances juveniles y en películas españolas de bajo presupuesto. No se puede perder el tiempo así, ella no va a llegar un día y te va a decir lo que esperas que te diga.

Un día se marcha y la oportunidad de conocer a alguien se ha esfumado. Dile a esa mujer cuanto la amas o cuanto te quieres acostar con ella. Si la respuesta es negativa, tienes un problema: o no es tu mujer o eres demasiado brusco.

8 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Epi

Epi dijo

Todos hemos "amado" de pequeños a alguien. Pero como muy bien dices en tus últimos párrafos esta sociedad no está hecha para amar en secreto.

Ignacio Rubio Pérez dijo

Con tu relato me he sentido totalmente identificado José Antonio. Era mejor amar sin que se diera cuenta cuando eras pequeño. Ahora es mejor ir al grano, cubriéndote las espaldas. Eso sí, ya no es como antes que te enamorabas por menos de nada, es más difícil encotrar a esa persona.

Saludos.

Raquel dijo

Lo de darte la manita con cuatro años era muy bonito. Mi novio me regalaba las flores del césped jaja y castañas pilongas que había por el suelo del colegio de parvulitos.

Ahora he tenido suerte... jeje, y revivo el amor cada día.

MICROmor

MICROmor dijo

tu lo que eres es un puto friki

José Antonio Lázaro Espila dijo

A mi me obligaban a salir con chicas para tenerlas contentas. Luego lloraban porque no les hacía ni caso y les decía que no me gustaban, que les había dicho que sí por compromiso. La verdad es que era un poco cabrón.

MICROmor, me lo esta diciendo el de las medidas de distancia y velocidad.

G-or-G

G-or-G dijo

...qué potito xD!

TANDRO

TANDRO dijo

Me ha encantado la entrada. ^^

José Antonio Lázaro Espila dijo

Pues animate y escribe algo así en tu blog, Tandro.

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Sobre este blog

Avatar de José Antonio Lázaro Espila

Mi madre no estará orgullosa

José Antonio Lázaro Espila. Nací y vivo en Logroño desde el 87. Estudio Ingeniería Técnica Informática en la Universidad de La Rioja, lo que me convierte en un chaval friki y me obliga a salir los jueves. Llevo pululando por internet desde hace tiempo. He creado varias comunidades virtuales que se hundieron como el Titanic (HispaMUGEN, Bitsunami..) y llevo "blogueando" unos cuantos años.

Vivo con papi y mami hasta que me peguen la patada o los precios de los pisos bajen. Busco ese negocio feliz que me haga dejar de estudiar. Hasta entonces, me pago los cubatas gracias a los derrochadores compradores compulsivos de eBay.

Mi correo: neokensou@hotmail.com

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