Como se habrán dado cuenta tras cuatro entregas de notas de cata de rosados recientes, me gustan mucho los rosados... Aprieta el calor y, la verdad, la rotundez de mis líneas requiere que cocine más "light" en casa, o sea que el momento es ideal. Tengo que adelgazar unos 20 kilos, por lo que podrán imaginarse que estoy muy cambiado de actitud, y eso va a reflejarse en el blog. Habrá mucho vino ligero y bonito, como los platos de la versión de "spa cuisine" que me propongo. El color lo pondré a verbazo limpio...
De compras por ahí en diversas tiendas de vinos de Manhattan, me he dado cuenta de algo curioso: Los rosados franceses e italianos dominan la selección por mucho. Es más, por muchísimo. Si vas buscando rosados españoles, te encuentras sólo unos pocos, y siempre de las marcas "seguras" de siempre. No que esto sea malo, pues en casos como los de Chivite, Muga y CVNE los vinos son sumamente consistentes año tras año y se mantienen a precios competitivísimos.
Pero escucho y leo muchísimo sobre rosados españoles "serios", que andan haciendo olas allá. Y debo decir que acá brillan por su ausencia. Quizás es que las producciones son minúsculas. Quizás es que lso importadores no quieren trabajar de más con vinos que conisderan "de temporada". No sé.
En fin, quinto capítulo, pues vamos de quintetos...
El quinteto del Loira:
Christian Lauverjat, "Moulin des Vrillères" Rosé, Sancerre 2006: En lo que llegan los rosados importantes de Sancerre (los de los primos Cotat y Lucien Crochet), uno nuevo en nuestro mercado... Color fresa medio-profundo con destellos naranja y lila. Es un vino que pasa por varias metamorfosis en la copa, a nivel de los aromas. En un principio, es tan exuberante que me hace pensar en maracuyá y toronja rosa. Luego va experimentando una contracción aromática a
fresa con sobretonos de sandía y arándano, la misma toronja rosa, naranja y cereza. Pero esta contración no es algo negativo. Sencillamente, el vino pierde capas no esenciales. En boca hay cítricos potentes y fresas. Lo curioso es que
todas las transformaciones son frutales, literalmente, pues no encuentro mineralidad alguna. Puede que éste sea parte de una nueva ola de sancerres rosados que enfocan fruta más directa sobre las sutilezas especiadas y la potente mineralidad de los vinos a los que estoy acostumbrado. De por sí, esto no me desagrada, pues el Lauverjat mantiene una admirable pureza. Una escuela diferente de sancerre rosé a considerar.
Bernard Baudry, Rosé, Chinon 2006: Si hubiese catado este vino a ciegas, probablemente lo habría confundido con un buen rosado de pineau d'aunis por un potente perfume que no tarda en definirse como de un buen habano de los que alguna vez mis médicos me permitieran fumarme. Concretamente, huele como un Partagas "Serie D" No. 4, que era mi tabaco de diario antes. Nunca me había pasado que un vino generara en mí una memoria tan específica de una buena fuma, pero éste lo hace. Por debajo del tabaco la fruta es muy pura y en cuanto el vino respira un rato, te das cuenta de que es cabernet franc. Firme en boca, hasta un poco austero. Perfectamente seco. Pero tiene mucho encanto, particularmente por las sutiles notas salinas que emergen en un posgusto largo y etéreo, con bonitos hilvanes de fresones y naranja.
Château Soucherie-P.Y. Tijou, Rosé de Loire 2006: De uno de mis productores favoritos de Savennières, un rosado de precioso color fresa con destellos cobrizos que se comporta muy como esos savennières que me chiflan. Probablemente el rosado más austero que conozco en la región, esto es angular hasta más no poder. Hay mucha fruta (fresa, arándano, toronja), pero se muestra completa y absolutamente seco y mayormente mineral en nariz y boca. Salino, apretado y, para mí, francamente delicioso. Un rosado que, si a uno le diera por ésas (o sea, propuestas de maridaje medio surrealistas), podría beberse con ostras.
Domaine de la Petite Mairie, Rosé, Bourgueil 2006: Un rosadito color salmón claro, con una nariz muy peculiar de cemento mojado, azahar, ciruela roja, nuez moscada, fresa, té de manzanilla y canela. Interesante. Todo se manifiesta en susurros y sin particular orden. En boca entra con una nota dulce de fruta de hueso (mirabeau, quizás), que luego pasa a manzana, para desembocar en cítricos y una nota salina de fondo. Buen largo. Suculento. Fresco. Me dejo llevar del gusto y, antes de darme cuenta, ya me he tomado media botella con unas almendritas españolas que compré en la bodega de la esquina.
François Cotat, Rosé, Chavignol, Sancerre 2005: Predeciblemente, este gran rosado de color entre piel de cebolla y salmón está cerrado a cal y canto. Le toma casi dos horas (la duración de The Last King of Scotland, dicho sea de paso) comenzar a soltar algo. Huele a cáscara de ciruela, cereza, fresa, aspirina triturada, cardamomo y membrillo. Un vino serio de principio a fin. Te habla de "usted" y "tenga" todo el camino. No coquetea. No entiende de jarana. No nada. Te mra a los ojos y te hace sentir como porquería porque lo abriste antes de tiempo. En boca hay naranja, fresa, membrillo y una potente vena calcárea y acídica. Un vino primario, hermético, que sacrifiqué en vano. Largo, pero demasiado apretado. Necesita tiempo.
El sexteto del sur de Francia
Domaine Lafond, Roc-Epine, Tavel 2005: Un recordatorio de por que nunca me han convencido los rosados de Tavel, y por que, cuando alguien me dice que es "la apelación emblemática del rosado francés" tiendo a ponerme bastante pesado. El color es entre fresa y ketchup, con un brillo cobrizo. La nariz comienza agradablemente, con bonitos aromas de lirios, violetas y claveles que, re repente, meten un extraño viraje y comienzan a oler a espárragos al vapor. Además hay grosella, granada y frambuesa. En boca es de cuerpo medio, con fruta golosa y lo que menos me gusta en los tavel que he probado a lo largo de mi vida, que no falla y te ataca a medio paladar, un golpe alcohólico en el que, muy rápidamente, se acaba todo.
Guibert de la Vaissière, Brut Rosé Frizant, Mas de Daumas Gassac NV: Conocen a Aimé Guibert, de Mas de Daumas Gassac, por el film Mondovino. Si mal no recuerdo, es el señor que dijo aquello de que "el vino ha muerto". La verdad es que la gente, ante las cámaras, dice cada vaina... En fin, que éste es un espumantito rosado del sur de Francia, sencillo, afrutado y sin más pretensión que la que acompaña a su nombre patronímico. Huele a fresas, frambuesas, ciruelas y melocotones, con sutiles notas de especias. Sabe a lo mismo. En boca, la burbuja es gruesa, pero el vino es cremoso y suculento. Bonita acidez de toronja en un posgusto medio. Simple. Olvidable. De hecho, no he probado nunca, a decir verdad, un vino de Mas de Daumas Gassac que me haya resultado extraordinario y memorable. En realidad, estamos hablando de una reputación cuyas bases no puedo realmente reconocer.
Le Galantin, Rosé, Bandol 2006: un rosado de Bandol de un estilo más ligero. Color piel de cebolla con destellos frambuesa. Sencillo y muy fresco en boca. Fresas purísimas con notas de mineralidad arenosa y un susurro de lavanda. Muy buena acidez y persistencia. Un sabroso rosadito que, por añadidura, a $16 se vende más o menos a la mitad de lo que cuestan los bandols rosados más renombrados como Tempier y Pibarnon.
Domaine Gaujal de Saint-Bon, Rosé, Vin de Pays des Côtes de Thau 2006: Cuvée de 85% cinsault y 15% syrah de este domaine de Languedoc, casi famoso por sus deliciosos blancos de picpoul. Huele interesante, con ciruela roja, fresa, manzana, uva... Todo con leves dejes de pegamento, hojas secas y azahar. También algo de orégano seco. En boca es ligero, con los aromas convirtiéndose en sabores. Lo casi cómico es que hay una nota al final que hace el todo parecer como si hubiese sido endulzado con un poquito de sacarina. Tiene algo de pasas doradas, también. Posgusto corto. Un vinito muy fácil, para beber con una trucha a la brasa sobre ensalada de lentejas.
Domaine Tempier, Rosé, Bandol 2006: He aquí por qué nunca he acabado de estar satisfecho con el rosado de Domaine Tempier: Se vende entre los US$26 y los US$38, dependiendo de lo locos que estén en la tienda adonde vayas. Y, la verdad, es que nunca acaba de ser un vino lo suficientemente excitante como para justificar esos precios. Color entre rosa inglesa y salmón. Nariz térrea, con fresa y naranja en el medio y notitaa de cardamomo y azafrán en el fondo. Igual en boca. Redondo, suculento y sabroso. Buen largo, con acidez firme y taninos suaves. Pero, la verdad, el Galantin del otro día cuesta la mitad. Dejo la elección a la economía personal de cada quien.
El quinteto español
Chivite, "Gran Feudo" Rosado, Navarra 2006: Otro de los más tremendos valores en el vino español, el rosado de Chivite siempre es excelente y¡sorprais!se ha mantenido muy, muy módico de precio en los ya más de tres lustros que llevo conociéndolo y disfrutándolo. Pensar que se consigue un vino de esta calidad por menos de US$8 es lo que me hace rebelarme aún más virulentamente contra los ridículos precios que pagamos acá por el vino. El color es un cruce entre coral y frambuesa, brillante, muy atractivo. Recién descorchado, la nariz no es mucho. En boca hay sabrosa fresa, arándano y grosella en un marco de peso medio, con muy buena acidez y una agradable nota amarga al final, como cuando uno chupa una semilla de melocotón o ciruelao sea, tánica. Sencillo y sin muchas pretensiones, este es un rosado que va de perlas con una ensalada de papas nuevas, rúcola, aceitunas negras, rayaduras de bulbo de anís y ventreca de atún. Abierto tres días en la nevera, la nariz se hace mucho más elocuente y atractiva y el vino no pierde absolutamente nada de frescura.
Verasol. Rosé, Campo de Borja 2006: Declara ser una "José Pastor Selection" importada por "Vinos & Gourmet, Inc.". Ambos nombres son 200% extraños para mí, pero bueno, así es Nueva York.... Siempre te aparece gente nueva, quizás con cosas interesantes... Aquí tenemos, para robarle una frase a mi amigo Joan Gomez Pallarés, n rosado muy en plan de clarete. El color es frambuesa orofundo. En nariz,, muy atractiva: Fruta con matices de cereza, frambuesa y zarzamora de aire ligeramente confitado. Sencillo en boca, con buena acidez. No requiere pensárselo mucho y va perfectamente con unos pinchitos morunos servidos junto a ensalada mediterránea de tomate, pepino, pimiento verde, aceituna, cebolla, garbanzos y menta con una simple vinagreta de limón verde y un tremendo aceite de oliva griego.
CVNE, Rosado, Rioja 2006: Otro valor superconsistente del Barrio de la Estación, el rosadito de CVNE nunca me ha decepcionado, pues no le pido mucho más que refrescarme cada verano. Color entre fresa y frambuesa, luminoso. Sencillo de aromas: Sandía, fresa y frambuesa con un aire dulce. Pero en boca es seco, aunque sí, muy afrutado. Jugoso, directo, con sabrosa acidez y muy buen largo.
Bodegas Nekeas, "Vega Sindoa" Rosado, Navarra 2006: Cuvée de mitad garnacha y mitad cabernet sauvignon. El color es coral-frambuesa, bastante profundo, pero con brillo. Huele y sabe a fresas, sandía y manzana, con una nota melosa y otra, más sutil, de hierbas secas. Sencillo, corpulento para rosado, con acidez decente y un amarguito final medio medicinal. No me desagrada, pero no es algo que buscaría activamente en el futuro si tengo opciones más ligeras yrefrescantes.
Juvé y Camps, Brut Rosé, Cava NV: Color fresa profundo. Nariz de masa de pan, frambuesa, cereza y crema de vainilla, con interesantes notas salinas. Promete. Lástima que en boca se queda bastante plano y corto. Cáscara de manzana, cereza... Pero los sabores dan un golpe y se quedan ahí. Bromeamos Josie y yo que la San Pellegrino que tenemos sobre la mesa tiene más o menos el mismo nivel de posgusto. Bueno, no, porque, a decir verdad, aquí se te queda una nota acídica que persiste un poquitín. Un vino que me recuerda aquel dicho que había ne Santo Domingo cuando yo crecí: "Cuerpo de tentación, cara de arrepentimiento". Pero en este caso no sé qué es el cuerpo y qué es la cara. Y además, el problema no arrepentimiento, sino aburrimiento.
15 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Jose dijo
Comentarios y peticiones del oyente (leyente, es klar). Probé hace poco el Gran Feudo Rosado de este año y en efecto es un valor seguro y a un precio todavía comedido. En este lado apenas llega a 4 EUR. No obstante objeto un poco esta añada. Lo he sentido más desvaido y falto de carácter que otros años. Correcto, fresco y en su lugar, pero menos que años anteriores (qué cosas, ya puedo hablar de tener "experiencia" con añadas precedentes :))).
Hace poco presentaba también por aquì mis dudas respecto al rosado de Muga. Retractado estoy. Hace poco he bebido una botella y me ha gustado mucho. Tengo que abrir otra para "desempatar", esto es, ver si esta botella o la primera que no me gustó es la línea habitual. Espero que sea esta último. Me gustó tanto que me bebí la botella entera de un tirón y esto es algo que no me ocurre habitualmente. Sí, realmente me gustó este rosado.
Esta semana abrí un rosado sobre el cual tenía mis dudas. Suele tener buenas críticas, pero este de llevar un monográfico de variedad mejodante (pun intended) en la etiqueta no me terminaba de agradar. Se trata de Enate Rosado, a base de Cabernet Sauvignon. Pues como decía aquel LP de George Michael, "Listen it withou prejudices". Me ha parecido fantástico. Muy-muy equilibrado entre la acidez, la fruta, toques ligeramente especiados y estructurado (siendo un rosado, sí). Nada más probarlo pensé: "Fantástico! ... y fantástico vino para una paella con carne". Por aquí anda por los 6 EUR, supongo que por allí si lo ves andará por los 15 EUR, lo cual no sé si lo convierte en un rosado razonable.
Ahora la petición del oyente. ¿Qué tipo de aderezo le pones a la ensalada de lentejas para que no aniquile a la trucha? Me explico. Fuera de los acompañantes que en España tiene las lentejas (seguro que conoces el plato tradicional) se me antojan estas un poco áridas, de modo que para darles un toque de gracejo le pongo unos aderezos con carácter (la mostaza suele tener un papel estelar). No obstante sería demasiado fuerte para añadirle la trucha, de modo que dudo con el tipo de aderezo a utilizar para subirle de octava a las lentajes sin molestar a la soprano trucha. Saludos. Jose.
NULL dijo
Creo que nuestras apreciaciones del Chivite pueden coincidir si nos quedamos en la primera noche. Pero a la segunda la nariz se hizo mucho más bonita, te lo aseguro.
En cuanto a la ensalada de lentejas, la receta original en realidad utiliza como aderezo solamente un buen aceite de oliva, sal y un chorrito de limón, que dejan brillar a la trucha. La ensalada tiene una varante, en la que yo tiendo a pasar del limón. Añades migas de un queso de cabra fresco (tipo Montrachet) y eso da el ácido.
Me encanta jugar con recetas. En estos días, a a tiendecilla "gourmet" de la esquina (que se llama, no te lo pierdas, "Gourmet Garage") están trayendo unos vinagres con sabores de L'Olivier que hn resultado bastante buenos. Hay uno con tomate que me parece que podría dar juego interesante con la ensalada de lentejas, sobre todo cambiando el animal marino de arriba, aunque peude que con trucha también.
Por acá hace tiempo que no veo vinos de Enate. Ahora me da curiosidad, voy a jugar un poquito con el Wine-Searcher Pro, a ver... Por lo pronto, la semana que viene la voy a dedicar a blancos griegos y argentinos, particularmente de moschofilero (los griegos) y torrontés (los argentinos). Es que me he encontrado coincidencias aormáticas muy interesantes en vinos de ambos or´genes y quiero explorar más...
M.
Jose dijo
No sé, yo la segunda noche lo encontré igual que la primera, en plan foto.
Interesante lo que apuntas sobre el ácido y la ensalada de lentejas. Se me antoja una variación extra, haciendo una suerte de crema agria con yogur natural, un toque de nata y el ácido que aporte el zumo de limón (o lima, a gustos). Sustituyendo la trucha por salmón al horno y disponiendo este en lascas sobre la ensalada de lentejas y aderezando el conjunto suavemente con la salsa anterior. Me ha entrado hambre con esta ensalada templada improvisada de lentejas y salmón.
Mi "recamara" será probar el verdejo que ha hecho Protos, a ver si me gusta su blanco en contraposición a sus tintos, que aunque los bebí en mi mocedad enochalada me resultan ya demasiado parecidos a un flan para ser vinos. Y un rosado que tampoco conocía de Cillar de Silos, por ver si su rosado me gusta más que el, para mi gusto, sobregraduado tinto. Este rosado suyo tiene al menos medio grado menos que el tinto, lo cual ya es de agradecer. Saludos. Jose.
www.ino dijo
El Talud Rosado 06 lo importa ahí Aurelio Cabestrero.
Un tempranillo emocionante y asequible para después del spa.
NULL dijo
Juan Carlos,
El Talud Rosado Cabestrero lo importará, pero de que se lo distribuyan en tiendas ya es otra cosa. Busqué en Nueva York por Wine Searcher y no me sale nada en absoluto. Amplio la búsqueda a todo el país y me sale un 2004 que asumo es tinto, en una tienda de Springfield, Illinois.
Es que a veces las bodegas tienen importadores, pero toparte con los vinos es un tostón.... Seguiré indagando. Quizás en algún restaurante...
M.
www.ino dijo
Estos trabajan con Cabestrero ahí en tu casa.
http://www.classicwines.us/
Pregúntales porque en su página tienen algún vino de la bodega. "La Orbe".Tinto interesante y representativo de los "vinos de pueblo"
Joan Gómez Pallarès dijo
Qué pena, amigo Manuel, que no te lleguen allí las grandes cosas que en rosados se hacen en España en estos momentos. Yo, lo confieso, soy también un enamorado de los buenos rosados, sobre todo en esta época del año en el hemisferio norte. Destacaría, en España (Italia es, para mí, una tierra de rosados más interesante, hoy, que Francia, pero eso es mucho generalizar, lo sé, y queda para otra ocasión desarrollar tal tema), algunos de los rosados que, a ratos, parecen tener alma de tinto: el Petit Verdot de Pago del Vicario es insultantemente bueno; el Viña Aljibes, de caracter bien distinto, VT Castilla, apabullante; el rosado de Bàrbara Forés,también entre los grandes...en fin, una pena que te lleguen sólo según qué cosas, pues con algunos de los entusiasmos que mostráis por lo reseñado, no coincido yo tan plenamente. De rosados riojanos, el único que me ha gustado de veras últimamente es el Alma de Tobía rosado, nada que ver con los anteriores, pues lleva algo de madera, pero muy finamente integrada, una delicia.
Y para cavas rosados, amigo mío, si puedes echar el ojo a un Bertha Pinot noir, llorarás de alegría seguro. Y lo mismo con un Colet Assemblage, un "falso" rosado de chardonany y pinot noir (mínimo contacto de mosto con hollejos que le da un tono supercicialmente cobrizo, jum...) y una explosión de alegría, juventud y cava bien estructurado, aunque le falta reposo en botella: el Colet A Posteriori, hecho con merlot! (Colet, conste, no pertenece ya a la DO Cava, a pesar de estar en Pacs del Penedès).
Saludos y buenos calores con mejores vinos!
NULL dijo
Joan,
La verdad es que estoy sorprendido por la homogeneidad de marcas españolas de rosados entre tienda y tienda manhattaniana: Muga, Chivite, Las Rocas de San Alejandro, CVNE, Verasol, Borsao y alguno más... Hace solamente un par de años se estaban viendo muchas más referencias en los estantes. Recuerdo haber probado cosas buenas de Señorío de Sarria y de un par de otros productores que no se veían anteriormente. Pero este año como que la cosa está chiquita en rosados españoles.
Claro, se me olvidaba, si uno lo que quiere es algo verdaderamente singular, we will always have Tondonia...
De los que mencionas, solamente he probado el de Bárbara Forés, pero no este año. Creo que era del 2003 y me lo encontré muy pesado. Era un rosado con alma del tinto equivocado para mí, por así decirlo. Pero quizás en una añada más ligera (lo digo porque lo mismo me pasó con el Rocas de San Alejandro, que era intomable un año y al siguiente muy agradable).
En cuanto a Italia: Estoy contigo en la medida en que Italia da una variedad inmensa de rosados de muchísimo carácter (nada más tienes que ver las notas que he colgado en esta serie, con rosados fenomenales de Piamonte, Toscana, Abruzzi, Friuli, el Sudtirol, etc., todos sumamente individualistas. Aún me queda una caja de rosados italianos por probar, por cierto...
El problema con Francia, me parece, es la dominación comercial que tienen los rosados provenzales acá. Te encuentras cosas interesantes, pero son dos o tres de cada veinte referencias. Y hay mucho vino que, aunque correcto y sabroso, resulta bastante olvidable. Pero están apareciendo cosas muy interesantes de otras regiones menos acostumbradas para rosados. Por ejemplo, están los del Loira que menciono aquí (los sancerres de los Cotat siempre, pero también ese chinon rosado inesperado de Baudry...) y unas cuantas cositas muy interesantes de Borgoña (voy, este verano, ya por mi cuarta botella del rosado de Jean-Paul Brun, que es verdaderamente maravilloso).
Me pondré atorrante con importadores, distribuidores y tiendas, a ver si aparece alg´¨n españolito más, eso sí.
Ah, aunque sí he probado los vinos de Colet (incluso cené una vez con Sergi Colet, los Víctores y un grupo de veremeros en Barcelona), no me ha tocado rosado alguno. Suena muy peculiar lo del de merlot...
M.
Jose dijo
Ese rosado de Colet a base de Merlot es muy nuevo y no estaba disponible en tus últimos viajes por estos lares. Como mucho puede que probaras el Assemblage. Saludotes. Jose.
NULL dijo
Jose,
Todo lo que he probado de Colet, en Barcelona o de este lado (me han traido amigos un par de botellas) ha sido blanco, como le dije a Joan.
M.
NULL dijo
JUan Carlos,
OK, el "La Orbe" lo he visto en tiendas. Pero no veo el Talmud Rosado en el listado de esta gente que me envías.
M.
www.ino dijo
Lástima. Vale la pena que les preguntes por él ahí o en el importador www.grapesof?pain.com.
(El censor no me deja poner españa en inglés. !Manda güevos!)
Un rosado rosado sabrosón, sin plus de alcohol, ni de color, ni de acidez como suele ser habitual en los nuevos rosados como valor añadido.
Hace 2 o 3 años tuve que devolver 10 cajas de un famoso rosado con mucha extracción de color que parecía haber hecho la maloláctica en botella. La bodega me respondió con unas notas de prensa de La Vanguardia en las que exaltaban la frescura y la corpulencia del tintillo.
!Ah! Y el último grito, pasar el rosado por el tacorro. Meten el mejor mosto a fermentar en el roble y encima te quieren cobrar el doble. Verás que al final desaparecerán como con los buenos vinos tintos jóvenes. Si metes lo mejor a envinar toneles, en un año más les duplicas la rentabilidad.
NULL dijo
Juan Carlos,
Quizás es que el cibercensor de las narices se ha vuelto de mi bando e identifica lo de "the pain in Spain...":-)
¿Que acidifican? ¡Noooooooooooooooooooooooooooo! ¿Pero cómo va a ser posible semejante cosa?
Y lo del tacorro, pues mucho han tardado. El probelma con la ocntrarrevolución es lo lenta que va. Porque se dice mucho por ahí que la gente anda rechazando la madera. Pero cada día tengo más noticias de roble nuevo por aquí y por allá.
Buscaré lso vinos. Hasta va y em acerco a la tienda aquella de vinos españoles en el Village, la de la dependienta guapísima. A ver si por ahí.
M.
Felipe Méndez dijo
A porprósito, échale una mirada a Eric Asimov en su ultimo post en The Pour. Aparecieron hordas de desencantados sino derechamente aversivos de los rosé.
http://thepour.blogs.nytimes.com/2007/07/19/rose-reluctance/
NULL dijo
Lo ví hace unos días. Suerte tengo, que ese problema no me aqueja ni de lejitos.
M.
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