Pensé en el tipo que esta mañana golpeaba las alfombrillas del coche contra el tronco de un árbol, y luego en el momento en el que decidí regresar a un confortable pasado. Desayunábamos. Pensé “es fácil contemplar el paisaje” y luego “tan sólo necesitas saber manejar la distancia entre dos puntos”. Un lugar no
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«El gamo ante la casa solitaria», un poema de Thomas Hardy
Afuera, en las tinieblas, alguien mira a través del cristal de la ventana desde la blanca sábana aterida. Afuera, en las tinieblas alguien mira cómo, en vela, aguardamos la mañana junto a la lumbre de la chimenea. No alcanzamos a ver esos dos ojos que nos contemplan desde la intemperie y reproducen los destellos
«helena», un accidente mínimo de Isabel Bono
Hoy el viento se afana en acunar al mundo para que duermas. Aquí está la primera mañana de tu vida. Y todo brilla, y todo es tuyo. De Isabel Bono, Hojas secas mojadas (2012).
Un poema sin título de Enrique Villagrasa
Lentas, graves las olas se repiten insaciables: la poesía no ha muerto y multiplica silenciosa su eco. El poeta todavía es un escaso misterio cotidiano. Su verso es playa virgen y calla el vuelo cual lágrima de mar, cual tarde de lluvia en el lento paisaje, donde anida un susurro de crepúsculo, donde florecen
Un poema sin título de Isabel Bono
estábamos entre la cosas como un dolor que dura toda la vida Isabel Bono, Poemas reunidos Geyper (Eppur, 2009).
«Solsticio de invierno», un poema de Tomas Tranströmer
Mi ropa irradia un resplandor azul. Solsticio de invierno. Tintineantes panderetas de hielo. Cierro los ojos. Hay un mundo sordo, hay una grieta por la que los muertos traspasan la frontera. De Tomas Tranströmer, el poema data de 1996, www.revistaarcadia.com. El cielo a medio hacer (Nórdica Libros, 2010. Traducción de Roberto Mascaró).
«Plauto tendido entre las vides», un poema de Manuel Jurado
He descubierto a Plauto tendido entre las vides, rodeado de jóvenes igualmente borrachos. Tenían en la boca las espumas del vino y el carmín que robaron a fugaces rameras. No he querido decirles que son polvo elocuente, materia que en los libros resuelven comentarios. Para ellos el tiempo se detuvo en las parras y crece
Un haiku de Rafael Fombellida
Ciegan los copos el camino. Ya nunca sabré quién fui. De Rafael Fombellida, Montaña roja (Prensas Universitarias de Zaragoza, 2008).

