Yorgos Lanthinos en la cartelera de La Rioja

Nicole Kidma

Nicole Kidman

 La cartelera de cine comercial que entra mañana en La Rioja deja la margen alguna de las propuestas más reveladoras en cuanto a películas teñidas de cierta aura muy esquinada. Me refiero a ese tipo de cine que se pasa por los festivales, arranca algún que otro premio, consigue distribución y poca atención por parte de la distribuidora de cara a su publicidad previa al estreno del filme. Me estoy refiriendo al largomtraje del realizador español Antonio Méndez Esparza La vida y nada más que logró rodar en Estados Unidos y que formaba parte de la sección oficial a concurso del festival de cine de San Sebastián.

Filme extremo y duro, que se posiciona al lado de las minorías raciales y que trata de armar un rasposo drama en torno a una madre de familia con dos hijos, un trabajo de camarera en un local de comida rápida, un marido en la cárcel y un hijo adolescente abocado a entrar en contacto con facilidad con los problemas. Así las cosas, no es una situación agradable ni fácil de lidiar. Bastante hace la protagonista con tratar de implantar una educación correcta y satisfactoria en un entorno complicado y sobresaltado en ocasiones. Su labor como madre y mujer trabajadora es impecable. Su esfuerzo y entereza es admirable y valiente. Sabe lo que tiene en casa y hasta donde puede llegar. Pero nadie le puede negar que quiere lo mejor para sus criaturas entregándoles una filosofía de la vida basada en la practicidad. La vida y nada más también sigue las correrías del hijo adolescente. Un muchacho díscolo, pero de buen corazón y talante, que ha crecido bajo la sombra de su madre y sin la presencia de un padre, que debe cuidar de su hermana pequeña y que de vez en cuando se ve mezclado en asuntos inquietantes.

Fotograma de La vida y nada más

Fotograma de La vida y nada más

Se trata de una buena película. Más que estimable. Realizada con mimbres independientes. Tiene una carga dramática contundente y su estilo es directo y de tono documental. Es de los largometrajes que te crees la historia que cuenta. Su narración es vigorosa y su toque visual áspero.

Este no estreno no empaña, por otra parte, la llegada de un filme que podría denominar bajo la etiqueta de cine de “autor”. Se trata del filme El sacrificio del ciervo sagrado, otra visceral mirada del cineasta griego Yorgos Lanthinos. Todavía con el poso dejado por su anterior y extraño trabajo, Langosta, vuelve a recurrir para uno de los principales papeles con el actor Colin Farrell, en el rol de un eminente cirujano asolado por una serie de controvertidos dilemas. La actriz australiana Nicole Kidman hace de esposa y en la acción es una reputada oftalmóloga. Un matrimonio de gente de ciencia, cuyos trabajos están vinculados a la salud y a procurar lo mejor para sus pacientes, que son padres de dos niños y que se vida fluye ceñida al protocolo de confort y estabilidad social y económica. Sin embargo, un asunto relacionado con el trabajo de Farrell y vinculado a un paciente, trastocará la línea de flotación no sólo del matrimonio sino también de la familia. Los nubarrones negros caerán sobre la distinguida pareja y nada será igual que antes.

La pareja protagonista en El sacrificio del ciervo sagrado

La pareja protagonista en El sacrificio del ciervo sagrado

Lanthinos, malévolo y perturbador, vuelve con sus relatos ásperos y extraños, deformando cualquier concepto de naturalidad para conducir las historias hasta terrenos fantasiosos donde la normalidad es alterada hasta extremos surrealistas. Qué duda cabe que este cineasta no deja indiferente a nadie. Sus guiones se alejan de cualquier convencionalismo. Describen universos al margen de las normas establecidas y distorsiona la realidad. Y carga contra la familia sus deseos provocadores.

La película española de la semana es una comedia ácida sobre el imbécil comportamiento de la raza humana por culpa del sulfuroso invento de las redes sociales. Álex de la Iglesia se encarga de dibujar una típica reunión de amigos que termina hecha unos zorros por culpa de los pícaros mensajes que reciben sus actuantes. Perfectos desconocidos es la versión made in spain de la Iglesia de la película Perfetti Sconusciutti dirigida por Paolo Genovese. Tuve ocasión de ver el filme italiano en agosto del año pasado. El guión de Filippo Bologna y Paolo Costesla tenía una estructura teatral. La acción se desarrollaba casi en su totalidad en el lujoso ático de un exitoso cirujano plástico y su mujer. Esta pareja invita a cenar a tres parejas más y un amigo soltero.

Imagen del filme italiano Perfetti sconosciutti

Imagen del filme italiano Perfetti sconosciutti

Para escapar de la atonía y un ambiente soso y algo decadente, deciden de manera unánime imponer un curioso y excitante juego. Poner todos los móviles en el centro de la mesa y leer o escuchar entre todos los mensajes o llamadas que llegan, sin importar quién las recibe. Parece una cosa frívola y tontorrona. Una vía de fuga a conversaciones triviales, monótonas y sin sustancia. A partir de este juego, bastante malévolo, los guionistas abren sus aviesas intenciones y despliegan un arsenal de inquinas para estropear la velada y alumbrar secretos que pondrán en jaque a algunas parejas. Lo anónimo deja de ser oculto y pasa a tener rango de divulgación. No se permite la censura y todos están expuestos a la inclemencia de la arbitrariedad de los mensajes, sean moderados o tengan un tinte cachondo y comprometedor.

Intérprete de la película de Álex de la Iglesia

Intérprete de la película de Álex de la Iglesia

Como se decía en el filme original italiano <Esta noche todo es público>. También apuntaba, sobre todo la figura de Rocco, el propietario de la casa y cirujano de estética corporal, que un matrimonio resiste si uno de los dos da un paso hacia atrás. Y ese acto debería entenderse no como un gesto de cobardía, ni mucho menos, si una manera de preservar la estabilidad de la pareja. Todo esto, por supuesto, antes de comenzar la cena y antes de poner en marcha tan desquiciado entrometimiento en los misterios oscuros de los demás que va a provocar verdaderos seísmos emocionales. Una crítica a las redes sociales que provoca desconfianzas y que será el material que maneje el extrovertido Álex de la Iglesia en Perfectos desconocidos. Para ello cuenta con un plantel de actores formidables, comenzando por el siempre irónico Eduard Fernández y continuando con Belén Rueda, Juana Acosta, Eduardo Noriega, Dafne Fernández, Ernesto Alterio, Pepón Nieto y Beatriz Olivares.

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