Ceuta, Melilla y Marruecos

Entre el siglo XV y el XVI, las potencias europeas deseaban tener un pasillo directo a la tierra de las especies, es decir, a Oriente donde lo magnífico, lo exótico y lo mágico se unían abriendo grandes posibilidades tanto económicas como de “propaganda” cara al resto de los competidores dentro de sus ámbito de influencia.

Portugal encabezó esta pelea trazando una ruta por la costa africana hasta el Cabo de Buena Esperanza subiendo hacia el golfo pérsico y, de ahí, al este llegando a la India y el este consiguiendo bases en todas estas costa, puertos comerciales y de repostar poniendo las bases para su posterior imperio comercial.

El reino de Castilla consiguió “dominar” parte de Las Canarias gracias a nobles aventureros que les rindieron vasallaje. Esto nos gustó a Portugal por considerarlas dentro de su ámbito de influencia. Posteriormente, Colón empleó estas islas como base para su expedición hacia las Indias aunque le salió como quería. Bueno, gracias al Papa la situación se normalizó. Dos imperios se alzaron y bajo el cetro de Felipe II se unirán creando uno donde el Sol nunca se ponía.

Tras esta pequeña descripción, me voy a meter en el ajo. Sabemos que hoy tenemos aún posiciones en África, bueno, dos ciudades preciosas: Ceuta y Melilla que pertenecen a España (Monarquía Hispánica) desde 1580 y 1496 respectivamente tras la reconquista terminada por los Reyes Católicos y las campañas de las Austrias en el Norte de África. Vale, no es nada comparado con lo que tuvimos en nuestro esplendor pero son españolas y así se sienten.

Esto provoca que Marruecos considere que esas son sus propiedades, su territorio así como las Canarias con lo que se conforma el Gran Marruecos. Muchas han sido las provocaciones, islote cabrero de Perejil incluido, para hacer que sus aspiraciones se hagan realidad si bien la relación entre el monarca Mohammed VI y nuestro rey Juan Carlos es muy buena.

La última ha sido un papel en el puesto fronterizo de Beni Ansar donde un cartel rezaba en Español y Árabe “Comunicamos a todos los ciudadanos de Melilla ocupada”. ¡Olé! Desde 1956, con su independencia, sus aspiraciones se han ido acrecentándose con lo que la Marcha Verde por el Sáhara Occidental no fue sino un episodio de conquista. Si los soldados apostados allí, hubieran estado con órdenes claras, se hubiese producido una verdadera masacre y, quizá, otro gallo hubiese cantado.

Vamos a ver, si Marruecos dice que Ceuta, Melilla y Canarias son suyas, que lo pida oficialmente a la ONU. Históricamente, cuando estas posiciones cayeron en poder de España (Monarquía Hispánica) Marruecos no estaba ni en proyecto, eran reinos cambiantes que sufrían los ataques de las tribus del sur y que se enriquecían con las bases de los piratas. Con lo cual ¿Cuáles son las bases de su petición? Si por conquista es español, así debe ser. Además, si nos ponemos así, que primero cumplan las resoluciones de la ONU sobre el Sáhara Occidental y, cuando hagan esto y den ejemplo, entonces que pidan pues ellos ocupan este territorio.

España no ocupa, son más de 450 años con lo que son parte de su territorio. Marruecos no se empezó a gestar hasta mucho después. Hay una pequeña contradicción ahí, el nacionalismo está bien si se poseen bases pero pedir por pedir, no. Mucho tiempo estuvo nuestro país en Marruecos con el Ifni. Puede que haya algo de resentimiento y de ahí sus peticiones. Pidieron que el nuevo gaseoducto hacia España y Europa pasase por Marruecos y no por Argelia. Armó la de San Quintín para nada pero ahí está. Ya veremos a ver que sigue ocurriendo.

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