La Rioja

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El jardín del quiero y no puedo
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Javier Campos | 26-01-2013 | 16:46

Dicen que es prácticamente el único espacio verde que existe en el barrio, y así quieren que siga siendo… Miembros del denominado Foro del Casco Antiguo, colectivo ciudadano preocupado por todo lo que acontece en la parte vieja de Logroño, presentaban a finales del pasado año en el Ayuntamiento alrededor de 150 firmas recogidas ante la preocupación de la posible creación de un aparcamiento en el jardín de la Casa Farias -dos plazas pensadas para carga y descarga, según consta en el proyecto-, propiedad de Cáritas tras la permuta por los dos solares anexos a la iglesia de San Bartolomé -donde ya habían empezado las obras de su nueva sede-.

Los vecinos instan tanto a la ONG diocesana como a Urbanismo a la conservación del patio trasero, de entre 250 y 300 metros cuadrados con acceso desde la calle Herrerías, especialmente después de que en el 2009 la Administración local acometiese la reforma necesaria -con un presupuesto previsto de 100.000 euros que finalmente no fue tal- para su recuperación cuando aún el inmueble era municipal y servía como centro de servicios sociales.

El número 35 de la Calle Mayor pasó recientemente a manos de la Diócesis de Calahorra-La Calzada y Logroño a cambio de dejar exenta la ‘redescubierta’ torre. Cáritas, que accedió a reubicar su proyecto de sede de Rodríguez Paterna a Marqués de San Nicolás, ya ha comenzado las obras y asegura, sorprendida, no entender la polémica ni las demandas vecinales pues el jardín se va a respetar quedando abierto incluso a sus usos anteriores. «Nadie va a estropear nada, y así se les hizo saber a los vecinos», añaden desde la entidad.

 

Vista aérea del jardín en cuestión captada de Google Maps.

 

Según la confederación oficial de las entidades de acción caritativa y social de la Iglesia católica en La Rioja, el jardín será ligeramente modificado para abrir una puerta de acceso en la calle Herrerías, frente a la calle Juan Lobo, y reservar dos plazas de aparcamiento -en la zona actualmente de asfalto- para facilitar su actividad diaria -entrada y salida del camión de recogida, accesibilidad de personas con movilidad reducida, etc.-. «Únicamente será necesario trasplantar uno de los árboles y trasladar uno de los bancos, afectando mínimamente a la pequeña zona verde del patio», garantizan. Así se les explicará además a los vecinos, preocupados al tratarse de un espacio muy valorado por el vecindario, presente en el entorno de Palacio desde hace años.

Pedro Luis Díez Macón, uno de los firmantes del escrito remitido al Ayuntamiento, considera necesaria la conservación del espacio ajardinado,«financiado en su día por los logroñeses aunque tras la permuta sea de uso privado», y hace un llamamiento al sentido común. «Si hasta la fecha el edificio ha estado ocupado y no ha sido abierto al tráfico, ¿por qué debe cambiar ahora siendo además una zona prácticamente peatonal?», se pregunta dejando claro que nadie va contra Cáritas y que incluso miembros del Foro pertenecen a movimientos sociales de carácter religioso.

Se da la circunstancia de que la Asociación Pro-Infancia Riojana (APIR), con sede en la travesía de Palacio, hacía uso del jardín, tal y como explican los vecinos. Cáritas, conocedora de ello, ya se ha mostrado abierta a que así siga siendo siempre y cuando las circunstancias lo permitan. Desde el Ayuntamiento se aclara que no se trata de un aparcamiento, sino de un acceso para carga y descarga facilitando la propia tarea de la ONG.