La Rioja
img
Autor: jcampos
El turismo es un gran invento
img
Javier Campos | 12-10-2016 | 5:45| 0

Ni Paco Martínez Soria, José Luis López Vázquez y Antonio Ozores en ‘El turismo es un gran invento’, oiga. Vale que no se esperase un aluvión de ‘guiris’ en busca de sol y playa tal y como pretendían hacer tres de nuestros cómicos patrios en Valdemorillo del Moncayo, de acuerdo, pero lo de tener cerrada la oficina de turismo de Logroño entre dos horas y media y tres horas y media en plenos sanmateos pues como que tampoco. Imagínense la escena. Sábado, 17 de septiembre. 16.45 horas de la tarde. Un grupo de turistas de Madrid se acerca a la puerta a interesarse por las ‘Visitas narradas por los caminos del vino’, que estas fiestas de la Vendimia han sido incluidas en el programa de actos, concretamente a la ruta que comienza a las 17.30 horas desde la puerta del Revellín pues, según piensan, allí sacarán la entrada.

Oficina cerrada, que los sábados se baja la persiana a las 14 horas y no la vuelven a subir hasta las 17.30. Da igual que Logroño haya disparado el cohete anunciador de su ‘semana grande’ hace unas horas, porque nadie parece caer en la cuenta de que a lo mejor, solo a lo mejor, alguien haya podido pensar en Logroño como plan de fin de semana. Total, si tenemos a Fonsi Nieto… Miércoles, 21 de septiembre. Festividad de San Mateo. 16.15 horas. Un grupo de turistas de cualquier otro sitio que les salga. Tres cuartos de lo mismo. Un cartel, qué deferencia, anuncia que el horario de atención al público ese día es de 10 a 14 horas y de 17.30 a 19.30 horas. Suficiente, pensarán, para atender a los ‘despistados’ que se les ocurra en una jornada de fiesta como esa pasarse por una oficina de turismo. ‘Despistados’ que dejan caer un ‘no me lo puedo creer’. Y luego se nos llena la boca hablando de lo mucho que tenemos que ofrecer y mostrar… tanto como a esos visitantes que, mucho me temo, dirán que lo hacemos con la puerta cerrada.

Ver Post >
Sorpresa
img
Javier Campos | 05-10-2016 | 6:49| 0

Decía Gonzalo Peña, portavoz de Cambia al explicar su abstención al ‘enésimo’ plan de recuperación de la Villanueva, que el proyecto que Logroño aprobaba por la vía de urgencia para acceder a financiación europea le resultaba como un ‘huevo Kinder’, «del que se conoce el chocolate pero no sabemos la sorpresa que lleva». La sorpresa, de momento, ha sido el ‘no’ de la Secretaría de Estado de Presupuestos y Gastos del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas a un proyecto, varias veces modificado, y que no ha logrado la nota mínima exigible. Resulta que, una década después de que Siza aterrizase en Logroño para devolver la vida a la zona de las ‘siete calles’ y tras no pocas idas y venidas, todo sigue igual de moribundo en la mal llamada Judería.

Resulta que, tras dar vueltas y más vueltas sin que nadie tuviese ninguna prisa, el comienzo de todo pasaba por «ajustar» la demorada regeneración a una convocatoria para la que técnicos y políticos trabajaron contrarreloj –dejando lo justo de Siza, para más inri– y poder presentar sobre la bocina la documentación necesaria… tanto como el último día de plazo. La pregunta, llegados a este punto, es ‘y ahora, qué’. La respuesta, y no vale otra, es que no acceder a los fondos FEDER no debe servir de excusa, pues queda claro que la Villanueva es un barrio de Logroño no ya alejado de Bruselas, sino también de Madrid. El problema es de ciudad y la solución, por lo tanto, pasa por aquí. No hay sorpresa que valga… Ni ‘no’ que conforme a los vecinos.

Ver Post >
Franco… Battiato
img
Javier Campos | 06-09-2016 | 11:58| 0

Y las dudas se despejaron de momento… sin molestias ni perjuicios, sin filas y sin colas, sin más gastos que lo que suponga la adquisición de las placas. Y la calle Calvo Sotelo seguirá siendo Calvo Sotelo, la plaza Martín Ballestero seguirá siendo Ballesteros y el parque González Gallarza seguirá siendo Gallarza. No sería de extrañar que Juan Yagüe, en el futuro, pase a ser Yagüe, es decir, que siga siendo Yagüe. «Grotesco», según La Barranca. El Ayuntamiento, casi 9 años después, cumple con lo que dice la Ley de Memoria Histórica en relación a sus calles. El problema es que el nombre de las mismas siempre tiene una motivación y no vale que aprovechando que el Pisuerga pase por Valladolid –y el Ebro por Logroño– alguien caiga en la cuenta de que ministro de dictadura y presidente de democracia compartan apellido –que también fue, por cierto, el de un equipo de fútbol–.

 

El debate sobre las calles 'franquistas'... sigue en el centro de gravedad.

 

Si Innerarity tiene –tenía– una calle no era por otro motivo que «por los merecimientos contraídos con ocasión y durante el Glorioso Movimiento Nacional», ahí es nada. Y es que más allá de las denominaciones, los motivos tampoco son inocentes. Dicen que con Capitán Cortés se pensó incluso en sustituirlo por Hernán Cortés «pero parecía un poco forzado». Supongo que será de agradecer que a nadie se le ocurriese la opción de dejar el Capitán y sustituir el Cortés por un Trueno. Y vaya usted a saber si para Ballesteros se pensó en Severiano. Y, con tales precedentes, quien sabe si para las restantes Víctor Pradera pasa a ser ‘La casa de la pradera’, pues seguro que los hay muy de Michael Landon. Al final, habría que decir tanto a PSOE y PR+, que no lo hicieron cuando pudieron, y al PP, que lo hace ahora de aquella manera, que no era para tanto. Que General Franco, ya puestos, bien pudo ser Franco Battiato en lugar de avenida de la Paz. Un chiste, sí, pero de muy mal gusto.

Ver Post >
Ganzábal, que estás en los cielos
img
Javier Campos | 14-07-2016 | 10:41| 0

Hablar de Alejandro Ganzábal es hablar de prácticamente un desconocido cuando, sin embargo, su vida (Yurreta, Vizcaya, 1840 -Logroño, 1906) está ligada a los grandes acontecimientos en La Rioja del siglo XIX. Llegó como cantero a Logroño con motivo de la construcción de la línea férrea de Castejón a Miranda y terminó sus días como maestro de obras, entre las cuales le encomendaron la construcción de las murallas provisionales de la tercera guerra carlista (1872-1876).

 

 

El nombre de Ganzábal, muy ligado a todo lo que tuviese que ver con trabajos de cantería en la ciudad en aquellos años, como la construcción de los diferentes puentes sobre el Ebro, también lo está a tragedias tales como el hundimiento de la barcaza que transportaba a soldados de una orilla a otra del río en 1880 o la del descarrilamiento del tren en Torremontalbo en 1903, donde no dudó en encabezar la ayuda. Un personaje, en definitiva, cuya vida y obra serviría para vertebrar el relato histórico del Logroño en blanco y negro y que, sin embargo, sale a la luz casi por casualidad y de la peor manera posible. Y es que si su casa en vida, la que en su día llegó a ser la única casa al otro lado del puente de Piedra, se alza como ruina del pasado capitalino abandonada y condenada al olvido (ahora ya derribada, pues esta columna salió originalmente publicada en Diario LA RIOJA el pasado 2 de noviembre); su casa en muerte, es decir, su panteón, amenaza derrumbe en el corazón del camposanto logroñés.

 

 

Que su lápida esté tapada por tablones de obra y su tumba llena de sacos de arena y cemento puede llegar a tener su gracia tratándose de un constructor. O no. Justo al lado, el doctor Zubía, el que fuera su amigo y al que levantó un panteón gemelo, se ve condenado a la misma segunda muerte. Él también vio desde allí arriba peligrar su ‘casa’ en vida, el Instituto Sagasta… e incluso su obra, su colección científica. E igual lo de la glorieta y el busto ni le compensa.

 

Ver Post >
Las cuentas de la lechera
img
Javier Campos | 22-03-2016 | 11:29| 0

Presupuesta el Ayuntamiento de Logroño, presupone el equipo de Gobierno, que por algo es el encargado de cuadrar las cuentas municipales. Presupuesta la Administración local por segunda vez tras desestimarse el primer proyecto por la mayoría del pleno el pasado diciembre, presupone de nuevo y ya en marzo el PP, aunque en esta ocasión asegurándose de que Ciudadanos y PR+ presupongan lo mismo y, ahora sí, Gamarra y los suyos pasen la ‘reválida’ y la capital de La Rioja se dote de presupuestos para el ejercicio ya en curso. Las previsiones es que el voto de calidad de la alcaldesa servirá a la segunda para que Logroño apruebe el relativo al 2016. Y, con ello, que las cuentas de la lechera cuenten con el necesario visto bueno de la mayoría. Las nuevas cuentas, que nadie se lleve a engaño, no difieren mucho de las anteriores. El gasto corriente sigue siendo tan corriente como los grandes contratos de mantenimiento, esos que todos damos por hecho.

 

PP y Ciudadanos, Ciudadanos y PP, hoy, al menos en Logroño. / Díaz Uriel

 

Como siempre, y para más inri al tratarse de lo más mediático, la ‘lechera’ aparece en las cuentas llegados al capítulo de inversiones, parte de las cuales se financian con la enajenación de suelo. La situación es la que es y desde hace años se presupuesta más de lo que se enajena y, ni que decir tiene, de lo que finalmente se ejecuta. El papel, que como el cántaro de la ‘lechera’ del cuento, lo aguanta todo. Inversiones y venta de suelo han sido disminuidas en un millón en este segundo proyecto, pero la verdad es que siguen sin ser creíbles. Y en esas estamos cuando trasciende que los números remitidos por ley desde Logroño a Madrid, sin saber cómo ni por qué, rebajan las previsiones de venta de suelo de 16,2 a 1,5 millones… ¡casi nada! Y es cuando a uno se le empiezan a repetir la avenida de la Sierra, la plaza de la Paz, la Glorieta, las Cien Tiendas, la Casa de las Cuentas… digo del Cuento.

Ver Post >