La Rioja

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SD Logroñés-UD Logroñés: el partido de los dos discursos
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José Martínez Glera | 20-12-2012 | 21:40

Mañana juegan SD Logroñés y UD Logroñés. Si gana uno, pierde el otro. Esa es la tragedia.  Si empatan… el punto no sirve para mucho. Es el derbi. El no va más. Es lo que hay. Es la herencia que deja el esperpento. Hay que convivir con ella, pero no hay motivo para acatarla con sumisión.

Para unos es una fiesta; para otros casi un funeral deportivo. Es la representación de la libertad futbolística, pero también de la división. En esta tierra pocos entienden situación como ésta; fuera de La Rioja no la entienden. Y cuando intentan comprenderla acaban agotados y con una frase: no lo entiendo. Pues mira, aquí somos así.

Digo que es una tragedia, porque si gana la SD Logroñés habrá cortado la reacción de la UD Logroñés en un mes en el que suma siete de los nueve puntos jugados; y si gana la UD Logroñés habrá impedido que la reacción de la SD Logroñés al salir de la plaza de promoción se haya reafirmado. Es una lucha cruel. Es un primer paso. Porque la tragedia es que se dé un partido que es difícil de entender porque frena la progresión, si es que hay, de este deporte entendido como algo más que dar patadas a un balón.

No me sorprende escuchar y leer a Agustín Abadía y Pepe Calvo. “Un único Logroñés sería lo mejor para la ciudad”. La frase textual es propiedad de Abadía. Pero la de Pepe Calvo es muy similar. Son hombres de fútbol. Abadía ha dado mucho al Logroñés y el Logroñés le ha recompensando. Sin embargo, ese pensamiento que aflora en algunos aún permanece oculto. Más de uno se sorprendió porque lo mismo que escribo lo dije el pasado lunes en Minuto 90 de TVR. Es lo que pienso. Es muy difícil que cualquiera de los dos clubes tenga futuro por separado… salvo que uno desaparezca. Desaparecer porque no puede o quiere seguir. La gestión de la gente que trabaja en la SDL tiene un enorme mérito y desborda romanticismo, pero el fútbol exige mucho más. La gestión de la UDL tiene más sombras que luces, pero cuenta, y por extensión el fútbol riojano, con un mirlo blanco de los que ya no se encuentran: un propietario con dinero. Son dos conceptos diferentes y respetables, pero no me negarán ustedes que desde que Marcos Eguizábal vendió el Logroñés, los mirlos blancos han dejado paso a los buitres. Y carroñeros. En Segunda B no se invierte dinero, se pierde. Incluso en Primera y Segunda División. ¿Deportivo de La Coruña?

Hay gente del fútbol que estos días me ha felicitado por hablar con claridad, por expresar en voz alta lo que muchos piensan pero callan. Lógicamente otros me habrán criticado, vamos que me han puesto a parir, en jerga de la calle. Me da igual. Sinceramente. Durante estos trece años de recesión futbolística en Logroño y en La Rioja me han dicho de todo.

Incluso, y no pretendo ser ventajista, me planteo si esos 400.000 euros públicos que Ayuntamiento y Comunidad invierten a través de la vía de subvención a los dos equipos están bien empleados con las necesidades actuales. Sirve para muy poco. Deportivamente, para casi nada. Socialmente, para pasear el nombre de Logroño y de La Rioja por campos y ciudades, aunque no entiendan qué pasa con el fútbol en Logroño. Un gran campo (poco que ver con el proyecto, por cierto) pero sin un equipo de referencia. Continente sin contenido.

No sé por qué presumo un verano intenso. Cuando política y deporte se hacen carantoñas, el ligue suele acabar en ruptura. No casan bien. Pero dado que la clase política tiene tal poder, DEBE gestionar bien su economía y por extensión una  ciudad y una región. Bueno sería que pensara en algo más que en un puñado de votos al tomar su decisiones. El Logroñés fue una arma política en manos de ellos que les sirvió para hacerse fotografías cuando todo eran risas y cánticos y para no reconocerlo y abochornarse cuando se ligó al sexo, por citar un momento concreto. El Logroñés hizo mucho por esta  tierra y en esta tierra hicimos poco, muy poco por él. Exigir. ¿Poner? Déjenme pensar… NO. Por cierto, ¿saben que en el Paseo de la Castellana de Madrid vive más gente que en Logroño?. Y sólo hay un equipo en la Castellana. Era un pequeño paréntesis. A lo que vamos. El partido de mañana es un fiesta, una auténtica fiesta.