Más de un año después
he vuelto a nuestro restaurante favorito,
donde cenábamos cada vez que teníamos algo que celebrar.
Han reducido la carta
y la nueva camarera no te habría gustado.
La chica con la que iba,
que tampoco te habría gustado,
ha pedido un plato de chipirones.
Tu plato.
Quería que lo compartiéramos
y ha insistido mucho en que al menos lo probara,
Al final le he dicho que era alérgico a la tinta.
Se ha reído y no ha insistido más.
Es una chica lista y seguramente
ha preferido no saber.
Acabo de vomitar la cena.
La chica está durmiendo en mi cama.
Ronca un poco, igual que tú.
Julio José Ordovás, Una pequeña historia de amor (La isla de Siltolá, 2011).

