Llueve en Santiago, mi dulce amor. Camelia blanca del aire brilla entenebrecida al sol. Llueve en Santiago en la noche oscura. Hierbas de plata y de sueño cubren la vacía luna. Mira la lluvia por la calle, lamento de piedra y cristal. Mira el viento desvanecido, sombra y ceniza de tu mar. Sombra y

