La verdad sobre el caso Camblor

Cierto es que La otra botella anda algo escasa de entregas frescas últimamente. Donde antes era un muy prolífico hiperbloguero, ahora se me hace sumamente difícil encontrar el tiempo para soltar una de las mías aquí, aunque sea una vez a la semana.

Lo peor de todo es que tengo muchísimo material acumulado. Hay notas de cata que amenazan ya con perder toda relevancia. Hay apuntes varios de eventos que casi he olvidado. Los compendios y las crónicas se me quedan por hacer y, ante una avalancha de trabajo del de verdad, la otra botella que debía irse al oleaje con mensaje amenaza con caer vacía en el mar.

Extraño mucho a Nueva York, ya lo he dicho hasta el hartazgo. Pero no he puntualizado sobre una de las cosas que más extraño: Trabajar desde casa, haciendo yo mismo mi propio horario de oficina y teniendo la posibilidad de adaptarlo a una vida llena de estímulos no laborales. Ahora mis circunstancias han cambiado. Trabajo en una oficina “normal” todos los días y, aunque no soy de los que ponchan tarjeta ni nada por el estilo, estoy constantemente consciente de mi multitud de responsabilidades. “El blog puede esperar” se ha convertido en una de las mantras negativas de mi diario existir. También “Bueno, otra noche más sin cocinar, porque no hubo tiempo de ir a comprar ingredientes”. Y no se nos olvide: “¡Lo que daría yo por algo de vino decente!”

Pero bueno… Entré a contarles lo que me ha tenido completamente arrollado en las últimas semanas, un proyecto inmenso con un montón de partes móviles de las cuales era yo siempre el responsable final.

La empresa en la que trabajo, que es la de mi familia y es un grupo de tiendas de mobiliario e interiorismo no especialmente pequeñas, éllas, acaba de inaugurar una fenomenal nueva tienda en Punta Cana, una bellísima zona turística de la República Dominicana cuyo nombre deberá sonarles a muchos de ustedes, particularmente los europeos. Sol, playas preciosas y tantas cosas disfrutables. Y nosotros, con seis mil metros de exhibición y un coctel inaugural que al final se dió hasta mejor de lo que esperábamos.

En la planificación y promoción del evento, en la infinidad de trabajillos de diseño, de publicidad, de relaciones públicas que requiere llevaba yo la mejor parte del mes de junio y la primera semana de julio. De resultas, pobrecito blog. Bueno, y ahora tienen ustedes donde decorar los apartamentos que se compren en Punta Cana y Bávaro, así como también un lugar donde verme “en vivo” de vez en cuando, lo que no es poca cosa.

En fin, que esto no tendría nada en absoluto que ver con vino, pero voy a hacer que tenga que ver. Lo mejro de tener este blog tan mío y medalaganario es que al final de todo puedo jugar un poquito y buscar conexiones que podrían eludirme en un contexto más regimentado.


Es que algo de muy bueno me las arreglé para consumir durante la fiesta. Consciente de que tendría que mantenerme lo más fresquecito (léase “evitar sudar como un puerco”) y coherente posible durante unas cuantas horas en las que probablemente podría comer muy poco, me llevé de mi haber casero una botellita de blanco modestillo en alcohol. Era el Josef Leitz, Riesling QbA Trocken “Eins-Zwei-Dry”, Rheingau 2007, una botella que compré en mi último regreso a Nueva York hace un mes, de riesling completamente seco a 12% justito de alcohol por volumen. Previsiones de quien tiene que hacer como uno de los anfitriones de una fiesta con una concurrencia de seiscientos y pico. Curso de acción recomendable para todo el que se vea ante una situación similar en el futuro, etc.

Me pasé la botella casi entera yo solito, gracias a un servicial camarero a quien se la confié, que veló por que mi copa siempre contuviera algo de líquido, por lo del “look”.

Creo que no pude elegir mejor vino. Perfecto para el lugar. Como dije, completamente seco. También con una mineralidad potente, hasta exuberante, de esas que saltan de la copa sin particular provocación. Lo curioso es que éste es un riesling que huele a mar. No, no me estaba dejando sugestionar por el aroma del entorno, que definitivamente huele a eso. Lo que había en el aire y lo que brotaba de mi copa, aunque de carácter muy afín, eran de origen muy distinto. Me hacían pensar en como las mejores armonías en los mejores discos que recuerdo tienden a ser de una misma voz cantando en registros diferentes—pienso, por ejemplo, en Marvin Gaye grabando What’s Going On? Y me hace todo el sentido del mundo…

Pero no voy a dejarme llevar por la imagen musical a un discurso tangencial. Se trata de un riesling compacto, fresco y vibrantemente cítrico detrás de toda esa mineralidad tan sorprendentemente marina. Largo y muy grácil. El trópico necesita más vinos así, no me canso de decirlo. Yo me sentía sumamente feliz. Ví a muchos de los invitados bebiendo—pro voluntad propia—tinto (creo que era CVNE Crianza 2005, que no está nada mal si hay aire acondicionado) y la verdad es que no comprendo la proclividad tintófila de mi gente.

A ver si pronto les traigo algo con más vino. Pero al menos saben ya ustedes en qué ando… Ah, y por si inaugurar nueva tienda no fuese suficiente satisfacción, fuí testigo de un par de puestas de sol espectaculares y, lo más importante, del primer bañito en el mar Caribe de mis hijos.

Escrito por: manuel-camblor 11 comentarios 09 Jul 2008 URL Permanente

11 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Vins i més

Vins i més dijo

Ánimo compañero, ya vendrán días más laxos. De todas formas reconozco que se hace angustioso ver todos los días el blog y que son pocas las actualizaciones. Habrá síndrome de abstinencia a los buenos blogs como el tuyo.

Joan Gómez Pallarès

Joan Gómez Pallarès dijo

Menudo trabajazo, amigo! Parece que hemos coincidido en un cierto colapso: el mío es del tipo que sufriste hace bien poco, traslado de piso, aunque sin tantos Km como tú. Pero me tiene frito el asunto y con poco, muy poco tiempo para escribir correctamente.
Saludos!
Joan

plcm dijo

Amigo Cambor, el tiempo que uno puede disponer para si mismo y gozar de sus vicios y gustos tan razonables como necesarios, peligra, digamos que la tenemos en precario. No por que el refrán diga mal de muchos consuelo de tontos, hemos de consolarnos ni aceptar que de tontos sea.
Ya vendrán tiempos mas ordenados, o eso me digo hoy otro día mas (me temo que si va a ser que soy tonto por creérmelo)
Un abrazo de los fuertes. PedroC.

javier

javier dijo

Manuel, felicitaciones por el evento y exito en el emprendimiento. En casi todo evento el dueno de casa tiene una botellita escondida pero esconderla con mas de 600 personas deberia entrar al libro Guiness. Un trabajo de artista..... Saludos y que siga el blog.

rp

rp dijo

hola M,
me alegra volver a leerte. la tiendita de 6000 metros pinta bonita. seguro que triunfas, pero de todas formas te voy a desear suerte.

si tanto te echamos de menos y si con tanta frustración escribimos tu enlace al encontrar que no hay nada nuevo, quizás deberíamos pasar de las palabras a los hecho y cotizarte una Personal Assitant que te libere un poco o que por lo menos te vaya traduciendo todas las notas que tienes pendientes..

aunque yo creo que si ante la frustración y el desánimo general, empieza a bajar el número de visitas y por lo tanto los ingresos atípicos por publicidad, el que de verdad tendría que tomar nota es Casimiro.. jeje... que se estire un poco y si no te paga a tí, como debiera, que te pague a la asistencia para que nos des más contenidos... que me dices Casimiro.. bueno antes de decirme nada, cuenta hasta diez que sólo te estoy vacilando...

saludos desde el caribe riojabajeño... 34º a la sombra esos sí 43% de humedad...

Letroncio

Letroncio dijo

Buenas Manuel, dentro de lo malo, de alguna manera veo que te vas apañando. Espero que todo mejore en el asunto vínico y sigas bien en todos los demás. ¿Nadie de entre los invitados quería de ese vino blanco que tu bebías? ¿Sólo había el CVNE?

Un saludo

Aitor.

manuel-camblor dijo

Javier,

Lo bueno de que exista un pantry para los ejecutivos en las oficinas del local y ser uno de esos ejecutivos, además de haberme agenciado un camarero leal a la causa, fue que mi copa no se vaciaba. Del "Eins-Zwei-Dry" nada más tenía una botella, por lo que ésa me la cuidaron muy bien y se me pedía mi venia cada vez que de éla iba a servirse algo. Vamos, que en esa obra tuve colaboradores.

Aitor,

Aparte del CVNE creo que había un tinto chileno (¿Tarapacá?) y un blanco chileno, que si mal no recuerdo era un sauvignon correctito de Viña Mar, o algo así. Aunque me parece que la mayoría de la concurrencia era más de espirituosas, ví a algunas personas bebiendo vino. Entre ellas reconocí a algunos aficionados al vino con los que en alguna cata había coincidido y a un par de ellos convidé a participar de mi selección personal, mientras duró la botellita. Luego, en previsión de que hubiese más demanda de riesling y porque, como dije arriba, del Leitz sólo tenía esa botella, abrí dos del "Charm" 2005 de Georg Breuer, igual de refrescante aunque un poco más corpulento. Se fueron las dos bastante pronto y después de ahí ya no pude brindar más.

RP,

Muy jodido es lo de que los chicos de lomejordelvinoderioja.com no hayan asignado a una asistente tan políglota e intelectualmente superdotada como guapa (porque solamente aquí tengo que resignarme a que mis asistentes no estén buenas, ya que meten la cuchareta en su contratación tanto mi mujer como mi madre, que es mi jefa). La verdad que es un gran fallo de su parte, casi tan grande como ese ocndenado URL que escogieron para el portal.:-)

Por otra parte, me he visto tentado a dejar a dos macacos en mi despacho con la computadora encendida y el browser fijo en el editor de mi blog, a ver si, así por casualidad y de camino a teclear las obras completas de Shakespeare y el Quijote que se les requiere, teclean el resto de la obra de Camblor.

M.

Jesus

Jesus dijo

Quizá un macaco se llame Pierre y el otro Menard, pero "no hay tu tía" ;-)
jesus

manuel-camblor dijo

Ahí la conexión borgiana va un poquito más hondo, Norjillo. Mis macacos se llaman Bouvard y Pécuchet.

M.

IGLegorburu

IGLegorburu dijo

Vaya con la tiendita...! Normal que andes más ocupado con tantos temas. ¿Qué tal andan los temas inmobiliarios por aquellas tierras en eso de los apartamentos que comentas? Aqui es que esto del ladrillo sostiene demasiadas cosas...y muchos naipes juntos igual se desmoronan.

Pero dale caña en el blog a esas reuniones pasadas en tu retorno a la Manzana...

Supongo que a la "jefa" pequeña y al otro Boss eso del Caribe les habrá gustado ¿no?.

Un abrazo

manuel-camblor dijo

Iñaki,

El litoral de Bávaro-Punta Cana creo que está en vertiginoso desarrollo, camino a un boom espectacular (la gente dirá que se ha desarrollado muchísimo y que el boom eb cuestión es ya, pero yo mantengo que lo mejor está por venir). Antes por ahí imperaba mucho el turismo "de paquete" cono todo incluido. Ahora la cosa va cambiando y hay muchos más desarrollos de lujo o en plan "boutique", así como mucho más ya no de hoteles, sino de proyectos residenciales. Tenemos clientela del mundo entero que ha apostado por la zona para sus casas de playa. Y con lo bellas que son las playas allí, lo comprendo perfectamente.

Claro, como toda zona en franco desarrollo, hace falta mucho y hay muy buenas oportunidades de negocio para quien pueda invertir suficiente capital y energía. No solamente te recomiendo considerar el mercado inmobiliario, donde hay excelentes propuestas casi a todos los niveles de precio (desde un piso de playa de precio asequible pero muy buenas prestaciones hasta una mansión alucinante), sino que también uno puede mudarse a tiempo completo y ganarse la vida allí. Hay mucho de aventura al poner un negocio en Punta Cana. Nosotros le entramos y celebramos que vengan otros a hacer lo mismo.

Y hasta aquí el infomercial de la Zona Este, que después dicen que soy un agente pagado de ellos también...:-0

A la Bossita le encanta el mar. El Bossito, sin embargo, salió a su padre. No le gusta mucho la playa. Ya sabes, yo soy uno de esos "caribeños de salón".

M.

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Sobre este blog

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La otra botella

Educado y sobrediplomado en un montón de disciplinas que no le sirven para nada (o casi nada), hoy día Manuel Camblor se dedica a menesteres para los que nunca estudió formalmente. Tras un par de décadas perdidamente enamorado de la cultura del vino, Manuel se considera a sí mismo más apasionado que nunca y está suficientemente seguro de sus propios gustos vínicos como para poder hablar libre y honestamente de ellos, contando de paso alguna que otra historia que quizás pueda deleitar y edificar a los cuatro gatos que decidan leerle. La Otra Botella es un blog en que Manuel vierte sus opiniones personales sobre vino, vida y cultura. Aquí a veces crea controversias, a veces acuerdos. Aquí se divierte en los gentiles artes de hacer amigos y enemigos.

Actualmente Manuel reside con su esposa Josie y sus hijos Julián y Sabina en Santo Domingo, República Dominicana. En sus ratos libres está reaprendiendo a tocar la guitarra como debe ser y pretende, a sus cuarenta abriles matariles, formar una banda de salsa-punk-funk.

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