Programa de radio del 20 de Noviembre en ABC PUNTORADIO

PROGRAMA DE PSICOLOGÍA DEL DÍA 30 DE NOVIEMBRE DE 2012 EN ABC PUNTORADIO 98.2 A LAS 13:30

Cuando hablamos de trastornos de la alimentación, nos saltan a la imaginación de forma casi instantánea dos nombres: anorexia y bulimia, tal vez porque sean los dos trastornos que hayan recibido mayor atención por parte de los medios de comunicación, tal vez porque sean los más oídos dentro de la “vox populi”; pero no se terminan ahí los problemas alimentarios que la población viene sufriendo sobre todo en las últimas décadas.

Para encontrar los primeros casos de anorexia tendríamos que remontarnos en el tiempo hasta los albores de la humanidad, si bien las primeras referencias aparecen hacia 1689, fecha en que Richard Morton describe la sintomatología de una paciente de 17 años a la que diagnostica de “conjunción nervosa” y cuyos síntomas coinciden con lo que hoy entenderíamos como anorexia nerviosa. A pesar de esta descripción, pasarán muchos años, hasta que en la segunda mitad del siglo XIX se diagnostique la anorexia nerviosa como problema médico y con una sintomatología muy similar a la que recoge hoy para su diagnóstico el DSM IV:

A. Rechazo a mantener el peso corporal igual o por encima del valor mínimo normal considerando la edad y la talla (p. ej., pérdida de peso que da lugar a un peso inferior al 85 % del esperable, o fracaso en conseguir el aumento de peso normal durante el período de crecimiento, dando como resultado un peso corporal inferior al 85 % del peso esperable).

B. Miedo intenso a ganar peso o a convertirse en obeso, incluso estando por debajo del peso normal.

C. Alteración de la percepción del peso o la silueta corporales, exageración de su importancia en la autoevaluación o negación del peligro que comporta el bajo peso corporal.

D. En las mujeres pospuberales, presencia de amenorrea; por ejemplo, ausencia de al menos tres ciclos menstruales consecutivos. (Se considera que una mujer presenta amenorrea cuando sus menstruaciones aparecen únicamente con tratamientos hormonales, p. ej., con la administración de estrógenos.)

El otro trastorno más conocido, la bulimia, aparece descrita en publicaciones del siglo XIX, si bien los primeros criterios diagnósticos no son publicados hasta 1979, siendo Russell quien determinaría las características comunes a este tipo de pacientes:

  • Haber perdido el control respecto a la comida.
  • Mostrar conductas compensatorias para controlar el peso.
  • Mostrar una profunda preocupación por la imagen corporal con miedo irrefrenable a engordar.

El manual de diagnóstico DSM IV, establece los siguientes criterios para su diagnóstico:

A. Presencia de episodios recurrentes de episodios recurrentes de atracones. Un episodio de atracón se caracteriza por las dos condiciones siguientes:

  1. Ingesta, en un breve período de tiempo (por ejemplo, en 2 horas), de una cantidad de comida superior a la que la mayoría de la gente podría ingerir en el mismo tiempo y en las mismas circunstancias.
  2. Sensación de pérdida de control sobre la ingesta durante el episodio (por ejemplo, sensación de no poder parar de comer ni de controlar el tipo o la cantidad de comida que se ingiere).

B. Conductas compensatorias inapropiadas de manera repetida, con el fin de no ganar peso, como son provocación del vómito o uso excesivo de laxantes, diuréticos, enemas u otros fármacos, ayuno y ejercicio excesivo.

C. Los atracones y las conductas compensatorias inapropiadas tienen lugar, como promedio, al menos dos veces a la semana durante un período de tres meses.

D. La autoevaluación está exageradamente influida por el peso y la silueta corporales.

E. La alteración no aparece exclusivamente en el transcurso de la anorexia nervosa.

Como ya he indicado anteriormente, los trastornos alimentarios no se ciñen exclusivamente a estas dos descripciones y entre otros podemos citar los siguientes:

  • Obesidad: entendiendo por tal la excesiva acumulación de gras en los tejidos que puede poner en peligro la salud. Para su evaluación utilizamos el índice de masa corporal, el cual se obtiene dividiendo el peso en Kg., por el cuadrado de la estatura expresada en metros. Se considera obesidad a partir de un índice de masa corporal por encima de 30.
  • Trastorno por atracón: la sintomatología asociada, es similar a la que encontramos en el trastorno bulímico sin que existan las conductas compensatorias, con lo cual es un desencadenante de la obesidad.
  • Ortorexia: en este caso, más que de cantidad de comida como sucede en el caso de la anorexia o la bulimia, deberíamos hablar de la calidad de la misma, ya que el enfermo, en este caso, siente una obsesión enfermiza por la calidad y pureza de los alimentos que va a ingerir. Algunos de los criterios que se siguen para su diagnóstico son:
    • El sujeto pasa más de 3 horas al día pensando en su dieta sana.
    • Se preocupa más de la calidad de la comida que del placer que supone la ingesta de la misma.
    • Conforme aumenta la pseudocalidad de su alimentación disminuye su calidad de vida.
    • Se siente culpable cuando se salta sus convicciones dietéticas.
    • Planifica el día anterior lo que va a comer al día siguiente.
    • se va aislando socialmente por su manera de comer.

 

  • Vigorexia: en este caso, el paciente persigue un cuerpo musculado a base de pasar horas y horas en el gimnasio, mediante la utilización de fármacos y hormonas y reduciendo la calidad alimenticia tan solo a alimentos ricos en proteínas. Su máxima obsesión es conseguir un cuerpo escultórico y musculado. Afecta mayormente a hombres, aunque cada día son más la mujeres que comienzan a sufrir este trastorno.
  • Drunkorexia: esta patología hace referencia a dejar de comer para poder beber alcohol. El hecho es que las bebidas alcohólicas, tienen una enorme cantidad de calorías vacías, razón por la cual su ingesta produce obesidad. Para contrarrestar el efecto de engorde de las bebidas alcohólicas, el drunkoréxico lo que hace es dejar de comer. Esta conducta se da sobre todo en jóvenes y adolescentes con beber compulsivo y practicantes del botellón.
  • Diabulima: patología relacionada con sujetos diagnosticados de diabetes tipo I. este tipo de diabético debe suministrarse de forma habitual insulina, pero los diabulímicos, lo que hacen es reducir la dosis de insulina con la finalidad de que el organismo no pueda asimilar el total de los azúcares y de ese modo no aumentar de peso al limitar el aporte calórico.
  • Síndrome del comedor selectivo: patología que se caracteriza por limitar su alimentación a un número determinado y reducido de alimentos que seleccionan de forma un tanto caprichosa y a los que se limitan por un periodo de al menos 10 años.
  • Síndrome del comedor nocturno: patología que afecta sobre todo a personas obesas que presentan una inapetencia diurna que desaparece por la noche para convertirse en verdaderos devoradores de alimentos por la noche, llegando a ingerir en este periodo hasta un 70% de las calorías de su dieta.
  • Permarexia: patología sufrida sobre todo por jóvenes que se someten sin ningún control a las dietas que se publican en las revistas. Se caracterizan por que suben y bajan de peso con mucha frecuencia debido al rebote de las llamadas dietas yo-yo.

 

Lo cierto, es que algunos de estos trastornos pueden parecernos verdaderamente de chiste, pero lo preocupantes es que están ahí, que en muchas ocasiones no se descubren o cuando se descubre es demasiado tarde y ya han producido un daño casi irreparable en la salud de quien los sufre. Es por ello, que el mayor consejo que se puede dar en estos casos es el de acudir a un especialista que nos ayude a trabajar con el enfermo, en el caso de que este no quiera acudir, que nos oriente como debemos proceder, y no perder de vista, que como se ha indicado muchas veces, la anorexia nerviosa es el único trastorno psicológico que puede tener como consecuencia directa la muerte.

 

Para completar este programa de radio, he recomendado un libro de autoayuda, que puede servir tanto para los enfermos como para sus familiares, se trata de la novela de Espido Freire, CUANDO COMER ES UN INFIERNO, que los interesados podéis encontrar en Ed. Aguilar.

En esta novela la escritora bilbaína describe de un modo espléndido los avatares de una mujer desde su infancia a su madurez pasando por el peligroso y difícil trance de la bulimia. Sus descripciones son totalmente reales y los síntomas que describe en la protagonista son el mejor ejemplo del dolor que sufre quien padece esta enfermedad.

 

Si no pudiste oir el programa en directo, te sugiero esta dirección para que puedas oirlo:

http://www.abc.es/radio/podcast/20121120/protagonistas-rioja-20-11-12-83653.html

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