La Rioja

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Querida democracia
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Javier Campos | 15-02-2013 | 13:13

«La vara, señor alcalde, es suya». Las palabras del presidente de la denominada ‘mesa de edad’, José Maguregui, resonaron en la sala al mismo tiempo que Miguel Ángel Marín tomaba posesión del símbolo del nuevo poder municipal. Logroño ponía cara al primer ayuntamiento democrático de su historia con Miguel Ángel Marín como alcalde y la UCD como principal partido en la Casa Consistorial, «la de todos» a partir de ese 19 de abril.

Treinta años después de la constitución de la primera Corporación municipal de la democracia tras las elecciones celebradas el 3 de abril del 1979, la capital riojana acelera el ritmo sin prácticamente tiempo para echar la vista atrás. Si bien tres décadas no son nada, sí que se antojan las suficientes como para poner distancia de por medio; el alejamiento necesario para que sólo los más mayores recuerden qué pasó con aquel «nuevo ayuntamiento» que con «27 magníficos» -tal y como se les proclamó en algunas de las crónicas de la época- intentó dar respuesta a los nuevos tiempos.

12 concejales de la UCD de Miguel Ángel Marín, 10 del PSOE con Manuel Sáinz a la cabeza, tres ediles para la Coalición Democrática de María Teresa Hernández como «alcaldable», uno para el PCE de Gómez Soria y otro para la ORT de Sáez Porres. Ese fue el resultado de la jornada de urnas que sentaría las bases del municipalismo tal y como lo conocemos hoy en día y quienes le darían rostro dentro de un amplio abanico político hoy mermado por el bipartidismo imperante con excepciones.

«Inédito resulta prácticamente para todos los logroñeses -al menos para los menores de 65 años- el funcionamiento de un Concejo donde se conjugan ideologías diversas -y aun opuestas- y donde cuentan posiciones de contraria índole», se encargaba de destacar Diario LA RIOJA aquellos días.

Y es que a nadie se le escapaba que las reglas del juego cambiarían para siempre… «Se ha terminado el digitalismo, se ha terminado también el ‘ordeno y mando’: detrás de cada decisión esperan los electores y sus votos», reflejaba el entonces NUEVA RIOJA, cuyos ejemplares eran seguidos con gran interés aquellos días.

Los análisis apuntaban en la misma dirección: la necesidad de colaboración conjunta entre las distintas fuerzas para «administrar» el municipio. «Nada de lucha de partidos, sino trabajar unidos para la defensa de los intereses del pueblo», serían una de las primeras declaraciones de Marín como alcalde.

Hoy retirado de la vida pública, Don Miguel Ángel recuerda lo sucedido con nostalgia y satisfacción. Quien interpretara los primeros compases sin partitura de la nueva Administración local sostiene que aquello es «irrepetible».

Con un «emocionado recuerdo» para todos aquellos compañeros de Corporación «que ya no están», quien fuese el primer regidor municipal de la democracia en la ciudad afirma que de aquellos «ilusionantes momentos» aún queda algo: las muestras de cariño y reconocimiento que recibe por la calle. Eran otros tiempos… otros hombres. 

 

Foto de familia de la primera Corporación municipal logroñesa. / Foto PAYÁ

 

 

P. D.

Artículo publicado en la desaparecida ‘La Moviola’ de Diario LA RIOJA el pasado 26 de abril del 2009. Descanse en paz, Miguel Ángel Marín.