«Con la forastera», un poema de Roberto Fernández Retamar

Pues no tendrán en común ni un idioma
(No digamos una ciudad, un hogar, un hijo),
Ni siquiera esas canciones, esos sitios,
Esos olores que acaso sólo nos parecen hermosos porque
nos recuerdan un recuerdo,
Porque nos recuerdan a nosotros mismos, y quizá lo que
llamamos belleza
No sea sino la terca persistencia del ser más allá de sí mismo,
Más allá de su lugar y su tiempo, como la luz de un astro
hace siglos apagado.
Pero astros sí tendrán en común. Al levantar los ojos
No habrá en el cielo país extranjero.
Aquellas estrellas son estas mismas estrellas,
No distan más de esa ciudad lejana que de ésta.
Aquellas montañas y este mar les son igualmente familiares
O igualmente extraños.
Y también unas desperdigadas horas de febrero
pertenecientes para siempre
Al insaciable pasado.

De Siempre por primera vez

61 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Y.

Y. dijo

un claro indicio de la naturaleza fascista del régimen de La Habana son las tres penas de muerte decretadas y cumplidas contra tres presuntos secuestradores de la lancha en que trataban de escapar de la isla. Castigo contra enemigos internos, contra el poder extranjero que, siendo traidores, iba a darles refugio y dejarlos impunes, escarmiento al resto de la población, los fusilamientos fueron también alusión al origen violento del régimen, y a los infames paredones sobre los que erigió su poder.

Culto desenfrenado a la muerte y a la violencia, esas penas de muerte fueron avaladas por un poeta e intelectual, ROBERTO FERNÁNDEZ RETAMAR, miembro del Consejo de Estado, organismo que, según la legislación vigente en Cuba, debe ratificar toda pena de muerte -un solo voto en contra impide la ejecución. Hacer cómplice a Fernández Retamar de estas acciones -no sabremos si por miedo o por convicción propia hasta que éste se declare- sirve el doble propósito de legitimarlas y simultáneamente aniquilar toda posible oposición intelectual. Cómplice o no, FERNÁNDEZ RETAMAR es otra víctima del fascismo cubano, porque como poeta e intelectual ha sido aniquilado.

Yop

Yop dijo

Vaya, no sólo era Castro, la pena de muerte (abominable) es legal en Cuba, su soberanía es un asunto interno, digo yo, también en otros países de su hemisferio que se erigen como ejemplo de libertad. ¿Cualquier escritor de cualquier estado norteamericano es una víctima porque en él exista la pena de muerte y él desempeñe un cargo público? Ojalá que sí, que no exista la pena de muerte en ningún lugar del mundo, oye, y que se acabe el terrorismo también.

Ramiro

Ramiro dijo

Es un poeta excelente, no mezclemos la política con las letras si no tendríamos que fulminarnos a Rosales y a muchos otros más en España.

Excelente poeta

Excelente poeta dijo

1930. Nace en La Habana, el 9 de junio.

1950. Para su obra publicada ver Bibliografía.

1951. Colaborador de la revista Orígenes.

1948-1952. Cursa estudios de Humanidades en la Universidad de La Habana. Recibe (1952) el Premio Nacional de Poesía.

1954. Doctor en Filosofía y Letras de la Universidad de La Habana.

1955-1956. París: Fue alumno del lingüista André Martinet.

1959-1960. Director de la Nueva Revista Cubana. Consejero cultural de Cuba en Francia.

1961-1964. Fundador de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, donde también fundó, junto a otras personalidades, la revista Unión (1962).

1965. Director de la revista Casa de las Américas.

1977. Fundador –y director hasta 1986- del Centro de Estudios Martianos y de su Anuario.

1980. Premio Latinoamericano de Poesía Rubén Darío por Juana y otros poemas personales.

1986. Doctor en Ciencias Filológicas.

1986. Profesor Honorario de la Universidad Mayor de San Marcos, Lima.

1988. Doctor Honoris Causa de la Universidad de Sofía, Bulgaria.

1989. Premio Nacional de Literatura.

1993. Doctor Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires, Argentina.

1994. Premio Internacional de Poesía Pérez Bonalde por su libro Aquí.

1995. Profesor Emérito de la Universidad de La Habana. Miembro de la Academia Cubana de la Lengua. Preside el jurado del XVII Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.

1998. Presidente del Consejo Asesor de la Oficina del Programa Martiano. Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular y miembro del Consejo de Estado.

1999. Se publica su libro Versos (Ed. Letras Cubanas) por la Colección Premio Nacional de Literatura.

2000. El Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana le dedicó un volumen de su serie Críticas: Roberto Fernández Retamar y los estudios latinoamericanos.

Vuelta de la antigua esperanza: (con dibujos de Agustín Fernández), La Habana, 1959.

En su lugar, la poesía: (diseño y dibujo de Fayad Jamís), Ed. La Tertulia, La Habana, 1959; 2a. ed., 1961.

Con las mismas manos. 1949-1962: (diseño de Tony Evora), Ed. Unión, La Habana, 1962.

Historia antigua: (con dibujo de Antonia Eiriz), Cuadernos de Poesía F.J., La Habana, 1964 (i.e., 1965); 2a. ed., Ed. Inventarios Provisionales, Las Palmas de Gran Canaria, 1971.

Poesía reunida. 1948-1965: (con portada de Fayad Jamís), Ed. Unión, La Habana, 1966.

Buena suerte viviendo: Ed. Era, México, D.F., 1967.

Que veremos arder: (con portada de Umberto Peña), Ed. Unión, La Habana, 1970. Este libro, con el título Algo semejante a los monstruos antediluvianos, se publicó simultáneamente en Barcelona, Ed. El Bardo.

A quien pueda interesar. (Poesía 1958-1970): Ed. Siglo XXI, México, D.F., 1970; 2a. ed., 1974.

Cuaderno paralelo: La Habana, Ed. Unión, 1973.

Circunstancia de poesía: Buenos Aires, Ed. Crisis, 1974; [2a. ed., aumentada], con portada de Umberto Peña, La Habana, Ed. Unión, 1977.

Revolución nuestra, amor nuestro: La Habana, Ed. Arte y Literatura, 1976.

Palabra de mi pueblo. Poesía 1949-1979: La Habana, Ed. Letras Cubanas, 1980; 2a. ed., 1985.

Circunstancia y Juana: México, D.F., Ed. Siglo XXI, 1980. Incluye Circunstancia de poesía [3a. ed.] y Juana y otros poemas personales.

Juana y otros poemas personales: [2a. ed.], Managua, Ed. Ministerio de Cultura, 1981; [3a. ed.], con dibujos de Mariano, La Habana, Ed. Letras Cubanas, 1981.

Poeta en La Habana: (selec. e introducción por José María Valverde), Barcelona, Ed. Laia, 1982.

Hacia la nueva: (con dibujos de Raúl Martínez), La Habana, Ed. Unión, 1989.

Hemos construido una alegría olvidada. Poesías escogidas (1949-1988): (selec. y prólogo por Jesús Benítez), Madrid, Ed. Visor, 1989.

Mi hija mayor va a Buenos Aires: (diseño de Pedro de Oraá), La Habana, Ed. Unión, 1993.

Algo semejante a los monstruos antediluvianos. Poesías escogidas 1949-1988: (ilustraciones de José Pérez Olivares), La Habana, Ed. Letras Cubanas, 1994.

Las cosas del corazón: (con dibujos de Roberto Fabelo), La Habana, Ed. Gente Nueva, 1994; 2a. ed., con nota introductoria de Mario Benedetti, Buenos Aires, Espasa Calpe, 1997.

Una salva de porvenir: (dibujos de Rolando Estévez), Matanzas, Cuba, Ed. Vigía, 1995.

Aquí: Caracas, Ed. Pomaire, 1995; 2a. ed. Santa Clara, Cuba, Ed. Capiro, 1996.

Esta especie de poema. Antolojía (sic) poética, edición (sic) de Josérramón Melendes, Río Piedras, Puerto Rico, Ed. QeAse, 1999.

Versos: La Habana, Ed. Letras Cubanas, 1999.

Libros de estudios o ensayos, en español

La poesía contemporánea en Cuba. 1927-1953: La Habana, Ed. Orígenes, 1954.

Idea de la estilística: Universidad Central de Las Villas, 1958; 4a. ed., La Habana, Ed. Pueblo y Educación, 1983.

Papelería: Universidad Central de Las Villas, 1962.

Ensayo de otro mundo: La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1967; 2a. ed., aumentada, Santiago de Chile, Ed. Universitaria, 1969.

Introducción a Cuba. Historia: La Habana, Instituto del Libro, 1968.

Calibán: México, D.F., Ed. Diógenes, 1971 y ediciones posteriores.

El son de vuelo popular: La Habana, Ed. Unión, 1972; 2a. ed., La Habana, Ed. Letras Cubanas, 1979.

Lectura de Martí: México, D.F., Ed. Nuestro Tiempo, 1972.

Para una teoría de la literatura hispanoamericana: La Habana, Ed. Casa de las Américas, 1975; 2a. ed., aumentada, Bogotá, Ed. El Huaco, 1976; 3a. y 4a. eds., aumentadas, México, D.F., Ed. Nuestro Tiempo, 1977 y 1981; 5a. ed., aumentada, La Habana, Ed. Pueblo y Educación, 1984; primera edición completa, Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, 1995.

Acerca de España. Contra la Leyenda Negra: Medellín, Ed. La Oveja Negra, 1977.

"Nuestra América y el Occidente": (con nota de Leopoldo Zea), número 10 de Latinoamérica. Cuadernos de Cultura Latinoamericana, México, D.F., Coordinación de Humanidades, Centro de Estudios Latinoamericanos, Facultad de Filosofía y Letras, Unión de Universidades de América Latina, 1978.

Introducción a José Martí: La Habana, Centro de Estudios Martianos y Ed. Casa de las Américas, 1978.

Calibán y otros ensayos. Nuestra América y el mundo: La Habana, Ed. Arte y Literatura, 1979.

Algunos problemas teóricos de la literatura hispanoamericana: Cuenca, Ed. Casa de la Cultura Ecuatoriana, 1981.

Para el perfil definitivo del hombre: (prólogo de Abel Prieto), La Habana, Ed. Letras Cubanas, 1981; 2a. ed., corregida y aumentada, 1995.

Entrevisto: La Habana, Ed. Unión, 1982.

José Martí: semblanza biográfica y cronología mínima: (en colaboración con Ibrahím Hidalgo Paz), La Habana, Ed. Política, 1982; [2a. ed.], Centro de Estudios Martianos, Ed. Pueblo y Educación, 1990.

Naturalidad y modernidad en la literatura martiana: Montevideo, Dirección General de Extensión Universitaria, Universidad de la República, 1986.

Ensayos: (conjuntamente con Adelaida de Juan), introducción de Leonardo Vicuña Izquierdo, notas de Cecilia Ansaldo Briones y Juan Hadatty Saltos, Guayaquil, Ed. de la Universidad de Guayaquil, 1988.

Algunos usos de civilización y barbarie, Buenos Aires, Ed. Contrapunto, 1989; 2a. ed., revisada, Buenos Aires, Ed. Letra Buena, 1993.

Ante el Quinto Centenario: Veracruz, Instituto Veracruzano de Cultura, 1992.

José Martí. La encarnación de un pueblo: Buenos Aires, Ed. Almagesto, 1993.

Fervor de la Argentina. Antología personal: (prólogo de Juan Carlos Volnovich), Buenos Aires, Ed. del Sol, 1993. Es un libro misceláneo, de prosa y verso, que incluye algunos textos ajenos.

Cuando un poeta muere: (dibujos de Rolando Estévez), Matanzas, Cuba, Ed. Vigía, 1994.

"Nuestra América": cien años, y otros acercamientos a Martí: (prólogo de Cintio Vitier), La Habana, Ed. Si-Mar, 1995.

Todo Calibán: (prólogo de Norma Fernández, dibujos de Julián Usandizaga), Buenos Aires, IDEP, Col. Milenio, 1995; [2a. ed., sin ese prólogo y esos dibujos], Concepción, Chile, Cuadernos Atenea, Literatura, 1998.

Cuba defendida: La Habana, Ed. Unión, 1996.

Recuerdo a: La Habana, Ed. Unión, 1998.

La poesía, reino autónomo: La Habana, Ed. Letras Cubanas, 2000.

Markan

Markan dijo

No, hombre, no, el terrorismo que no se acabe, porque si no tenemos terroristas ¿con quién vamos a dialogar para solucionar los conflictos?

Max

Max dijo

Qué ironía más gruesa y poco agraciada, querida Markan.

Yuri

Yuri dijo

“Si hoy por hoy existe una auténtica leyenda negra en América –afirma Fernández Retamar –, es la urdida en torno a mi patria chica, donde vivo (no obstante saberme cosmopolita y haber recidido felizmente, y pudiendo hacerlo, en otros países cuyos pueblos quiero, como los Estados Unidos y Francia) porque, debido a razones morales, me siento obligado a compartir sus carencias y riesgos, ya que su presunto pecado (…) es haberse propuesto un camino propio y justo, no exento de errores que no defiendo, aunque son inevitables en las cosas humanas, pero sobre todo no exento de dignidad”.

Y.

Y. dijo

¿Compartir sus carencias y riesgos? Sí, como miembro del Consejo de Estado Robertico debe compartir una cantidad de carencias que te cagas, como el resto de la nomenklatura, jejeje.

Calle San Gili

Calle San Gili dijo

Se ve por la demagogia que destilas que controlas un rato largo el tema. Anda y que de aireen el finstro.

 frutera

frutera dijo

Algunas ágrafas no saben callarse a tiempo y se las ve justificando, ya no por convicción sino por soberbia, lo injustificable. una pena.

calva y pilosa

calva y pilosa dijo

cuba dura

Juan Pablo B.

Juan Pablo B. dijo

Por favor les ruego que no sigan con esta carrera de cerrazón y desprecio. Esta claro que el problema de Cuba tiene más de una cara, lo que puede ser un debate interesante se convierte en una sucesión de insultos, ambigüedades y soplapolleces que se salen del tema propuesto. ¿Hay algo de malo en defender una postura sin utilizar la violencia? ¿Necesitan insultar al que piensa distinto para llevar razón? Sinceramente, creo que este blog y muchos de sus lectores nos merecemos comentarios y vecinos de más calidad.

Joe Dredd

Joe Dredd dijo

Joé Cabe eso de apoyar la pena de muerte no me lo esperaba de ti, colega.
Me has defraudado la verdad.

Imán

Imán dijo

Y que fuese gay tampoco, ¿no? Si publica a Reynaldo Arenas es que el Cabe es gay.

Joe Dredd

Joe Dredd dijo

no, no porque ya dejo claro el Cabe que Reynaldo Arenas era agente de la CIA, es lo de la pena de muerte lo que me pone mosca... Osea, que si en Cuba es legal, pues es legal y basta... Que decepcion mas grande madre.

Imán

Imán dijo

Yo no he entendido eso, lo que ha dicho es que Cuba es un pueblo soberano que puede elegir entre ilegalizarla o no, como Estados Unidos u otros, eso no significa estar a favor. El agente de la CIA era Raúl Rivero ¿no?

Joe Dredd

Joe Dredd dijo

El Cabe es un agente de la CIA! Eso explica muchas cosas...

Imán

Imán dijo

Joder Joe, te da tiempo a actualizar tu blog y hacer el gañán aquí, qué fuerte. ¡Que vuelva el Apuntador ya!

Maceo

Maceo dijo

Estados Unidos es un pueblo soberano??? Cabe mirátelo que estás patinando mucho mucho... Estados Unidos es un imperio fascista y terrorista, que lo compares con Cuba me genera asco y desprecio...

Imán

Imán dijo

A ver gañán, que no soy el Cabe, ¿sueñas con él? Vaya puñetera obsesión, y yo soñando con tiarrones todo el tiempo

DRAE en ristre:
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA - Vigésima segunda edición

soberano, na.

(Del b. lat. *superānus).

1. adj. Que ejerce o posee la autoridad suprema e independiente. Apl. a pers., u. t. c. s.

2. adj. Elevado, excelente y no superado.

3. adj. ant. Altivo, soberbio o presumido.

Sí, Estados Unidos es un pueblo soberano.

Ana

Ana dijo

Que el Cabe te de asco, oye, somos humanos, hasta lo puedo entender y eso que no se dirige a ti nunca ni para bien ni para mal; pero que estés todo el día aquí, obsesionado, cambiando de nicks continuamente e intentando reivindicarte a su costa es de asustar. Con todo el respeto del mundo, deberías mirártelo.

eroski

eroski dijo

el Cabe lleva aqui toda la mañana, poniendose morao de pastelillos, asi que no os paseis de listos

eroski

eroski dijo

oye que el Cabe lleva aqui toda la mañana, que no os paseis de listos joder que el no ha sido el de la pena de muerte que a sido otro que lo imita laosss!!!!!!!!!!!!!!!!

400

400 dijo

Estáis como cencerros.

Y.

Y. dijo

Neruda siempre trató a Retamar de "sargento literario" y en sus memorias escribe que "en La Habana y en París me persiguió asiduamente con su adulación. Me decía que había publicado incesantes prólogos y artículos laudatorios sobre mis obras. La verdad es que nunca lo consideré un valor, sino uno más entre los arribistas políticos y literarios de nuestra época".

Seminarista

Seminarista dijo

A mí me gusta el poema. Pongo en duda su arribismo ya que nunca lo invitaron a las célebres (por ello) Jornadas de Poesía en Español de Logroño.

Z.

Z. dijo

"Roberto Fernández Retamar es uno de los más significativos poetas de su generación [...] Es muy cubano, curtido por el árbol que golpea el árbol universal del conocimiento. Se esboza en él una alegría que marcha acompañada del destino opulento del cubano, del cubano mejor, que es universalmente sencillo."
José Lezama Lima

Y.

Y. dijo

"Universalmente sencillo"... ¡Qué guasa tenía Lezama!

X.

X. dijo

¿Bobo solemne? ¿Analfabeto en cuatro idiomas? No. Universalmente sencillo.

Y.

Y. dijo

"...se esboza en él una alegría que marcha acompañada del DESTINO OPULENTO del cubano..." ¡Cuánta gracia y qué mala uva gastaba el Buda de Trocadero!

ares

ares dijo

Precioso poema, me encanta este autor.
un saludo

Z.

Z. dijo

Gran poema.

D. Mear

D. Mear dijo

Carta de Julio Cortázar a Roberto Fernández Retamar sobre la muerte del Che

París, 29 de octubre de 1967
Roberto, Adelaida, mis muy queridos:
Anoche volví a París desde Argel. Solo ahora, en mi casa, soy capaz de escribirles coherentemente; allá, metido en un mundo donde sólo contaba el trabajo, dejé irse los días como en una pesadilla, comprando periódico tras periódico, sin querer convencerme, mirando esas fotos que todos hemos mirado, leyendo los mismos cables y entrando hora a hora en la más dura de las aceptaciones. Entonces me llegó telefónicamente tu mensaje, Roberto, y entregué ese texto que debiste recibir y que vuelvo a enviarte aquí por si hay tiempo de que lo veas otra vez antes de que se imprima, pues sé lo que son los mecanismos del télex y lo que pasa con las palabras y las frases. Quiero decirte esto: no sé escribir cuando algo me duele tanto, no soy, no seré nunca el escritor profesional listo a producir lo que se espera de él, lo que le piden o lo que él mismo se pide desesperadamente. La verdad es que la escritura, hoy y frente a esto, me parece la más banal de las artes, una especie de refugio, de disimulo casi, la sustitución de lo insustituible. El Che ha muerto y a mí no me queda más que silencio, hasta quién sabe cuándo; si te envié este texto fue porque eras tú quien me lo pedía, y porque sé cuánto querías al Che y lo que él significaba para ti. Aquí en París encontré un cable de Lisandro Otero pidiéndome ciento cincuenta palabras para Cuba. Así, ciento cincuenta palabras, como sin uno pudiera sacarse las palabras del bolsillo como monedas. No creo que pueda escribirlas, estoy vacío y seco, y caería en la retórica. Y eso no, sobre todo eso no. Lisandro me perdonará mi silencio, o lo entenderá mal, no me importa; en todo caso tu sabrás lo que siento. Mira, allá en Argel, rodeado de imbéciles burócratas, en una oficina donde se seguía con la rutina de siempre, me encerré una y otra vez en el baño para llorar; había que estar en un baño, comprendes, para estar solo, para poder desahogarse sin violar las sacrosantas reglas del buen vivir en una organización internacional. Y todo esto que te cuento también me averguenza porque hablo de mí, la eterna primera persona del singular, y en cambio me siento incapaz de decir nada de él. Me callo entonces. Recibiste, espero, el cable que te envié antes de tu mensaje. Era mi única manera de abrazarte, a ti y a Adelaida, a todos los amigos de la Casa. Y para ti también es esto, lo único que fui capaz de hacer en esas primeras horas, esto que nació como un poema y que quiero que tengas y que guardes para que estemos más juntos.

Che
Yo tuve un hermano.

No nos vimos nunca
pero no importaba.

Yo tuve un hermano
que iba por los montes
mientras yo dormía.
Lo quise a mi modo,
le tomé su voz
libre como el agua,
caminé de a ratos
cerca de su sombra.

No nos vimos nunca
pero no importaba,
mi hermano despierto
mientras yo dormía,
mi hermano mostrándome
detrás de la noche
su estrella elegida.

Ya nos escribiremos. Abraza mucho a Adelaida. Hasta siempre,
Julio

Extraída del libro "Fervor de la Argentina" de Roberto Fernández Retamar
993, Ediciones del Sol, Buenos Aires, Argentina

Apuntador Literario

Apuntador Literario dijo

PARA UNA BIOGRAFIA DEL CHE

POR José Vilasuso

INTERNET. Richard Dido ensayista suizo, admirador de Ernesto Guevara, acaba de publicar su Biografia del Che. A fin de enriquecer aportaciones sobre el guerrilero argentino, me permito acotar informes pertinentes.

En enero de mil novecientos cincuenta y nueve trabajé a las ordenes del conocido dirigente en la Comision Depuradora, Columna Ciro Redondo, fortaleza de La Cabaña. Recien graduado de abogado y con el entusiasmo propio de quien ve a su generación subir al poder. Formé parte del cuerpo instructor de expedientes por delitos cometidos durante el gobierno anterior, asesinatos, malversaciones, torturas, delaciones, etc. Por mi escritorio pasaron expedientes de acusados como el comandante Alberto Boix Coma, quien reportaba los partes de guerra gubernamentales y Otto Meruelo, periodista. La mayoría de los encartados eran militares de baja graduacion, y politicos sin relieve ni carisma. Por su parte, los testigos fueron jovenes fogosos, revanchistas, ilusos o pícaros deseosos de ganar méritos revolucionarios. Recuerdo a un teniente apellidado Llivre, de acento oriental, que me azuzaba. "Hay que dar el chou, traer de testigos a revolucionarios de verdad, que se paren ante el tribunal y pidan a gritos; justicia, justicia, paredón, esbirros.. Esto mueve a la gente." El entonces comisionado por Marianao, una vez nos exhortó, "A estos hay que arrancarles la cabeza, a todos."

De inicio componóamos los tribunales letrados civiles y militares, bajo la direccion del capitán Mike Duque Estrada y los tenientes, Sotolongo, Estevez, Rivero que terminó loco y los fiscales Tony Suarez de la Fuente, Pelayito apellidado "paredón o charco de sangre," entre otros, quienes en su casi totalidad desertamos a causa de los excesos a la vista. Posteriormente aforados sin instrucción legal, ocuparon nuestros puestos. Hubo familiares de víctimas del anterior régimen a quienes cupo juzgar a los victimarios. Entre ellos, el capitán Oscar Alvarado, cuyo hijo Oscarito, fuera horriblemente ultimado por paramilitares. Pero Alvarado dejó un rastro de cordura y equidistancia a la hora de dictar sentencias. El primer procesado que tuve ante mis ojos se llamaba Ariel Lima, exrevolucionario pasado al bando gubernamental, su suerte estaba echada; vestía de preso, lo vi esposado y los dientes le temblaban. De acuerdo a la ley de la Sierra, se juzgaban hechos sin consideración de principios juridicos generales. El derecho de Habeas Corpus habia sido suprimido. Las declaraciones del oficial investigador constituían pruebas irrefutables. El abogado defensor limitaba su acción a admitir las acusaciones aunque invocando la generosidad del gobierno, solicitaba una disminución de la condena. Por aquellos dias Guevara era visible con su boina negra, tabaco ladeado, rostro cantinflesco, y brazo en cabestrillo. Estaba sumamente delgado y en el hablar pausado y frio, dejaba entrever su "pose" de eminencia gris y total sujección a la teoría marxista. En su despacho, se reunian numerosas personas discutiendo acaloradamente sobre la marcha del proceso revolucionario. Sin embargo, su conversación solia cargarse de ironía, nunca mostró alteración de temperamento y tampoco atendía criterios dispares. A mas de un colega lo amonestó en privado, en publico a todos: su consigna era de dominio publico. "No demoren las causas, esto es una revolución, no usen métodos legales burgueses, las pruebas son secundarias. Hay que proceder por convicción. Es una pandilla de criminales, asesinos. Además, recuerden que hay un tribunal de Apelación." El tribunal nunca declaró con lugar un recurso, confirmaba las sentencias de oficio y lo presidía el comandante Ernesto Guevera Serna.

Las ejecuciones tenían lugar de madrugada. Una vez dictada la sentencia, los familiares y allegados estallaban en llantos de horror, súplicas de piedad para sus hijos, esposos etc. La desesperacion y el terror cundian por la sala. A numerosas mujeres hubo que sacarlas a la fuerza del recinto. El siguiente paso era la capilla ardiente donde por última vez se abrazaban unidos por el dolor. Aquellos abrazos por minutos parecían preludiar un largo viaje. Al quedarse solos hubo quien se resistió hasta el instante de la descarga, otros iban anonadados, trémulos, abismados; un policía como última merced solicitó que le dejaran orinar, varios sentenciados ese día conocieron qué era un sacerdote, más de uno murió proclamando "soy inocente." Un bravo capitán dirigió su propia ejecución. Presenciar aquella carnicería a manos de bisoños y lombrosianos, fue un trauma que me acompañará hasta la tumba y tengo por misión divulgar hasta la tumba, a los cuatro vientos. Durante aquellas horas los muros del imponente castillo medieval recogieron los ecos de las marchas en pelotón, rastrillar de los fusiles, voces de mando, el retumbar de las descargas, los aullidos lastimeros de los moribundos, el vocinglerio de oficiales y guardias al ultimarlos. El silencio macabro cuando todo se había consumado.

Frente al paredón hollado por las balas, atados al poste, quedaban los cuerpos agonizantes, tintos en sangre y paralizados en posiciones indescriptibles; manos crispadas, expresiones adoloridas, de asombro, quijadas desencajadas, un hueco donde antes hubo un ojo. Parte de los cadáveres con la cabeza destrozada y sesos al aire a causa del tiro de gracia.

De lunes a sábado se fusilaban entre uno y siete prisioneros por jornada; fluctuando el numero conforme a las protestas diplomáticas e internacionales. Las penas capitales estaban reservadas a Fidel, Raúl, Che y en casos menores al tribunal o al Partido Comunista. Cada integrante de pelotón cobraba quince pesos por ejecución y era considerado combatiente. A los oficiales les correspondían veinticinco. En la provincia de Oriente se aplicaron penas maximas sumarísima y profusamente; pero no poseo cifras confiables. Presumo que algunos cálculos son exagerados. Aunque en total en La Cabaña, hasta el mes de junio de aquel año, debieron fusilarse no menos de seiscientos reos, mas un número indefinido de condenas a prisión, producto de una lucha en que murieron unas cuatro mil personas entre ambos bandos.

En contraste, como resultado de la Segunda Guerra Mundial, donde entre bajas en frentes de batalla, campos de concentracion, bombardeos, etc, se calculan cuarenta millones de víctimas, sin embargo, en los procesos de Neurenberg la pena capital unicamente se aplico a doce criminales de guerra. Posteriormente otros tres o cuatro casos, fueron ajusticiados en Israel.

Estos datos sucintos serian utiles al señor Dido o Dindo tanto en aras de cierto balance en el libro, como para ilustración personal en torno a su apologado.

Glasnots

Glasnots dijo

Yo en cosa de tribunales no me meto, que cada palo aguante su vela.

Joe Dredd

Joe Dredd dijo

yo estoy alucinao, pero no sé, algo habrian hecho los setecientos tios esos, no? ahora que 700 tios fusilaos de enero a junio es laossss!!!!:::))))))

alfredo

alfredo dijo

eso es lo que habia que hacer con todos los fachas, fusilarlos y a otra cosa

FATXAS
DE PASEOOOOOOO!!!!

Yes

Yes dijo

Un poema excelente de una excelente persona.

I´m Broken

I´m Broken dijo

Excelente poema.
qué pena esa gente que mezcla la poesía con la política.

Lover

Lover dijo

A mí también me parece un poeta excelente.

Apuntador Literario

Apuntador Literario dijo

Roberto Fernández Retamar
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Roberto Fernández Retamar es un poeta cubano nacido en La Habana, Cuba en 1930. Se licenció en Filosofía y Letras y luego se doctoró en La Sorbona y en la Universidad de Londres. En la Universidad de Yale ofreció un curso sobre Literatura hispanoamericana. Además dictó conferencias sobre Literatura hispanoamericana en las universidades de Praga y Bratislava.
Tabla de contenidos
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* 1 Su obra
o 1.1 Premios
o 1.2 Su obra poética
o 1.3 Algunas personas han expresado:

Su obra [editar]

Ha ocupadado algunos cargos políticos; también ha dirigido las publicaciones Nueva Revista Cubana y Casa de las Américas desde 1965.

Premios [editar]

Obtuvo el Premio Nacional de Poesía por su libro Patrias, en 1951; el Premio Latinoamericano de Poesía Rubén Darío, el Premio Internacional de Poesía Nikola Vaptsarov de Bulgaria, el Premio Internacional de Poesía Pérez Bonalde, de Argentina, el Premio de la Crítica Literaria por Aquí en 1996 y la Medalla oficial de las Artes y las Letras, otorgada en Francia, en 1998.

Su obra poética [editar]

De su obra poética es importante destacar Vuelta de la antigua esperanza, Con las mismas manos, Buena suerte viviendo y Qué veremos arder.

Algunas personas han expresado: [editar]

Su [...] ensayo Calibán (1971) es considerado a justo título, y más allá de sus connotaciones militantes, como un hito fundamental -o, si se prefiere, como una referencia ya ineludible- en la reflexión actual sobre el estado de la cultura en el espacio latinoamericano. Hernán Loyola

"Gracias a Fernández Retamar, la crítica literaria hispanoamericana es ahora nuestra crítica, nuestro cultural sentido común, aunque todavía arrastremos su genealogía colonial." Guillermo Mariaca Iturri

"Después de más de tres décadas de que apareciera en Revista Casa de las Américas, “Calibán” sigue siendo uno de los ensayos latinoamericanos más comentados y polémicos. Por una parte puede ser considerado el ensayo del Boom y, de cierta manera, su epílogo; por otra, Calibán representó por varias décadas gran parte de la discusión cultural sobre el imperialismo. Tal vez por ello “Calibán” sea un texto canónico y clásico,en el sentido etimológico de los términos: repetido y releído o enseñado en las aulas de clase, citado a menudo, objeto de reediciones y reescrituras, discutido y estudiado por una comunidad interpretativa. El ensayo ha sido objeto de apologías y anatemas, revisitado y revisado por su autor en numerosas ocasiones, citado desde diversas agendas políticas que van del neo-indigenismo al movimiento chicano, el feminismo caribeño y el movimiento Sim terra en el Brasil; ha sido reformulado en ensayos y poemarios, retomado en obras de teatro y películas, analizado bajo diferentes aparatos teóricos y hasta “olvidado”. Allende sus detractores y apologistas, y acaso gracias a ellos, “Calibán” se convirtió en uno de los textos obligados de la historia cultural latinoamericana..." C. Jauregui

Joe Dredd

Joe Dredd dijo

a mi lo de las sentencias de muerte... no se, sera una excelente persona si tu lo dices, enrique, pero se podia haber cogido la gripe o algo cuando le toco firmar, no, que tengo oido que en Cuba eso lo hacen mucho, "oye tu, a firmar esta sentencia de muerte", "no, no que no puedo, que me he cogido un catarro que te cagas", y ya esta, no firma uno, presenta la baja, y a otra cosa mariposa

aunque claro a lo mejor lo del blokeo tambien tiene algo que ver y el retamar este estaba pensando "voy a firmar la sentencia de muerte que si no los imperialistas lo mismo invaden Cuba y vuelve la prostitución y eso", eso sera, firmaria las sentencias por el blokeo y para evitar la prostitucion digo yo, no te parece?

Maceo

Maceo dijo

GRANMA (11 de abril, 2003):

"El pasado 5 de abril, como se informó oportunamente, fueron puestos a disposición de la Sala de los Delitos contra la Seguridad del Estado del Tribunal Popular de Ciudad de La Habana los responsables del secuestro y desvío hacia Estados Unidos con extrema violencia y amenaza de muerte a los tripulantes y viajeros de la embarcación de transporte de pasajeros "Baraguá", que prestaba servicios en la bahía de La Habana, con gravísimo peligro para la vida de decenas de personas, convertidas en rehenes, que estuvieron a punto de perecer cuando, a 30 millas de nuestras costas, la embarcación, diseñada para navegar en aguas interiores, quedó sin combustible, con mar fuerza cuatro, y estuvo en peligro de zozobrar antes de llegar en su auxilio las unidades de Guardafronteras.

El Tribunal aplicó el procedimiento de juicio sumarísimo previsto en los Artículos 479 y 480 de la Ley de Procedimiento Penal, con pleno respeto de las garantías y derechos fundamentales de los acusados. El martes 8 concluyó el juicio. El Tribunal consideró probados los hechos, que constituían graves delitos de terrorismo previstos en la Ley 93 contra Actos de Terrorismo, del 24 de diciembre del 2001, en virtud de lo cual y tomando en cuenta la alta peligrosidad social de los hechos, así como la responsabilidad individual, el grado de participación y los antecedentes de conducta de los acusados, resultaron sancionados a:

Pena capital: Lorenzo Enrique Copello Castillo, Bárbaro Leodán Sevilla García y Jorge Luis Martínez Isaac, los tres principales, más activos y brutales jefes de los secuestradores.

Prisión perpetua: Maikel Delgado Aramburo, Yoanny Thomas González, Harold Alcalá Aramburo y Ramón Henry Grillo.

Treinta años de privación de libertad: Wilmer Ledea Pérez.

Cinco años de privación de libertad: Ana Rosa Ledea Ríos.

Tres años de privación de libertad: Yolanda Pando Rizo.

Dos años de privación de libertad: Dania Rojas Góngora.

Los tres sancionados a la pena máxima establecieron de inmediato recurso de apelación ante el Tribunal Supremo Popular, máximo órgano de justicia, que celebró un nuevo juicio en el que la sentencia fue ratificada.

SOMETIDAS DE OFICIO LAS SENTENCIAS DE MÁXIMA PENA A LA CONSIDERACIÓN DEL CONSEJO DE ESTADO, éste,
en reunión convocada al efecto en la que durante horas el colectivo analizó con profundidad los hechos probados por los cuales fueron sancionados, la gravedad de los mismos, y los peligros potenciales que implicaban no solo para la vida de numerosas personas inocentes sino también para la seguridad del país —sometido a un plan siniestro de provocaciones fraguado por los sectores más extremistas del Gobierno de Estados Unidos y sus aliados de la mafia terrorista de Miami con el único propósito de crear condiciones y pretextos para agredir a nuestra Patria, la cual será defendida al precio que sea necesario—, CONSIDERÓ ABSOLUTAMENTE JUSTAS Y CON ESTRICTO APEGO A LAS LEYES LAS DECISIONES DE AMBOS TRIBUNALES Y RATIFICÓ LAS SENTENCIAS.

Al amanecer de hoy, las sanciones fueron aplicadas. Abril 11 del 2003. 10:30 a.m."

Glass

Glass dijo

Y yo que pensaba que sólo mataba Fidel.
O sea, hablamos de la LEY, ¿no?

Fidel no mata, suicida

Fidel no mata, suicida dijo

El triste fin de Salvador Allende: ¿Por fin descubierto? Salvador Allende no se suicidó ni murió bajo las balas de los militares golpistas el 11 de septiembre de 1973. Durante el asalto contra el palacio de la Moneda, el presidente de Chile fue cobardemente asesinado por uno de los agentes cubanos que estaban encargados de su protección.

En medio de los bombardeos de la aviación militar, el pánico se había apoderado de los colaboradores del jefe de Estado socialista y éste, en vista de la desesperada situación, había pedido y obtenido breves ceses de fuego y estaba, al final, decidido a cesar toda resistencia.

Según un testigo de los hechos, Allende, muerto de miedo, corría por los pasillos del segundo piso del palacio gritando: "hay!!¡Hay que rendirse!! . Antes de que pudiera hacerlo, Patricio de la Guardia, el agente de Fidel Castro encargado directo de la seguridad del mandatario chileno, esperó que éste regresara a su escritorio y le disparó sin más una ráfaga de ametralladora en la cabeza.

Enseguida, puso sobre el cuerpo de Allende un fusil para hacer creer que éste había sido ultimado por los atacantes y regresó corriendo al primer piso del edificio en llamas donde lo esperaban los otros cubanos.

El grupo abandonó sin mayor tropiezo el palacio de la Moneda y se refugió minutos después en la embajada de Cuba, situada a poca distancia de allí.

Esta versión del fin dramático de Salvador Allende, que contradice las dos anteriores casi oficiales, dadas ya sea por Fidel Castro (la tesis de la

heroica muerte en combate), ya sea por la Junta militar chilena (la del suicidio) , emana nada menos que de dos antiguos miembros de organismos secretos cubanos, muy bien informados acerca de ese sangriento episodio y hoy exiliados en Europa.

En un libro que acaba de publicar en París las Ediciones Plon, intitulado Cuba Nostra, les secrets d´TEtat de Fidel Castro, Alain Ammar, un periodista especialista en Cuba y América Latina , analiza y confronta las declaraciones que le dieran Juan Vives y Daniel Alarcón Ramírez, dos ex funcionarios de inteligencia cubanos.

Exilado desde 1979, Juan Vives es un ex agente secreto de la dictadura y sobrino de Osvaldo Dorticós Torrado, el presidente cubano de opereta que reinó de 1959 a 1976, y que fue " suicidado" en oscuras circunstancias en 1983. Vives cuenta que en noviembre de 1973, en un bar del hotel Habana Libre donde algunos miembros de los órganos de seguridad del Estado solí­an reunirse los sábados para beber cerveza e intercambiar de manera informal chismes e informaciones de todo tipo, escuchó del mismo Patricio de la Guardia, jefe de las tropas especiales cubanas presente en la Moneda en el fatídico 11 de septiembre de 1973, esa escalofriante confesión. Durante años, Vives no quiso dar a conocer esa información pues, como dice,"era peligroso hacerlo" y porque no había a hasta ese momento ningún otro responsable cubano en el exilio que pudiera confirmar el carácter fidedigno de esos hechos. Cuando supo que Daniel Alarcón Ramírez, alias "Benigno" uno de los tres sobrevivientes de la guerrilla de Ernesto Guevara en Bolivia, se hallaba también exilado en Europa, la idea de dar a conocer esos graves hechos volvió a cobrar fuerza.

En el libro de Alain Ammar, "Benigno" confirma plenamente la narración de Vives. Ambos conocieron a Salvador Allende y a su familia. Ambos vivieron en Chile durante el gobierno de Allende. Ambos escucharon, en momentos diferentes, la confesión de Patricio de la Guardia a su regreso a La Habana. El libro de Ammar describe con precisión los últimos meses del gobierno de la Unidad Popular y, sobre todo, muestra el avanzado grado de control directo que Fidel Castro había logrado instalar --mediante sus centenas de espías de la DGI (un servicio cubano de inteligencia), mediante sus operadores y agentes de influencia implantados en Santiago--, sobre el presidente Salvador Allende, sobre sus ministros y hasta sobre sus amigos y colaboradores más íntimos. De hecho, la llamada "vía chilena al socialismo" Había sido desviada por el castrismo hasta el punto de que dentro del gobierno de Allende hubo voces que criticaban esa brutal ingerencia. Meses antes de su muerte, Salvador Allende había sido ya "instrumentalizado por Castro", explica Juan Vives. "Pero Allende no era el hombre que la Habana quería tener en el poder en Santiago. Los que Castro y Piñeiro, (brazo derecho de Castro en operaciones de espionaje en Latinoamérica, muerto recientemente en Cuba de un infarto) preparaban para el relevo, a espaldas del mismo presidente Allende, eran Miguel Henríquez, principal dirigente del MIR y Pascal Allende, número dos del MIR, lo mismo que Beatriz Allende, la hija mayor del presidente, quien pertenecía también al MIR", Beatriz morirá en Cuba en 1974. Ese control sobre el jefe de Estado chileno se había agudizado notablemente tras el primer intento de golpe militar, el 29 de junio de 1973 , más conocido como el tancazo. Cuando la Habana supo que los chilenos que rodeaban al presidente estaban asustados, Fidel Castro hizo saber que Allende no podía en ningún caso rendirse ni pedir asilo en una embajada. "Si el debía morir, debía morir como un héroe. Cualquier otra actitud, cobarde y poco valiente, tendría repercusiones graves para la lucha en América Latina", recuerda Juan Vives. Por eso Fidel Castro dio la orden a Patricio de la Guardia de "eliminar a Allende si a último momento éste cedía ante el miedo". Poco después de los primeros ataques a la Moneda, Allende mismo había dicho a Patricio de la Guardia que había que pedir el asilo político ante la embajada de Suecia. El mandatario había incluso designado a Augusto Olivares, su consejero de prensa, para hacerlo. Probablemente por eso Olivares, alias el perro, fue también ultimado por los cubanos antes de que éstos enfilaran baterías contra el presidente de Chile. "Reclutado por la DGI cubana, Olivares transmitía hasta los pensamientos más ánimos de Allende a Piñeiro, quien, a su vez, informaba a Fidel " declaración Juan Vives. Otro guardaespaldas chileno de Allende, un tal Agustín, fue también "fusilado" por los cubanos en esos momentos dramáticos, según la declaración hecha por "Benigno" al autor del libro. Semanas después del golpe de Estado, Patricio de la Guardia había revelado, en efecto, a" Benigno" el fin de Agustín, hermano de un amigo suyo que vive aún en Cuba, y le había dado otro detalle importante sobre lo ocurrido durante esa trágica mañana en el palacio de la Moneda: antes de ametrallarlo, el agente cubano había atrapado con fuerza a Salvador Allende, quien quería salir del palacio, y lo había sentado en el sillón presidencial gritándole: "¡Un presidente muere en su sitio!" La versión del asesinato a quemarropa de Allende no era del todo desconocida. El 12 de septiembre de 1973 varias agencias, entre ellas la AFP resumieron en cuatro líneas ese hecho. Publicado al día siguiente por Le Monde el cable decía:

"Según fuentes de la derecha chilena, el presidente Allende fue matado por su guardia personal en momentos en que pedía cinco minutos de cese al fuego para rendirse a los militares quienes estaban a punto de entrar al palacio de la Moneda" Ammar indica que esa hipótesis", fue enterrada inmediatamente" pues ella no le convenía a nadie: "ni a los colaboradores de Allende, ni a la izquierda chilena, ni a sus amigos en el extranjero, ni a los militares ni, sobre todo!, a Fidel Castro. La confirmación que esa, hasta hace poco, "hipótesis" que acaba de recibir de parte de Juan Vives y Daniel Alarcón Ramírez podría ser reforzada en el futuro por los testimonios de otros funcionarios cubanos silenciados hasta ahora y por documentos que se encuentran fuera de Cuba.

En efecto, en un banco de Panamá reposaría la pieza maestra de este magnicidio. Según los autores del libro, Patricio de la Guardia, condenado a treinta años de cárcel durante el proceso-farsa contra el general de división Arnaldo Ochoa Sánchez , y hoy en residencia vigilada, habría depositado en el cofre de un banco panameño un documento comprometedor en el que describe, entre otras cosas, el asesinato de Allende por orden de Castro, texto que debería ser revelado, en caso de muerte de Patricio de la Guardia. Fidel Castro,según los autores del libro, habría tomado muy en serio esa amenaza y habría hecho que éste escapara al fusilamiento, a diferencia de Tony, hermano de Patricio, quien junto con el general Ochoa y dos otros funcionarios del ministerio del Interior, fue pasado por las armas el 13 de julio de 1989.

La revelación de lo ocurrido a Salvador Allende no es interesante únicamente para los historiadores de la calamitosa aventura de la Unidad Popular en Chile. Lo es igualmente, y de que manera, para los nuevos amigos latinoamericanos de Fidel Castro, especialmente para el presidente Hugo Chávez de Venezuela. Hugo Chávez y los otros, por más jefes de Estado confiables que puedan ser para La Habana, como lo pudo haber sido en su momento, al menos en los papeles, el presidente Allende, podrían estar siendo ahora objeto de idénticos entramados siniestros de control y de dominación física y política directa por parte de los mismos servicios que obraron tan bestialmente contra el presidente de Chile. El libro de Alain Ammar aborda, en sus 425 páginas, muchos otros temas y episodios relacionados con las complicadas y no siempre exitosas operaciones secretas de La Habana en Cuba y en varios países. Es de esperar que una traducción al español de ese útil libro sea puesta rápidamente en librerías.

Eduardo Mackenzie Periodista.

Yul

Yul dijo

Me tenéis que presentar a vuestro camello, estas alucinaciones no tienen precio!!!!!

Datos del camello

Datos del camello dijo

ALAIN AMMAR

Gran reportero y posteriormente redactor en jefe de la primera cadena de la televisión gala TF1, Alain Ammar conoce bien a Cuba, país al cual ya había dedicado dos libros. Pero con el paso de los años, su mirada se volvió crítica, pasando de la hagiografía al análisis serio del régimen cubano en su nuevo libro “Cuba Nostra, los secretos de Estado de Fidel Castro”.

Ammar declaró al periodista galo: “Todavía son muchos de este lado del Atlántico, los enamorados de una revolución engañosa, que ha producido pesadillas, asesinatos, terrorismo y traiciones. Quizás por seguir siendo fieles a sus sueños o simplemente por pereza intelectual...”

Los cubanos se hacen una sola pregunta: ¿Hasta cuándo?

Castro reina desde hace cuarenta y seis años. Ya tiene cerca de 80 años. No es más inmortal que Estalin o Mao, per nada prueba de que su muerte terminará con su sistema.

Después de haber sido un bastión del imperio soviético, Cuba se ha convertido en uno de los centros de un imperio virtual postsoviético, a la espera de volver a comenzar la conquista del mundo real... Y en el seno de ese imperio, ya existen los sucesores del Líder Máximo. Comenzando por Hugo Chávez, a la cabeza de Venezuela desde hace seis años.

Cuando Alain Ammar descubrió a Cuba, fue de inmediato seducido por la isla caribeña: “La leyenda de los barbudos y de Ché Guevara. Un país donde se conjugaban los trópicos y la revolución. Yo adoré tanto a Cuba que terminé por aprender el español local, el que actualmente hablo verdaderamente muy bien”

Pero dominar la lengua local es exponerse a comprender lo que debería de quedar en secreto: “Las gentes dejaron de desconfiar. Debajo de las apariencias descubrí la realidad. Un pueblo reducido a una sórdida miseria. Una dictadura sin piedad. Una estrategia totalitaria terrorífica”.

Alain Ammar se lanzó en lo que los estadounidenses llaman investigative journalism. Entrevistó a exiliados en Francia como a Jacobo Machover, un viejo simpatizante del régimen hoy exiliado, y a exagentes secretos como Juan Vivés, también en el exilio. Analizó, comprobó y sacó conclusiones con gran rigor periodístico.

El Fidel Castro que emerge de su libro es un personaje terrorífico pero complejo. Más nacionalista que marxista, lo que explica su amistad a priori extraña con Franco o con Augusto Pinochet, el hombre que derrocó al “castrista” Allende.

Incluso es asombrosa la admiración de Castro por Israel, al que rechazó sólo en 1973.

El libro nos cuenta las relaciones de Castro con la URSS, la OLP de Yasser Arafat, el Al Qaid de Ben Laden, los orígenes de la familia Castro y las relaciones del hijo bastardo con su padre Angel Castro Argiz.

Ammar transcribe el testimonio de José Andreu, el cual compartía la habitación de estudiante universitario con Castro: “Yo no lo frecuentaba mucho. Pero una noche regresé antes a la habitación y lo sorprendí en una escena extraordinaria. Castro mimaba Adolfo Hitler frente a un espejo, con un ejemplar de Mein Kampf traducido al español en la mano, gesticulando a la manera hitleriana. Sólo duró unos segundos, pero esa visión nunca la he podido olvidar.”

A continuación Ammar narra la acción del Moncada, la lucha guerrillera en la Sierra Maestra, el secuestro de Fangio en el habanero Hotel Lincoln, la entrada victoriosa en La Habana, la desaparición de Camilo Cienfuegos, el juicio y condena de Hubert Matos, etc.

Las guerras africanas en: El Sahara Occidental, Argelia, Siria, Angola, Libia, Etiopía, Guinea Bissau, Madagascar, Congo y Burundi, son analizadas por el periodista galo, en el marco de la Tricontinental.

El papel del KGB y de los cubanos en la formación de los militantes de Al Qaida en Afganistán, los cuales pasan por Cuba y se sirven de pasaportes cubanos para circular por el mundo, son revelaciones del galo.

Uno de los temas más polémicos del libro Cuba Nostra, son las relaciones entre Castro, Allende y Pinochet. Según Ammar, Pinochet fue nombrado a la cabeza del ejército chileno por Allende, gracias a una proposición de Castro, que deseaba que Pinochet diera un golpe de estado castrista.

Ammar cuenta la hipótesis que le informó Juan Vivés según la cual, Allende fue asesinado por sus guardaespaldas cubanos en el Palacio de la Moneda.* Castro les había dado la orden que sería aplicada “en caso de desgracia”. Si quedaba vivo, Allende podría “decir demasiado”. Muerto, se convertiría en un héroe.

El periodista nos relata la epidemia de “suicidios” chilenos que hubo en Cuba, como el de la hija del difunto presidente chileno Beatriz Allende.

También nos informa sobre las declaraciones de las autoridades cubanas, cuando Pinochet fue arrestado en Londres acusado por el juez español Baltasar Garzón : “es discutible desde el punto de vista jurídico”.

Gracias a este libro, que actualmente es un éxito de ventas en Francia, el gran público galo puede ver desenmascarado al régimen de Fidel Castro y desmontado el mito del pequeño David cubano, que lucha contra el Goliath americano .

*La Sra. Ileana de la Guardia, exiliada en Francia, cuyo padre fue fusilado por orden de Castro después de la farsa del juicio estalinista del Caso Ochoa en 1989, y cuyo tío cumple hogaño una larga condena, sentencia de ese mismo juicio, rechaza rotundamente esas acusaciones que considera difamatorias.

Cuba Nostra, les secrets d’Etat de Fidel Castro.
Alain Ammar.
Editions Plon. 426 páginas.
21 euros y 50 céntimos.

Otro camello

Otro camello dijo

Mentiras, corrupción, muerte . . . y tal vez traición.

Fidel Castro posee la característica extraordinaria de haber logrado engañar a propios y extraños por igual. (No digo a amigos y enemigos, porque Castro es un hombre que ha demostrado no tener amigos.) Cuando algunos de sus más cercanos colaboradores, como Haydée Santamaría y en cierta forma el Ché Guevara, no pudieron ignorar más lo que era evidente, optaron por diversas formas de suicidio. Otros con menos dignidad personal, como Ifigenio Ameijeiras, prefirieron callar y morir un día lejano bebiendo ron y no a manos de un pelotón de fusilamiento fidelista. Benigno optó por el exilio, y gracias a ello podemos conocer su visión muy personal de cómo fueron realmente las cosas.

Tal como él mismo lo cuenta en su historia, Benigno era un guajirito analfabeto que, casi sin proponérselo, se vio involucrado con la guerrilla de Castro en la Sierra Maestra. Una vez en la guerrilla se convirtió en el protejido del comandante Camilo Cienfuegos. Debido a su valentía en combate, al triunfo de la lucha contra Batista en enero de 1959 Benigno lucía orgulloso los grados de capitán del Ejéricito Rebelde. Tras la misteriosa desaparición de Camilo Cienfuegos en octubre de 1959, Benigno halló un nuevo protector en el Ché Guevara. Unos años después fue seleccionado entre los hombres que acompañarían al Ché en su desafortunada aventura africana.

Un detalle interesante que muestra la honradez intelectual de Benigno es que, a pesar del extremo respeto y admiración que aún sientía por el Ché en la época en que escribió su libro, no deja de informarnos sobre aspectos nada envidiables del carácter de Guevara. En varias ocasiones Benigno nos muestra a un Ché irascible, arrogante, cruel y deshumanizado; un Ché de carne y hueso muy alejado de la imagen del Ché de la propaganda oficial. El Ché del mito, personificado en la imagen del "guerrillero heroico" que sin proponérselo inmortalizó Alberto Korda, está tan alejado de la verdad como lo están las memorias de Rigoberta Menchú. No es una coincidencia que ambos, Rigoberta y el Ché, sean el producto de esa fábrica de mitos izquierdistas que es la Universidad de California en Berkeley.

Por su parte, el Ché supo apreciar las habilidades natas de combatiente de Benigno, y lo seleccionó para incorporarlo a su proyecto de crear "dos, tres, muchos Vietnams" en latinoamérica, empezando por Bolivia. El resto de la pseudo-historia Guevariana (o el mito) es de todos conocida, por lo que no voy a relatarla aquí de nuevo, pero lo interesante del libro de Benigno es que muestra, en un lenguaje directo y sin ningún tipo de embellecimiento, aspectos hasta ahora ignorados de la cara oculta de Fidel Castro.

Benigno nos cuenta cómo la aventura Boliviana fue mal planeada y mal ejecutada, tal vez porque el Ché quería imponer dogmáticamente las teorías expuestas en su famoso libro La guerra de guerrillas. (Hace algún tiempo alguien me aseguró en Cuba que el libro no era sino un plagio literal de un manual de contrainsurgencia del ejército norteamericano que el Ché había hallado por casualidad al ocupar en 1959 la fortaleza de La Cabaña en La Habana. De ser esto cierto su libro sería una especie de ouroboros literario, lo que en el léxico de inteligencia y espionaje se conoce como blowback.) Como era de esperarse, los campesinos bolivianos, que no habían leído el famoso libro, desconfiaban de los extranjeros que habían venido a "liberarlos" y no sólo no los ayudaban sino que constantemente los denunciaban a las autoridades. Otro aspecto que conspiró en contra de la guerrilla fue que el pro-soviético partido comunista boliviano y su secretario general, Mario Monje, no le prestaron al Ché la ayuda prometida. La actitud de Monje tal vez se explique debido a que los soviéticos, que no le tenían buena voluntad al Ché debido a sus inclinaciones maoístas y trostkistas, no querían ver surgir otro loco fuera de control en latinoamérica. Con Fidel Castro les bastaba y les sobraba.

Pero lo que más le molestó a Benigno fue que, a pesar de todas las promesas de apoyo logístico, a las pocas semanas de estar el Ché en Bolivia se hizo evidente que Fidel Castro les había dado las espaldas. Más adelante Benigno nos cuenta un detalle, que descubrió muchos años después, que indica que la actitud de Monje tal vez tuviese raíces más profundas. Poco tiempo después de que el Ché y su gente partieran hacia Bolivia, Monje visitó Cuba en secreto, y se entrevistó con Fidel. No se sabe de qué trataron, pero el hecho de que la entrevista tuvo lugar se mantuvo oculto del Ché. Benigno considera que Fidel, en su afán de mejorar sus deterioradas relaciones con los soviéticos, usó a Monje como instrumento para hacer fracasar la guerrilla boliviana.

Poco después de la captura y muerte del Ché, Benigno y un pequeño grupo de guerrilleros logran burlar el cerco del ejército y, tras una odisea que lo lleva por múltiples países, regresan a Cuba. Allí son recibidos como héroes aunque, para su sorpresa, Benigno cree percibir que el frenesí Chesiano es más para consumo externo que real. En una ocasión en que se topa con Fidel, Benigno le cuestiona en su cara el por qué no le prestó la ayuda debida a la guerrilla. Fidel le cambia la conversación sin contestarle la pregunta.

Una vez que se recupera de sus heridas a Benigno se le encomienda la importante misión de entrenar guerrilleros latinoamericanos en bases secretas en Cuba. En su libro Benigno nos cuenta cómo los guerrilleros que entrenaba no eran usados efectivamente, y se les abandonaba en el limbo cubano, donde muchos acababan por perder su entrenamiento, enamorarse y finalmente casarse con cubanas. Esto explica el por qué la mayor parte de los guerrilleros entrenados en Cuba nunca llegaron a usar sus conocimientos en combate.

Casi toda la parte del libro que se refiere a los últimos veinte años de la Cuba de Castro está salpicada de anécdotas sobre la total corrupción imperante en las altas esferas de la nomenklatura fidelista. Leyendo estas anécdotas uno siente que Benigno está asqueado por la corrupción imperante, y hace todo lo posible por evitar caer en la tentación. Al adentrarse en el libro uno percibe que los problemas de Benigno tal vez se deban a que, a pesar de haber vivido día a día en medio de la podredumbre y corrupción fidelista, ha logrado conservar su candidez y honradez personal-cualidades al parecer no deseables en la Cuba de Fidel Castro. Benigno se empeña en hacer las cosas bien, pero tal parece como si alguien en Cuba estuviese empeñado en que todo salga mal. Pero, a pesar de todo lo que vé, Benigno aún sigue siendo un fiel seguidor de Fidel Castro pues, tal como él mismo expresa muchas veces, era como si hubiese tenido todos esos años una venda sobre los ojos. Lo que finalmente le quita la venda a Benigno es la actitud de Fidel Castro hacia Caamaño.

El coronel Francisco Caamaño Deñó, militar de carrera dominicano, fue quien encabezó la revuelta popular que derrocó el gobierno militar que había usurpado el poder de manos del gobierno democrático del presidente Juan Bosch. La revuelta trajo como consecuencia la invasión norteamericana a Santo Domingo, luego de la cual Caamaño fue enviado de agregado militar a Inglaterra, como pretexto para mantenerlo alejado de la política dominicana. Pero Caamaño deseaba una verdadera revolución para su país y, tras cometer el error de prestar atención a los cantos de sirena fidelistas, aceptó la propuesta de entrenarse en Cuba para la próxima invasión de su país.

A Benigno se le asigna la tarea de entrenar a Caamaño y a su gente, y parece que surgió una verdadera amistad entre los dos. El proceso de destrucción fideliana de las guerrillas se repitió de nuevo en el caso de Caamaño, con el resultado de que, una vez en Santo Domingo, la guerrilla de Caamaño fue destruida en menos de un mes, y el propio Caamaño murió en el intento.

En varias ocasiones, Caamaño se sintió tan engañado que le comentó: "Benigno, Fidel es un mentiroso, Fidel me está engañando." Benigno nos cuenta como en ese momento las palabras de Caamaño le dolieron y lo ofendieron. Sin embargo, ahora, depués de muchos años y mucho pensar en cómo fueron realmente los hechos, Benigno parece haber llegado a la misma conclusión que Caamaño. Pero Benigno va aún más lejos. Según él, Cuba [léase Fidel Castro], "fomentó la división en el interior de los grupos, al punto de desbaratar todas las organizaciones y así, de hecho, servir los propósitos de los mismos Estados Unidos." Y, una páginas más adelante agrega, "Verdaderamente Cuba realizó contra ellos, en su propio territorio, un trabajo que más bien le correspondía haberlo hecho a la CIA." Benigno hasta llega a decir que Cuba es más culpable de la caída de Allende que los propios Estados Unidos.

Como presidente honorario del selecto club de los que tenemos grandes sospechas sobre la actuación y las verdaderas intenciones de Fidel Castro, le doy la más cordial bienvenida al compañero Benigno. Si las sospechas de Benigno y de los que pensamos como él resultan ser ciertas, habrá que reescribir toda la historia de la revolución fidelista, incluyendo la huída de Batista, la invasión de la Bahía de Cochinos, la crisis de los cohetes de 1962, la guerra de Angola, la invasión de Granada, y mucho más. El resultado de esta reevaluación de seguro será más interesante que una novela de espionaje de John le Carré. Como siempre, la realidad supera a la ficción.

Memorias de un soldado cubano. Vida y muerte de la Revolución, por Dariel Alarcón Ramírez, "Benigno". Barcelona: Tusquets Editores, 1997. 354 páginas. Edición e introducción de Elizabeth Burgos

AS

AS dijo

Pensar es diferenciar.

Maceo

Maceo dijo

"En lo real, estamos atrapados en un circulo vicioso, el círculo infernal de la violencia". "De nada sirve condenar a los que se enfrentan violentamente". "Para salir del circulo hay que metacomunicar". "La respuesta homogénea nos encierra cada vez más dentro del circulo". "La respuesta no homogénea rompe el circulo".

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Sobre este blog

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Pequeña posibilidad de honestidad

Enrique Cabezón nació en Logroño en 1976. Ha publicado los libros de poemas "Territorio de Ceniza" (Logroño, Kabemayor ediciones , 2003), "El lenguaje de las serpientes" (Logroño, Ediciones del 4 de Agosto, 2005; junto al poeta José Luis Pérez Pastor), "Dios cabalga los lomos de las muchachas" (Béjar, LF Ediciones, 2005) y "No busques lágrimas en el ojo del muerto" (Alzira, Germanía, 2006). Además del e-libro "La traición en los colores" (Nausícaa , 2001). Además tiene una dilatada carrera como ilustrador e historietista, de su obra gráfica cabría destacar "Cementerio de las horas" (Onil, Ediciones de Ponent , 2004) o la adaptación de la novela picaresca de 1.604, original de Gregorio González, "El guitón Honofre" (Logroño, Kabemayor ediciones , 2005) con guiones de su hermano Luis Alberto Cabezón. Ha grabado un disco ("fracaso, etcétera") con su banda de rock: enBlanco, que ha recibido excelentes críticas desde los medios especializados. Además colabora habitualmente en prensa y es uno de los integrantes del proyecto Ediciones del 4 de Agosto. Desde hace siete años desarrolla su trabajo de diseñador gráfico desde su propia empresa, kbcreativos, desde la que ha trabajado para Warner Music, Dro Atlantic, EDG Music, Grupo Profisegur, Greenpeace entre otras, también para prácticamente todas las instituciones de La Rioja.

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