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Quedarse dormido en clase

Cada uno tiene una habilidad en clase. Algunos son capaces de atender a clase y no tener que abrir ni un libro para aprobar el examen. Otros son capaces de desesperar al resto de alumnos. Muchos no callan, no hablan, no hacen nada. Yo tengo la habilidad de quedarme dormido en clase. Ya sea en una clase teorica o práctica.

Todo empezó en la E.S.O. En clases de Literatura ponían unas láminas con el proyector y apagaban las luces del aula. Hasta ahí, todo bien. El problema es que no me daba cuenta cuando volvían a encender las luces y apagaban el proyector.

Da igual que haya dormido 12 horas seguidas, ponme en una clase en la que el profesor hable como una radio, que no pare de decir cosas y que sea un tostón de temática. Allá me verás dormido.

El proceso de quedarse dormido es muy angustioso. Empiezas a aburrirte de la clase y piensas ¿Para que cojones habré entrado en clase? Después de eso, buscas un punto de apoyo, la cabeza pesa y me la apoyo en un brazo. La visión se me empieza a nublar y no soy capaz de estar atento. Da igual que me ponga a cantar mentalmente y a gritar "Nooooooooooooooooooooooo te duermas" en el eco de mi conciencia. Los ojos me bailan y los parpados empiezan a caer. Y finalmente, llega la calma. Al rato, el brazo falla como punto de apoyo o un sonido te despierta y te das cuenta de que te has quedado sobado en clase. Eso sí, luego intentas dormir en casa y no hay forma.

La última vez que me quedé dormido fue este lunes en unas practicas en las que estaba delante del ordenador y fue inevitable quedarme dormido durante unos segundos.

A mi querid@ compañer@ de clase

Tí@, no se como te lo has montado. Por muchas clases que haya pisado y diferentes edificios hayan reflejado mi sombra, allí estabas.

Daba igual que no conociese a nadie en el aula. Cada año me tocaba renovar amigos de pupitre y no había problema. Por supuesto, allí estabas tú. También, esperando hacer lo de siempre. Te manifestabas como chico o chica pero siempre molest@.

No se como te lo montabas, guap@. Daba igual el profesor o la asignatura que tocase. Allá estabas con tus inquietudes en el último momento de clase mientras el resto de tus compañeros recogían la mesa y preparaban la mochila para salir. El profesor nunca decía "La clase ha terminado" pero todos sabemos apreciar cuando una clase va a acabar solo escuchando el timbre de voz del tutor de turno. Uno conseguía aprenderlo a modo de prueba y fallo, cuando pensabas tener razón, mirabas el reloj y aún quedaban 15 minutos, mierda. Tú nunca fallabas en eso.

La campana de clase suena y todo el mundo flexiona sus piernas para levantarse de la silla pero tú, como acto reflejo, levantas la mano como relámpago que aparece por el cielo con el dedo índice en formato vertical. Y allí teníamos que volver a sentarnos todos, cuando ya nos íbamos, cuando ya eramos libres. El profesor pedía paciencia y tu duda existencial era escuchada a la vez que nosotros pensábamos al unísono: Ya te callarás.

Y es que siempre ha sido igual. El notas de turno que cuando termina la clase le pregunta una duda al profesor y todo el mundo se tiene que quedar en clase a esperar a que la duda sea solventada. Con lo cómodo que es esperar a que se marche la gente y preguntarle en privado al profesor. O haber preguntado 50 minutos antes la duda.

Diez comentarios para hacer en el trabajo

El bilbaino Jose A. Perez publica en su blog Mi Mesa Cojea una divertida lista de comentarios para hacer en el trabajo o clase.

1. Hitler era un tío eficiente, lo que pasa es que le perdían las formas.

2. Es increíble cómo se sobran últimamente con el precio del crack.

3. Es posible que tenga que desparecer por un tiempo.

4. Hay tantos prejuicios en torno a la coprofagia…

5. ¿Cómo iba a saber que tenía 12 años? Yo no voy pidiendo el DNI a la gente que meto en mi casa.

6. ¿Por qué cojones no salen armerías en Googlemaps?

7. Jamás he follado tanto como cuando iba al OPUS.

8. Yo no te lo he dicho, pero procura no estar en la T2 mañana a las nueve de la mañana.

9. ¿Alguien sabe cómo se quita la sangre de las cortinas?

10. ¿Os he dicho que eso de la Cienciología no está tan mal?

Perro viejo no pasa por clase

Esta semana se han iniciado las clases del segundo cuatrimestre. Los primeros días, el aula se llena de desconocidos que jamás volverás a ver hasta el día del examen. Son repetidores que solo se interesan por el temario de la asignatura que tienen suspendida. Saber si las practicas cambian a ser obligatorias o el examen va a ser diferente.

Un repetidor estaba sentado a pocas sillas de mí. El profesor de turno había pasado, a la mesa mas cercana a la pizarra, una hoja para que la gente se fuese inscribiendo en los grupos de practicas. Los mejores grupos de practicas siempre se acaban antes y si no eres rápido, afortunado o hábil puedes ir buscándote unas practicas con horarios dispares. El repetidor estaba tembloroso, nervioso. Su pierna derecha asomaba por el pasillo que separa las dos filas de mesas de clase. La pierna repetía un tic una y otra vez. Un movimiento continuo de agonía e inquietud similar a la pata de un perro. Este caniche miraba entre los alumnos que debían tener en ese momento la hoja de practicas. Contaba con la mirada la gente que quedaba por apuntarse y hacía unas pequeñas matemáticas para saber si se quedaría fuera de su grupo de practicas. Pero al perro viejo no le pasa eso...

Perro viejo no pasa por clase. Sabe perfectamente que clases siguen siendo igual y cuales cambian. Tiene a alguien en clase que le apuntará a las practicas que quiere, ya sea otro veterano o un novato. Perro viejo tiene los apuntes mas óptimos que existen. Las practicas hechas o a alguien que no le importa hacérselas. A Perro viejo no lo pueden echar de la universidad porque tiene los créditos necesarios para seguir matriculado en su carrera. Tiene un plan B para el día que tenga que cambiar de carrera. Perro viejo sale todos los jueves de fiesta, y los viernes, y los sábados. Sus padres no saben como le va en la carrera, ellos pagan la matrícula de Perro viejo y este acude a las clases que se ofrecen en el bar cercano a su facultad, a primera hora toca Desayuno, luego Mús, quizás leer las noticias del día sea la siguiente y finaliza el día con un futbolín. Perro viejo sabe que si la universidad se acaba algún día, papá tiene un trabajo no demasiado malo para el resto de su vida. Perro viejo no se estresa y tiene cientos de conocidos que no lo conocen del todo. En todas las carreras hay un Perro viejo...

Sobre este blog

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Mi madre no estará orgullosa

José Antonio Lázaro Espila. Nací y vivo en Logroño desde el 87. Estudio Ingeniería Técnica Informática en la Universidad de La Rioja, lo que me convierte en un chaval friki y me obliga a salir los jueves. Llevo pululando por internet desde hace tiempo. He creado varias comunidades virtuales que se hundieron como el Titanic (HispaMUGEN, Bitsunami..) y llevo "blogueando" unos cuantos años.

Vivo con papi y mami hasta que me peguen la patada o los precios de los pisos bajen. Busco ese negocio feliz que me haga dejar de estudiar. Hasta entonces, me pago los cubatas gracias a los derrochadores compradores compulsivos de eBay.

Mi correo: neokensou@hotmail.com

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