La Rioja
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Comer sano en Navidad es posible
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Luismi Cámara | 22-12-2016 | 09:34

Cantaba el entrañable Miliki en un villancico infantil aquello de «Llega la Navidad, con sabor de mazapán, de turrón, de mieles y de pan». Estas fechas también tienen el sabor de comidas y cenas pantagruélicas, con aperitivos fritos, mariscos con sus salsas, jugosas carnes o empalagosos postres. Todas ellas, bañadas con vinos, cavas, chupitos o las correspondiente bebidas espirituosas. Días de celebración. Días de excesos.
Pero estas dos semanas no deben llevar necesariamente a un incómodo aumento de peso. Basta con seguir unas normas básicas para evitar esa desagradable mochila extra con la que se suele comenzar el nuevo año.
Paula Fernández, del Centro de Nutrición y Dietética Nutrium, da dos pautas fundamentales para doblegar con garantías a los instintos y la gula. «Se deben planificar las comidas y tener bien calculado lo que se quiere poner y cómo cocinarlo –explica–. Una vez sentados a la mesa es necesario saber parar a tiempo y tener la capacidad de responder cuando se esté saciado. Comemos dos o tres veces más de lo que lo hacemos habitualmente, por eso ganamos peso. Es complicado, controlarlo porque estamos despistados en otras cosas y las comidas se alargan mucho. Pero basta con concentrarnos en lo que estamos comiendo».
También es primordial «ingerir mucho líquido». «Se descuida el agua y se toma más alcohol junto a unos productos que están muy condimentados. Además, suele hacer mucho calor en la mesa y eso anima a beber más», avisa.
La nutricionista considera que estos son «días especiales» en los que «hay que disfrutar con la comida». Además, no considera que los platos principales, «como los asados o los mariscos a la plancha y cocidos» sean demasiado malos para mantener una alimentación saludable. Eso sí, aconseja «limitar y vigilar el consumo de dulces y de alcohol». Entre los dulces, se decanta por «los tradicionales y los caseros, como los polvorones, mazapanes y turrones –sobre todo, el duro–. En su mayoría, tienen una base de almendra y son mucho mejores que la bollería industrial». Ahora bien, insiste en tomarlos «de forma moderada, con control y combinados con fruta».
Para compensar las habituales tripadas navideñas, propone «consumir en los días previos vegetales, ensaladas, legumbres, comer mucha cantidad de fruta». «Son interesantes en este tiempo las verduras con cierto sabor amargo, como la berenjena, la escarola o las endivias. Además de ser diuréticas y aportar muy pocas calorías y mucho líquido, tienen un efecto beneficioso en la función hepática, mejoran la actividad del hígado en estas fechas en el que le vamos a dar trabajo extra», añade.
Incluso aboga por incorporar «alimentos ricos, sanos, muy riojanos y de temporada, como el tradicional cardo, las alcachofas o la borraja» a las comidas especiales. «Las ensaladas templadas, con frutos secos y fruta también tienen su hueco –propone Fernández–. Son platos atractivos, a los que se pueden añadir otras soluciones como, por ejemplo, un tartar de aguacate con langostinos».
Vuelta a la rutina

Paula Fernández nos regaló una cesta de lo más bonita y sana.

Paula Fernández nos regaló una cesta de lo más bonita y sana.

Y después de los excesos, toca la vuelta a la realidad. Paula Fernández sabe que muchos «recurren a dietas milagro o de desintoxicación, incluso a ayunos», y aclara que «ninguno de ellos es aconsejable». «Lo mejor es recuperar las rutinas, los horarios estables de comidas, retomar el consumo de vegetales y hacer deporte», reitera.
Desdramatiza sobre «el par de kilos» que muchos dicen coger en estos 15 días y tiene claro que, en este caso, «basta con que en enero se vuelva a la rutina» para dejarlos atrás. No es así si el aumento de peso ha sido excesivo. Entonces, «habría que plantearse una dieta seria, planificada y con un tiempo de ejecución».
Enero también trae el listado de propósitos para el nuevo año, entre los que siempre se suele colar el adelgazar y comenzar una vida sana y saludable. Para conseguirlo, su primer consejo es «adquirir un compromiso con uno mismo». «Todo se consigue con esfuerzo. Hay que estar muy concienciado para poder cambiar muchas cosas en los hábitos diarios. Y eso no es fácil. Después, es conveniente ponerse en manos de profesionales que nos orienten qué camino saludable seguir, tanto en la alimentación como en el deporte», concluye.
PD: Para demostrar que se puede hacer propuestas sanas, divertidas y originales como alternativa a las tradicionales y, habitualmente, menos sanas, Paula Fernández nos obsequió con una preciosa cesta de Navidad repleta de frutas, verduras y frutos secos, como se puede ver en la foto. Bonito, rico y saludable… y en Navidad.