Para la imagen. Mírate. Corriendo como alma que lleva el diablo, cual Vaquilla tras un palo mal dado. Tres calles, tres calles de mierda dejando a perseguidores atrás, o tú o ellos, sin dejarte coger, con dos cojones. Avanza, sigues corriendo, ¿te ves? Son solo tres calles, una carrera de aficionados, en el instituto tenías mejor marca. En ese momento, ese es el momento, mira a cámara lenta como flojean tus piernas, tiemblan, parece que pisas merengue, el asfalto parece bizcocho o son tus piernas las que se hunden, no aguantan. Ahí, en ese momento caes, de costillas contra el suelo, como en la canción. Mira esa cara, te ibas a dar por vencido, lo ibas a hacer, te hubieras dejado coger pero te levantas y cojeando lo más deprisa que puedes sigues en tu huida, no te vas a dejar coger, aguantarás hasta el último respiro, ya vendrá después el dolor de costado que no desaparecerá en dos meses pero en ese momento sigues adelante, echando los pulmones por la boca, como un Vaquilla cualquiera sigues adelante, no te vas a dejar coger. Todavía no lo sabes pero es un gran comienzo.

