Tú eres joven, como un lirio de los valles, que recién abre su cáliz, ¡qué recién! Los cendales candorosos de sus pétalos de seda suelta al viento de la aurora… ¡Yo soy el trágico laurel!. Yo soy viejo, carcomido, lamentable, como un roble centenario, ¡que cayó! Que cayó para in eternum, para nunca más alzarse
Archivado en febrero, 2011
enBlanco en Herzio
La banda de rock enBlanco ha anunciado que, de cara a próximo edición de su tercer disco, Enemigo mío (Gaser Discos, 2011), estrenarán también web oficial. Por otra parte, la presencia de la banda siempre ha sido muy activa en las redes sociales y, como muestra de ello, la banda a puesto en marcha un
«La mujer caída», un poema de Victor Hugo
¡Nunca insultéis a la mujer caída! Nadie sabe qué peso la agobió, ni cuántas luchas soportó en la vida, ¡hasta que al fin cayó! ¿Quién no ha visto mujeres sin aliento asirse con afán a la virtud, y resistir del vicio el duro viento con serena actitud? Gota de agua pendiente de una rama que
«El loco al que llaman rey», un poema de Leopoldo María Panero
Bufón soy y mimo al hombre en esta escalera cerrada con peces muertos en sus peldaños y una sirena ahogada en mi mano que enseño mudo a los viandantes pidiendo como el poeta limosna mano de la asfixia que acaricia tu mano en el umbral que me une al hombre que pasa a la distancia
«Borrar devuelve las cosas al saber*», un texto de José Carlos Balanza
Lo que sé, lo hago aparecer como si fuera un dibujo calcando las líneas de mi pensamiento. En ese momento lo digo; aunque a veces lo grito, hasta acabar con el aliento, hasta la ininteligible afonía, pero antes o después, incluso en ocasiones antes de decirlo, lo guardo en el silencio. Callado, porque piense que
«Nada», un poema de Alfonsina Storni
El día que te acerques vendrán mujeres muchas, vendrán morenas bellas y vendrán dulces rubias a disputarte; y ellas harán, con donosura; tu elogio, por lograrte, sin acertar ninguna. Y yo no tendré miedo de morenas ni rubias pues cerraré los ojos y te diré —Soy tuya. De Alfonsina Storni, Languidez (Buenos Aires Cooperativa Editorial
Un poema sin título de Fernando Sarría
Nadie me besó al llegar a París a pesar de que en la Gare d’Austerlitz las mujeres tuvieran la mirada puesta en lejanías y sus labios rojos todavía hubieran podido detenerse en mí. Mi mochila anunciaba un viaje sin regreso y aunque me perdí en los muelles pulcros de Ámsterdam y en sus luces rojas
Un fragmento de «La boca del volcán» de Daniel Sancet Cueto
Los poetas se santiguan a través de sus libros oxidados, yo ya no quiero leerlos, sólo quiero permanecer ahí parado mientras me moja el orvallo de tus ojos tristes, mientras ante mí se escapan las cosas importantes de la vida. De Daniel Sancet Cueto, Insolenzia, La boca del volcán (Carcajada Records, 2010). www.danielsancetcueto.blogspot.com/

